El pionero se confiesa.

Texto: Eduardo Pérez Waasdorp

Cristian Varela es uno de esos artistas que no necesita presentación. Ríos de tinta han corrido a cuenta de su nombre, sus trabajos y su vida. La mayoría de sus fans le conocen como si de un colega se tratase, en parte por la cercanía y humildad que exhibe este pionero de los ritmos electrónicos en nuestro país. Hijo de artistas (aunque eso ya lo sabíais), desde muy pequeño se vio tocado por la musa de la música, quien procuró que aprendiera a tocar el piano y a entender las complicadas formas de hacer encajar sonidos de forma armoniosa. Varela es un todo-terreno, un chico que, pudiendo acomodarse a un estilo de vida determinado, empezó desde lo más bajo y llegó a lo más alto. Quizá por eso sea uno de los favoritos del público de a pie, ese público que solo sueña con los backstages y zonas VIP, y vive la vida bailando, dejándose las zapas a pie de bombo. Entre ellos, entre los que hacen del clubbing algo tan grande y bonito, Varela es el rey, porque les cuida, les mima y les atiende con sus sesiones cuidadosamente curadas, con sus detalles y con toda la sinceridad que uno puede encontrarse. Porque en esta escena, que no sabemos muy bien de que salud goza, Cristian Varela es uno de los pocos que quedan sin pelos en la lengua, sin miedo a defender sus convicciones diciendo las cosas claras, aunque ello le suponga los comentarios y suspicacias de unos cuantos. En gran medida porque ha dado tanto a esta escena que ya no tiene nada que demostrar. Aun así, continúa con la misma humildad, cercanía y empatía que cuando era un joven, medio heavy y melenudo, que se paseaba pinchando por locales legendarios de todo el país. Cuando muchos de esos lugares han desaparecido, Cristian ha prevalecido. Justo antes de su partida a tierras inglesas en busca de nuevos retos y aventuras, queridos lectores, os presentamos esta entrevista hecha desde el corazón a uno de los paladines del techno de nuestro país. Una entrevista diferente, en la que intentaremos mostraros a un Cristian que no se suele ver, más cercano aún si cabe, para que vosotros os podáis quedar con otro pedacito de su genialidad… ¡Música, maestro!

¡Muy buenas Cristian! Primero, ¿cómo estás? ¿Cómo te encuentras? ¿La salud, bien?

¡Muy bien! ¡Todo bien, afortunadamente!

¿Sabes? Nunca te lo había dicho, pero yo conseguí la oportunidad de escribir en esta revista en una de tus sesiones. Se podría decir que gracias a ti, indirectamente, estoy aquí entrevistándote. ¿Te sorprenden las historias de lo que pasa en tus sesiones?

¡Muchas veces! Gente que se casa… O gente que no le gustaba nada la electrónica y un día, gracias a que algún amigo le llevó a verme pinchar ahora le flipa. O gente que se conoció en una sesión y ahora están casados, o que son novios, y te lo ponen en las redes sociales y me hace mucha ilusión, de verdad…

PROYECTOS

Varelive

Vamos a empezar por el final, hablando de tus últimos proyectos… Cuéntanos, ¿en qué consiste Varelive? Sabemos que tocas techno en directo, llevando una serie de hardware, pero queremos saber de dónde surge esa idea y las ganas de volver a hacer techno en directo…

Pues mira, fue Carl Cox el que me dijo una día “Tío, tu eres músico, tocas los teclados, tocas todo, vamos a sacar un álbum bastante techno, mola mucho, se va a vender bien… Tío, ¿por qué no lo tocas en directo, no?”. Y la verdad es que me gustó mucho la idea, porque yo llevaba sin hacer lives más de 15 años, desde aquellos sets en el I Love Techno, Nature One, todos esos festivalones. Me gustó y empecé a preparar un poco el live, no solo para tocarlo totalmente en directo, donde yo me llevo las pistas MIDI que voy a utilizar en cada track, y las voy creando sobre la marcha, es auténtico directo – para mí ir subiendo canales no tiene ninguna gracia, para eso prefiero pinchar. Esto lo hablamos en Miami, en marzo, cuando ya se habían quedado con los tracks, ya habían seleccionado los temas para el disco y empecé a preparar el live. A ver de qué manera lo podía hacer, no solamente tocado todo en directo, sino que fuera bastante audiovisual.

Entonces pensé en varias cosas: yo utilizaba hace años el Emulator, para pinchar con una pantalla táctil trasparente, donde todos pueden ver lo que estoy haciendo, y se me ocurrió, como tengo dos, hacer una especie de tuneo de lo que es el Ableton – no con pistas de audio, sino MIDI – en Emulator, para controlar todas las pistas desde las pantallas táctiles. Empecé a hacer pruebas y quedaba espectacular y a partir de ahí empecé a configurar el live, entonces llevaba una pantalla con Emulator y otra con todo lo que voy haciendo en los iPads, que lo que hago es controlar sintetizadores granulares y lo chulo es que toda la gente puede ver lo que estás haciendo en directo.

También me puse al día con algunas máquinas, porque yo siempre he sido de máquinas analógicas, siempre me ha gustado grabar en el estudio con MS-20, 909, todo analógico y tirar de plugins lo justo – los actuales, la verdad, son espectaculares. Entonces la idea era hacer el live directo, bastante visual y, por otro lado, utilizando tecnología muy actual combinada con analógica. La verdad el primero que hicimos, que fue en Valencia, en la Ciudad de las Artes y las Ciencias, quedó súper bonito

No es el primer evento que haces en la Ciudad de las Artes, ¿verdad?

Si, era el tercer o cuarto evento que hacíamos, con distintos promotores, pero la verdad es que el sitio me encanta y más para hacer un live.

¿Quizá mejor dentro del Palau de la Música, no?

¡Hombre! Hubiera estado muy bien también… Y está por ver, porque mi mánager (Alex Montoya) está montando ya la gira para el 2016, en festivales grandes y sitios muy visuales y ya estamos preparando toda la gira de Varelive.

¿Es difícil, de cara a la producción y montaje? Llevar tantos aparatos contigo, son delicados…

La verdad es que siempre he sido bastante práctico. Es decir, yo en el rider técnico pido un teclado de cinco octavas, los proyectores para las pantallas, una Pioneer 900 y luego lo que me llevo es la TR-8, un MX-1, el Push y los iPads. Que eso te cabe todo en una maletita, no voy muy cargado, es muy práctico. Y bueno, a nivel de fragilidad, tengo que decir que los instrumentos de la serie Aira de Roland son muy resistentes, o sea que aguantan, son de batalla.

Para los más freaks del hardware, en comparación, para un experto como tú, el sonido de la TR-8 comparado con el de la 808, ¿qué?

A ver, es un mundo. Yo he hecho pruebas a nivel de frecuencias y de todo, y aunque es verdad que la TR-8 suena limpia, suena bien, suena bonito, cuando pones el bombo de la 808 es que no hay color. ¡No hay color! No tiene nada que ver. Pero bueno, suena muy bien, la verdad es que han hecho un buen trabajo, porque han conseguido una máquina más asequible para todo el público, no es tan cara, y es muy manejable, muy intuitiva, para los lives es muy divertida, tienes un montón de opciones para hacer todo en directo. Aunque yo en mis lives la utilizo de otra manera (Cristian pone una sonrisa malvada): la tengo mapeada y desde ahí controlo las pistas de MIDI del Ableton, que a la vez se ve como las subo o bajo en el Emulator, entonces yo puedo, si es más rápido, o una acción de golpe, vertiginosa, lo hago sobre la TR-8 o la MX1, que las tengo todas ya mapeadas con el Ableton. Pero si es algo más sutil, meter una atmosfera o cosas más suaves lo voy haciendo desde las pantallas táctiles y queda súper bonito.

¡Qué buena es la tecnología táctil, eh!

(Risas) ¡Sí, y tanto!

‘Max & Max’

Vamos a hablar ahora de tu último LP, ‘Max & Max’. Bueno, todos hemos visto LA FOTO, tú con Carl Cox y John Rundell en el ADE, en la presentación. ¿Cómo es ser amigo de Cox? ¿Cómo una leyenda es amigo de otra leyenda? ¿Cómo se lleva eso? Porque os conocéis desde hace muchos años…

Bueno, yo con Carl llevo colaborando desde hace prácticamente 14 o 15 años. De hecho, yo creo que fui al segundo o tercer Carl Cox & Friends, desde que arrancaron en Space Ibiza y desde entonces he estado yendo con el todos los años. También he trabajado con Safehouse Management, también en la agencia con ellos y, en resumen, han sido como mi familia inglesa. Que de hecho me voy a vivir a Londres, también…

¡¿Eh?! ¿Qué te vas a vivir a Londres?

Sí, te lo doy en exclusiva (risas). Llevamos muchos años mirando para irnos a vivir allí, pero yo como tenía oficinas, todo el tema del estudio, a cuatro personas trabajando conmigo. Ahora ya no tengo tantas cargas, ya no tengo oficinas y por fin puedo moverme. ¡Así que me voy ya para Londres!

