Texto: Fernando Fuentes

Cómo no solo de bombo, coca cortada con Gelocatil y comer mandarinas maquilladas de Mercadona vive el hombre moderno, se aconseja desde esta columna que nos prodiguemos y sumerjamos, lo máximo posible, en los placeres de la lectura de, sobre todo, libros musicales que, sin duda, nos convertirán en almas ilustradas y preparadas para salir airosos en cualquier diatriba -con nuestra panda de modernillos de mierda- apostados en barra de gastroteca gentrificante (en su defecto) o grasiento vs. adorable bar de barrio (en su exceso). El caso es que vamos destripar tres de las últimas publicaciones -en formato libro- que han parido -otras tres diferentes editoriales nacionales- con resultado más bien dispar. Empezaremos con el “regular”. Se trata de las memorias (vitales, espirituales, tóxicas y musicales) de Moby que, bajo el título de ‘Porcelaine’, ha publicado Sexto Piso. Tras un comienzo prometedor y fascinante – el primer capítulo nos catapulta directamente al NY -chungo, ravero, sucio y distópico- de los primeros 90, con una fidelidad casi fotográfica y eso hace que nos las prometamos muy felices- el propio discurso y tempo del libro lo aboca al tedio, a una obsesión permanente por lo religioso, lo erráticamente amoroso y lo borrachín -casi a partes iguales- y, aunque contiene amplísimas referencias sonoras, quizá se pierde en pasajes banales que poco importan a nadie. El libro se queda a medias, es una obra inacabada y algo perdida en el salseo; es como si de los años 90 en adelante Moby no hubiera existido, ¿habrá una segunda parte? Lo mejor, sin duda, es lo bien escrito que está. Eso nos lleva a dudar -de forma razonable- sobre la verdadera autoría del ¿ha sido Moby directamente iluminado por su bisabuelo Herman Melville, autor de ‘Moby Dick’?- pero tampoco debe de importarnos mucho. La riqueza realista con la que describe el ambiente neoyorkino, sus calles y clubs es algo a destacar. El segundo volumen a analizar brevemente no es otro que ‘!Bacalao!’ -del plumilla y DJ barcelonés, Luis Costa- que ha publicado la editorial catalana Contra. Y aquí la cosa se pone seria ya que estamos ante un documento -trabajo de investigación- coral, tan sabroso y atractivo, como interesante desde nuestra propia antropología musical. Poner el foco sobre lo que sucedió en la Valencia musical de los (felices) años 80 y (destroys) 90 -de la mano, además, de sus más directos propios protagonistas- era una asignatura pendiente del periodismo musical español que, el bueno de Costa, ha solventado de forma notable y celebrada. Se recomienda, al respecto, leer la intensa entrevista que le perpretamos al autor en este mismo número. Terminaremos con ‘No iba a salir y me lié’ (Roca Libros), un panfleto -con ínfulas de ¿novela musical?- que firma a medias el ínclito Chimo Bayo. Lo único bueno es su ocurrente título. No haré más sangre. Corred a por los otros dos, se agotarán.