Ante el momento de su verdad sonora.

Texto: Diego Fernández

Fotos: Leandro Quintero

Auténtica nómada musical, alma máter de un label como Item & Things y perteneciente a colectivos como Women In Wax o M_nus. Así es Magda; una polaca criada entre Texas y Detroit, y actualmente afincada en Berlín; ciudad que le ha visto crecer y consolidarse como artista durante los últimos años y capaz de hacerla casi renegar de un género, con tintes de sonido propio, minimalesco y temporal.

Apareciendo en la escena con su álbum ‘From The Fallen Page’ hace ya casi media década y tras firmar mixes para Fabric o Variables, Magdalena Chojnacka vuelve ahora a la carga con un mix en formato de doble Cd para una de las series con más reputación, estilo, elegancia y porte como Balance. Y es que es en este Balance 029 donde la polaca parece haber encontrado una nueva imagen e imprenta sonora propia, brindando un trabajo mucho más abstracto y arriesgado capaz de mostrar su lado más conceptual y experimental hasta la fecha.

DJ MAG ES charla con la que fuera una de las fieles escuderas de una escuadra como M_nus y su capo el Sr. Hawtin, sobre su presente, pasado y futuro en la escena, y sobre su último gran paso artístico como es firmar un mix para la prestigiosa serie australiana Balance.

Sabiendo un poco sobre ti y tu historia, pareces haber tenido una infancia bastante nómada. De Polonia a Texas con 9 años y después a Detroit. ¿Cómo fue ese primer contacto con la ciudad el motor? ¿Cómo fue esa transición de vivir en tres ciudades tan dispares en un periodo tan corto de tiempo?

Mi transición de Polonia a Texas y después a Detroit fue bastante chocante. Estas ciudades son tan diferentes…y viniendo de un país comunista como Polonia a un estado increíble, caluroso, con comida en todas las tiendas…para una cría como yo era brutal. Después de tres años nos mudamos al frio de Detroit; una ciudad decadente, fría y oscura. Esas transiciones fueron bastante duras para mí. Sobre todo el cambio a Detroit. Recuerdo que mi primera impresión sobre Detroit fue malísima. De hecho lloré la primera vez que llegué.

Fueron unos años más tarde cuando empecé a entender de verdad la ciudad y pude encajar en ella.

¿Qué hay de Polonia? ¿Y de su escena? ¿Te has planteado regresar?

La verdad es que últimamente estoy actuando muchas más veces en Polonia. Veo que la escena está creciendo y sobre todo sus festivales como el Unsound donde se da una combinación de diferentes músicas y artes visuales. Me resulta muy interesante ver lo que hacen diferentes artistas con la experimentación y combinación de elementos como el sonido y el espacio, en vez de ir a un club y ver los visuales de siempre. Así que sí, todo eso se está cociendo en Polonia. Por eso me gusta apoyarlo y creo que seguiré yendo mucho tiempo.

Polonia, Detroit, Nueva York, Berlín…todas las etapas de cada uno motivan y hacen crecer a uno para convertirse en mejor artista pero ¿qué etapa dirías que te ha formado más para convertirte en la artista que eres hoy en día?

Sin duda diría que Detroit; sobre todo en cuanto al lugar de formación. Pasé mi etapa más importante allí. Desde mis once años hasta que salí a la universidad, así que descubrir la ciudad cacho a cacho fue bastante curioso e interesante. Cuando empecé a salir de fiesta y convertirme en una pequeña niña rebelde fue cuando comencé a sentirme invencible saliendo por sitios muy peligrosos (risas). Musicalmente fue también la más productiva. Fue cuando empecé a interesarme por la historia de la música, sus conciertos –especialmente de bandas que venían de Detroit- y que realmente me han formado para convertirme en lo que soy hoy en día-.

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De tus fiestas de adolescente en almacenes de Detroit junto a figuras como Richie Hawtin, Marc Houle etc, a girar por todo el mundo. ¿Cómo dirías tus raíces influyen o han influido en tu personalidad musical y progresión sonora?

