“I m anti, can’t no government handle a commando / Your man don’t want it, Trump’s a bitch! I’ll make his whole brand go under” – Eminem en ‘No Favors’

Autor: Neil Kulkarni

Traducción: Eduardo Pérez Waasdorp

Con el ascenso de un nuevo presidente a la Casa Blanca, el hip-hop estadounidense ha vuelto a ganar esa mordiente política una vez más. Toda esta nueva ola de artistas está evitando las recientes y extendidas narrativas de avaricia, arrogancia y desesperación a favor de la vuelta a la consciencia y la mordacidad política. Desde Run The Jewels a los artistas más profundamente underground, nuestro experto en hip-hop en DJ Mag, Neil Kilkarni, examina el cambio en el foco y fundamenta porqué el hip-hop es ahora más necesario que nunca…

El hip-hop, al contrario que mucha música estadounidense, simplemente no tiene límites. Quizá fuese inevitable – dada su capacidad para tocar sin miedo la lírica, hablando sobre temas que el resto del pop americano considera tabú – esa abrumadora respuesta musical a la ascensión del presidente Trump por parte del género. Ahí quedan las actuaciones de Busta Rhymes y A Tribe Called Quest en los Grammy, para empezar.

Donde el rock & roll ha tenido que depender de sus artistas más consagrados, como Bruce Springsteen, para que alcen la voz sobre el ideario neo-fascista de Trump en la vida nacional americana, el hip-hop ha hablado alto, claro y con mordacidad, desde casi 2015, sobre la trayectoria política de Trump.

Desde el inolvidable ‘FTD’ de YG, al ‘We The People’ de A Tribe Called Quest y el tema de Chance The Rapper, Jingle Barack, el hip-hop estuvo lleno de sentimientos anti-Trump durante la campaña electoral.

Para muchos, esta era una señal de que después de muchos años de deterioro lírico, el hip-hop estaba volviendo a sus años de agitación y consciencia. Diría que, lejos de ser ningún “movimiento” dentro del hip-hop, simplemente se estaba haciendo lo que siempre se tuvo que haber hecho – hablar desde la mente y el alma de los americanos olvidados, aquellos que dejaron de lado los grandes esquemas de Clinton y Trump, las clases bajas negras. Si los negros rapeaban sobre Trump el año pasado es porque tanto la comunidad negra como el resto de americanos HABLABAN sobre Trump el año pasado.

Sin embargo, para aquellos que hayan estado atentos, no hay duda que ha habido un retorno del sentimiento político al hip-hop underground y al vanguardismo del rap – siendo el feroz ‘To Pimp A Butterfly’ de Kendrick Lamar, quizá, la respuesta más visible a la forma en que los eventos recientes en EEUU han afectado a la consciencia de la comunidad negra (y consecuentemente, al hip-hop). Las muertes de Michael Brown, Trayvon Martin y la masacre de nueve personas negras en una iglesia de Charleston tuvieron una enorme resonancia en la América negra e, inevitablemente, se vieron reflejados en el rap – como YG, Vince Staples, Dre, así como antiguos pesos pesados como Public Enemy y Dead Prez, quienes publicaron temas de inmediato como respuesta.

MORDACIDAD

Sin embargo, más allá de esta capacidad del hip-hop para responder a los eventos (ayudado por el hecho de que los artistas ahora pueden dar un paso al margen de sellos discográficos y usar sus canales de YouTube o Soundcloud para compartir sus visiones particulares), el que os escribe argumentaría que, durante varios años, ha crecido una marejada de disidencia a la narrativa banal, llena de avaricia, arrogancia y desesperación. No donde el mainstream quiere que miréis – la revoltosa y deprimente maraña de raperos de autotune y mixtapes de medio pelo que inundan sitios como Datpiff y HotNewHipHop (para los amantes del hip-hop, las webs que han remplazado casi por completo los medios impresos tradicionales especializados en hip-hop). No encontraréis muchas menciones a esta ola underground en los medios hip-hop – las encontraréis en foros de fans, en el boca-a-oreja, por lo bajini, en Bandcamp, en Soundcloud, en sellos como Ill Adrenaline, Fatbeats, Mello Music Group o Griselda. Aquí encontraréis artistas que, poco a poco y con firmeza, están re calibrando el hip-hop de vuelta a sus raíces de mordacidad política y libertad lírica, pero también apuntado al camino hacia el futuro alternativo post-industrial para el género, donde puede reclamar verdaderamente su posición como la voz de la América negra.

Este es el rap que frecuentemente se horroriza ante lo que está pasando, el rap que no necesita diluir su disgusto con la dirección en la que va EEUU y las batallas que han de lucharse. También es la música más convincente que se está haciendo en el rap ahora mismo – precisamente porque la distancia lírica del mainstream necesita música igual de fresca, diferente del típico trap/autotune que se ve en la rama más comercial del género.

