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Tanto el nombre como el sublime artwork retrofuturista de ‘Voyager’ anunciaban claramente el camino musical que el productor francés de electro, Vitalic, alias Pascal Arbez, ha llevado en su nuevo álbum – una odisea cósmico-espacial llena de energía y hits analógico retrofuturistas, perfectos para bailar en el espacio exterior…

¿Cómo te metiste en la producción musical?

“Empecé a producir a finales de los noventa, justo al terminar el instituto y al comenzar la universidad. Me llevó un tiempo hasta que pude conseguir el dinero para montar un estudio como se debe, porque no tenía dinero. Así que junté los aparatos uno por uno, poco a poco. No sentí la necesidad de pinchar, estaba seguro de que quería producir todos mis temas desde el principio”.

¿Cuál fue el primer aparato que compraste?

“Mis padres me dieron 500€ como regalo y la primera máquina que me compré fue una Roland Alpha Juno 1. La segunda fue el Korg MS20 que conseguí por 200€, y luego el Ensoniq Sampler. El mixer fue un Ibanez muy usado. Todo fue muy barato y de gama baja considerando que mis amigos tenían las auténticas TBs y TRs, pero la cosa era aprender cómo usar los aparatos en sí sin ningún conocimiento y así es como conseguí mi sonido más personal”.

Cuéntanos, ¿cómo afrontaste la producción de tu nuevo disco, ‘Voyager’?

“Empecé por mi cuenta aquí en París – al principio no sabía muy bien que hacer, realmente. Quería recuperar algo de musicalidad y profundidad en mi música. Así que intenté diferentes direcciones e inicialmente cualquier cosa que hiciese sonaba a ambient de los 70. Era como si pudiera producir solo temazos o canciones ambient, pero nada a medio camino. Así que me tomé mi tiempo para encontrar un equilibrio entre los dos extremos y cuando lo conseguí también empecé a trabajar en un estudio en Barcelona y en Los Ángeles con Joachim Garraud, que me ayudó en los temas vocales, principalmente”.

Y ¿qué influencias resuenan a lo largo del disco?

“Creo que finalmente volví al sonido básico de Vitalic, que es disco desviado con una energía techno y algunos vocales new-wave. Puedes encontrar influencias obvias, como Moroder, (Patrick) Cowley o The Normal. Pero también volví a escuchar algunas cosas realmente viejas de los 70 y descubrí música más nueva en Correspondant y Kompakt. Mis influencias también pueden ser cosas inconscientes de mi niñez como sintonías de TV o sensaciones que experimenté e intenté convertir en música”.

¿Cómo es que te llevó dos años terminarlo?

“Creo que no es demasiado tiempo. Dos años para un disco está bien. Lleva tiempo pensar un proyecto y darle vida. Sentarse y pensar y hacer que las cosas ocurran. No hago una canción cada noche. Un tema lleva días, semanas… Y tampoco es que tenga prisa. Además, yo hago mi música yo mismo. No hay ningún ghost producer componiéndome los temas mientras me tiro pedos en Ibiza o Los Ángeles”.

El álbum presenta canciones con Miss Kittin y David Shaw – ¿Cómo afrontasteis el proceso de producción conjunta?

“Veo a Miss Kittin con bastante asiduidad en nuestro restaurante favorito en París, pero nunca hablamos de hacer un tema juntos. Una vez le dije que tenía una canción en mi cabeza y la parte instrumental ya estaba hecha. Se vino a mi casa y le gustó. Me dijo que ya tenía todo en la cabeza y que podía enviarme las letras en una hora. Y así fue y fue perfecto.

“En cuanto a David, me lleva gustando su música durante mucho tiempo y estuvimos hablando sin vernos en persona. Después de volver de México le dije que tenía un buen tequila y también una canción de cosmic disco lista. Se vino y grabamos la canción en una noche. Todo el proceso con ambos cantantes fue muy placentero y fluido. Pasamos un buen rato haciéndolas y también trabajando en la misma habitación”.

Guíanos un poco por tu estudio – ¿Cómo usas los distintos aparatos y que significan para tus producciones?

“El Buchla Music Easel además del Buchla Skylab – son interesantes equipos, difíciles de dominar. El Skylab viene sin manual y lleva un tiempo antes de poder hacer algo interesante. Son muy diferentes a cualquier cosa que hubiera usado antes. Tienen un sonido distintivo y un color como si estuvieran ‘vivos’.

“Luego está el Polymath de Analog Solutions – este sintetizador inglés semi-modular tiene un sonido gordo y un filtro único. El Moog Subphatty – me encanta el sonido de Moog para los bajos y los los sonidos analógicos de percusión. El Boomstar 4075 de Studio Electronics – lo uso para bajos y drones, principalmente. El ARP 2600 TTSH – el último aparato que me he comprado, genial para leads y sonidos de electro-pop de los 80. No he tenido el tiempo de domarlo aún. Luego el Roland V Synth XT es un antiguo aparato que he usado mucho en directos – ahora lo uso principalmente para voces vocode. Y el Novation UltraNova – mi navaja suiza en forma de sintetizador”.

¿Qué otros dispositivos usas?

“Hice el último disco en Ableton. El único soft-synth que he usado es el Xfer Serum. En cuanto a FX se refiere, me encanta el reverb Valhalla, el delay Sigmund y las cosas de FabFilter para delay y distorsión”.

¿Qué aparatos externos estas usando para procesar el audio?

“No uso ninguno. Solo compongo en mi estudio y no mezclo. El procesado de audio externo se usa al final de la sesión de mezcla en otro estudio”.

Háblanos del proceso de producción…

“Usualmente voy a trabajar con una idea en mi cabeza. Hago un borrador y lo dejo de lado durante un tiempo. Luego vuelvo a retomarlo después de unas semanas. De esa forma, siempre estoy trabajando en distintos tracks al mismo tiempo. Algunos tracks pueden llevar mucho tiempo, como ‘Eternity’. No se tocar el piano, así que tuve que memorizar las melodías y secuenciarlas nota por nota”.

¿Qué consejos puedes darles a los productores que busquen alcanzar el tipo de sonido electro de Vitalic?

“Creo que más que un sonido, se trata de cierto tipo de melodías – quizá cambios de acordes estilo francés. Luego, en cuanto a la producción en sí misma, todo está un poco fuera de tono y nada está sobre el beat. Hay mucha inestabilidad”.

¿Intentas replicar lo más que puedes el sonido de club en el estudio? ¿O es un sonido más para escuchar en casa?

“Sí que necesito algo de presión y un poco de sonido de gama baja en el estudio, para tener un poco de sensación de club. Así que subo el volumen. Pero si quieres tocar demasiado alto todo el tiempo, entonces tan solo el bombo con un hi-hat y un snare pueden hacerte bailar. Tocar a volumen bajo puede ayudarte a concentrarte en la melodía y los detalles. Diría que estoy entre las dos”.

¿Prefieres usar una mesa de mezclas en lugar de mezclar en el ordenador?

“Me sigue gustando usar una mesa para hacer un pre-mix y hacer que los sonidos evolucionen juntos antes de empezar a grabarlos. Sigo siendo un poco de la vieja escuela en ese sentido y también sigo usando una mesa para mis directos”.

* Extraido de Dj Mag Es 073