Pero retomando lo de antes, siempre hemos trabajado mano a mano y además Carl siempre ha sido… Es que yo a Carl, cuando ya le conoces como persona se te olvida un poco la leyenda que hay alrededor…

¿Cuándo le conociste él ya era famoso? ¿Tú también eras famoso?

Sí. Él ya era muy famoso. Yo estaba reconocido a nivel internacional, pero Carl ya era un DJ Top, ¿no? Y como poco a poco, cada año, le he ido conociendo más como persona al final el mito ese del gran DJ es como que sí, lo tienes en cuenta, pero ya le tienes más como amigo. Trabajar con él es muy reconfortante, porque apoya tu música, cuando sacas en su sello o pinchas con él no te pide nada, eres libre de hacer lo que quieras…

Te da libertad creativa…

Exacto. Cuando él confía en tu música sabe de sobra lo vas a dar, confía y no te pone ninguna limitación. Con lo cual para el álbum ha sido perfecto, porque de hecho ha escogido tracks que yo… Sobre todo los tracks techno, ¿no?, porque yo le di 20 temas, de los cuales había mucho más rollo house, electro, incluso ambient o chill. Pero él ha escogido todos los que eran más techno. Y me ha sorprendido, pero gratamente, porque al final ha sido muy práctico, ha ido a lo que realmente le va a gustar al público.

En varias entrevistas has dicho que los temas que aparecen ya los habías producido en otras épocas de tu vida… ¿Si es un temazo, como muchos de los que oímos en este ‘Max & Max’, cómo consigues guardarlo en un baúl y esperar años a sacarlo?

Porque al final son temas que yo he ido produciendo en los últimos dos años, que no he visto ni el sello ni el momento de sacarlos. Y los he ido dejando guardados. Y como llevo muchos tiempo intentando sacar un álbum, pero al final como siempre tienes compromisos de que te piden una remezcla, un track o un EP, los que tienes ahí, más o menos guardados para sacar un álbum, al final los vas dando y no te quedan ni ocho temas juntos para sacar. Entonces es lo que me ha pasado. Al final, poco a poco, guardando todos estos tracks y escuchándolos con Carl y con John Rundell, que John tiene muy buen gusto y sabe muy bien lo que tiene que seleccionar para el sello – de hecho, es el label manager de Intec – pues escogieron todos los techno y que nunca había sacado. Tampoco los veía para sacarlos en Porno(graphic), porque, no sé, no me cuadraban. Me cuadraban para algo más personal, para un álbum. Y al final conseguí recopilar 20 temas, como una hormiguita guardando, aunque seguí dando a otros sellos, sacando en Porno y demás, y conseguí mandarles esos 20, de los cuales se quedaron con 15, lo que en verdad es una buena media.

¿Se echa de menos, quizá, con toda la avalancha de música que estamos recibiendo diariamente, que el hecho de sacar un álbum sea algo más especial?

Sí y no. Sí en el sentido de que la música ahora sale muy rápido, no te da tiempo casi ni a digerirla. Antiguamente un tema te podía durar en la maleta un mes, dos. Incluso si era un temazo de estos que te gustaba mucho te podía durar un año entero. Pero es que ahora va muy rápido todo, cada semana salen miles de promos, tienes que filtrar, vas pinchando, a la semana siguiente o dos semanas tienes una maleta totalmente distinta. Bueno, maleta, pen drive, CD, llámese como se quiera (risas). Pero va muy rápido, entonces sí que se ha perdido un poco esa magia de que antes, cuando salía un tema tenía un proceso, estaba bastante elaborado, duraba bastante tiempo en tu maleta y es como que le cogías cariño a ese track, a ese álbum, a ese trabajo. Pero es que ahora sacas un álbum y a los dos o tres meses ya han salido cientos de otros álbumes, tracks, EPs, incluso yo sigo sacando en otros sellos y a la gente no le da tiempo. Encima como ya tampoco prácticamente se fabrica en físico, es otro problema, porque tu cuando lo tienes en físico en casa pues llegas, te lo pones, lo tienes ahí, ¿no? Pero ahora entre que lo tienes todo en discos duros, el ordenador, el iTunes, cada día te descargas música nueva que te compras y demás. Y al final no da tiempo, es lo malo de esto.

Lo bueno es que de toda la música que sale siempre te quedas con 30 o 40 temas a la semana que son espectaculares. Que te los quedas porque te gustan muchísimo y has hecho un filtro, de un filtro de otro filtro. Y es verdad que sale muy buena música, pero tardas mucho en conseguir 30 tracks que te gusten.

¿Cómo y por qué decides hacer un disco? ¿Cómo lo haces? ¿Dices: bueno, venga, toca disco?

Bueno, yo la verdad es que me siento, voy probando plugins nuevos o me pongo a trastear con las maquinas antiguas y de repente me sale un sonido chulo. Lo grabo, lo corto, lo preparo y sobre eso voy creando la base. Luego busco un bajo que vaya muy acorde con el sonido y ya poco a poco voy estructurando el tema y voy formando algo, ¿no? Que salga algo. Hay veces que de repente estoy en el salón o estoy de viaje y se me ocurre algo y me pongo a hacerlo. Depende del día, hay días que tienes más inspiración, otros en los que te sientas en el ordenador y no te sale nada, y ya me pongo a hacer otro tipo de música, tipo chill o sinfónico, para refrescar un poco el cerebro.

Hace poco hablaban expertos en internet de la preocupación que existe porque la información que hoy tenemos almacenada en la red se pierda en 50 o 100 años, por no tener un almacenamiento físico de verdad. ¿Ves viable la cantidad de música que se publica, envía y descarga en la actualidad?

Bueno, yo creo que todo crece proporcionalmente, tanto la tecnología como el tema de las bases de datos. Llegará un momento en el que todas las grandes compañías, Beatport, Juno, todas estas, o iTunes, tendrán unos servidores que ocuparán la mitad de espacio y almacenarán el triple, con lo cual eso no es preocupante. Lo que sí es preocupante es que… no que cualquiera pueda sacar algo…

Que también…

Cierto. Pero los propios sellos discográficos y las propias compañías grandes deberían ser más estrictos en la selección de lo que se saca. Es decir, hay que empezar a filtrar. De esa manera, le estás haciendo a los nuevos productores un favor, como diciéndoles “tío, tu track todavía no es bueno, no vale, tienes que trabajar más duro”. Es bueno porque, a lo mejor, dentro de un año, vuelven a mandar un track y es un bombazo. Pero si tu no les das un toque de atención, en plan “tío, esto no vale para mi sello, tienes que trabajar más”, les ayudas a que ellos vayan progresando y evolucionando. Yo creo que es un poco algo que tenemos que hacer todos los sellos y todas las compañías grandes con los nuevos productores. No solo les ayudas, sino que estás consiguiendo que el sello tenga otro nivel.

¿Hay alguna canción del disco de la que te sientas especialmente orgulloso? ¿Por qué?

Pues mira, ‘Fascinator’ es mi favorito porque tiene una mezcla de todo lo que me gusta en un tema techno: tiene un bajo envolvente, cálido, bonito, elegante; pero el bombo es bastante bestia, es muy techno, directo al pecho; las atmosferas, las capas que tiene, como va entrando todo; el vocal, que va entrando, también me gusta mucho porque es muy actual pero tiene ese toque vintage, de una voz disco-house antigua, pero metida en un tema actual; y luego es tipo bola de nieve, como digo yo. Es un tema que empieza, va cogiendo energía y más energía, y después de la bajada es el típico tema que te gusta pinchar de principio a fin, por la historia que va contando. Me gusta muchísimo y además he conseguido un sonido muy bueno, porque es uno de los temas en los que me he tirado mucho tiempo descartando elementos que no armonizan unos con otros. Es decir, hay veces que como tienes prisa – no prisa, sino que estás muy inspirado y quieres ir muy rápido – pues coges un bombo que te mola, no te pones a buscar 20 bombos y buscas exactamente cuál va mejor con qué. No. Coges un bombo que te gusta, a ese le metes un bajo así, chulo. Y ya sobre eso vas creando el tema, ¿no? Porque estas súper inspirado, vas rápido y al final tampoco lo quieres cambiar ni retocar porque te lo puedes cargar. Eso me pasa muchas veces. Pero con ‘Fascinator’ he sido muy selectivo, en el sentido de tener, por ejemplo, 10 bombos que me gustan; el bajo fue tocarlo y quedarme con ese y luego fue ir probando bombos con ese bajo; luego probando distintos tipos de compresión, tanto para el bajo como para el bombo, para que encajaran perfectos. Tiene también una elaboración de frecuencias que me gusta mucho y en pista se nota un montón.

