Repasamos la historia del género y sus nuevos talentos y sonidos.

Texto: Felicity Martin

Traducción: Eduardo Pérez Waasdorp

Es un cuento que se cuenta una vez tras otra, pero si retrocedemos en el tiempo a principios de los 2000, habría que fijarse en el Bow E3. Fue allí donde los bloques de viviendas del centro urbano y sus calles vieron surgir una fría y desnuda versión del garage, un sonido creado por chavales en los ordenadores del colegio y que años más tarde sería adoptado por uno de los raperos más famosos de toda la historia de EEUU en los Brit Awards del pasado año. Kanye West nos trajo una curada selección de los mejores artistas grime underground, lo que es solo un ejemplo de la rústica salud de la que ha gozado el género este año – con atención del otro lado del charco, interés de los medios mainstream y una escena underground floreciente. El grime está de vuelta – en la radio, en los clubes o incluso en programas como Newsnight (de la BBC2, nuestro equivalente sería Equipo de Investigación).

Todos los géneros se enfrentan a sus propias luchas, pero a lo largo de sus 14 años de existencia, el grime no ha recibido un trato justo, ya que anteriormente se le percibía como el niño malo de la electrónica, llevando a su estigmatización, tanto por los medios como por la policía. Pero los tiempos están cambiando, tal y como nos explica MC Jammz, uno de los artistas más efervescentes de la escena. “Recuerdo que durante un tiempo fue una palabra cochina, muy sucia. Cerraban raves, la gente no quería contratar a artistas grime. Pero ahora…”.

“Siento que ahora la gente sí que estaría dispuesta a darme la hora, mientras que hace tres años pasaban de todo”, asiente Tomas Fraser, el dueño de Coyote Records y columnista del género grime. “La gente se reía en tu cara como diciendo, ‘¿No pasaste esa etapa cuando tenías 16?’. Esa era la actitud”.

NUEVA PERSPECTIVA

Estos últimos años han visto a los instrumentales del grime (una escena sana por derecho propio) mutar y escurrirse como una araña, dando la bienvenida a elementos de otros géneros o simplemente siendo lo más rara posible. Lo que en parte hay que agradecer a la fiesta convertida en sello Boxed, que (irónicamente) dio a luz a la fiesta instrumental e innovadora en marzo de 2013.

“En aquel momento era algo totalmente extraño”, recuerda Tomas. “Éramos solo cinco personas haciendo cosas raras. Al principio a nadie le importaba. Estuvieron un año y no consiguieron nada, solo venían 30 personas. En la primera, Tom Lea puso un remix del ‘Keyframe’ de Toyc y en ese momento fue la cosa más increíble que jamás había escuchado. Casi me le tiré a Tom encima cuando la puso. Nadie tenía ni puta idea de lo que se estaba pinchando”.

Desde sus humildes orígenes, la fiesta pronto explotó hasta convertirse en un elemento definitorio del género y en el centro de incubación para los nuevos talentos. Cualquiera que haya estado en una rave de Boxed os podrá describir ese ambiente tan único. Un lugar parecido a los primeros días del FWD>>, donde un grupo de amigos se reunían para escuchar esos estilos cargados de envelopes al límite.

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Junto con Logos, Slackk y Oil Gang, uno de los miembros originales de Boxed es Mr. Mitch, un artista conocido por su maestría con las emociones y la ensoñación en sus producciones, en la a menudo agresiva atmósfera del grime. Para combatir esa manada de letras de guerra, que hicieron que en 2013 todos los productores del género se dispararan tiros sónicos entre sí (mientras más hostiles y agresivos, mejor), el jefe de Gobstopper Records decidió sacar una serie de dubs ‘pacíficos’.

“Intenté hacer un dub de guerra y luego me di cuenta que no era yo mismo”, admite. “Las letras agresivas no me salían de forma natural y se hubiera escuchado forzado, así que decidí cambiar la tendencia, volver a lo simple, reducir las revoluciones. Pero, definitivamente me ayudó con mis producciones en solitario, me hizo apreciar lo intricada que es la música y me hizo darme cuenta que la gente no solo quiere escuchar el grime de moda. Me hizo sentirme más cómodo, el hacerlo yo mismo, en mi propia música”.

