El Cronista del Futuro.

Texto: Eduardo Pérez Waasdorp

Tadeo es uno de los valores artísticos más respetados de nuestro país. El enigmático DJ y productor, fundador de plataformas como Another Intelligence, demandado por sellos tan icónicos como Token, vuelve a la carga este febrero con un señor discazo, publicado en Non Series, propiedad de otro baluarte de la electrónica underground española y buen amigo de Tadeo, Psyk. De nombre ‘Chronicles of the Future’, Tadeo se ha marcado un LP como los de antes, con una narrativa que echábamos de menos, tanto por su originalidad como por el misterio que la rodea. Así pues, polifacético artista ha buscado ser nuestro ‘Cronista del Futuro’, llevándonos a través de un viaje sonoro que comienza en 2063 y acaba en el año 4782, que intenta revisar la relación del ser humano con las máquinas y su interacción con los seres humanos. Pero como es mejor oírlo de su boca que de la nuestra, conversamos con Tadeo sobre su inicio de año, su disco, la escena patria, lo que es correcto y lo que hace en su tiempo libre. ¡Música, maestro!

¡Muy buenas Miguel! Acabaste 2015 a tope y empiezas 2016 de la misma forma y con disco a la vista en el sello de Psyk, Non Series. Resúmenos tu año…

(Risas) Mucho ajetreo la verdad, ha sido un buen año, empecé con una agencia nueva a principios de 2015 y la verdad es que todo ha ido bastante bien. No me puedo quejar, la verdad. Y bueno, ahí estamos trabajando, cada vez más y mejor, así que bastante bien.

Eres uno de los valores underground más activos e importantes de nuestro país y también uno de los más respetados y demandados fuera. El éxito es una cosa, pero el respeto es una muy diferente… ¿Cómo consigues poner de acuerdo a tantos?

Bueno, yo no lo consigo. Lo consiguen las cosas que vas haciendo poco a poco. Tienes tu idea de cómo trabajar, de cómo hacer las cosas, de cómo desarrollar tu música, en qué terrenos no meterte – eso también depende de cada uno – y el respeto, supongo, también te lo da el creer en ti y el hacer las cosas que tú crees que son correctas…

Y, para ti, ¿qué es lo correcto?

Pues… Hacer mi música y no meterme con nadie (risas). Es el no meterte en camisa de once varas con jaleos, líos, historias… Cada persona es un mundo y cada uno tiene sus cosas, ¿no? Yo con centrarme en trabajar tengo suficiente. A lo mejor tengo una idea, se me ocurre algo y necesito desarrollarlo en base a la música, lo pongo a prueba, lo lanzo… Si funciona, bien. Si no, pues a hacer otra cosa. A lo mejor hay un sentimiento muy difundido de que cuando las cosas no salen bien, la culpa siempre es de los demás: que la gente no se entera, que la gente no te hace caso y cosas así… Yo no creo en eso: yo creo que cuando algo no va bien es que algo no has hecho bien. Entonces, con esa idea me centro en mis cosas y hago mis apuestas. A veces salen y a veces no…

Últimamente parece que estás de suerte…

(Risas) No lo sé. Terminé el álbum antes del verano y me cogí quince días de vacaciones para desconectar un poco, del trabajo, de todo este mundo de la música, para dedicarle un poco a la familia, a mi pareja… Y a la vuelta empecé con otras cosas, como si ese álbum nunca hubiera existido. Para mí, todo el rato, cuando un trabajo ya está hecho es algo que ya está pasado y tengo que enfocarme en lo siguiente. Es un no parar. No puedo estar pendiente de si tengo buena o mala suerte, lo único de lo que puedo estar pendiente es que tenga cosas en las que trabajar.

Has fundado tres plataformas en tu carrera: Cyclical Tracks, NET28 y Another Intelligence. ¿Cómo van esos proyectos? ¿De qué salud gozan?

