Rejuveneciendo a ritmo electrónico.

Texto: Eduardo Pérez Waasdorp
Fotos: Javier Bejarano

El pionero del techno español, Óscar Mulero, vuelve en este 2015 con uno de sus discos más reflexivos, ‘Muscle & Mind’. Compuesto en aeropuertos y mezclado y masterizado en un estudio profesional de Madrid, este tercer LP de Mulero es su trabajo más reflexivo e introspectivo hasta la fecha, explorando nuevas facetas de su trabajo tras estos 24 años en la cabina. Precedido por el EP de presentación Dualistic Concept, con remixes de SHXCXCHCXSH y de Stanislav Tolkachev, ‘Muscle & Mind’ busca explorar la dualidad existente sobre las pistas de baile de todo el planeta. Hablamos con el icono de la música electrónica patria para que nos cuente los pormenores del lanzamiento, publicado el pasado 20 de abril, cómo mantiene la motivación y sus reflexiones personales sobre la industria en general…


¡Muy buenas, Óscar! Hace poco hablábamos con Subjected de su ‘Shift’ EP… no tuvo más que elogios hacia ti… ¿qué opinas de su trabajo?

“La verdad es que le seguía la pista hace tiempo, un poco irregularmente y coincidimos por primera vez el año pasado en Nueva York, en persona. Siempre me ha resultado interesante que en Warm Up diésemos cabida a nuevos productores, porque también estoy dirigiendo Pole Group, pero me pareció que por su sonido encajaría bien en el sello”.

¿Qué tal es la salud de tu sello en estos últimos años tan complicados para la industria musical? ¿Qué opinas de las plataformas de streaming? ¿Y de la iniciativa Tidal?

“Si es en términos de ventas, en copias de vinilos, es complicado. Desde hace bastantes años, de hecho. Pero bueno, a nosotros nos da igual, porque nos gusta mucho el formato y para la gente que ha seguido comprando el material del sello, pues bueno, resulta interesante, aunque no sea muy prolífico, por decirlo de alguna manera (risas).

“Por otra parte, lo cierto es que una amiga me mandó hace poco una invitación a Tidal, pero todavía no lo he mirado bien. No sé al 100% como va, pero me parece interesante que existan ese tipo de plataformas, sin saber muy bien de qué va Tidal, como Spotify y otras, porque de alguna manera puedes dar la música a conocer a infinidad de gente. Antes era muy complicado, con los vinilos por ejemplo, encontrar un distribuidor en EEUU o Japón que se encargase de tu sello y pusiese tus copias en el mercado de allí. Esto por un lado. Por otro, como herramienta lo veo interesante y en el sentido de dar a conocer tu música rápidamente. Como todo, tendrá sus pros y sus contras que habrá que analizar”.

‘Muscle & Mind’ es tu tercer trabajo de larga duración… sin embargo, el formato de presentación ha sido distinto, ya que se han presentado primero los remixes y con posterioridad, se publicará tu disco este próximo 20 de abril… ¿por qué esta estrategia?

“En verdad no es una estrategia, es un EP de presentación y lleva las colaboraciones de los chicos suecos SHXCXCHCXSH y de Stanislav Tolkachev. Lo que se pretendía era hacer un EP de presentación de cuatro temas, dos originales, son como dos originales míos, versiones o edits distintos de dos de los tracks del álbum y luego la colaboración de estos dos productores que encajaban muy bien con la filosofía y concepto del disco. Uno de ellos, SHX, que es como más mental, más experimental y la remezcla de Stanislav que es más física, más de pista, con la parte de músculo del concepto de este trabajo”.

Elegiste Polegroup para su publicación… ¿por qué y por qué no en tu sello?

“Bueno, la verdad es que no lo sé muy bien (risas). Yo estoy en la dirección de los dos sellos, pero en Polegroup sí que tenemos muy bien estudiada la estrategia de cada año, de sacar un álbum de los artistas de la casa, el año pasado fue el de Christian Wünsch, el anterior fue de Exium, este año va el mío. Queremos que cada año haya un álbum de artistas de la casa, además de colaboraciones de otros artistas y demás trabajos”.

El disco, según hemos sabido, lo compusiste durante tus viajes, en lugares como aviones, aeropuertos, hoteles, etc. y es un viaje cuyo hilo conductor es la oscuridad. ¿Es tu disco más reflexivo?

“Digamos que las primeras ideas de las canciones sí que iban más con el tema de viajes, porque hay que hacer un poco balance y aprovechar el tiempo que estas fuera del estudio, porque cuesta bastante. Y después ha habido otra mezcla, una mezcla final, que se ha hecho fuera, en otro estudio diferente.