“Hay mucha gente a la que le gusta decir ‘Mi estilo no es el grime, esto es lo que hago, es diferente’ y se llenan la boca diciendo que están dejando el grime atrás, avanzando. Pero para mí eso es exactamente lo que es el grime en su esencia, es coger algo desde sus origines y hacerlo avanzar en otras direcciones. Incluso en mi disco, ‘Parallel Memories’ – para mucha gente – no sería estrictamente grime, porque no tiene la misma energía que el grime que se escucha en los clubs. Pero para mí lo es, porque esa es mi fuente de referencia principal. Ha sido la música que siempre he considerado que hago”.

Gobstopper ha tenido un año excelente, publicando temas impresionantes y reflexivos de manos de Iglew o Tarquin y reeditando ‘Quartz’, un clásico del futuro, de Bloom. Mientras que el sello Different Circles de Mumdance ha estado sacando consistentemente su propia marca de grime ‘ingrávido’ – con un bajo deconstruído y beats etéreos que parecen habitar en gravedad cero, uniendo a productores como Rabit (que es de Texas) con Strict Face y Murlo. Sin mencionar a Local Action, que publicaron ‘Siege’ de T. Williams bajo su alias Dread D – un miembro importantísimo del influyente colectivo Black Ops de Jon E Cash. Estos cortes bien podrían ser de 2002, pero que siguen frescos hoy en día.

Por su parte, el jefe del sello Butterz, Elijah, que junto a su compañero de fechorías Skilliam, ha estado llevando consistentemente el mejor grime a los clubs, ve la naturaleza nebulosa del género como su mayor fortaleza. “No hay un sonido. Es una serie de ideas muy holgadas y luego que cada uno haga lo que quiera. Eso es lo que mantiene mi interés, de otra forma seguramente no sería DJ. Hay una variedad real de música, no hay un método formal de hacer las cosas, lo que la hace difícil de definir y vender, pero al mismo tiempo eso es lo que la hace tan emocionante, para mí”.

‘Peace, Love & Music’ de Swindle, que publicaron este año, es la prueba de ello: un disco con argumentos de jazz y funk que fue casi imposible de categorizar, pero que fácilmente podría oírse en cualquiera de sus fiestas.

Coyote, el sello de Tomas, ha sido durante mucho tiempo el nicho para joyas instrumentales, conocido por introducir a artistas como Mella Dee, 0H91, Chemist, Last Japan y, más recientemente, Letta, productor de Skid Row responsable del sublime LP inaugural ‘Testimony’. Su última publicación en la forma del ‘Future Perfect’ de Tom E. Vercetti (un tercio de Silk Road Assassins), que es un brillante instrumental que mira al futuro, con snares propias del rap Dirty South, espolvoreado con un poco del frío distintivo de Londres.

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ONDAS DIGITALES

Algo que ha impulsado al género durante los últimos dos años ha sido la irrupción de las plataformas en internet, que han permitido que la escena underground floreciera en la red. Esto significa que no hay peligro de que llegue la OFCOM (el equivalente al Consejo Estatal de Medios Audiovisuales en España) a cerrarte el chiringuito – como era la naturaleza de las radios pirata. Un ejemplo es Radar Radio, una emisora londinense que se ha convertido en el punto de encuentro para los grandes de la escena. “Radar, NTS y Balaami han dado a esos MCs una plataforma para destacar, de verdad”, dice Tomas. “Radar es un club social, vas para conocer a todo el mundo. Fui hace un par de semanas para dar a AJ (Tracey) unos tickets de tren y ahí estaba Slimzee, Grandmixxer, todos estaban allí. Conoces a gente diferente todo el tiempo y ha inspirado a mucha gente para empezar a hacer cosas”.

Para Jammz, la radio es “importante para perfeccionar tu arte y para estar preparado para cuando tengas bolos, sabiendo cómo controlar el micro y proyectarte a ti mismo. Estuvo muerta durante mucho tiempo. Rinse FM siempre ha sido importante, pero al mismo tiempo ahora está en el lado más comercial, así que no es una de esas emisoras de radio a la que simplemente vas a probar tus habilidades. Diría emisoras como Mode FM, Radar, Flex o Empire, que han sido extremadamente importantes”.