Pues mira, Cyclical está parado desde 2010-11, ese sello nació en base a una idea hace 11 años y quieras que no las ideas empiezan y se agotan también. Entendí en cierto momento que ya no tenía sentido seguirlo, bueno se paró y se quedó allí. Net28 no era solo mío, fuimos unos cuantos que fundamos la plataforma, y también llegó un momento cada uno tenía ideas distintas de cómo tenían que ser las cosas o de cómo íbamos a desarrollar la música y de manera natural se acabó. Y como Cyclical también se había acabado, yo necesitaba hacer otra cosa. Empecé con Another Intelligence, que es un proyecto muy personal, en el que a lo mejor sale un disco o dos al año, o ninguno, y ahí sigue. Por ejemplo, ahora tengo unos discos terminados y bueno, terminados están, ahora no sé cuándo saldrán, ya depende un poco del espacio que me dejen el resto de discos que ya tengo firmado.

¿Cuál ha sido la dificultad más grande?

Dificultad no hay, lo importante es encontrar el momento correcto. Yo, por ejemplo, nunca he enviado música a otros sitios, son esos sitios los que se han puesto en contacto conmigo para que yo se la enviara, en base, a lo mejor, a los trabajos que yo ya había hecho con mis sellos. Dificultades no creo que haya demasiadas, no lo sé. Si lanzas un sello de un tipo de música, en un momento que no tenga mucha salida, quizá esa sea una gran dificultad. Tienes que ser un poco precavido y mirar cómo está el ámbito musical. Imagínate que digo “Va, voy a hacer drum&bass” (risas), es una escena muy concreta. Entonces lo más seguro es que esté abocado al fracaso…

ULTIMOS TRABAJOS

El año pasado publicaste ‘Terra Incognita’ en Token, ¿fueron ellos, entonces los que se pusieron en contacto contigo? ¿Qué significa para ti el sello belga?

Es un buen sello, soy fan…

Todos somos fans…

(Risas) Token es más grande que cualquiera de mis sellos, para mí fue una buena oportunidad para publicar mi música y para darme a conocer un poco más fuera, quizá a un ámbito al que no había llegado antes…

Ahora en febrero presentas tu nuevo disco, ‘Chronicles of the Future’ en el sello de Psyk, Non Series. ¿Por qué en su sello?

Bueno, me lo pidió el. Nos conocemos desde hace muchos años, me llamó y me dijo que me preparase un álbum y tal… pero esto a lo mejor fue en 2013, y le dije que iba para largo, porque primero me gusta tener una idea de lo que quiero hacer y luego cuando la tengo desarrollo la música. Así que me lo pidió, estuvo esperando y esperando (risas)… Y ahora sale.

Los títulos nos han llamado poderosamente la atención, ya que nos recuerdan a la narrativa de los capítulos de una novela de ciencia ficción… Obviamente, son temas independientes, pero el disco se entiende mejor, como un todo, como una historia contada por un viajero del futuro, de los años 2063 al 4782. ¿Por qué decidiste organizar el disco con esta estructura?

La idea era intentar echar una mirada hacia delante e intentar imaginar un poco qué puede pasar. Entonces, en vez de basarme en intentar hacer un disco clásico, en el que todo está referenciado a la música o al mundo de la música, preferí escribir un guion pequeñito y en base a eso sentarme en el estudio y empezar a componer temas, en referencia a ese pequeño texto que hay acompañando a cada uno de los temas…

Jeff Mills es alguien a quien le encanta sacar estos pequeños guiones que explican la narrativa de sus trabajos en Axis, ¿hay algo de su inspiración? ¿Qué querías transmitir en un primer momento?

Poco la verdad (risas). En general es un planteamiento que se ha ido perdiendo. Por ejemplo, en el metal y otros tipos de música sí que lo hay, en el jazz también se hacía. En realidad es una ayuda cuando intentas plantear algo. Porque cuando haces un álbum, supongo yo (al menos es mi idea) que tienes que contar algo diferente. Sino para eso sacamos maxis y ya está. Entonces, siempre está bien basarte en algo para contar esa historia y que esta tenga algo de fundamento. Porque por ejemplo, imagínate que vas a un museo y ves una exposición, pero no es lo mismo ver esa exposición en base a una guía, para saber qué es cada pintura o cada obra o lo que sea. Primero lees y luego oyes o ves y así te haces una idea más clara de lo que ha querido decir el autor de la obra. A parte de que he recuperado una cosa que ya no se hace o que usualmente no se hace, ayudas un poco al oyente a que siga la idea que tú has querido plasmar en esa música.


