Autor: Dave Jenkins

Traducido por: Marina Casas Herce

A pesar de haberse reducido las ayudas del estado y de tener que superar distintas barreras de acceso, una oleada de DJ/productores con diversidad funcional – bien tengan discapacidad visual, auditiva, parálisis cerebral o parálisis de cuello para abajo – están dándolo todo en la escena internacional de música electrónica. Aunque el más conocido de todos los artistas con discapacidad en nuestras fronteras sea el selector francés Pascal Kleinmann, aquí os presentamos a una serie de artistas que también han superado la adversidad para convertirse en los predilectos del público gracias a su música. En este reportaje de tres entregas, DJ Mag ES investiga cómo los avances tecnológicos y la pura determinación han hecho posible que unos cuantos de ellos se abran paso…

Cuando Darren Marsh fue públicamente ridiculizado en una entrevista de trabajo en 2014, decidió tomar una decisión que le cambiaría la vida. Las solicitudes denegadas y los rechazos pudieron con él… Aporreó, se volvió loco, lo escoltaron fuera del edificio y decidió de una vez por todas que iba a ganarse la vida con la música.

Total Recall, artista de drum & bass, ya había publicado en algunos de los sellos más respetados del género y tenía un buen agenda de conciertos. Como muchos DJs a su nivel, quería el colchón financiero de algo más. Pero a diferencia de muchos, él nació con un solo brazo.

“Supe entonces que no iba a solicitar ningún otro trabajo normal” nos cuenta. “Quería uno. Pero no podía ser. Estoy mucho más contento ahora. Comparado con cualquier otro sector con el que haya lidiado, el de la industria de la música ha sido el que mejor me ha recibido y más me ha apoyado”.

REPRENSENTANDO…

Tras haber firmado con el sello Full Cycle de Roni Size, con un programa de conciertos aún mejor, la historia de Total Recall está basada en el espíritu de superación por medio de la música electrónica. Pero, ¿representa al conjunto de la industria? ¿Somos nosotros, los medios de comunicación, los DJs, los profesionales y los amantes de la música los que damos la bienvenida y apoyamos a todos los DJs con discapacidad? Pues no. Porque si lo hiciésemos, ¿por qué no hay más DJs discapacitados notorios en activo? Por supuesto, como individuos plenos, les damos la bienvenida y les apoyamos. Pero nos falta mucho en cuanto a lo estructural, lo cultural y lo ideológico.

“La falta de DJs discapacitados ha enviado un mensaje subliminal a cualquiera que se encuentre en una posición parecida a la mía: que no hay sitio para ellos en la música electrónica” dice el DJ de house Matt Howes. Tras perder el brazo en un accidente de moto, no solo está desarrollando su reputación como DJ internacional (ha pinchado en más de 25 países y ahora es residente en el conocido Ku Club en Tailandia) sino que ejerce como embajador de fundaciones benéficas como Reach y Limbless Association para ayudar a cambiar ese mensaje subliminal.

Matt, Darren y muchos otros DJs talentosos que descubriréis al leer este reportaje son la prueba de que hay lugar para todos estos DJs en la música dance. Más allá de este artículo hay otros DJs notorios con diversidad funcional como Semtex de la BBC Radio 1Xtra y Black Coffee, quienes perdieron un brazo durante la adolescencia. Posiblemente haya más DJs con discapacidad en activo de los que pensáis… “Diría que muchos de los DJs sin discapacidad tienen sus propias limitaciones. Simplemente no son tan visibles como mis garfios” comenta DJ Hookie, conocido como Tom Nash, un artista que lleva establecido en Sydney bastante tiempo y que perdió brazos y piernas cuando contrajo meningococcemia a los 19 años. “El DJ que no coordina los ritmos tiene una discapacidad bastante peor que la mía. El tío que tiene una selección musical terrible y no sabe cómo calentar el ambiente en una sesión y que se cree David Guetta… ¡Ese es el tío que se merece el espacio del parking a la entrada! Pero, en serio, lo peor que te puede pasar cuando estés escribiendo este artículo sobre discapacidades sería decir que, en el fondo, todos somos iguales y preguntar por qué siquiera pensamos sobre las personas con discapacidad de forma diferente. Para mí, ese sería el mayor insulto. Somos diferentes. Pero no es algo que debería frenarnos a la hora de que nos quiten nuestros propios méritos musicales”.

DESIGUALDAD

La desigualdad más patente a la que se enfrentan los DJs con discapacidad es tener que demostrar que son más que un mero ‘truco publicitario’. Es una cuestión que surge siempre en las conversaciones: tener que trabajar muy, muy duro para demostrar que no consiguen los conciertos, la publicidad o la atención mediante algún tipo de compasión, discriminación positiva o, incluso peor, por espectáculo. Total Recall, por ejemplo, pasó años pinchando en manga larga hasta que consiguió un arsenal de producciones que DJs como Marky, Hazard y Hype pinchaban. No contó en ‘público’ lo de las extremidades perdidas hasta noviembre del año pasado. “Si nunca hubiese publicado con Radius, Full Cycle e Innerground, el hecho de tener un solo brazo sí que se hubiese convertido en el truco publicitario”, comenta Darren. “En algún momento, alguien hubiera dicho ‘¡No sería tan grande si hubiese tenido ambas manos!’ Tiene que ser por la música, si no, no merece la pena”.

