El dúo donostiarra nos cuenta los secretos y entresijos en la grabación de su último trabajo, ‘Everything Happens For A Reason’ [Forbidden Colours],  en los estudios Mecca de Oiartzun.

Autor: Álvaro Alegría
Fotos: Penélope Cerezo

Después de sacar el E.P ‘Stop Looking For Happines In The Same Place You Lost It’ en Music Terrae (2016), teníamos muchísimas ganas de grabar el siguiente disco con una batería real.

La manera de producir que teníamos había cambiado bastante y cada día nos ponía mas cachondos dejarnos llevar haciendo jams interminables en el estudio. Borja tiene un profesor de percusión que es un crack, Odei Astibia, y tras juntarnos varias veces para ver por donde podíamos llevar el tema, nos dimos cuenta de que si queríamos grabar una batería real en condiciones necesitábamos un estudio de grabación profesional.

Es aquí donde surgió el problema. Conocía varios estudios tanto en Madrid como en Barcelona o Bilbao, pero no terminábamos de decidirnos dónde grabar…
Lo que os cuento en las próximas líneas resume –creo- lo que ha significado el parto de un nuevo trabajo influenciado por los ritmos y géneros que más nos gustan. Espero que lo disfrutéis tanto como nosotros

Un día Eneko Lusar, componente de John Berkhout, me llamó para preguntarme si le podía dejar mi Juno 6 para grabar su próximo LP. Como es muy buen colega le dije que ningún problema y que me dijese a donde acércaselo. Me comentó que estaban grabando en unos estudios de Oiartzun que se llaman Mecca Studios. Oiartzun es un pueblo a unos 6 km de Donosti, así que pille el Juno y allí me presenté.

Según me abrieron la puerta me quedé a cuadros. Tuve la misma sensación que cuando pisé por primera vez los estudios de Red Bull Music Academy del Matadero: un mesón SSL copaba toda la sala de mezclas y, en la sala principal de grabación, una batería Gretsch y un piano de cola acojonante.

Tras 10 minutos como un crío mirándolo todo me presentaron al técnico de sonido, Mikel Eceiza, y a su hermano Igor, que son los que se encargan de dirigir el estudio.
Estuve un rato viendo como grababan un track los Berckhout, pillé una tarjeta del estudio y me fui con los ojos como cuando te los apretabas de pequeño para ver estrellas (risas). Según llegué a casa lo primero que hice fue llamar a Borja y contarle que había encontrado el estudio perfecto donde grabar el siguiente disco.

Tras dos semanas desde la primera quedada con Odei –el batería– para decirle que era lo que queríamos y pasarle los audios de lo que teníamos grabado en nuestro estudio, nos llamó para decirnos que tenía varias ideas y que le gustaría enseñárnoslas; lo hizo y nos fliparon. Concretamos un día para grabar en Mecca y listo. Ese día fue el 6 de julio.

La verdad es que teníamos muchas ganas y estábamos mega emocionados, hasta el punto que según llegamos a los estudios y empezamos a montar, tanto a Borja como a mí nos dio la sensación de que era todo enorme; ¿quizá demasiado?
Era como si no nos sintiéramos cómodos del todo. Pero a los 10 minutos de conectar todo y de que Odei empezase a calentar, todo fluyó como la seda. La verdad es que la experiencia de grabar en Mecca –o en unos estudios de similares características– es una experiencia que todo aquel que se dedica a la música debería experimentar.

Estuvimos grabando tomas desde las 12:00 hasta las 15.00, luego comimos en los estudios (he de decir que Igor es un cocinero brutal y en los mismos estudios disponen de una cocina donde te sientes mejor que en casa) y a eso de las 16.00 hasta 22.00 seguimos grabando tomas hasta que dimos con varias buenas y nos quedamos con la que más nos gustaba.

Después de grabar todo y de un día a tope, escuchamos como había quedado y Mikel nos hizo un pequeño pre-master para que nos los llevaremos a casa y así escucharlo a gusto.

Dos semanas después volvimos a quedar para mezclar y procesar bien los tracks. Pensábamos que iba a ser coser y cantar, pero nos tiramos las mismas horas mezclando que el día que grabamos… Y es que vaya maravillas que tiene Mecca en su rack.

Aquí es donde realmente te das cuenta de la diferencia que es grabar tu música en unos previos de órdago o simplemente pasar tus temas por una mesa SSL… Al día siguiente tocaba mastering y fue más de lo mismo. Todo el día a tope y pasándonoslo genial con Mikel e Igor.

Sé que me repito mucho con el tema pero es que hacen que te sientas en familia y, sobre todo, siempre aportando ideas.

Después de probar dos masterings diferentes, uno casi sin apretar y otro un pelín más (hemos de decir que no nos gusta nada que compriman nuestra música para no perder la dinámica), elegimos uno y nos lo llevamos para casa.

Y así terminaron tres días que fueron toda una experiencia y que, desde luego, hicieron que partir de ese momento busquemos funcionar así. Ahora os toca a vosotros, sois los que tenéis la última palabra. Ya nos diréis si os gusta…

* Extraído de Dj Mag Es 084