¿Qué te inspiró a hacer este disco? Igual es que estabas viendo un capítulo de Futurama y te vino a la cabeza (risas)…

(Risas) No hay un porqué, o de dónde viene… A lo mejor en el momento en que me vino la idea coincidió con que estaba viendo o leyendo algo. Pero no soy capaz de enfocar hasta ese punto, de qué fue lo que me inspiró. A lo mejor fue una conversación normal, alguien estaba hablando y dice una palabra, esa palabra te lleva a pensar algo, y ese algo te lleva a pensar una tercera cosa… Entonces, recordar la palabra que originó eso es un tanto difícil…

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ESPAÑA

La escena española en general es poco solidaria, ¿cuál ha sido tu experiencia interactuando con otros miembros de la industria? ¿Has conseguido mejores respuestas fuera o dentro de nuestro país?

Por lo general ha sido buena. Hay una norma general, no solo en la escena, sino en todos los campos, en la que tú no puedes ir pidiendo a la gente nada, porque la gente no tiene motivos para darte nada. Si tú quieres ofrecer cosas, vale. Pero en el momento que empiezas a esperar algo de los demás, ahí está el fallo. El problema de base es que la gente quiere ayuda o que colaboren con ellos sin poner nada de su parte… No hay que pedir, ofrecer puedes ofrecer, pero pedir no puedes ir pidiendo.

Si tú eres una persona con buena autoestima, no necesitas de los demás: planteas tus cosas, haces tus cosas, luego si llegas a juntarte con otras personas podéis compartir cosas y conseguir algo en común. Yo por mi parte nunca he tenido una mala relación, aunque también puede que sea porque nunca espero nada de nadie… Yo prefiero ofrecer.

En cuanto a la respuesta, por lo general ha sido más positiva fuera. Es una pena, porque a todos nos gusta estar cerca de casa, pero bueno. También, cuando yo empecé en esto había una norma muy generalizada entre la gente que yo conocía que quería hacer música o pinchaba o se dedicaba a esto: siempre estaban buscando un trabajo o reconocimiento cercano, siempre de la misma ciudad, comunidad o país. Pero la música es algo global, de siempre ha sido así. ¿Por qué tú, seas de donde seas, no puedes sacar tu música fuera? Mi idea y objetivo era no solo dedicarme al área donde vivo o me muevo, ¿para qué? Si tienes el mundo entero, ¿para qué te vas a quedar ahí? Pero si es verdad que estaría muy bien que la gente de España se fijase más en el trabajo, ya no solo mío, sino de toda esa gente que hay aquí, que está haciendo cosas y muy interesantes todas.

¿Qué cambiarías de nuestra escena?

Nada (risas). A lo mejor hay mucha gente que piensa que la escena son solo los artistas, o los promotores, o el público. Y en verdad es el conjunto de todos ellos. Entonces, ¿hasta qué punto se puede cambiar algo? No lo sé. Yo, a mi nivel, que es el de producir música y conozco gente que hace lo mismo, se está haciendo un buen trabajo. En ese aspecto no cambiaría nada, dejaría que cada uno se desarrolle como pueda y ya está. A nivel de promotores, ellos también tienen que velar por lo suyo, así que tendrán que elegir qué opción es la que más le conviene. Y en cuanto al público, tampoco puedes estar diciéndoles qué es lo que tienen que ver u oír… Por eso yo no podría cambiar nada. En verdad, es la propia escena la que se cambia a sí misma. ¿Que tú en un momento determinado confluyes con lo que demanda la escena? Pues mira, bien. ¿Qué hay un momento en el que tu oferta no coincide con lo que pide la escena? Solo te queda esperar o evolucionar.