Girar con Rich (Hawtin) fue realmente mi llave al mundo de cómo pinchar, actuar y progresar a lo largo de mi viaje musical. Viví cientos de experiencias en mucho países diferentes sin saber qué esperar o cómo funcionaban las cosas. Venía de un lugar específico con un sonido específico, y el lanzarme a la aventura y a vivir esas situaciones fue muy estresante y a veces frustrante. Pero sin duda así es como espabilé y como empecé a saber afrontar los problemas que me venían encima. Hay veces que incluso llegué a pensar en dejarlo pero fue a partir de esas experiencias sobre las que tuve que adaptar mi sonido y entender qué países quieren qué música etc. De aquí es donde más he aprendido para ser mejor Dj.

Muchos quizá no sepan que comenzaste a estudiar diseño gráfico en Nueva York. ¿Crees que tu concepto e ideas sobre el sonido se han podido reflejar o influir en tus producciones y forma de entender la música electrónica? Esa influencia abstracta, ¿crees que ha podido o puede aparecer o apreciarse en tu sonido?

Creo que cualquier estética que tengas en general se refleja en las áreas en las que trabajas; bien sea en artes visuales o en la música. Pero sí, hay un elemento en lo que hago que desde luego encaja con el mundo del arte. Creo que lo que hago sigue teniendo elementos oscuros pero a su vez llenos de raza y de alma. Así que sí, creo que ambas van de la mano.

¿Cómo fue tu primer contacto en el mundo del Djing? Tenemos entendido que no te gustó demasiado en tus comienzos…

¡Eso es muy cierto (risas)! Yo tenía una buena colección de vinilos en casa que iba coleccionando de artistas y tracks que sonaban en warehouses, pero nunca con la misión o visión de mezclarlos en un futuro. Jamás pensé en ser Dj. De hecho la primera vez que actúe en una fiesta fue un poco por obligación. No me encontré nada cómoda y no era buena en absoluto. Ahora me rio pero por entonces fue muy frustrante…(risas).

Artistas como Dan Bell, Claude Young o Hawtin han elevado tu carrera a un peldaño superior. ¿Dirías que es gracias a ellos por lo que comienzas a interesarte por la producción y composición musical?

En realidad no empecé a fijarme en el mundo de la producción hasta que viví con Marc Houle en Canadá durante un par de años. Él tenía un estudio con muchísimo hardware antiguo y comencé a curiosear sobre el tema. Me empezó a dar clases de síntesis enseñándome cómo funcionaban las diferentes máquinas. Y al final fue curioso ver el trabajo de ambos, cada uno viniendo y viendo la música desde un prisma completamente diferente. Durante ese tiempo fue cuando realmente me introduje en el mundo de la producción.

Tras unirte a Women in Wax, comienzas a trabajar con M_nus. ¿Cómo comienza tu aventura con todo el entramado M_nus? ¿Es ahí cuando empiezas a darle caña a la música procedente del otro lado del charco; ¿Europa, por ejemplo…?

En mis inicios trabajaba en la oficina de M_nus digitalizando los archivos de Rich; mi misión era digitalizar todo el vinilo que entraba. Fue ahí cuando Traktor apareció en escena, que después pasó a ser el Final Scratch. Así que ahí me encontraba yo; digitalizando todo el día las promos en vinilo que entraban. La verdad es que era como el paraíso, ¡rodeada de vinilos! Y ahí fue cuando empecé a interesarme y encontrar música oscura, sellos, y artistas procedentes de Europa y otros rincones del planeta.

Detroit y Berlín están totalmente conectadas. Llevan estándolo desde que yo recuerde; desde los comienzos de los 90. Recuerdo todos los artistas de Detroit viajando a Berlín y viceversa para compartir ideas y cultura. Ambas ciudades tienen muchas similitudes; ambas son decadentes, oscuras y casi tenebrosas donde además se compone una música increíble. Por eso se les llama las ciudades hermanas…

Entonces, ¿qué cambió en tu progresión artística al mudarte a Berlín? ¿Dirías que Berlín es la ciudad donde mejor encaja tu sonido?