Chris Ectic, un DJ/productor asentado en Rochdale padece una situación parecida. Nació con artrogriposis múltiple congénita, lo que significa que no puede usar las manos y es en una silla de ruedas en donde pincha usando la boca, la barbilla, la nariz y la lengua. Le costó años conseguirlo antes de convertirse en DJ profesional en 2000… En ese momento ya era capaz de darle la vuelta al vinilo con la boca. “Sentí la presión de que tenía que involucrarme mucho más que otros DJs sin discapacidad”, dice Chris, miembro del colectivo Klub Killaz que ha creado una línea de house fino, más sedoso y con más bajos. “Quería asegurarme de que era mejor que muchos. Si me iba a dedicar a esto, no quería que me tratasen como un espectáculo. Está claro, si eres discapacitado tienes que entregarte mucho más”. Matt Howes sintió la necesidad de reafirmarse a sí mismo. Pero en su caso, ya había sido DJ antes y tuvo que pasar a trabajar con un solo brazo mientras el mundo estaba mirando. “Me encantaría poder darme el lujo de ser yo el que elija cuándo voy a hablar con la prensa” dice Matt, que murió dos veces de camino al hospital después del accidente. “Pero se hizo viral antes de que me dieran el alta en el hospital. Así que hice una mezcla a cuatro platos con la intención demostrar que no era ningún DJ de circo que solo tenía un brazo y le podía dar al play. Quería mostrar que tenía creatividad, ingenio, contenido y profundidad. La única manera en la que puedes hacerlo es demostrándolo. La gente no se toma en serio lo que dices. Incluso aunque hay vídeos y la gente lo puede ver y, desde entonces, ya he hecho otro vídeo con Pioneer, aún siento que necesito seguir haciendo cosas para demostrármelo a mí mismo”.

Como todos los artistas creativos, Matt está constantemente intentando mejorar y él es su detractor más duro. Pero, por descontado, siente una presión extra que no sienten los DJs sin discapacidad. Si así fuese, muchos de los de la ‘élite EDM’ estaría subiendo arreglos espectaculares a cuatro platos con la habilidad de petar los altavoces en vez de hacer acusaciones sobre ghost producers y sesiones pre-grabadas. Es otro factor con el que tiene que lidiar Matt la mayoría de las veces que entra en un club.

“Mucha gente me juzga antes de pinchar” explica. “Es algo de lo que todos somos culpables. Todos miramos dos veces cuando vemos cosas que no esperamos en nuestro día a día. Vas caminando y ves a una personita que de normal no te cruzas o a alguien un poco más alto de la estatura media; es entonces cuando miras dos veces. Es una reacción humana natural y entiendo que, hasta cierto punto, cuando entro en un club porque soy el DJ principal, y el DJ telonero o el público no saben que solo tengo un brazo, se queden pillados y reaccionan de distintas maneras. No me canso de ver las reacciones cuando ya me ven pinchar y me muestran respeto”.

BARRERAS

Es este sentimiento de sentirse juzgado lo que crea una de las barreras que los DJs con discapacidad tienen que romper. Solo hay una manera en la que la industria pueda pasar de esta exposición… Cuantos más modelos haya, más jóvenes discapacitados verán el ser DJ y la música electrónica como una industria abierta y con potencial y se animarán a unirse. Es también el principio de la respuesta a por qué no hay tantos DJs discapacitados profesionales en activo.

En primer lugar, lo obvio: las barreras físicas. Crear un mundo más accesible e inclusivo es el objetivo del modelo social del movimiento de personas con discapacidad, que es un desarrollo del arcaico modelo médico en el que las discapacidades se trataban médicamente. El modelo social promueve el hecho de que las discapacidades físicas no son las que incapacitan, sino que es la sociedad.

El ejemplo más literal son los ascensores. Sin uno, una persona en silla de ruedas está incapacitada debido a las escaleras. Con uno, pueden moverse por todo el edificio como cualquier persona. Pero no solo se debe a las limitaciones físicas o a las capacidades, también tiene que ver con el trato, la actitud y la ansiedad social con respecto a la discapacidad. Los restos de actitudes prehistóricas de generaciones anteriores aún permanecen, además de crecer en un mundo que está construido a gran escala y diseñado de manera inaccesible. Todo esto crea barreras de confianza para todas las personas con diversidad funcional.