Además, las web de streaming de videos como Just Jam y Boiler Room han sido vitales también, con los segundos habiendo transmitido fiestas de Boxed e invitando a MCs noveles a los showcases del sello. La plataforma siempre ha dado su oportunidad a sellos pequeños y a escenas nuevas y emocionantes, con el slogan de su reciente quinto cumpleaños siendo ‘The Underground Lives’ (El underground está vivo).

Pero como en cualquier género, la popularidad atrae la atención de las escenas pop y mainstream. Para Tomas, lo underground vive más tiempo, mientras que lo mainstream es una bomba de relojería. “El minuto en el que los artistas grime cedan, harán un disco que nadie va a comprar. Y ese es el último clavo del ataúd. Nunca te recuperas de eso. Mira lo que pasó con Dizzee Rascal, que hizo el mejor álbum grime de la historia. Y nunca pondrán en un top a ‘Boy In Tha Corner’, en términos de importancia en su tiempo, su edad. Sigue sonando a futuro a día de hoy. Mírale ahora, no puedes sacar un disco por amor o dinero. Ha perdido el interés de la gente”.

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FUEGO EN CABINA

Dizzee puede haber cavado su propia tumba, pero hay toda una manada de MCs ansiosos por tomar la escena ahora mismo. El ‘FABRICLIVE 83’ de Logan Sama, que salió hace unos meses, incluía a 66 MCs en el viaje. Pero, de lo que ha pasado últimamente, el ascenso de Stormzy ha sido el más firme. Croydon MC, famoso por su freestyle sobre un viejo ritmo Ruff Squad, entró en los charts pavoneándose en un video con su madre, es la mejor prueba de que a la gente le encanta la estética de hazlo-tú-mismo. El video de Skepta ‘That’s Not Me’, ganador de un MOBO, le costó 80 libras, mientras que el video ‘Endz’ de Novelist es un recordatorio del Channel U, de los días de los Nokia ladrillo.

“Todo en la industria moderna busca llamar la atención sobre estilos de vida, pero el grime nunca trató de eso”, dice Tomas. “Estos eran chavales de suburbios, que no les importaba nada una mierda, solo querían comprarse un par de zapatillas, fumar hierba, beber, ir a raves, grafitear, liarse con un par de chicas. No era un estilo de vida complicado. Ellos buscaban galones, reconocimiento y ser el jefe. Me acuerdo hablar con D Double E y lo único que le importaba siendo joven, cuando empezaba a pintar, era ser general. De Newham. ¡Eso fue lo que dijo! Él no quería vivir en LA y descorchar botellas de Cristal todos los días, el solo quería ser el capo de su barrio”.

Los sucesores de Stormzy y Novelist fueron un montón de MCs de base que incluyen (pero no están limitados) a AJ Tracey, Jammz, el hermano menor de Wiley (Cadell), Lady Leshurr, Big Zuu, Mez, Mic Ty, YGG, The Square o Casisdead. Siempre habrá nuevos MCs, porque el grime es música de “recreo”, según Tomas. “Es música que te hace sentir mejor contigo mismo, que te hace sentirte con poder. Me acuerdo que en el colegio siempre había algún chaval haciendo de MC, rapeando. Te hacía sentir como si fueras el jefe”.

Aunque las escenas de productores y vocalistas no siempre se han cruzado. Para Tomas, Novelist fue el responsable de unificar la escena MC, con una producción de corte más experimental. “Él era un MC que tenía muchos galones en la vieja guardia, pero se tomó como algo personal difundir el mensaje, colaborando con Mumdance en algo experimental (‘Take Time’). No es un beat sobre el que rapearias, si lo hubiéramos cogido hace 10 años y hubiéramos dicho ‘Rapea sobre eso’”.

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RECONOCIMIENTO INTERNACIONAL

Londres siempre ha sido sinónimo de grime, tan arraigado en sus calles que Wiley tiene su propia placa conmemorativa fuera del colegio Bow – aunque haya cruzado fronteras, fuera de la M25, cruzando el Atlántico, hasta el Este. Más al norte, MCs británicos como Hitman, SafOne, Bugzy Malone, Izzie Gibbs, Rawkid, K Dot, Snowy y Mez son nombres que hay que saber y Jammz y Elijah ambos notan e incrementan su energía cuando pinchan fuera de la capital inglesa. “La mayoría de eventos en los que me muestran más cariño son fuera de Londres”, asiente Jammz. “Tuve una actuación en Brighton la semana pasada y la atmosfera era una locura, con sus moshpits y todo”.

