Laboratorio de luz y sensaciones

Texto: Bruno Garca
Fotos: Alba Rupérez

La 8ª edición del MUTEK  [ES] será recordada principalmente por haber sido más compacta, oscura y reducida de lo que venía siendo habitual. También por sus estrenos y sofisticación en cuanto al apartado visual. Estrenos y actuaciones que  más de cinco mil personas –asiduos y mucho extranjero, sinónimo de la importancia de programar este evento en Barcelona- que han podido disfrutar de –sobretodo- tres jornadas de actividades, ponencias, charlas interactivas, y como no, espectáculos donde lo que se ve, y lo que se oye, se daban la mano.

Este año el pistoletazo de salida volvió a darse en Girona. El ya bautizado como AVANT_MUTEK. Los maestros de ceremonia Sau Poler, Olde Gods y Huias, lucieron sus mejores galas electrónicas en el Centre Cultural La Mercè. Igual la soltura ‘housera’ natural y detallista de Sau Poler o el baile lisérgico entre sintes y vocales soul de Olde Gods los controlamos bastante bien… Por esta misma razón me gustaría destacar de este primer envite a los asturianos Huias. En formación de tres y metidos en un berenjenal bendito. Construcciones electrónicas misteriosas pero bailables, digitalmente erráticas y con pinceladas pop.

Uno de los enclaves más apetecibles siempre de MUTEK [ES] es el Institut Français. Disfrutar todos los años de al menos un par de espectáculos sentados en un cómodo salón de actos con sonido envolvente, es como poco, una propuesta difícil de rechazar. La tarde-noche del jueves 9 de marzo fue para la pareja italo-belga Michela Pelusio & Glenn Vervliet primero, los franceses 1024 Architecture después. Dos caras muy distintas de un mismo universo: el arte audiovisual. Me gustaron bastante Michela & Glenn, que poco a poco, en paralelo con el desarrollo de la propuesta, me fueron embaucando hasta que al final rompimos todos en aplausos. Minimalista pero muy efectista juego de luces y líneas en espiral el de este espectáculo bautizado como “Spacetime Helix”. Con ellos todo fluyó de maravillas, incluido el entramado sonoro construido por el belga. Con ciencia y con arte, así arrancó la noche. Muy distinto, chocante, el desafío de 1024 Architecture. Si la idea era dejarnos a la mayoría con un ‘wtf’ en la boca en más de un instante del show “Recession”, lo consiguieron. Torbellino de figuras e imágenes en 3D clamando a lo incoherente y desmesurado. Momentos como la cabeza de cerdo en medio de un cementerio o el frenético paseo por el supermercado, imposibles de olvidar. Impactante paseo tanto para la vista como el oído. Si no hubiese sido por el tono humorístico de cuando agarraban el micro, lo juro, el veneno del apocalipsis estaba ahí.

El viernes 10 comenzó –antes que cayesen por el Mazda Space el maderamen de láseres de Minuit Une – con un magnifico encuentro con Alicia Álvarez Vaquero donde como ella misma explica “la idea era hablar sobre las mutaciones que ha experimentado el videoclip como formato gracias a internet y las nuevas tecnologías, desde distintos frentes. Sin pararnos a analizar en profundidad ninguno de ellos… nuevos canales de difusión, nuevas narrativas, la realidad virtual o el asunto de la video-vigilancia y aplicaciones como snapchat”. Para hacerlo todo más ameno se sirvió de vídeos de Wycleaf Jean, Young Thug o Avalon Emersson, quien precisamente actuaba esa misma noche subida a la cabina del Nitsa. También, y con el permiso de Fra, Demdike Stare y Vaghe Stelle, la que se llevó el gato al agua gracias a su idilio con el techno.  Muy serio lo suyo. Al a vez que emotivo y por supuesto, disfrutable. Contagia su cosmos de 4/4 melódico y magnético.

La jornada #3, esto es, la del sábado 11, fue sin duda la más maratoniana. La denominada EXPERIENCE empezó a la hora del bocadillo y se alargó hasta la del chocolate con churros de la mañana del domingo sudando como bellacos de nuevo en el Nitsa club. De lo vivido me encantaría destacar la propuesta de la sueca Klara Lewis. En Editions Mego y gracias a largos como “Too”, deben estar la mar de contentos. Su manera enigmática de manipular el sonido y las atmósferas me pareció un colchón ideal del que no apartarme durante todo lo que duró la actuación. Melodías, extrañas texturas y beats sumergidos con una madurez deliciosa. Muy buena elección también de vídeos analógicos con mucha abstracción y cámara lenta. Muy distintos a su vez los alemanes Driftmachine. Experimentando con el techno minimalista analógico –mucho cableado por ahí- a la vez que jugando con el humor marciano y tambores de guerra (los minutos ‘afro’ fueron de lo mejor). Finalmente, y rompiendo de nuevo con todo lo establecido hasta entonces esa tarde, la suiza Aïsha Devi. Me llamó la atención –estaba pegado al escenario- las ganas que la chiquilla tenía de empezar a tocar. Cuando salió se soltó de lo lindo a base de tantras electrónicos (no exentos de golpes de beat, líneas de bajo y su propia voz) y una aglomeración poco corriente de vídeos provocativos y coloristas. Unas veces espirituales y dogmáticos, otras terroríficos y delirantes.

MUTEK [ES] echó el telón con una segunda velada de noche con un cartel tan atractivo como efectivo: Marc Piñol, Actress, Bjarki y Dasha Rush. Particularmente me gana el corazón el británico Actress. Su electrónica evasiva y sesuda bien merece una vela en el altar mayor. No toca en otra Liga, más bien en una dimensión paralela. Pudimos disfrutar del espectro al que nos tiene acostumbrados en trabajos como “Ghettoville” así como lo que está por llegar, sale ahora en Abril: “AZD”.

Acabo robándole unas palabras a Alberto Nerone, director de la edición barcelonesa del MUTEK “Tanto yo como todo el equipo, decimos adiós a esta 8ª edición con la sensación de sentirnos más renovados y triunfantes que nunca. Muchas gracias a todos los que lo habéis hecho posible. Nos vemos en 2018″. Así sea.

Bruno Garca