Así que nos quedamos con ‘Fascinator’…

(Risas) ¡Sí! Me fascina ‘Fascinator’…

…(Risas) Intentando hacer un ejercicio de objetividad, si ‘Max & Max’ fuera de DJ Pepito, ¿tú te lo comprarías?

Pero sin duda. Sin duda. Hay muchas veces que tus propios tracks no los pinchas porque te gustan más a modo de estudio, pero no para pincharlos. Pero es que todos los tracks que ha seleccionado Carl en el álbum los llevo pinchando mucho tiempo todos y además son los típicos que me apetece mucho poner en la sesión. Es como que ves que la pista ya necesita un toque de alegría o de power y dices “venga, voy aponer ‘Fascinator’”, por ejemplo, y ¡pum! Lo cascas y, efectivamente, la gente se viene arriba. Entonces sí, es un álbum que si no hubiera hecho yo me hubiera comprado ya todos los tracks.

App

Vamos a hablar de otro proyecto tuyo… Hace poco sacabas App de móvil. Háblanos de ella… ¿Para qué sirve?

Sirve sobre todo para estar más en contacto con mis fans. Yo, una de mis características, es que me encanta relacionarme con mis fans, hablar con ellos, si me tengo que tirar una hora firmándoles lo hago, regalando CDs, etc. Pero al final eso yo solo podía disfrutarlo después de la sesión, que además estas ya cansado, medio en trance después de haber acabado y tampoco les prestas tanta atención como te gustaría. Entonces la idea principal de la aplicación era estar más en contacto directo con ellos, tener detalles, organizar eventos solo para ellos, exclusivos. Que si, por ejemplo, sacas track o lo que sea, que sean ellos los primeros que lo tengan. Y hacer, sobre todo, cosas muy especiales que si no eres fan a lo mejor no te importa. Es para estar más con ellos, pero sobre todo premiarles, tener detalles, porque al final si uno está donde está es gracias a los fans. Sino no estaríamos donde estamos y hay muchos DJs que no son conscientes de ello o no quieren serlo. Pero bueno, eso ya cada uno…

O sea, que lo que ofrece son una serie de contenidos, dirigidos exclusivamente a tus fans…

Exacto. Para que puedan ver exactamente donde pincho cada fin de semana, puedan comprar sus entradas desde la aplicación, que tengan un itinerario en Google Maps de cómo llegar en coche al sitio, incluso (risas) hay una pestañita Find Your Car (Encuentra tu coche), que si sales un poco tocado o simplemente no te acuerdas dónde has dejado el coche y tal, tienes un localizador que activas cuando dejas el coche y que te lleva al coche cuando salgas. Y luego te puedes descargar todas las sesiones que colgamos en Soundcloud, Mixcloud y tal… Las puedes escuchar directamente en la aplicación, ponerte a hacer otras cosas en el móvil y esta seguirá sonando. Tiene una serie de cosas que están hechas para el que le gusta mi música, seguirme e ir a escucharme.

Pornographic

Otro hito de este año ha sido el 15 cumpleaños de Porno… ¿Sigues con Marco Bailey en el proyecto? ¿O ya os habéis separado del todo?

Bueno, nos hemos tirado cerca de 10 o 12 años juntos y con Marco siempre hemos sido como hermanos. Te quiero decir… aunque ya Marco no está en el sello, porque ha preferido hacer sus propios sellos, sus propios eventos, antes lo hacíamos todo juntos, y ya como que cada uno quería tener sus propias cosas. Así que decidimos que yo me quedara con Pornographic, él iba a crear Materia, el nuevo sello desde el que ha estado haciendo cosas, también MB Elektronics, pero seguimos teniendo mucho contacto, de hecho hemos hecho algún b2b, nos llevamos bien, seguimos hablando, seguimos teniendo muy buena relación. Simplemente un cambio profesional que cada uno acabó tirando por su lado.

¿Qué tal el aniversario?

Fue muy potente, porque llevábamos sin hacer eventos Pornographic, desde hace dos o tres años. Y la fiesta de Paris 15 en Málaga salió súper bien, porque era un día complicado y la sala estuvo a reventar, tenían un escenario grande donde pudimos montar toda la iluminación, los visuales, el show… que ahora lo hacemos más erótico, no es tan porno como antes (risas). Es erótico, pero muy visual, muy bonito, más elegante y donde el show está en un segundo plano, para no quitarle protagonismo al DJ. Que, a veces, en las Porno que hacíamos la gente se quedaba tan loca con el espectáculo que dejaba al DJ en segundo plano y ahora se trabaja más en eso: en darle el protagonismo al DJ pero que esté acompañado de un show bonito y visual.

Image title

Solidario

Has estado involucrado, con el paso de los años, en distintos proyectos solidarios, como la campaña con la DGT, la FAD, Cruz Roja… ¿Ahora estás en alguno?

Hemos hecho un montón de cosas. Y mi intención es hacer todo lo que pueda por ayudar a la gente. Aunque hay muchas empresas, mucha gente, muchas compañías de marketing que lo que proponen a los artistas es hacer estas cosas porque va a ganar más fans o porque va a conseguir más historias… Pero prueba de que yo no soy de ese tipo de mentalidad es, por ejemplo, Varela Concept: un proyecto muy relacionado con solidarizarnos, no solo con las personas, sino con el medio ambiente, con nuestro planeta… es totalmente gratis, lo regalamos e, incluso, si se saca el álbum, … Ahora en diciembre acaba con el último tema y nuestra intención es cerrar un acuerdo con alguna ONG potente, en la que la gente confíe, y todo lo que se pueda sacar de la venta de ese álbum destinarlo a la lucha por los derechos de los animales o el medio ambiente. Yo creo que los humanos ya lo hacemos todo nosotros, al final los que no tienen culpa de nada y sí que están sufriendo, indefensos, pasándolo mal, son los animales y la naturaleza. Está claro que también los humanos, pero en este sentido la culpa es nuestra. Todo lo que se saque con Varela Concept y toda la ayuda que podamos prestar irá a causas como el medio ambiente, niños que pasan hambre, a gente con discapacidad, a potenciar y concienciar a la gente que tenga cuidado con los coches, con las carreteras y el alcohol, con consumir guarrerías… Todo lo que sea apoyar a la gente y ayudar estamos muy por la labor.

Ahora te voy a hacer una pregunta comprometida, ya que has colaborado con algunas organizaciones… ¿Tú ves efectiva la campaña o la guerra en general contra las drogas? Por poner un ejemplo concreto, ¿ves efectivo el anuncio de la FAD de la niña que vomita a sus seres queridos cuando está borracha?… Ese anuncio, que es tan gráfico, ¿es efectivo?

No lo veo para nada efectivo, porque la gente se lo toma a cachondeo. Efectivo es que un DJ, al que le siguen miles de personas, le diga a sus seguidores y a los chavales que van cada fin de semana a verle: “Chicos, tener cuidado, si vais un grupo de cinco personas, uno que se joda y que no beba y que lleve al resto bien a su casa. Vamos a tener un poco de cuidado”. Ahí si lo veo eficaz. Incluso hay algún anuncio que sí que puede tocar un poco la fibra, pero hay que pensar en los chavales de 18-20 años, que se toman todo a broma, que no hacen caso a nadie más que a sus hermanos mayores o personas que tienen como referentes. Eso sí es efectivo, porque es verdad que hay cada anuncio… Que hasta a mí me hace gracia… No gracia, sino de decir “tío, como un chaval va a hacer caso de esto”. Uno muy efectivo, aunque parezca mentira, fue el de ‘Póntelo, Pónselo’. Ese estaba en el filo de que se lo tomaran a cachondeo o le hicieran caso y al final funcionó. Porque con la tontería del jueguecito de palabras creó algo de conciencia. Pero si es verdad que en el tema de las campañas, habría que hablar con los creativos y aconsejarles de que no acaben haciendo algo que resulte en el efecto contrario al que buscan, que es en verdad lo que está pasando ahora.

INDUSTRIA

Tú has estado en esta industria casi desde que el techno es techno en España. Hace poco hablaba con un amigo DJ y productor, edemita el, que dice que en la escena de su ciudad, y en la española en general, hay una gran desunión entre los distintos componentes (DJs, productores, colectivos, promotores, salas). Él, particularmente, tiene una frase y una filosofía que parece difícil de difundir: “Es mejor ganar 1000 entre dos, que 500 uno solo”… Tú, ¿cómo lo ves? ¿Siempre ha sido así?

Siempre. Aquí tenemos una mentalidad, en ese sentido, muy retrógrada. Aunque la gente te considere la megacompetencia de otro DJ, lo bonito es que vean que aunque sois competencia, os juntáis para hacer un trabajo en especial o que se intenta echar una mano. Yo tanto con el sello, como cuando llevaba mis sesiones o hacia mis eventos, siempre he apoyado al máximo a todos los artistas nacionales y sigo haciéndolo. El problema es que no solo hay muchos que no te lo agradecen, sino que encima como se sienten en deuda contigo, te hacen una especie de cruz. Dicen: “Claro, este tío me ha ayudado. Pero es que claro, yo ahora soy importante y también es porque me lo he currado”. Piensan que si les pides una colaboración es porque les estas cobrando algo. No miran más allá. Hay mucho egoísmo…

…Por ejemplo, un Detroit Movement, donde ves juntos a colectivos como Detroit Techno Militia; Underground Resistance; a Derrick, a Kevin, a Juan; a todos los pioneros juntos… ¿Tú has interactuado con el resto de ‘pioneros’ de la escena en España? ¿Es posible en España?

