Dos décadas en la industria electrónica.

Grobas, quien es considerado un referente esencial para entender el desarrollo de la música electrónica en Galicia, se encuentra plenamente inmerso en el evento que celebrará su vigésimo aniversario profesional. Un momento perfecto para charlar con él acerca de la escena electrónica actual, de la evolución que ha vivido en estas dos décadas, de sus proyectos, del eclecticismo que le caracteriza y de los logros que le quedan todavía por cumplir.

El 24 de marzo en el Salón Miramar del Hotel Hesperia de Finisterre tendrá lugar la celebración de tu vigésimo aniversario en el mundo de la electrónica, un evento que se prolongará durante 7 horas y contará con la colaboración de Fanzine Records.

-Después de 20 años trabajando en la industria, con una de las carreras más sólidas y exitosas del panorama nacional ¿cuáles son los objetivos y metas que te quedan por cumplir?

Pues sobretodo seguir dándole con las mismas ganas que hasta el momento e intentar salir más de Galicia que es dónde ahora mismo estoy pinchado con más asiduidad, creo que aún tengo mucho que ofrecer en cabina.

En cuanto a producir eventos ahora mismo estoy haciendo con Fatfish unas sesiones llamadas Disco Sucks! en la mítica discoteca Chaston donde intentamos programar djs nacionales de reputada calidad. Gente como Focuz, Zero, Viktor Flores ya han estado pinchando con nosotros y de cara a esta primavera – verano, Chelis, Abu Sou y Difusse Arc & Odio pasarán por Coruña.

-Tu nombre se vincula siempre al nacimiento, desarrollo y evolución de la escena electrónica en Galicia. Tus residencias en House Café y Telefunken, así como tus proyectos 981 Sessions o 981 Festival (de los que hablaremos más adelante) te han convertido en un auténtico referente para las siguientes generaciones ¿cómo te sientes al respecto? ¿Es una presión añadida generar tantas expectativas?

Ninguna presión, creo que en estos veinte años hemos tratado de crear una escena en nuestra ciudad, y lo conseguimos. Ahora mismo las cosas han cambiado mucho y han aparecido nuevos promotores, nuevos djs, pero si soy una referencia para ellos, me alegra mucho y si con nosotros han aprendido algo bueno, la misión está realizada.

-¿Has sentido alguna vez la necesidad de alejarte por un tiempo de la industria, de descansar?

No, ha habido temporadas que no he parado de pinchar todos los fines de semana y sí que me sentía un poco saturado. En la actualidad no es como antes, hago bolos esporádicos y me lo tomo de otra manera totalmente diferente. Ser residente de un club es bueno, pero a veces la rutina para mí, es un poco cansina.

-Durante estas dos décadas has viajado por todo el mundo llevando tu música a lugares como Nueva York y sus míticas fiestas underground: Turntables on the Hudson o Shapire por mencionar algunas, Los Angeles, Portland, Pasadena, Rusia donde llevaste a cabo nada menos que cuatro giras y tocaste en Propaganda, o Frankfurt y el club Cocoon. ¿Qué club te queda todavía por visitar? ¿Cuál te dejó mayor huella o recuerdas de forma más especial?

¡Me quedan muchos por conocer! Sobre todo fuera de España donde hay un circuito de clubs increíble. En NY de la mano del colectivo Funky Soul Rebels pude pinchar en las fiestas más underground que he conocido. Propaganda es un gran club con unas programaciones de lujo y por mucho que la gente piense que los rusos son muy fríos, se equivocan. También tuve la oportunidad de actuar en Cocoon de Frankfurt invitado por mi gran colega C* Rock, fue una gran experiencia para mí.Todos me han marcado de forma positiva y me han brindado la oportunidad de conocer diferentes escenas.

-Junto a Producciones Playa Club desarrollaste 981Sessions, una sesión mensual que se caracterizaba por su esencia vanguardista, luego vinieron 981Festival y 981Heritage. ¿Cómo te surgió la idea de estos proyectos?