Qué cambiarias de nuestra prensa especializada para que fuese mejor… ¿Qué nos falta y qué nos sobra?

En realidad ten en cuenta que la escena se nutre del producto que hay. O sea, no puedes hacer que la prensa sea mejor o peor si tu producto es el que es. La prensa está para cuestionar diferentes puntos de vista. No está para bailarle el agua a nadie ni para criticar demasiado a nadie. Tú lees un periódico y eres tú el que decide si estás de acuerdo con ese reportaje o noticia o no. Por eso tampoco cambiaría nada, ¿sabes? Por ejemplo, suelo releer artículos de los 90 y me gustan más que los de ahora, pero no porque el artículo en sí sea mejor o peor, sino porque a lo mejor el producto que había me interesa más. Entonces, la prensa trabaja en base a lo que hay. Si tienes un buen producto, tienes un buen artículo; si es un mal producto, es que de donde no hay no se puede sacar.

Ya pero hay tendencias en la prensa que son, al menos, éticamente cuestionables ¿no? O entidades que generan mucha polémica… Sin irnos más lejos, y poniéndonos como ejemplo, cada vez que DJMag es noticia por el Top100 sube el pan, esa corriente de amor-odio que surge de la polémica…

Eso siempre ha estado. Y es sano o no depende de cómo lo cojas. Yo recomiendo a gente que no se tome demasiado en serio las cosas, porque a fin de cuentas entramos en polémicas… Pero esa polémica, ¿a ti te va a dar algún resultado positivo o negativo en tu vida? En la mayoría de los casos la respuesta es que no. Entonces, es ridículo perder el tiempo ¿no? Yo no tiendo a hacer demasiado caso a esas cosas, porque quieras que no te roba tiempo. Y no tenemos el tiempo como para estar tirándolo. ¿Qué la gente se quiere meter en cosas? Bien. ¿Qué no se quieren meter? Mejor.

¿Vale la pena luchar por la aceptación de la prensa generalista?

Pues es que tampoco puedes luchar por la aceptación. Eso depende del producto que ofrezcas. Si tu producto es relativamente bueno o muy bueno, pues van a ser los medios los que se acerquen a ti, no viceversa. Vosotros lo sabéis mejor que yo, los medios tienen que seleccionar también el material y tampoco tienen todo el tiempo del mundo y por eso tampoco van a aceptar todas las ofertas que les llegan. Al fin y al cabo todo se reduce a lo mismo: no es lo que tú les mandes, es lo que ellos elijan.

Puede que un reportero quiera hacer un review de algo o una entrevista… Si a ese periodista no le interesa ese producto directamente no lo va a hacer…

¿Pero no crees que hay un cierto desconocimiento en la prensa generalista que lleva a meter en el mismo saco un WAN Festival o un Oro Viejo en el mismo saco que el Madrid Arena? Por poner un ejemplo cercano en el tiempo, que se ha visto estas navidades…

Cierto, pero al fin y al cabo lo que está ocurriendo es que se mezclan estilos de música. No puedes decir que un tipo de música es mejor o peor que otro. Son eventos musicales y dentro de la electrónica, que te gusten más unos u otros es otra cosa, es el terreno de los gustos. Yo creo que hay que abarcarlos todos…

¿Y no ves una falta de educación en la prensa general que luego lleva a la gente menos conocedora de la escena electrónica a pensar que “este DJ X y este DJ Y hacen lo mismo”?

No, porque al fin y al cabo es el lector o el receptor quien tiene la obligación de fraguar su interés, ¿no? Tú, por ejemplo, lees una noticia de X artista, sabes quién es pero no te gusta, por lo tanto no le sigues… Entonces el educar no es tarea de los músicos o los medios. El educar cada uno se educa como quiera, y más en un terreno como este. No puedes decirle a la gente “esto es lo bueno y esto es lo malo”, porque eso directamente es una falacia. Es ridículo. Cada uno tiene su gusto.

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NUEVOS PROYECTOS

Hace unos fines de semana estuvimos en la inauguración de la academia de música electrónica The Bass Valley. Cuéntanos, ¿cómo surge tu implicación en este proyecto formativo?