Yo lo he intentado. De hecho, hay varios que hemos intentado hacer cosas juntos, pero luego uno quiere llevar su rollo, el otro… Como que cada uno va a lo suyo y no hay esa unión. Y el problema con eso no solamente es que aquí no crecemos como colectivo, porque crecemos fuera. Cuando un español se va fuera triunfa como la Coca-Cola no, lo siguiente. Pero el problema que tenemos, no solo los artistas, sino el público, es que muchas veces se piensa que porque un tío venga de fuera ya es mil veces mejor. Y la culpa la tenemos nosotros mismos, porque no hemos sabido vendernos bien, no hemos sabido valorar lo que tenemos aquí y sobre todo no hemos sabido tener esa mentalidad de fuerza y de unión. De decir: “Oye, que lo que tenemos aquí es mejor que el resto”. Aunque no lo sea, pero vamos a hacer piña. No hay más que ver a los ingleses, los alemanes, los americanos. Lo primero es lo de ellos. Y es que es normal. Luego, si lo que viene de fuera mola, pues lo traen, se hacen colaboraciones o lo que sea. Pero aquí jamás ha ocurrido o ha ocurrido en contadas ocasiones y eso es un grave, gravísimo, problema que tenemos aquí. La envidia, el egoísmo y el que mucha gente por falta de confianza en su trabajo se piensa que por hacer algo con alguien, o echar una mano a alguien, va a perder su trabajo o le va a hacer sombra. Y es al contrario. Entre dos tíos no hay sombra que valga. Pero al final intentas hacer algo aquí, no hay manera. Luego intentas hacer algo con gente súper fuerte a nivel internacional y están encantados de colaborar contigo, de hacer cosas, de hacer remezclas, de sentarse en el estudio. Pero bueno, al final aprenderemos.

En este momento te encuentras en un punto de tu carrera en el que ya empiezas a ver los frutos de tu trabajo, de la constancia de tantos años. Habrás visto a cientos de artistas pasar en algún momento u otro… ¿Quién se ha quedado por el camino? O mejor dicho, ¿quién podría estar mejor situado?

Muchos. Hay grandes DJs y productores que por X o por Y, por un mal management, por una conjunción de elementos que pueden hacer que tengas más o menos “suerte”, no han conseguido dar el último paso…

¿Alguno que te venga a la cabeza?

A ver, hay productores muy buenos, que llevan ahí desde hace años, que siguen trabajando, pero que podrían estar mejor situados. HD Substance, Elesbaan, Toni Verdi… yo que sé. Siguen trabajando, hacen cosas, están ahí, pero son artistas que se merecen muchísimo más. ¡Bando! Bando ya prácticamente no hace nada… Leandro Gámez. Muchos. Es que hay muchos productores españoles que siguen haciendo cosas, pero que deberían estar muy por encima de muchos internacionales que están ahora cobrando un dineral y en todos los festivales metidos. Y al final es por eso, porque tienen un buen management y alguien que ha sabido venderles muy bien.

Vamos a hablar un poco de la prensa musical. ¿Cuál es nuestro problema? Porque estamos de acuerdo en que hay un problema…

Sí, y es un problema que tenemos de toda la vida. El problema es que las compañías no se mojan. Que no hemos tenido medios de comunicación especializados. Nunca hemos tenido una radio especializada en electrónica purista, no en cualquier electrónica…

Un Radio3 ampliado…

Exactamente. Pero es que como Radio3 tendríamos que tener 10 en España desde hace mil años…

Tú, por ejemplo, ¿identificarías a alguna figura como el Electrifiying Mojo español? ¿El Pete Tong español? ¿Lo hay? ¿Lo ha habido?

No, porque la radio está enfocada a música demasiado comercial. Hay varios factores que analizar aquí: primero, el tema de las multinacionales y discográficas, que en España algunas son un espejismo – no son lo que dicen ser – y luego no se mojan. Como tienen que darle números a sus jefes y no pueden, según con qué artistas, arriesgarse demasiado, entonces van a lo fácil. Al final, eso fácil es lo que oímos en las radios, es lo que leemos en las revistas, 24/7 y es al final lo que va creando un público de ese rollo, porque es lo que están escuchando y masticando todos los días, y todo eso es una pescadilla que se muerde la cola, en la que la música seria, electrónica, underground, purista, buenos productores, buenos artistas, están fuera de ese círculo comercial que hay en este país. Que es exactamente lo contrario de lo que ocurre en países como Holanda o Alemania o Inglaterra. Hay tanta cultura de electrónica que todas las marcas, sponsors, apoyan muchísimo a este tipo de eventos. Incluso los estamentos políticos apoyan para hacer cosas en el centro de las ciudades. Y apoyan porque han visto que es un movimiento semi-nuevo en el que se mueve muchísima juventud, muchísimo dinero, restauración, hostelería, todo lleno, movimiento en la ciudad, la gente comprando. Te quiero decir que mueve muchísima más gente que si traes a cualquier banda de rockstars (sin decir nombres). Pero al final esa gente que van a ver a los rockstars van al concierto, están una hora y se van al hotel. Pero la gente que va de festival durante dos o tres días luego se queda el fin de semana en la ciudad, salen, cenan, visitan. Y todo eso genera un movimiento económico que solamente ciudades un poco más, ehmm…

¿Cosmopolitas?

Sí. Iba a decir adelantadas, pero no quiero que nadie se lo tome a mal…

O internacionales… como Barcelona, o Madrid… Digo Barcelona pensando quizá un poco en Sónar. Porque lo de Sónar es una tendencia que está fuera de la norma en España…

Sí. Sónar es el ejemplo perfecto, pero les ha costado mucho abrirse ese hueco y que les tomen con la seriedad que merecen…

Hasta el punto de que Ada Colau fue a esta edición, antes que a otro evento que tenía el mismo día…

Yo creo que la gente de Sónar ha hecho una excelente labor, en general, para toda España, porque se lo han trabajado mucho, poco a poco se han ido ganado el reconocimiento, desde hace años es uno de los festivales más importantes del planeta. Si en Holanda es difícil, y tienen cultura desde hace más de 25 años, en España es todavía cuatro veces más difícil conseguir que un festival esté tan consolidado y tenga tan buena reputación a nivel internacional. Sónar es el ejemplo perfecto. Pero al final si no te vendes bien, no te hacen caso; si no te hacen caso, no te apoyan; si no te apoyan, las marcas no vienen; y luego medios especializados en electrónica purista no ha habido nunca.

¿Con electrónica purista te refieres al lado más experimental?

Sí, a la parte menos comercial…

Yo me acuerdo, aunque no llegué a leerlas, de la DJ One, de Trax…

Trax duró muy poco, porque era una revista seria y aquí no duró nada, claro. DJ One era un popurrí de todo, había música comercial y algo de música purista. También tuvo su impacto. Y luego la Deejay, que en su día también… Pero en radio ¿qué? Loca FM, pero los únicos programas más techno eran el nuestro y algún otro… Hemos tenido un vacío muy importante.

¿Y ese vacío se puede llenar?

Se está llenando. Poco a poco hay más programas independientes que están haciendo cosas muy chulas. Por ejemplo, ahora Ibiza Global y Sonica son dos referentes de radio a nivel mundial. Ponen un musicón bastante serio. Poco a poco han ido haciéndose un hueco y ahora son de las más importantes de electrónica a nivel mundial. Ya vamos teniendo poco a poco medios más profesionalizados, que la gente empieza a prestarles más atención, pero vamos muy, muy despacio.

Te voy a leer una definición y luego me contestas una pregunta: Ecléctico: 1. m. Modo de juzgar u obrar que adopta una postura intermedia, en vez de seguir soluciones extremas o bien definidas. 2. m. Escuela filosófica que procura conciliar las doctrinas que parecen mejores o más verosímiles, aunque procedan de diversos sistemas. ¿Crees que abusamos de la palabra ‘ecléctico’?

Sí y en el mal sentido. Porque la definición que has dado tú, que es la correcta, hay mucha gente que la confunde con purista. Que no tiene nada que ver. Porque el purista es justamente el que rechaza todo lo que no tiene que ver con su estilo, súper-mega-underground y refinado. Y ecléctico es una especie de neutralidad. Un “venga vale, me gusta la música purista, pero puedo apreciar la calidad en la música comercial”. Entonces, sí, totalmente. Se utiliza mucho y mal.