Mientras tanto, Elijah y Skilliam llevan las noches Butterz a otros rincones del país, Leeds particularmente, pero también Coventry y Plymouth, igual que el Este de Londres.

El apetito estadounidense por el grime ha estado creciendo desde el momento antes citado de Kanye y el de Drake haciéndose un tatuaje de Boy Better Know en su hombro. Skepta ahora es adorado por todo el continente, después de colaborar con Young Lord de A$AP Mob y más y más MCs están cruzándose el charco, incluido Jammz. “Voy a salir con Spyro, tengo bookings en Brooklyn y Washington DC, pero voy a volar unos días antes para ver a quién me encuentro. Así podré hacer contactos allí, para cuando esté listo para volver ya tenga el trabajo de campo hecho”.

El gusto de Japón por el grime tampoco es nada nuevo – Elijah nos revela que la mayoría de ventas de Butterz fuera de Reino Unido vienen de Japón, con EEUU en tercer lugar. Skillian y él han ido hasta allí para colaborar con artistas japoneses de grime. Pero ya hay planes de expansión en Asia: en enero, se va a Corea (suponemos que la del Sur) y China por primera vez. Jammz también está intrigado por la conexión con Japón. “Conocí a estos DJs que se llaman Part2Style que vinieron desde Japón. Eran estrellas del pop consagradas en su país, hicieron mucho dinero y decidieron que solo querían tocar bashment y grime, y se compraron un montón de platos y tal. Yo y Plastician lanzamos ‘London Living’ este año y nos llegó una versión japonesa la semana pasada, ¡que era una pasada! Así que en verdad escuchar a un MC japonés escupir grime sobre los beats de aquí es una locura”.

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EL GRIME EN 2016

Brindando por el año que han tenido, Elijah y Skilliam han compilado ‘Grime 2015’ para Butterz, un showcase de algunas de las canciones que han estado poniendo este año, desde el inevitable ‘Shutdown’ de Skepta, a cortes menos conocidos de Dapz On The Map. “No fue nada científico, tan solo nos preguntamos qué era lo que más nos gustaba”, dice Elijah.

Este año ha tenido como modelo el ‘Konnichiwa’ de Skepta, así como un LP de Novelist, que está en camino. “Las marcas quieren comprarlo ahora mismo”, admite Mr. Mitch. “Es interesante – creo que debió de haber una gran junta después de los Brits, en la que todos gritaban ¡Necesitamos grime ahora!”, se ríe. Si la escena se va a beneficiar o no de la inyección monetaria es otra cuestión. “Creo que ha sido una revelación colectiva de que el grime tiene mucho que ofrecer, tanto para lo underground como para lo mainstream”, termina Thomas. “Tanto en términos del intelecto usado en su producción, como del mensaje que transmite y cuán pegadizo es. La gente reacciona, no quieren pop disfrazado de grime, que era lo negativo de todo”.

“Una de las cosas que más me gusta de este 2016 que viene es que no sabes quién será el siguiente en hacerlo”, dice Jammz. “Creo que todo está abierto. Y creo que nunca ha habido un momento como este. Todos los años hasta la fecha hemos podido señalar con el dedo quién iba a petarlo. Podría ser cualquiera, porque el internet es una cosa increíble, este año mucha gente ha surgido de la nada”.

Pero con la escena en plena efervescencia, seguro que habrá más de un farsante que se quiera subir al carro o copiar, incluso con un remix grime de Katy Perry, bromea Elijah. Como género con tanta potencia y potencial, es imposible predecir qué es lo siguiente que va a pasar. Como dice el jefe de Butterz, justo antes de terminar nuestra conversación: “Ha habido mucha buena mierda este año. Pero si este es el techo, entonces hay que preocuparse. ¿Sabes a lo que me refiero? Si esto es lo máximo a lo que puede llegar el grime, entonces tenemos un problema. Esto es solo rascar la superficie”.