En cierto sentido, si estáis oyendo a los raperos más grandes del mundo ahora mismo, no estáis oyendo hip-hop- estáis oyendo el sonido de la celebridad, carnaza sin sentido, insultos incestuosos sin fin. Hay tantas cosas más allá de eso… 2017 es el año en que esta alternativa al espectáculo de mierda estilo Drake del hip-hop volverá a alzarse y a ganar terreno en la conciencia internacional. Los fans del hip-hop NECESITAN que el género vuelva a cabrearse, necesitan que el hip-hop HAGA SU TRABAJO.

Una de las cabezas más visibles de esta anti-escena es RUN THE JEWELS. Incluso antes de que EL-P y Killer Mike se juntasen, ya hablaban bien claro en sus carreras en solitario para y con Company Flow y Outkast, respectivamente. Su debut con el álbum homónimo como RTJ explotó en la escena hip-hop en 2013 no solo por su filo lírico y libertad musical, sino porque Mike y EL-P parecían pasarle por encima a una moribunda industria del rap, para llevar a sus fans una música que ningún sello se atrevía a publicar.

Ese debut y el trabajo que le seguiría en 2014 cristalizaron una nueva visión – inspirada en el pasado – de las posibilidades del rap, con letras que labraban su propia confrontación anti-cruces y con la música como elemento libre y sin trabas, como cualquier auténtica idea contra el hip-hop como forma de pensar debería ser. El dúo acaba de publicar su tercer y quizá más espectacular oferta hasta la fecha, ‘RTJ3’, gratis online, y una vez más ha saltado al estrellato – siendo la descarga esencial de esta primera mitad de 2017 y armadura principal para la batalla que se nos viene encima.

Podéis oír a Trump y el festival de mierda acelerado que supone la vida política estadounidense a lo largo de ‘RTJ3’ – si no ha quedado explícitamente reflejado, también está constantemente bajo la superficie. Tal obra maestra inflamada no es solo un fenómeno aislado, sino que se trata del lanzamiento rap más grande de 2017 hasta la fecha y es testimonio de cómo los fans del hip-hop están rescatando del rap de las manos de la industria, que tanto lo ha degenerado. Es un desarrollo más que bienvenido. No solo se trata de que los eventos políticos le hayan dado una nueva energía al género – la narrativa de la muerte del rap también ha cargado el underground con un entusiasmo mesiánico para recuperar lo perdido.

Crucialmente, los canales y sellos convencionales en los que confían la realeza del hip-hop, como Kanye y Eminem, se han ido convirtiendo en piezas irrelevantes y el foco de interés tradicional en Los Ángeles, Nueva York y el sur simplemente no pueden aguantar la genialidad febril que surge a lo largo de las distintas escenas undergorund de EEUU.

Lo que es más emocionante sobre el hip-hop en 2017 es que no puedes predecir DÓNDE va a salir el siguiente puto genio. Todas las direcciones en el mapa del hip-hop están rebosantes de nueva vida.

AGITACIÓN

En Chicago, mientras el rap extraño y taladrante de CHIEF KEEF (su nueva mixtape, ‘Two Zero One Seven’, es la mejor hasta la fecha) domina, artistas como VIC SPENCER e INFINITO 2017 están presentando lados completamente contrastados a Chi-Town y que están ganado rápidamente una audiencia hambrienta de más.

Spencer creó una combinación con toques jazzy, turbios y crujientes como contestación a los rumores de la muerte del hip-hop en su impresionante álbum ‘Ghost Of Living’ e Infinito ha publicado más de 150 impresionantes discos en su Bandcamp que combinan una adictiva producción monomaniaca con textos que juntan un surrealismo imparable estilo Wu-Tan con preguntas esporádicas y agitadoras de orientalismo, colonialismo y toques de ese racismo sin fin que no paran de crecer y expandirse. En ambos casos, donde los medios hip-hop quieren que creamos que todo en el rap se sigue girando en torno al dinero, marihuana y consumismo, el hip-hop en sí mismo va más allá adentrándose en la historia de la consciencia negra en torno a la disidencia de la que todo nació, tocando el jazz, el afro-centrismo y lo avant-garde en medio de su búsqueda de una nueva identidad.

De la misma forma, en el sur, aunque la historia que predomina es la de la estrella trap de turno y su nueva mixtape sobresaturada de cameos, la historia REAL del hip-hop se peude encontrar en los suburbios – no en Atlanta, sino en lugares como Stone Mountain, Georgia, donde vive y respira el impresionante NEDLOG ERA y está creando algunas de las piezas musicales más impresionantes del mundo. Su mixtape ‘SGLP’ fue uno de los destacados más impresionantes de 2016 – viniendo como vienen del pueblo que vio nacer al Klu Klux Klan, sus meditaciones de fumados sobre la desoladora barbaridad del pasado y presente racial de EEUU son algunas de las transmisiones más atrayentes del oscuro corazón de América que se hayan hecho. A lo largo de las zonas olvidadas del rap, los fans están trayendo de vuelta las formas.