El mudarme a Berlín desde Nueva York. Nunca había tenido tanta libertad artística, sobre todo en la escena club. No había horas de cierre, podías tocar hasta cuando quisieras. Recuerdo hacer sets de diez horas de duración, mientras que en Nueva York era diferente; tenías un tiempo limitado y no se concebían los sets de más de dos horas. Así que fue bastante chocante en el buen sentido de la palabra. Fueron esos sets largos los que me hicieron saber llevar y fabricar los viajes sonoros durante mis actuaciones, sabiendo otorgar el Groove necesario a éstas. Antes era muy esporádica e incluso esquizofrénica a la hora de pinchar. Berlín me enseño todo el Groove que tengo ahora…

Berlín siempre será una ciudad en la que me sienta como en casa y es muy abierta de mente a diferentes tipos de música. Pero he de decir que no creo que sea la ciudad donde mejor encaje mi sonido porque actualmente hay tanta música allí… Además hay tantos sitios idóneos por todo el mundo donde la percepción de la gente ha cambiado tanto que ahora todo encaja donde quieras. Es muy bonito viajar a diferentes lugares del mundo y ver como la gente de verdad se vuelca contigo y tu trabajo. Es muy gratificante.

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Hablando de producciones, eres sin duda una fiel amante de lo analógico. ¿Qué sueles usar en el estudio? Algún proceso concreto de composición? Imagino que para dar con tu sonido pasarás horas y horas jugando y experimentando con plugins y Ableton..

Me ha llevado mucho tiempo el levantar mi estudio tal y como lo quería pero ahora estoy muy contenta del resultado. Intento utilizar cientos de plugins diferentes y soy una amante del equipo analógico. Me encanta pulsar botones, retorcer rotatorios y realizar un trabajo más “manual”. La forma en la que tengo montado el estudio no me deja tocar el ratón del ordenador demasiado. Me gusta hacer jams con los diferentes aparatos. No tengo ninguna fórmula pero depende de mi estado de ánimo, salen unas cosas u otras. Es muy divertida esta forma de jugar con las maquinas. ¡Me encanta!

BALANCE 029

Fabric Live, ‘From the Fallen Page’, She’s a Dancing Machine’ mix, ‘Variables’, y ahora Balance 029…parece que eres una artista a la que prestar atención en esto de las recopilaciones y mixes. ¿Qué ha supuesto para ti mezclar Balance 029? Parece un trabajo mucho más abstracto y arriesgado cuando muestras tu lado más conceptual y experimental, en el Cd 1 concretamente…

Para mí supone un proyecto muy importante. Me encanta el hecho de poder llevarlo a cabo en dos discos. En uno muestro otra faceta mía que la gente desconoce. A veces intento combinar todos esos sonidos en un solo disco y no siempre sale bien. Con el doble Cd sentía que podía desenvolverme entre toda esa música poco habitual en mí pero que llevo escuchando muchísimo durante los últimos dos años. El disco dos simplemente lo quería orientar mucho más a la pista de baile. Creo que ambos discos se complementan y muestran fielmente quién soy yo.

En mi opinión, uno de tus mejores atributos en este mix ha sido la selección artística. ¿Cómo ha sido ese –normalmente-, jodido proceso de selección de tracks? ¿Qué es más difícil para un artista a la hora de mezclar un mix para una marca como Balance, su selección artística, su orden o la mezcla final?

Creo que lo más importante y a la vez más difícil en un proyecto como este es la narrativa; la forma en la que lo expones y cuentas la historia. Cómo quieres que la gente se sienta al escucharlo y a dónde quieres llevarla. Para mí, esto era lo más arriesgado pero a la vez me encantaba la idea. Creo que ha sido otra de mis barreras a cruzar y estoy emocionada con el resultado.

Tu hoja de prensa reza literalmente y en tus propias palabras: “Definitivamente, no creo que le guste a todo el mundo y soy consciente…” ¿Lo dices por el Cd1, concretamente? ¿Acaso el enseñar las diferentes facetas de un artista no es parte del juego? ¿Parte de su evolución musical?

Por supuesto. Creo que es muy importante que un artista muestre todas sus facetas. A lo que me refiero es que no quiero que se me etiquete en un sonido que no soy yo.

Y por último Magda, ¿qué le pides a este 2015? ¿Qué proyectos tienes en el horno?

Tengo muchas ganas en este 2015. Quiero meterme ya en el estudio y tener más tiempo para componer. El pasado año comencé un proyecto con mi amigo Nima llamado DTR donde básicamente cogemos nuestros álbumes preferidos y hacemos varios edits para colgar de forma gratuita en la Red. El otro proyecto es Corner Bread, en el que indago mucho más en el lado experimental de la música y sus elementos. A parte de eso, lanzaré próximamente un EP que saldrá también a través de Balance, acompañando el Balance 029.

¡Gracias por tu tiempo Magda!

Gracias a ti Diego. ¡Un abrazo!