¿Qué habría que hacer para mejorar la prensa musical? Y eso deriva en otra pregunta: ¿Qué habría que hacer para cambiar la percepción de los medios generalistas sobre la música electrónica?

Lo que tendríamos que hace es irnos a otro país para hacer prensa. Directamente. Aquí parece imposible.

Aunque este verano la prensa generalista ha estado algo más abierta al tema de festivales al menos…

Hay solución, pero es bastante radical. Mira, el problema es que gran parte de los directores o los que llevan la prensa generalista es gente ya que viene de otras generaciones, que no está demasiado informada de lo que está sucediendo actualmente en la juventud, no solo a nivel musical, sino a nivel artístico. Incluso a nivel redes. Se enteran de refilón, si preguntas por un DJ el primero que dicen es David Guetta. Con todos los respetos, porque no es fácil llegar a donde él ha llegado…

Es curioso porque hay mucho odio hacia David Guetta. Pero luego cuando uno habla con DJs como tú o como Jeff Mills… Me acuerdo en la última entrevista que le hicimos, en la que yo, personalmente, fui a buscar el titular fácil y le pregunté por lo que había dicho Guetta sobre Underground Resistance hace unos años. Y me contestó, dándome una lección, muy tranquilamente que estaba seguro que David había dicho eso porque quería buscar la polémica, porque él le conocía personalmente y es un tremendísimo profesional…

Guetta hace 15 años pinchaba un electro-house muy chulo, pinchaba con platos… Es un tío que lleva muchos años en la escena y oye, si él ha decidido dedicarse a una música más mainstream es una cosa que ha decidido él. Pero tampoco es fácil… no cualquiera que decida dedicarse al mainstream llega a los niveles que ha llegado David Guetta. Es muy respetable su trabajo.

Pero a donde iba, a la prensa generalista, la solución es que la gente que lleva esos medios de comunicación, si esos puestos de dirección los cogieran gente más joven, con las miras más abiertas, más conocimientos sobre el mundo actual, otro gallo cantaría. Seguramente se interesarían más en el tema de festivales, en todo el movimiento de electrónica que hay no solo en España, sino a nivel mundial y sería de otra manera. Pero el problema es que esos cargos los tiene gente de otra época.

No podíamos quedarnos sin preguntarte, ante la luz de los recientes acontecimientos en París, en los que el terrorismo de Daesh azotó directamente a la industria de ocio y cultura de occidente… ¿Cómo nos afecta todo esto?

Yo creo que nunca hay que mezclar política con cultura, jamás. Y eso es otro problema que tenemos en este país, que deberíamos ser totalmente neutrales. No porque estén gobernando unos u otros les vas a cortar las alas a unos artistas u otros dependiendo de qué partido sean. Y lo mismo pasa con el tema terrorismo, política internacional, etc. Creo que la cultura es totalmente paralela a esta sociedad y a este sistema que se han creado cuatro para llenarse los bolsillos y tenernos al resto esclavizados trabajando para los bancos. Que los látigos de antes ahora son bancos. Yo creo que no tiene que haber paranoia, sino lo contrario. Todo el mundo tiene que estar unido, en el ocio, en la cultura, en la música, en las cosas que aportan energía positiva a la gente y que incluso ayuda a muchas personas a continuar, a olvidarse de sus penas cuando van a un concierto, a ver a un DJ, o cuando escuchan la radio… Este planeta sin música sería un auténtico infierno. Y yo creo que eso sí que tiene que ir totalmente en paralelo a las cosas negativas que tiene el planeta. Conflictos internacionales, terrorismo, conflictos de intereses entre unos países y otros… Porque al final nos enteramos de una quinta parte de lo que sucede. Si supiéramos todo lo que se maneja a según qué niveles, seguro que habría una mega revolución mundial en la que íbamos a quitar a todos los líderes de su sitio de un plumazo. Pero nos tienen demasiado bien controlados.

POLÉMICAS

Vamos a hablar de unas cuantas polémicas que han estado sonando en la prensa últimamente. Retiraste tu nominación en unos premios de música electrónica hace unas semanas, posteando un comentario muy respetable con tus razones. Pero yo, leyendo las reacciones a tu comunicado en RRSS, leí un comentario de un chico que muy respetuosamente insinuó que te habías retirado porque tu manager ya no formaba parte del jurado y por su relación con DJMag ES. Obviamente tú tienes tus razones, ya las has expuesto, pero… ¿Qué sientes cuando un fan dice eso?

Pues lo único que siento es que no está informado de lo que está ocurriendo realmente. Porque la gente que está en el medio, en el sector, y está informada de cómo ha sido y como es todo este mundillo, sabe de sobra lo que pasa. Sabe de sobra que tú no puedes llegar a hacer unas nominaciones y meter los nombres de la gente que te interesa para que el certamen tenga la importancia que necesita tener, sin pedir permiso ni a los managers, tío. O sea, porqué tienes que nominarme a mí, o a Uner o a Pepito, sin avisar a nadie. Yo de repente me vi la noticia. De hecho, yo la vi después del comentario que hizo Uner, porque yo ni había prestado atención. Y cuando Uner sacó el comunicado dije ¿qué pasa aquí? Y efectivamente me metí y salía mi nombre y tal. Tío, si vas a hacer algo así, ponte en contacto con los artistas, con sus managers, di “oye nos gustaría contar con vosotros”. No sé, un protocolo de actuación que es lo que se hace en cualquier medio de comunicación normal y corriente. Pero aquí no, con todas las de la ley empiezan a poner nombres de gente importante como nominados. Todos sabemos, obviamente, para qué lo hacen. La verdad es que la situación no tenía mucho sentido. Yo cuando lo vi en seguida puse el comunicado porque, además, pienso que los premios se los tienen que empezar a dar a gente a la que realmente el premio le aporte algo a su carrera. Gente a la que un premio sí puede dar un empuje. Me encanta que me den premios, lo cojo con todo el cariño del mundo y me siento muy orgulloso de que te los den, porque es un reconocimiento a tu carrera y a que vas en el buen camino. Pero es que hay muchísima gente a la que realmente un premio si le va a aportar mucho a su carrera. Son muchas razones. Pero la más importante es que planten tu nombre ahí, sin decirte nada y sin pedir permiso. No se…

¿Dónde los guardas? Porque no vemos ninguno en el salón…

(Risas) En una estantería ahí, con todos.

Otra de las recientes polémicas que hemos tenido en los medios y redes fue el resultado del controvertido Top 100 de nuestra matriz DJMag. Los ganadores de este año fueron Dimitri Vegas & Like Mike, aunque algunos dicen que fue su ghost producer… Vamos a meternos un poco en este tema… Hay mucha gente que sabe lo que significa éste término, pero para los que no lo saben, ¿qué es un ghost producer?

Por lo que yo tengo entendido, es un tío al que le pagan por hacer música para otros.

Vista la polémica alrededor de la coronación de estos chicos, muchos dicen (no sé si son demasiado risueños) que cómo va a haber un ghost producer, que si yo fuera capaz de hacer esa música voy directamente y la saco. Tú, como productor que obviamente ni eres ni tienes un ghost producer, ¿qué crees que puede llevar a alguien a vender su trabajo de esa forma? ¿Sale más a cuento lo que puedan pagarle por tenerle en la sombra que el hecho de salir a la luz?

Hay varias posibilidades, bajo mi punto de vista. Yo creo que, seguramente, un ghost producer es un tío al que le gustaría sacar esa música con su nombre, pero por X o por Y no puede. Porque ya está metido en otro tipo de música o de sector y su forma de quitarse esa espinita es produciendo ese tipo de temas para gente que si puedan tenerlos en el escaparate…

Pero antes se buscaban un alias, como tú con Carlos Durán, y fiesta… Está claro que para adentrarnos más en el tema tenemos que entrevistar a uno…

Exacto. Entrevistar a uno y ver exactamente por qué lo hace. También supongo que hay mucha gente que para poder hacer sus propios proyectos necesitan dinero, entonces conforme más producciones hagan y según para quién las hagan más dinero ingresarán. Muchos se pagaran los estudios, hacer otro tipo de proyectos… Pueden ser mil razones, pero las más lógicas que veo son esas dos.

El Top100 lleva arrojando el mismo tipo de resultados desde 2010 o incluso antes… ¿De qué se queja la gente si ya se sabe lo que hay? ¿De verdad se espera que haya un cambio de la noche a la mañana y que el nº1 sea Carl Cox de nuevo?