LOS FANS TOMAN EL CONTROL

Esta reconquista de la narrativa del hip-hop por parte de los fans y el distanciamiento del género de la glamurosa metrópoli y su incursión en el corazón de América se hace evidente por la impresionante plantilla de MELLO MUSIC GROUP. Un sello fundado en Tucson, Arizona, por el fan del hip-hop Michael Tolle, MMG es el sello más firmemente impresionante de la música rap actual y para Tolle el motivo es claro: “Estamos pintando un panorama real de lo que está pasando en la cultura estadounidense hoy en día. No creo que estemos intentando imitar nada del pasado. No creo que estemos intentando vivir una fantasia. Creo que todos nuestros artistas tienen puesto su dedo en la llaga lírica de lo que está pasando, y por eso son una especie de poetas”.

QUELLE CHRIS, STIK FIGA y ODDISSEE son los nombres más importantes del roster de MMG, que actualmente se encuentran terminando un trío de impresionantes nuevos álbumes con tours en directo que rompen totalmente con los clichés exagerados de la mayoría de los bolos de grandes sellos con una mezcla estilo Roots de músicos en directo y palabras bien afiladas. Donde el hip-hop de ahora suena como un holograma que se proyecta desde un escenario a 15 metros de altura, por el contrario, el hip-hop de MMG está al mismo nivel del público, es directo, en la misma habitación que vosotros. Como dice el mismo Quelle Chris: “Espero que el hip-hop tenga espacio para crecer y expandirse más allá de donde ya sabemos que puede llegar. Estoy intentando hacer una música rap que sea humana y conversacional. Cosas que vayan más allá de mi ego y con las que la gente pueda sentirse identificada. Tienes gente cuyo objetivo es petarlo, pero el mío solo es hacer buena música. Si lo peto o no, cuando mire atrás y vea mi catálogo y todo lo que he publicado, quiero sentirme orgulloso de nunca haber vacilado o de haberme vendido. Lo mío es asegurarme de que la música sea lo primero”.

Como los fans, el artista a la vanguardia del hip-hop de 2017 quiere dejarse de mierdas y concentrarse. Los tiempos que corren nos piden justo eso.

Otro sello que está rompiendo con las reglas es el neoyorquino GRISELDA – hogar de dos de los talentos más prometedores de esta nueva ola, WESTSIDE GUNN Y CONWAY, ambos salidos de otra de las zonas olvidadas por el rap, Buffalo, Nueva York. Recogiendo grandes críticas en los últimos años por una serie de cintas y álbumes que casi por si solos han conseguido traer de vuelta la magnificencia de la edad dorada del gangster rap de la Costa Este (revisad el impresionante ‘Reject 2’ de Conway o el ‘Flygod’ de Gunn) ahora son artistas demandadísimos para colaborar y sus nuevos álbumes sean quizá lo más esperado del hip-hop este 2017. Fuertemente influenciados por los dioses del rap callejero como Kool G Rap, Nas y Raekwon, así como importantes figuras artísticas como Basquiat, Gunn admite sus guiños al pasado, pero insiste en que ahí yace su relevancia: “En su día, cuando empecé a rapear, era realmente lírico. Esa era la época en la que dabas la vuelta a las palabras. Solía hacer todo eso en su momento, también. Era joven, así que todo lo que importaba era la rima. Pero una vez empiezas a hacer mierdas en la calle, tu lírica se vuelve más realista. Le bajas el nivel porque tienes que hablar un lenguaje que la gente que te rodea pueda entender. Es un mundo jodido.

“Hay un mundo debajo de esta mierda. No creo que eso cambie nunca. Ciertas personas y ciertas cosas siempre van a llevar cierta mierda, sin importar el día o la época que sea. Siempre que te acuerdes, siempre habrá mierdas de gángsteres. Siempre habrá capos, siempre habrá crimen. Eso nunca va a cambiar. Siéndote sincero, cada vez va a peor. Definitivamente creo que va a seguir siendo relevante, porque no va a ir a ninguna parte”.

Con Trump en la Casa Blanca, EEUU cerrándose sobre sí mismo y las divisiones internas siendo cada vez más acentuadas, es vital que el hip-hop se siga preguntando cosas y dando respuestas que ningún otro estilo música se atreve a hacer. También es importante que escuchemos. Ignorad ese nuevo drop de Drake. Olvidaos de la nueva historia en torno a Kanye. Olvidaos de la celebridad. Si queréis volver a dar con el verdadero sonido de los Estados Desunidos de América escuchad a Griselda, a MMG, a Run The Jewels. El hip-hop ha conseguido VOLVER a perder el miedo.

 *Extraido de Dj Mag Es 077