“Para mí viajar es bastante inspirador, el tema de pasar un mes fuera de tu entorno, de casa me inspira muchas cosas…”

¿No te cansa un poco tanto viajar?

“(Resopla) Por un lado me cansa, pero por otro me aporta mucho. Estar conmigo mismo, tanto tiempo, me ayuda como a limpiarme más por dentro y a nivel de música me resulta muy inspirador. Es algo que tiene la parte cansada del desgaste físico de patearte los aeropuertos, pero por otro lado me llena la cabeza de ideas. Tengo colegas productores que me dicen ‘Macho, para mí, al estar en un aeropuerto, me resulta imposible concentrarme y hacer nada de música’. A mí, al revés, me abstrae y creo que éste disco juega mucho con la idea de viajar, lo que me inspira una serie de emociones. En los aeropuertos hay miles de personas, miles de vidas y pensamientos diferentes”

Es en los viajes cuando uno mejor llega a conocerse a sí mismo ¿Quizá ya te conoces demasiado bien o te quedan recovecos del cerebro por explorar?

“A nivel musical me quedan muchas cosas todavía. El estar involucrado en diferentes proyectos, como Biolive, por ejemplo, lo que llamamos electrónica de escucha, entre comillas, más experimental, con visuales, esa es una de las cosas que me aporta más motivación después de todos estos años. Estar 25 años seguidos haciendo techno podría resultar un poco cansado, un poco aburrido. Esto me permite mantener la motivación, estar más despierto. Entonces según esto, involucrarme en proyectos nuevos y ampliar un poco el rango musical y el repertorio tanto de mi música, como de mis sets, es algo que favorece que te vayas redescubriendo más partes tuyas a nivel musical”.

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¿Qué máquinas o aparatos has usado? ¿Cuál es tu programa de producción predilecto?
“Un poco de todo. He usado muchos aparatos de toda la vida, cajas de ritmos, 909, cosas así. Sintetizadores que utilizo, Dave Smith, como toda la vida. También hay parte de software, cosas nuevas que he ido comprando…”.

Hablando de eso, ¿qué opinas de la nueva gama TR de Roland?

“Esta es una de las cosas que sí que he tenido oportunidad de probar, de ver cómo suena, concretamente la TR-8, es como muy versátil a la hora de hacer directos, pero pierde mucha calidez, suena muy digital, en comparación con la original. Es más versátil en cuestiones de efectos, puedes como retorcerlo todo más, pero en cuanto a sonido me quedo con la antigua. No me atrae mucho”.

El trabajo artístico y dibujos de la portada son impactantes y curiosos, un trabajo muy detallado y elaborado de un busto femenino, la anatomía de la mano, la configuración de un cráneo con y sin musculatura y unos ojos. ¿Por qué justo estas imágenes? Recuerda un poco a esos bocetos renacentistas de partes del cuerpo…

“Cuando hablamos con la chica que se encarga de los artworks y le pedimos que se encargase del disco, lo primero que hago es pasarle el concepto y el título del álbum, las canciones también. Y ella, cuando nos sugiere estas imágenes la verdad es que nos pareció que funcionaba muy bien con todo. Tiene esa onda de libros antiguos de anatomía, creo que además de funcionar bien crea contraste porque la imagen es como de algo muy antiguo y la música es muy actual, moderna. Hicimos pocos cambios, fue un trabajo estupendo”.

Cuando tú empezaste, hace más de 20 años, era impensable para muchos producir las primeras pinceladas de un track, o incluso la pista en su totalidad, desde un portátil, mientras se está en un aeropuerto… ¿Cómo valorarías que el proceso se haya vuelto más sencillo y asequible?

“Bueno, cuidado eh, porque lo que puedes hacer es desarrollar las primeras ideas, yo mi manera de hacerlo ha sido crearme bancos de sonidos que iba a utilizar para el álbum. Con lo que me refiero a primeras ideas, quizá, son los primeros loops, o los primeros elementos que quiero. El desarrollar esos tracks, y estirarlos de alguna manera, dándoles una estructura, es algo que he hecho en mi estudio. Y aparte de esto, que es algo que no había hecho antes, he ido más allá en el tema de la mezcla final y lo que he hecho ha sido desmontar el disco pista por pista y me lo llevé a un estudio de Madrid, lo mezclé allí, porque es más grande, tiene una mesa más grande, con unos analógicos muy buenos… Esto es algo que no es ninguna novedad, que en el rock y el pop se lleva haciendo toda la vida, pero que en mi caso y en la electrónica, al menos en este país, o al menos dentro del techno, no estamos muy acostumbrados y sí que es una de las cosas que quería hacer, avanzar un poco en el aspecto técnico. No buscaba sonar súper alto de volumen, que es lo que se tiene a buscar cuando empiezas a sacar discos, pero sí buscar un sonido más dinámico, con más profundidad, es un poco lo que buscaba con esto. La verdad que a nivel técnico, haberlo mezclado de esta manera me ha aportado mucho en cuanto a aprendizaje”.