Bueno, me llamó Rubén Fernández, manager de Monofunk y cabeza pensante detrás del proyecto, y me propuso la idea participar en los cursos del Valley. Y bueno, le dije que sí. Yo ya tenía cierta experiencia dando cursos, porque hace unos tres años inicié unos cursos propios impartidos en mi estudio de Madrid, para acercar a la gente un poco al tema de la mezcla, producción, etc. para que toda esa gente que no terminaba de sonar bien, pero con buenas ideas, acabase sonando como tiene que ser. Para refinarse y aprender cosas nuevas, aunque yo era el primero en aprender, porque me venían con dudas que ni siquiera se me habían ocurrido y era un reto también. A mí me gustó mucho la faceta de profesor y bueno, cuando Rubén me llamó, no pude decir que no (risas).

¿Ya has estado en la academia? ¿Qué opinas de la propuesta?

Estuve de visita hace un par de meses, estaba casi todo, pero faltaba de montar bien el estudio, recibir material para las aulas y todo eso. En la casa si estuve, viendo y planeando, y en líneas generales creo que es un sitio bien localizado, agradable y yo creo que nos lo vamos a pasar muy bien allí.

¿Habías visto algo parecido dentro o fuera de nuestro país?

Fuera sí que había visto una propuesta parecida, en Francia, una academia con seminarios y todo, que se llama Mix With The Masters pero es un nivel muchísimo más profesional, enfocado a todos los estilos. Por ejemplo, mis cursos, como son de mezcla, no solo vamos a tocar música electrónica, no hace falta que sea un estilo u otro. Para mí la música tiene que sonar bien y punto. Entonces, hay reglas y partes que se han de seguir hagas el estilo que hagas… En Mix With The Masters van ingenieros de renombre, el que mezclaba a U2, gente como Andrew Scheps, Joe Chiccarelli, Michael Brauer, Tony Maserati o Andy Wallace… Luego están las academias, pero no es el mismo concepto…

¿Qué valores crees que deberían aprender los nuevos talentos y artistas que salen de nuestra cantera?

La paciencia. Simplemente. Deberían tenerla más en cuenta. Las cosas no salen de un día para otro, hay que tener en cuenta que en el tiempo en que vivimos todo va demasiado rápido, la gente lo quiere todo ya y ahora. Y en la música no es todo ya y ahora. Y sobre todo si estás desarrollando algo. Tienes que parar, reflexionar si vas por el camino correcto, si estás haciendo algo mal… Un montón de cosas y para eso la paciencia es indispensable. Hay que ser paciente y tomarte tu tiempo para hacer las cosas como es debido.

¿Qué otros proyectos tienes preparados para 2016 de los que nos puedas hablar?

El álbum sale ahora en febrero, los cursos de Bass Valley, que tendré uno en abril, otro en mayo y otro en junio, un fin de semana por mes. Y aparte de esto estoy trabajando en una nueva referencia para Token, tengo lista la cuarta referencia de Another Intelligence y tengo como cinco remixes en proceso. Que me acuerde (risas). Luego también con Token hay idea de sacar un disco, pero de que acepten lo que yo les proponga a que salga el disco hay un mundo. La idea está, la cosa es que tarde más o menos. De momento a ver cómo responde la gente al álbum (‘Chronicles of the Future’ en Non Series) y durante el año saldrán más cosas seguro, lo que pasa es que acabamos de empezar…

¿Qué le gusta hacer a Tadeo en su tiempo libre? ¿Tienes tiempo libre?

No mucho, la verdad.

¿Qué música escuchas en tu día a día?

Jazz y hip-hop.

Finalmente, Tadeo, ¿alguna cosa que quieras decir a los lectores de DJMag ES?

Trabajad duro e intentar seguir haciendo las cosas bien.

¡Gracias por tu tiempo!

¡A vosotros!

+ Tadeo publicó ‘Chronicles of the Future’ en Non Series el 12 de febrero

* Entrevista extraida del número 61 de Dj Mag Es