“Solía salir de casa en verano con abrigo solo para que no se me viera el brazo, ¡es una locura!” admite Total Recall, que ahora vive en Birmingham. “Me sumergía en esa espiral depresiva y me encerraba durante meses. Después compuse un tema. Mucho más oscuro, sonidos más iracundos. Estaba cabreado con la situación y esto se plasmaba en mi música. Más adelante, la música me obligó a romper esa barrera de confianza. Me había metido en una situación en la que no podía ser consciente del brazo. Estaba demasiado ocupado como para contenerme”.

“Romper esa barrera de confianza es difícil, pero hay que hacerlo” coincide Chris, que lleva pinchando más de 20 años. “No puedes dejar que nadie, incluido tú mismo, te eche para atrás. He conocido a muchas personas discapacitadas que ya no están con nosotros que simplemente se desvanecieron con los años, no salieron de sus casas y no se sentían con la suficiente confianza como para intentarlo. No podemos dejar que lo que pensamos que la sociedad va a pensar de nosotros nos frene; estarás equivocado la mayor parte del tiempo. La sociedad es más tolerante ahora, más accesible”.

TOTAL RECALL

La primera vez que la mayoría de nosotros oímos a Total Recall fue en 2012 a través del mismísimo DJ Hazard, que promocionó uno de sus primeros temas en la legendaria mezcla ‘Fabric Live 65’. Es difícil aspirar a algo mejor al sumergirse en el drum & bass…

En dos años, los EP de Total Recall han aparecido en Radius de Hazard, Playaz de Hype e Innerground de Marky. El abanico no solo representa su actitud selectiva de igual amplitud como DJ (estudió en la universidad de los 1210s), sino que con cada publicación ha ido soltando esa cautela estratégica que guardaba para sí mismo y que se había ido construyendo con los años.

“Estaba muy a la defensiva y era reservado, no era fácil entablar contacto conmigo en ciertos periodos de mi vida” explica. “Pero el éxito que estaba teniendo con mi música me hizo darme cuenta de que a nadie le preocupaba que saliese de un tío con uno o tres brazos mientras fuese bueno. La música es la única manera. No hay muchas aficiones que lo permitan. Digamos, por ejemplo, la bicicleta de montaña. Costaría años o quizás nunca nadie se daría cuenta de que existo ni yo podría vivir de ello. Si la música es buena, en algún momento te cogen”.

Total Recall – cuyo nombre es Darren Marsh – hace bicicleta de montaña, por si te lo estás preguntando. Y la practica sin la ayuda de una prótesis. También te puede destrozar jugando a la Playstation y liarte el porro perfecto.

“Sería impresionante ayudar a la gente si puedo” declara. “Darle una predisposición positiva a la próxima generación y tratar con ellos. Puede que estén teniendo pensamientos similares y estén pasando por situaciones por las que yo pasé. Me volcaría a la mínima oportunidad de ayudar a alguien y compartiría mis experiencias”.

HOOKIE

Conoce a Tom Nash: DJ, productor, orador e inventor de guitarras. A los pocos meses de haber salido del hospital tras año y medio de operaciones, convirtió su Fender Stratocaster en una guitarra accesible. Un gancho sostenía la cejilla y otro la púa.

“Fue fácil: acordes abiertos, con lo que al mantener la cejilla en cada traste tocaría un acorde diferente y con eso me bastaba para lo que quería conseguir. No iba a ser el próximo Jimi Hendrix pero, sinceramente… ¡tampoco había muchas posibilidades de ello antes de perder las manos!” se ríe. Iba a ser Hookie, la mitad del dúo electro de Sydney, Starfvckers. Pero antes de que él y su colega del grupo, Kris Hutchison, lo formaran, sacó un EP y estuvo de gira por Australia.

“Era suficiente para hacernos sentir que volvíamos a hacer música y nos motivaba mucho” explica Tom, que siguió estudiando ingeniería de sonido y para representante musical sin saber que su carrera como DJ estaba a la vuelta de la esquina. Fue durante una prueba de trabajo para dirección de eventos en un club cuando él y Kris tuvieron su epifanía.

“Veíamos a todos esos DJs estresados intentado conseguir conciertos de forma convencional. Así que decidimos hacer nuestro propio evento. ¡No teníamos ni puta idea de cómo pinchar! Sabíamos usar un mixer del estudio, pero el CDJ parecía una versión muy complicada de los reproductores de CD. Tuvimos que apañárnoslas y aprender en el club, en frente de cientos de personas. Así que aprendimos bastante rápido. No te preocupes, ya sabemos mezclar”.

Once años de noches de Starfvckers no mienten. La atención de Tom y Kris a la decoración, los temas y las vibraciones aseguraron el estatus de sus eventos como el club más longevo en activo de Australia. Se respaldó en las producciones, su reputación estridente como DJ y, sobre todo, en una buena amistad.

“Pongo mucha confianza en la red de mi maravilloso amigo que me apoyó mientras conseguía mi independencia de nuevo” die Tom. “Nunca tuve problemas, ni me preguntaron ni me trataron diferente. Así que, a nivel mental, no me veo diferente. ¡A veces me olvido de que tengo una discapacidad!”.