¿Y tú, cómo quieres que te lo cuenten?

Autor: Pat Quinteiro (Pat Comunicaciones)

Montar una fiesta es relativamente fácil pero luego está la siguiente fase, ¿cómo comunicarla? Hay quien empieza con el ritual meses antes; otros, lanzan la información básica en 2 o 3 mensajes; y luego, están los premium en esto de organizar saraos, a estos les basta con mandar un flyer para petarlo.

Bromas aparte, esto mismo pasa en cierta medida con las estrategias de los festivales a la hora de desvelar sus line up. Los hay como el Mad Cool, que para convocar,  te van soltando dos o 3 pildoritas por día: que si viene tal y cual, y luego tal y cual y luego tal y cual… No digo que esté mal, pero  a veces creo que corres el peligro de que la gente te lea en diagonal.

Los hay como el Arenal Sound que te dicen cuándo y dónde y que te invitan a saber más a través de sus redes sociales. Tienen un público fiel, solo con sus seguidores ya organizan el festival con más asistentes de cada año. Y son ellos, quienes creen tanto en el festival que se encargan de hacerlo viral. Y año tras año, basta con eso y su buen cartel, para seguir creciendo.

Y por último están los festivales “premium” y sus diferentes estrategias de comunicación. Uno, como el Primavera Sound, que te lo cuenta todo de golpe y te deja en shock ante tremendo programación. El impacto es tal, que logra que ese mismo día lo dejéis todo apañado en la pandilla para ir (aunque queden 5 meses por delante).

Otro tipo, sería Sónar que es de los que primero te mandan el flyer u optan por estrategias totalmente virales: que si este año mandan música al espacio, que si Maradona también viene al Sónar, que si nos meamos todos, que si… En realidad, el “que si” da igual, porque es ver la temática y comenzarte a temblar las piernas. No sabes cómo, te posee un flashback de césped verde y acabas comprándote la entrada sin dudar.

De los timmings y métodos que siguen estos cuatro tipos de festival para desvelar su cartel, no sería capaz de afirmar quién tiene la fórmula 100% correcta. Para entender sus estrategias, primero deberíamos tener en cuenta los hándicap a los que se enfrentan. Por un lado factores de competencia directa como localización y fecha. Por otro, el alto porcentaje de target de público y artistas que comparten. Y un tercer factor del que a lo mejor el público es menos consciente, y es que cada vez estos proyectos tienen menos medios especializados donde promocionarse.

En los últimos 4-5 años los promotores han cambiado el destino de sus recursos, favoreciendo las estrategias de algoritmos e influencers, – obligados en generar “alcance”, como retorno a la inversión de sus sponsors- y por otro, por la dependencia del posicionamiento en la red para captar público internacional. Y después, están los medios. Ante su dificultad para subsistir, quedan pocos medios especializados, así que, para captar nuevos adeptos, los festivales necesitan generar repercusión también en  los medios generalistas, espacios en los que compiten con el resto de ofertas culturales.

Lo que sí me siento con potestad de afirmar -porque ya son años en esto-  es que en su comunicación, estos eventos cada vez dan menos visibilidad a los pequeños detalles, esos que para mí les dan alma y  diferencian su ADN. Y me explico: al Primavera uno debe ir por sus grupos favoritos pero también por descubrir nuevas bandas; esas a las que siempre recordarás porque te removieron hasta el último pelo la primera vez que los viste allí en directo. Al Sónar, uno debe ir por sus ídolos pero también para dejarse llevar por nuevos sonidos y proyectos de vanguardia; esos que solo el “olfato Sónar” sabe rescatar. Solo en estos eventos podremos descubrir este tipo de proyectos novedosos, esos que te marcan y te generan un punto de inflexión.

Todavía estamos a tiempo de mantener viva la esencia y personalidad de cada festival.  Cuidémoslo entre todos. ¿No os parece?

* Extraído de Dj Mag Es 083