La gente se queja de esto, de que del 1 al 50 de repente ves nombres que ni conoces y en el 99 ves nombres que deberían estar entre los 10 primeros…

Por ejemplo, Jamie Jones en el 122; Maceo Plex en el 123; Marco Carola en el 137; Paul Kalkbrenner en el 142; Fatboy Slim en el 144 o Seth Troxler en el 148…

Por ejemplo. Hay cosas absurdas. Pero claro, ellos también te pueden decir “ya, pero es que sobre gustos…”. Quizá a ti te puede gustar que un artista esté entre los 10 primeros, pero no reúne todos los votos o todas las condiciones. Yo creo que lo que habría que buscar, y no es fácil, lógicamente, es una manera de voto totalmente intocable y transparentes. Es decir, lo que hablábamos antes: que no pueda llegar un tío con 50 IPs distintas en 40 ordenadores y se ponga a votar como loco y salir el primero o el 15. Y seguramente tampoco lo conseguiría, porque supongo que dentro de la DJMag tendrán sus filtros y sus cosas… No sé. Yo creo que es un mundo en el que hay muchos intereses y la única manera de controlar estas votaciones es con un sistema totalmente intocable y transparente…

Quizá una tarjeta de votación para cada suscriptor o algo…

Algo tienen que inventar. Si quieren inventarlo, claro. Porque seguramente ya está inventado, pero no interesa. No lo sé. Yo de la política y del funcionamiento de los medios de comunicación tampoco se mucho, pero creo que la única manera de erradicar injusticias, a nivel del Top100, es de esta manera. La gente se queja de eso, de la injusticia…

Sí, porque que tú, por ejemplo, no estés reflejado…

¡Pero es que a mí me da igual! (Risas).

(Risas) Ya sé que a ti te da igual…

¡Es que hay gente que se lo toma como a la tremenda!

Es que a eso voy. A esa visceralidad en los comentarios. Voy a poner un ejemplo que se ha leído en nuestras redes sociales, ante el hecho de que Danny Ávila (al que personalmente no conozco ni he oído su música) estuviera en el puesto #60: ‘¡Qué hace ahí!’, ‘Ese ha sido su padre que le ha comprado los votos’, ‘Dónde están Cristian Varela, Paco Osuna, Oscar Mulero, etc. si este está en el 60’… Y así sucesivamente.

Pero es que volvemos a lo mismo. Hablamos de cifras. Como hablamos de cifras, pues mira un Danny Avila – que además le conozco, es buen amigo, pincha como los ángeles, aunque pinche EDM pincha muy bien, es un showman, es un chaval jovencito que se está haciendo un carrerón y me alegro muchísimo por él – pero es que él mueve unas cifras. El Top 100 se mueve en cifras, pues mira tiene medio millón o un millón de fans; tiene no sé cuántos de Twitter; no sé cuántos de Instagram; cuando va a pinchar él solo, aunque cobre X, te llena el sitio; ya las revistas se mueven un poco a nivel estadístico. Quizá un DJ que su calidad musical es espectacular, tiene 50 mil fans en Facebook, ten por seguro que no va a estar ni en el Top100 ni en el Top300. Entonces la gente se queja un poco de esto, basta ya de estadísticas y de cifras y vamos a hablar de calidad musical. A lo mejor tendrían que crear un Top100 que valore la calidad y no la cantidad.

Entremos en otro tema que ha traído bastante cola en los últimos años: las DJs-Celebrity. Podemos hacer una lista bastante nutrida de personas que han incursionado dentro del mundo de la mezcla, aunque quizá la más rocambolesca que hayamos visto últimamente sea Yola Berrocal…

¿En serio?

Te lo juro. Creo que lo vi en el perfil del cómico Miquel Serrano… Paris Hilton quizá sea el caso más emblemático, pero también está la escritora esta que ganó el premio Planeta, Lucía Extebarría; ni seré yo quien entre a valorar la habilidad o los conocimientos de Mario Vaquerizo o Alaska tras los platos tampoco… Pero lo que está claro es que no es su gremio. ¿Cómo lo ves tú?

Yo veo que cuando alguien así quiere ser DJ, pero con respeto, respetando a los que ya están en el sector, es decir: yo quiero ser DJ, pero primero me voy a formar. Porque cuando te sacas la carrera de médico, o la de pianista, o la de futbolista, tienes que entrenar mucho, tienes que tener unos estudios, tienes que aprobarlo todo, tienes que mantenerte. Lo que no se puede hacer es por tener pasta decir venga, me pago una campaña de un millón de euros y me pongo el careto en todos los anuncios y revistas y ya soy súper DJ. No tío. Primero aprende lo que es un plato, un vinilo, a hacer mezclas de verdad, luego si quieres usar el sync o no es cosa tuya… Aprende a usar los nuevos programas, los ordenadores, las controladoras… Aprende psicología en cabina, como te tienes que comportar, respetar a tus compañeros DJs que llevan toda la vida en esto. Incluso intenta aprender de ellos. Poco a poco y si vas con esa mentalidad y realmente quieres ser DJ ¡ole! Todos mis respetos. Pero con lo que estoy totalmente en contra es de la gente que como ahora está de moda ser DJ pagan un pastizal por las campañas y venga, a ser DJs, porque ahora con darle un botón ya mezclas un tema. Eso es lo que no veo correcto.

Como profesor del oficio que has sido, ¿qué sientes ante el intrusismo?

Siento que es como otro sector, como el sector del circo. Como has dicho tú, los payasos. Con todos mis respetos al mundo del payaseo, que son los más currantes del planeta. Es otro sector, pero a mí lo que me molesta es eso, la palabra intrusismo. Si quieres ser escritor, medico, actor o lo que sea estudia para ello, o si quieres ser pianista. Estudia primero, fórmate porque actualmente y afortunadamente, hay un montón de escuelas donde te puedes formar a todos los niveles. Y una vez te has formado, si después de eso ves que puedes tener algún filón, que puedes dedicarte a ello, porque hay mucha gente que empieza y ve que para esto no vale. Sobre todo ser sincero, humilde y que si te quieres dedicar a algo, fórmate bien, adquiere experiencia. Y eso es lo que me molesta, que la gente entre aquí y se piensa que por estar ahí ya es DJ. Igual que uno que escribe cuatro pijadas en un blog, luego saca un libro y ya es escritor. Vamos a llamar a las cosas por su nombre. Pero yo siempre voy a apoyar a la gente que se quiera dedicar seriamente esto, sea famosa o no…

Me acuerdo que a Nacho Vidal lo apadrinaste hace unos años…

Nacho pinchaba ya, mezclaba bien. Lo que pasa es eso, pues como cuando conduces y luego vas a la autoescuela y ves que hay cosas que no haces bien, hay vicios que hay que quitarse, a nivel de ecualización y demás. Nacho acudió a mí para perfeccionarse y yo le estuve dando clase dos meses, de cómo seleccionar y otros temas. No ha hecho carrera, pero podría haberlo hecho porque yo cuando termine las clases con él, estaba realmente preparado, de hecho pichó en la zona VIP en un Electrosonic y lo hizo bien. Pinchaba un buen house, elegante, las mezclas eran buenas, correctas, su ecualización… Se preocupaba muchísimo por estar al día con la música, compraba un montón de música, me pedía a mí y a mogollón de amigos DJs, que le pasáramos carpetas de house. Sigo en contacto con él todas las semanas, pero vamos, que lo que te quiero decir es que la gente que de verdad se quiere dedicar a esto se tiene que preocupar de buscarse un profesor, ir mejorando, comprar música. Por mí oye, bienvenido al club, pero el intrusismo no, la cara dura y aprovecharse de tener mucho dinero para meterse en este sector tampoco. Yo creo que en este sentido los que ya estamos aquí en el gremio deberíamos ser más estrictos.

Si hablamos de intrusismo, muchos hablarían de Steve Aoki. Por ejemplo, el es hijo del creador de la cadena de restaurantes Benihana… Aunque él es un paradigma, porque sabe pinchar, que yo le vi en Monegros, antes de que fuera famoso, justo antes de Carl Cox, antes del cierre y sabe pinchar… A él le entrevistó uno de mis ídolos periodísticos, Larry King, y de tonto no tiene un pelo…

A mi Steve Aoki me parece un tío súper inteligente. Mira, Steve es una persona que el mismo reconoce en sus entrevistas que ha estudiado psicología y que hay querido poner en práctica su carrera de psicólogo encima de un escenario. Y bueno él dice que es más showman, que está llevando a cabo su estudio psicológico con su público y a mí me parece una pasada que este tío haya conseguido lo que ha conseguido simplemente haciendo eso. Es un tío muy inteligente que ha sabido jugar muy bien sus cartas y se ha introducido en nuestro sector, bueno está en el mundo de los DJs pero en otro sector, pero bueno cada uno tiene sus características y creo que igual que hablábamos antas de David Guetta, aquí Steve Aoki es un tío muy muy inteligente. Tampoco lo considero intrusismo, además él lo dice en sus entrevistas. No tiene ningún tapujo en decir que él o no es DJ sino que es un showman que entretiene a millones de personas y además lo hace a través de sus estudios de psicología, lo que me parece muy respetable.

Image title

CRISTIAN VARELA: LA PERSONA

Vamos a meternos ya en la parte final de la entrevista, algo más personal… Veo que ambos somos fans de Hans Zimmer… ¿Te gusta Howard Shore? ¿O John Williams?