Pues todo empezó como una apuesta de Producciones Playa Club y mía. Probamos a hacer una fiesta en la desaparecida Boite y después del éxito decidimos darle continuidad una vez al mes. Luego se nos presentó la oportunidad de hacer un festival en todo el complejo Playa Club y fue tan bien, que durante unos años repetimos. Poder escuchar a artistas del calibre de Moritz Von Oswald, Roska, Theo Parrish, Gilles Peterson fue un puntazo. Ahora mismo el 981 ha derivado en un festival itinerante con fechas en Madrid, Barcelona y Londres. Dada la poca ayuda recibida por el ayuntamiento de A Coruña en la actualidad el festival del prefijo coruñés no tiene representación aquí en nuestra ciudad. Es una pena que Coruña se haya quedado sin 981.

-Gracias a tus viajes, de los que hablábamos anteriormente, has podido entrar en contacto con distintos públicos. ¿Qué diferencias has podido apreciar con respecto al público español? ¿Hasta qué punto has tenido que adecuar tu música de acuerdo a estas disparidades? ¿Alguna vez has tenido que hacer frente a un público especialmente difícil?

Está claro que si te llaman para pinchar en una fiesta grande tu set no puede ser el mismo que en un club pequeño. No recuerdo ninguno especialmente difícil, creo que mi eclecticismo musical me ha ayudado a poder desarrollar sesiones con diferentes públicos.

-Como Dj, ¿qué tema no falta nunca en tu maleta?

Pues un poco de todo. El que me conozca sabe que no me gusta hacer sesiones donde suene el mismo estilo de música. Siempre me ha gustado mezclar distintos palos en mis sesiones.

-¿Qué opinas acerca de la actual escena electrónica nacional? ¿Y de la gallega? ¿Qué Dj crees que no hay que perder de vista?

Pues que sigue habiendo una escena en ciudades como Madrid y Barcelona, pero en otras pequeñas como la mía han hecho mucho daño los mega festivales que han arrasado la escena que había. Hace unos pocos años parecía que vivíamos en otra ciudad, había eventos “tochos” fin de semana sí y fin de semana también, quemando al poco público que hay, hinchando cachés de artistas y en definitiva, aportando casi nada o nada. Supongo que después de varias “piñas” considerables se han ido y yo estoy contento por ello. Creo que la labor del promotor es acercar la buena música al público sin que prime el beneficio económico. Yo lo entiendo así.

Me encanta lo que están haciendo gente como: Chelis, Abu Sou, Cáustica, Muerto, Oscar Mulero, la gente de Asturias que está en un buen momento, en Barcelona Zero o el mítico Moog que sigue ahí después de tanto tiempo.

En Coruña, nos vamos recuperando. Hay gente poniéndole muchas ganas y corazón. Colectivos como Fanzine han recogido nuestro testigo y lo están haciendo francamente bien. Tienen sello y son promotores de las fiestas más interesantes de la ciudad. Qué decir de Roi, mi hermano, es un tío genial y tiene muchas ganas de aportar su granito de arena. Me siento muy orgulloso de él y de su socio Pablo. También Concha de O’Portiño, que es una de la mujeres más autenticas que conozco o Diego Santos y Fatfish que han abierto una pequeña tienda de discos (Space Food). Esta es la gente que de verdad aporta y es importante para mí.

-Siendo de Galicia seguro que tienes un rincón favorito en el que perderse, ¿cuál es?

En Galicia hay miles de rincones alucinantes. Desde playas, rías, bosques. Vivimos en el paraíso y no lo cambiaría por ningún otro destino. Me siento muy orgulloso de ser gallego y de que me haya tocado vivir aquí.

-Y para terminar, ¿qué podemos esperar el 24 de marzo?

Para este día he preparado un set donde sonarán los temas más importantes de estos veinte años. Serán siete horas donde podrás escuchar desde deep house a techno. Será algo especial y me hace mucha ilusión desempolvar los vinilos.

Texto: Tracy Sybil Arijón