Reflexionamos acerca de dos noticias publicadas recientemente.

Hace unos días Erin Sharoni publicaba un interesante artículo en la web de djmag.com donde se preguntaba si el sexismo era inherente a la industria electrónica, teniendo en cuenta que los últimos datos señalaban que menos de un 10% de los artistas contratados en festivales o incluidos en la lista Top100Djs eran mujeres. Para tratar de dar respuesta a esta cuestión contaba con tres testimonios diferentes, el de la abogada Gloria Allred, la Dj Charlotte de Witte y la manager y fundadora del booking londinense The Jockey Club, Sarah Bowden.

Gloria Allred es una abogada feminista cuyo nombre se ha dado a conocer tras actuar en casos tan mediáticos como la muerte de Gwen Araujo, una chica que fue asesinada a golpes por su condición de transgénero (hecho que motivó a su vez la primera aparición pública de la directora de cine Lana Wachowski tras su transformación), o la defensa de la centena de víctimas de Bill Cosby. Allred afirmaba que el sexismo forma parte de la industria de la misma forma que lo hace del resto de ámbitos de la vida, la electrónica no sería por tanto un mundo especialmente machista sino el reflejo de la realidad de nuestra sociedad. La Dj Charlotte de Witte con tan sólo 17 años ganó el concurso de Dj de Tomorrowland, donde ya tuvo que hacer frente a comentarios ofensivos, y durante más de 5 años publicó todos sus trabajos bajo el alias masculino Raving George. En 2015 recuperó su nombre real y lo cierto es que su música no sufrió ninguna consecuencia, puede que por su evidente talento, puede que porque ya se había forjado una carrera como Raving George o puede que porque Richie Hawtin y Laurent Garnier (ambos hombres) alabaron su trabajo. En cualquier caso Charlotte sigue sin usar escotes durante sus actuaciones para evitar que se hable de algo más que de su música. En la misma línea se manifestaba Sarah Bowden, quien cree que los medios de comunicación deberían alentar en mayor medida a las mujeres para lograr así un nivel de representación proporcional.

Llegados a este punto igual te estás planteando si este artículo es necesario o si resulta excesivo, partiendo del hecho de que cuenta con testimonios de mujeres pertenecientes a la industria que han alcanzado plenamente el éxito profesional al margen de su género. Sin embargo, es probable que cambies de opinión si lo relacionas con la siguiente noticia que salía publicada hace un par de días. El Dj Justin James (no se trata del conocido Dj techno de mismo nombre) propietario de una empresa de booking realizaba un anuncio en el que buscaba a Djs mujeres, las cuales debían ponerse en contacto de forma personal con él, sin intermediarios, debían tener una edad concreta, un peso específico, y por supuesto, responder a cierto canon de belleza. Un anuncio a todas luces despreciable, machista y misógino que puedes tomarte simplemente como salida de tono de un personaje impresentable que no representa la forma de actuar dentro de la industria electrónica, o que te puede llevar a plantearte que el caso contrario no tendría nunca cabida, evidenciando de esta forma la necesaria presencia del feminismo.

Tracy Sybil Arijón