Se les acaba de prohibir la entrada a EEUU a tres grupos más.

Nadie podía prever que la política migratoria del controvertido presidente de EEUU, Donald Trump, fuera a afectar tanto a la escena musical estadounidense. Si Darius Syrossian nos contaba en nuestra última portada sus problemas por haber nacido en Irán – a pesar de ser ciudadano británico – para entrar en EEUU desde que Trump promulgase la prohibición de entrada a nacionales de varios países árabes, ahora es el festival SXSW (South By Southwest), el que se ha visto afectado por la polémica prohibición.

En un comunicado, el sello Brownswood Recordings – uno de los afectados – fundado por Gilles Peterson, ha hecho público que el batería Youssef Dayes – miembro de Youssef Kamal y United Vibrations – había visto como revocaban su visado para poder actuar, según la opinión del sello “por discriminación debida a la raza o religión” del artista. El visado, de tipo ESTA, le fue revocado a última hora y les hacía preguntarse “¿Por qué no nos dejan entrar? ¿Nuestros nombres? ¿Nuestra música? ¿O el color de nuestra piel?”.

De la misma forma la banda post-hardcore Massive Scar Era, cuyos miembros son de Vancouver (Canadá) y Cairo (Egipto), posteó un video en Facebook en el que explica que les retuvieron en la frontera de Canadá con EEUU cerca de Seattle, aun teniendo cuatro fechas programadas y una carta del festival SXSW, algo que ya le pasase a la banda Soviet Soviet hace una semana.

Cherine Amr, cantante, guitarrista y compositora del grupo Massive Scar Era, se preguntaba si el motivo de la prohibición era la nacionalidad egipcia de la violinista/vocalista Nancy Mounir y declaraba que el oficial de la frontera también puso en duda la procedencia étnica de Dylan Pieter Wijdenes-Charles, bajista del grupo y miembro de las tribus nativas de Canadá (First Nations), por su color de piel, llegando incluso a pedirle que aportase en el futuro una prueba sanguínea que confirmase su etnia nativo americana, aun cuando Wijdenes-Charles poseía su carnet identificativo.

Pero este veto tambien ha afectado a nuestra escena nacional. Yung Beef, de los Santos (antiguos PXXR GVNG) ha sido el damnificado por las políticas de Trump. Así lo relataba mediante un twit haces escasas horas: “Ya no esk no me dejen entrar en la diskoteka eske no me dejan entrar en el pais”.

Son tiempos difíciles para la música en general, tanto por esta cuestionable prohibición como por las consecuencias que puedan tener decisiones como el Brexit en las relaciones comerciales, culturales y artísticas entre los diferentes países a ambos lados del atlántico.

Fuente: Npr.org (artículo completo en inglés aquí: https://goo.gl/DRICJb)