John Williams me parece tirando a más clásico, Zimmer a parte de la genialidad sinfónica que tiene y como transmite todo, incluso como le da forma a cada segundo de cada escena de cada película, para mi es el genio actual y contemporáneo. Sí que hay muchos compositores que me encanta como, James Newton Howard o John Williams que es excelente en lo clásico. Vangelis, Enio Morricone… Pero para mí Zimmer es otra liga, ha sido un visionario en cómo crear ciertas atmosferas combinando la electrónica con el sinfónico. O bueno, por ejemplo, el primer Zimmer, a principios de los ochenta incluso a finales de los setenta… También me impresionó muchísimo Jeff Wayne con La Guerra de los Mundos, que tenía pasajes de sinfónico y de repente empezaba a meter sintes y movidas que te quedabas loco. O Wendy Carlos con la primera versión de Tron, incluso las primeras versiones que se hacían de Johann Sebastian Bach que se hacían con un Minimoog. Yo creo que el genio de la simbiosis entre la electrónica y la sinfónica es Hans Zimmer sin ninguna duda.

Vamos a hablar un poco de otros temas. Tienes pareja, no tienes hijos… ¿no ha llegado vuestro momento?

Bueno nos lo hemos planteado muchas veces pero el problema es que ahora mismo no tenemos tiempo material y tener un niño para no poder dedicarle el tiempo que hay que dedicarles, pues es mejor no tenerlo. Y más adelante, si podemos tenerlo bien y si no se adopta y listo. Pero de momento no hay tiempo material, trabajamos 24/7 los dos, cuando yo me acuesto ella se levanta, y es un non-stop total que, de hecho, queremos hacerlo así para dentro de 20 años poder tomárnoslo con más tranquilidad.

¿Qué tan difícil es la vida de un DJ a la hora de mantener una pareja estable? Porque lleváis 11 años…

Es imposible. El tema es que yo con Maite, empezó siendo una buena amiga, entendiendo mi trabajo, confiando en mí, hemos pasado por miles de experiencias y al final lo bueno es que ya nos hemos transformado en un todo: en amigos, en pareja, en amantes, somos un todo. Entonces llegar hasta ese punto nos ha supuesto muchos años de entrenamiento, por decirlo de alguna manera, porque cuando tú quieres pasar el resto de tu vida con alguien y lo tienes tan claro, tienes que trabajar mucho. Porque al principio no queríamos ni trabajar juntos, para no mezclar el trabajo con la relación. Y al final hemos acabado trabajando y lo llevamos de una manera muy estructurada, el trabajo es el trabajo, y nuestra relación es nuestra relación, y la verdad es que da gusto porque si tu compañera te puede ayudar con todo lo tuyo… Ahora es directora de mi empresa, me ayuda con mi carrera, con el tema de imagen, de todo, y es ya un equipo tan sólido que así sí que te puedes pegar todos los años que hagan falta. Pero para llegar hasta ahí hay que trabajar mucho y no es fácil… Hay que sufrir también.

¿Los celos son un problema? ¿Trabajando en la noche?

Bueno, celos no porque cuando hay confianza los celos no existen. Sobre todo la confianza, porque si tú empiezas con una persona y dejas claras una serie de cosas, pues bueno yo soy así, vivo así, me dedico a esto, bueno si quieres estar conmigo es lo que tenemos. Y la otra persona te dirá “pues a mí me gusta esto, soy así y ya está”. Si hay sinceridad desde un principio y confianza no pasas por tragos especialmente malos. Sí que ha habido momentos duros porque igual me he pasado tres semanas de gira por ahí y se pasa mal, porque echas de menos a la persona, pero bueno, problemas de celos no. O tienes a alguien que te entiende bien, que le gusta lo que haces y lo comparte pues no hay problema. Pero es muy difícil encontrar a una persona así.

Alguna vez te has visto en la terminal de un aeropuerto diciéndote a ti mismo ¿Qué pelotas hago yo aquí?

Mil veces, claro (risas).

(Risas) ¿Cada cuánto te pasa?

(Risas) Cada tres semanas. Porque bueno, al final estamos viviendo en aeropuertos, muchos retrasos, cancelaciones… Cuando es el primer bolo, que coges un avión y vas para allá y a lo mejor hay un retraso o tienes que coger otro vuelo o tienes cualquier tipo de problema, el primero, bueno, te lo tomas medio cachondeo. Pero cuando llevas un semana volando sin parar, durmiendo mal y poco, comiendo mal y poco, y encima al cuarto día de gira te toca un retraso de cuatro horas, que no sabes si ese avión va a salir, si vas a llegar al bolo o no… Todo lo que eso conlleva de hacer un comunicado, que el promotor se vuelva loco, todo eso es una situación muy dura.

¿De pequeño eras tranquilo? ¿O eras más bien trasto?

De pequeño era muy trasto, mis padres me daban por imposible. Y fíjate, que curioso que me empecé a tranquilizar cuando empecé a pinchar, porque como ya empecé como si fuera mi primer trabajo, ganaba mi dinerito y me lo tomaba muy en serio. Ahorraba mi dinero para comprarme mi primer ordenador, que fue una Atari 1040. Empecé con lo que todavía no era ni Logic, que era Notator, que era con lo que se escribían las partituras… Y empecé a tranquilizarme, a tomarme en serio mi trabajo y ya cada fin de semana ganaba mi dinerito y me iba comprando cosas, vinilos, maquinitas y así me fui montando el estudio. Que hace 25 años tener un estudio era casi impensable. Era un dineral.

¿Veías los Caballeros del Zodíaco?

Por supuesto. Y Oliver Y Benji…

¿Cómo era que tu padre fuese el que doblaba al Caballero Dragón?

Pues la verdad que yo con mi padre estoy súper orgulloso. Porque no solo me ha enseñado valores a nivel personal, sino a nivel artístico: el ser humilde, el disfrutar con tu trabajo, ser compañero de tus compañeros, intentar ayudar aunque luego no seas correspondido o te intenten hacer el avión… Todos esos valores me los ha enseñado mi padre, y por supuesto mi madre también. No solo el respeto, orgullo y admiración. Mi padre ha sido un ejemplo. Bueno, mis padres, los dos, han sido un ejemplo.

¿Y tus compañeros de clase sabían que tu padre también doblaba?

No. La verdad es que muy poca gente lo sabía. Sí que conocían a mi madre y a mi abuela, porque eran las profesoras del Liceo… Pero yo era un pieza y al final me tuve que dedicar a esto, porque era en lo único en lo que sacaba buenas notas, en música todo sobresalientes. La profesora de piano y canto encantada,

¿Ya no cantas?

Empecé cantando, ya no lo hago, pero estaba encantada conmigo. Y, de hecho, después del Liceo yo daba clases particulares de piano con ella…

¿O sea que estudiaste en el Liceo Francés? ¿Tuviste una educación bilingüe, pues?

Sí. Yo el francés y el español perfecto, inglés bastante bien, portugués me defiendo y ahora quiero terminar de perfeccionar el inglés y luego ya meterme con el alemán.

Voy a ser un poco cabrón en esta pregunta… ¿Crees que tus padres estarían más orgullosos de ti si ahora fueses pianista en vez de DJ? Obviamente has llegado a un punto en que tus padres están orgullosos de lo que has conseguido porque eres un tío hecho y derecho, pero ¿lo estarían más en ese caso?

Por supuesto que sí. Claro, de hecho es para lo que yo he estudiado, para dar conciertos. Pero bueno, al final las circunstancias y las energías hacen que te dediques más a una cosa u otra. Lo cual no quiere decir que haya dejado mis ejercicios de piano diarios. Es como ir al gimnasio.

Vemos que en otros gremios la implicación familiar es alta. En el nuestro también… Tu hermano, por ejemplo, fue durante mucho tiempo tu manager… ¿Por qué decides romper con el como mánager?

Bueno el tema de mi hermano fue un tema ya de que llegas a un tope, en el cual necesitas mucho más a nivel management, a nivel internacional, a nivel contactos. Yo con mi hermano siempre he estado súper contento, con el trabajo que ha hecho, pero llega un momento en el que tu nombre coge tal magnitud que necesitas gente a otros niveles. Pero no solo de management, porque mi hermano es muy buen manager, hace muy buenos bookings, está llevando a otros artistas que ahora están pegando fuerte y siempre ha hecho un buen trabajo… Pero llega un momento en el que hay tal movimiento de todo que necesitas empresas mucho más especializadas y, sobre todo, con muchos más contactos a nivel internacional. Pero bueno, que yo con mi hermano aunque ya no trabaje con él, nos adoramos y lo ha entendido perfectamente, que yo haya echado a volar y a él le va genial con su agencia, así que fenomenal.