Crees que la calidad de la música en general ha bajado por ese reclamo de que todos los días tiene que haber algo nuevo… ¿o eso se reduce a una serie de estilos?

“Creo que sigue habiendo gente que hace cosas interesantes, cada vez más. Lo que sí que es cierto es que hay más cantidad, así que de alguna manera se pierde en toda esa marea, de promos que hay, de gente que hace cosas todos los días. Definitivamente hay una oferta infinita y hay gente que igual no está enfocando e investigando bien su trabajo. Yo, hablando desde mi caso particular, recibo infinidad de demos todos los días, pero la mayoría de las que llegan es de gente que lo hace un poco por inercia, están enviando cosas que si realmente supiesen de qué van mis sellos no las estarían enviando, porque no tiene ningún sentido. Llegan cosas que no tienen nada que ver con el sello, que no están hechas a conciencia pensando en que quizá pueda encajar con nosotros. Pero también hay otras cosas que sí que llegan, que se aprecia ese potencial y que tienen calidad Warm Up, gente como Pulse, que va a salir en breve, que es un chico de Argentina”.

Últimamente, hablando con artistas nacionales e internacionales, todos parecen coincidir en que ante el aluvión de temas musicales que inundan la industria actual y la cantidad de gente queriendo triunfar y ser el próximo que acabe en el escenario principal del Ultra, la criba queda en los directos, en la pista de baile… ¿estás de acuerdo?

“En mi caso, mi ambición no ha sido nunca llenar una sala, o estar en un escenario principal o demás, sino que la gente me reconozca por lo que hago. Ese ha sido mi móvil principal. Sí que es cierto que me deja la sensación, un poco, de que la gente quiere llegar demasiado rápido a este nivel, entre comillas, y no se dan cuenta de que es un trabajo, un trabajo que requiere constancia y años de dedicación. En mi caso, diría que ahora estoy en el momento en el que siempre he querido estar, tanto a nivel de productor, como DJ, dentro de lo que es el mapa internacional… Y llevo 24 años pinchando… entonces, es cierto también que ahora hay herramientas o maneras diferentes, la escena funciona de otra manera, y es más fácil llegar. Pero mantenerse en esta escena, luchando, no es cuestión ni de cuatro ni de cinco años… es toda una vida. Supongo que pasará como en otras disciplinas, como alguien que esté en la fotografía, esté en el cine, o en una banda de rock…”.

Esto, ¿dónde deja al tímido productor que no quiere salir del estudio? ¿Tendrá que asociarse a un DJ que ponga su música? ¿O es inconcebible hoy en día el ser productor y no saber pinchar o viceversa?

“Es un poco lo que hablábamos antes, todo tiene una carrera, una duración y un rodaje. En mi caso lo primero fue aprender a pinchar y creo que, un poco, para los DJs, los que empezamos en esto hace tantos años, fue un poco la progresión natural. El día de mañana poder pinchar tus discos y que tus discos los pongan gente a la que tú admiras o gente a la que le gusta tu sonido. Creo que esa es la evolución más natural. Pero como hablábamos antes, tiene su trabajo y no es poner una canción después de otra, aparte de la técnica, la coherencia, tener tu manera de mezclar… Es fácil ver hoy en día a infinidad de productores, que son muy reconocidos como eso, como productores, pero les ves pinchar y te das cuenta de que van un poco justitos, porque llevan poco tiempo ¿no? Es algo que es normal, que lleva su tiempo como cualquier otra cosa…”.

¿Algún artista que nos recomiendes o que estés escuchando ahora?

“Pues, dentro del techno, hay mucha gente que me gusta… todo el techno italiano que está saliendo ahora, Giorgio Gigli, por ejemplo, también Milton Bradley… de la gente de España, como siempre, Reeko, Exium… y que el techno esté tan presente todavía en las nuevas generaciones me ha hecho estar muy a gusto y rejuvenecer bastante, disfrutando de tanta cantidad de buena música, cada fin de semana”.

Finalmente, ¿algo que quieras decir a nuestros lectores?

“Nada, mandar un saludo a toda la gente que apoya y sigue mi trabajo”.

¡Gracias por tu tiempo Óscar!

“¡Gracias a vosotros!”