Bueno, ya nos has hablado un poco de tu padre, de tu hermano. Háblanos un poco de tu madre…

Mi madre es la que nos ha enseñado toda la parte más energética. Yo me acuerdo de haber pasado noches enteras hablando con ella del tema de la energía, de los espíritus, en todas estas cosas siempre hemos creído muchísimo. Y es como que ella siempre me ha dado los valores más de eso, de intentar hacer el bien, ayudar a la gente, ser positivo, tener buena energía y no estar llorando y quejándote, diciendo “es que esto no me sale bien”. Todo lo contrario, si te caes te levantas y subes un escalón. Y si te vuelves a caer, te vuelves a levantar y subes dos escalones. Y esto es lo que me ha enseñado mi madre y es la parte que más me está sirviendo para en este mundillo artístico. Hay mucha envidia, mucho egoísmo, muchas trabas, mucho bocachancla. Pero bueno, si tú tienes clara tu estructura, confías en ti, en tu trabajo, eres positivo y crees en lo que haces y trabajas duro para conseguir tus metas, al final, aunque no consigas todas, aunque consigas el 80%, seguro que llegas muy lejos. Y hay una cosa muy bonita que ella me decía y es que si quieres llegar hasta la luna, apunta hasta el sol. Eso es precioso, porque si tú tienes unas expectativas muy altas, con que llegues a la mitad del camino ya has llegado súper lejos.

¿La putada más gorda que les has hecho a tus padres?

(Risas) Miles, porque de pequeño era muy chicho terremoto total. Me daban de comer,no quería comer, tiraba el plato. Cuando me enfadaba daba patadas a los armarios, los armarios llenos de agujeros. A mi hermano, que era el mayor, cuando me enfadaba le empezaba a tirar los cochecitos estos pequeños que coleccionábamos. Le tiraba todo. Jugando al futbol, un día me enfade con él, le di una patada en la espinilla y le rompí la espinilla. Llegó hasta el punto de que mi madre me quería llevar a un psicólogo, a ver qué le pasa a este niño que esta endemoniado (risas). Esta anécdota es buena: un día cogió mi padre y dijo “aquí ni psicólogo ni nada, me lo llevo yo una semana a Villalba…”, que tenemos allí una casa, y en una semana allí con él volví suave como un guante. Se tiró una semana conmigo, pues eso, en el restaurante que hay allí, y les dijo a los del restaurante “tú de lo que veas no digas nada, tu sígueme el rollo”. Claro, ahora me lo cuenta mi padre y me parto de la risa, me decía “a ver hijo, comete las lentejas”, y yo “¡no quiero!” ¡PAM! El plato al suelo. Y mi padre me daba un collejón y les decía “Va, tráeme otras lentejas”, y otra vez “Venga, comete las lentejas”. Y a la semana el chicho terremoto se transformó en Lassie (risas). Ahí mi padre tuvo buena mano. Yo no quiero crear polémica con esto, pero creo que si se hace con cariño y por el bien del chaval, le va a venir bien un toquecito correctivo…

¿Te gusta el alcohol?

Me ha gustado mucho. Yo es lo único que he tomado dedicándome a esto, que a veces tienes que ser muy estricto en todo y sí que es verdad que el wishkey me encantaba. Bueno, me gusta. Lo que pasa es que yo, pues eso, en mi catering pedía una botella de wishkey y caía bastante de la botella, hasta un punto en que llegue y dije se acabó el tema, porque si sigues así… Además es que a mí no me afectaba nada el whiskey, me tomaba cuatro o cinco copas, solo con unos hielitos, y estaba tan pancho y claro eso, durante todos los fines de semana, durante 22 años… Porque desde hace 3 bebo cero. Alguna cervecita o una copita de forma muy ocasional, otros alcoholes no me han hecho mucho tilín pero el wishkey si… Hay muchos muy buenos el Johnny Walker etiqueta azul está buenísimo; el Glenfiddich 18 y 21; el Macallan está muy rico…

¿Te gusta el clubbing?

A mí me encanta, porque es como una serie de televisión. Cada fin de semana pasa algo y te cuentan lo que ha pasado, es como el cotorreo de a electrónica y me gusta. Y sobre todo me gustan los clubes porque puedes hacer sesiones más largas, estar más en contacto con la gente, es como más cercano con el público que en los festivales. Los festivales me gustan mucho, pero a veces son muy fríos, porque tu estas ahí subido en un escenario y tienes a la gente muy lejos.

¿Alguna vez has dicho “A la mierda, lo dejo”?

Jamás. Jamás. Fíjate que yo, cuando he tenido bajones muy fuertes y tal, me ha dado por hacer música para relajarme. Así que no solo no lo dejo, sino que encima lo retroalimentas. Yo creo que cuando algo te apasiona, no solo no te planteas dejarlo, sino que lo utilizas para momentos duros de tu vida, para relajarte y estar más tranquilo.

¿Has visto Gran Hermano?

Si lo he visto, no me gusta. No es el tipo de formato que me gusta. Yo he visto el 6 o el 7, porque me intrigaban las reacciones de la gente dentro de la casa. Y me lo tomaba de forma experimental, como si tuvieran ahí ocho cobayas metidas, a ver por dónde sale cada una y cómo reaccionan. O sea, que yo la única vez que he visto GH ha sido en el sentido de estudiar cómo reacciona la gente metida en una casa y la verdad que es bastante interesante, visto desde ese punto de vista. Ahora, todo lo demás es que ya paso. No veo la tele, no me da tiempo ni de ir al cine, ni al teatro. En ocasiones contadas, en las que Maite y yo hacemos algo de vida social, así que imagínate ya ponerme a ver GH o alguna cosa de estas. Ni de coña (Risas).

¿A qué le tienes miedo? Literalmente hablando…

Le tengo mucho miedo a la inconsciencia del ser humano, tío…

¿Algo en concreto? ¿Miedo a las arañas o algo?

Al contrario. De hecho siempre intento no matar a los bichos que entran en casa. Le tengo fobia a eso, a la incredulidad, a la incultura, a lo que hemos hablado antes de egoísmo, orgullo… Todos los malos sentimientos que tiene el ser humano, que estoy seguro que en unos años iremos eliminando muchos de ellos y seremos un poco más civilizados. Al final es lo que crea todo lo malo de este planeta. Todo ese mundo negativo está creado por la desconfianza y por la falta de cultura del ser humano. Como en un Gran Hermano, ahí tienes todos los perfiles.

¿Te arrepientes de algo?

Sí. Me arrepiento muchísimo de no haber estudiado más. De haber perdido mucho tiempo. He adquirido experiencia en muchas cosas, pero me hubiera gustado estudiar muchísimo más, todo el campo musical, de orquestación, de dirección de orquesta, de piano.

¿Has sentido envidia alguna vez?

Sí, envidia sana. Cuando ves a un pedazo de pianista en un concierto, que los dedos ni los ves… Dices ¡joder! Ahí es cuando me da rabia no haber estudiado más, haberle dedicado más horas. Sí, es envidia sana de decir “¡Cómo toca este tío!”. Como por ejemplo, cuando oyes algo de Hans Zimmer. Lo que ocurre en la peli lo tengo como en segundo plano, estoy atento a como arma las melodías, como integra la música en la película…

A mí lo que me flipó de Interestellar es el tratamiento de los silencios…

Buff… Están exactamente donde tienen que estar. De hecho hay una anécdota de Hitchcock, que dice que fue su mujer la que le dijo de poner los violines en la famosa escena del cuchillo de Psicosis… Habría que ver esa escena sin música. Y eso que los violines de Psicosis son la bomba… Pero seguramente si la primera vez que la hubiéramos visto hubiera sido sin los violines, como quería Hitchcock, el resultado hubiera sido más impactantes…

¿Política?

Soy totalmente neutral. Primero, no estoy de acuerdo con la sociedad en la que vivimos ni en su sistema, yo creo que no funciona así. Segundo, creo que los políticos tienen un marrón muy gordo con el trabajo que desempeñan. No solo por la responsabilidad que tienen para con los demás, sino por lo estrictos que tiene que ser para no dejarse influir. Pero es que, al final, en un sistema en el que todo funciona de una manera muy determinada es imposible ir en contra de todo, porque al final te quitan de allí…

O al final lo único que te queda es irte a vivir al monte, a vivir de la tierra…

Por ejemplo. Es una buena opción. Seguro que muchas personas lo han hecho ya.

¿Algún deseo para 2016?

A mí me encantaría que los conflictos que hay a nivel internacional, se sentasen todos los que están dispuestos a hablar y se pusiesen de acuerdo, porque si seguimos así nos quedan dos telediarios… Se tarda más en ver quién tiene los huevos más grandes que en buscar soluciones.

¿Alguna cosa que quieras contar a los lectores de DJMag ES?

A parte de que me voy a Londres… ¡Que os quiero mucho a todos! A la gente que nos sigue y voy a intentar hacer toda la música posible, durante todos los años que pueda, para hacer que la gente se olvide de las penas, sea más feliz y podamos compartirlo todo en un festival o en la pista de baile.

¡Muchísimas gracias, Cristian, por recibirnos y abrirnos las puertas de tu casa!

¡A vosotros por el buen rato!