Diggin como forma de vida

Autor: Eduardo Pérez Waasdorp

Veronica Vasicka es una de las artistas neoyorquinas con más actitud del panorama electrónico actual. Hija de inmigrantes, Vasicka se crio en una época en la que la noche se vivía de otra forma, en la que solo importaba pasárselo bien y la música. Abanderando el nuevo sonido synth wave analógico, Veronica y su mentalidad DiY han ayudado a desenterrar auténticas joyas perdidas de la música de muchos estilos gracias a su plataforma Minimal Wave, cuyos recopilatorios son auténticos libros de historia de la música y manuales de cómo han de hacerse las cosas a la hora de afrontar este tipo de trabajos; mientras que, con su otra plataforma, Citytrax, da oportunidad a interesantes nuevos artistas afines a su perspectiva musical sin ataduras. Fundadora de la famosa East Village Radio neoyorquina, comunicadora por naturaleza, fotógrafa, DJ y productora, pocas disciplinas se han podido resistir a su saber hacer. Ahora, tras su paso por Mugako en octubre, y Sónar, en junio – donde su actuación en el Dome de RBMA fue de lo más destacado – nos sentamos con ella para conocer su particular forma de ver la música, un poco mejor. ¡Música, maestra!

¡Hola, Veronica! ¡Gracias por atendernos! Estamos a punto de terminar el año… ¿Cómo te han ido las cosas?

¡Ha sido genial! Aunque, realmente, no puedo creer que ya casi se haya acabado. He estado viajando a Europa con regularidad para bolos los fines de semaany también he estado trabajando en nuevos lanzamientos para Minimal Wave y Citytrax.

Este año has pasado por nuestro país en cuatro ocasiones, incluyendo citas de culto como Mugako y Sónar… Especialmente aclamada fue tu actuación en Sónar, en el Dome, comisionado por RBMA. Cuéntanos, ¿cómo has vivido estas experiencias?

¡Me encantó Sónar! Ha sido el festival más profesional y mejor organizado en el que nunca he tocado. Era surrealista tocar durante el día, casi hiperrealista, ya que el Dome estaba iluminado por luces fluorescentes y yo tocaba a las 4pm. La energía era tremenda y parecía que todos los que estaban allí estaban realmente por la música.

¿Cómo es colaborar con RBMA? No era la primera vez que te involucrabas con la Academy, como con la ponencia que diste para la edición de Montreal en 2016…

La RBMA es fantástica, es genial trabajar con ellos. Son abiertos y dan un gran apoyo a la visión del artista, lo que se agradece. Uno no se encuentra tan a menudo un sponsor que está allí para apoyarte sin intentar moldearte para que encajes con lo que están haciendo. De hecho, fue interesante porque no tenía nada planeado para los visuales y me ayudaron de verdad a hacer que el aspecto visual fuese impactante, literalmente a última hora. Terminamos de montar las cámaras y los visuales a las 15:58 y yo tocaba a las 16:00.

¿Cómo preparas tus sets? Vimos una foto tuya con un Akai Midimix y en tu Boiler Room del año pasado en Dekmantel, te vimos con un aparato similar… ¿Cómo es tu configuración cuando tocas?

Ahora mismo estoy usando el Akai Midimix, como dices, que prefiero sobre mi vieja controladora MIDI, la Evolution. Así que básicamente uso la controladora MIDI y Ableton Live. Es algo tremendamente diferente a cómo empecé hace décadas, usando vinilos, pero lo disfruto. Es totalmente diferente a hacer sets con vinilos o CDs, ya que no es un proceso linear y es posible capear ciertas partes de varias capas con otras y usar varios efectos. Últimamente, he echado de menos los vinilos y la perspectiva clásica de hacer un set al uso. Planeo volver a los CDJs pronto y cambiar todo un poco, y también volver a los vinilos, al menos durante un tiempo.

Eres la combinación perfecta de artista polifacética, estudiaste fotografía en la Escuela de Diseño de Rhode Island, eres DJ, tienes programa de radio… ¿Cómo te definirías?

¡Esa es difícil! Realmente disfruto todos los aspectos de lo que hago. No me veo identificándome con una salida creativa en particular, ya que todas se benefician entre sí. Siento pasión por muchos tipos de arte, así que, quizá, en última instancia me define una perspectiva más amplia donde cada disciplina ayuda a las demás.

Hablando de fotografía, ¿Quién es tu fotógrafo/a favorito/a? ¿Por qué?

Me gusta Robert Frank, Diane Arbus, Nan Goldin, Danny Lion, Cindy Sherman, Andreas Gursky, Lee Friedlander, y William Klein, por nombrar unos pocos. No tengo un favorito, pero me gusta especialmente las fotos de Nan Goldin de sus amigos de la década de los 80 y la serie de los moteros de Danny Lion.

Eres de Nueva York, pero tu madre es uruguaya y tu padre checo. ¿Cómo ha influido tu entorno multicultural en tu arte?

Bueno, mientras crecía nunca me sentí americana. Mis dos padres son inmigrantes con acentos muy marcados, que tenían además muchos amigos inmigrantes. Hacían fiestas en nuestra casa en el norte del estado de Nueva York los fines de semana, donde solían poner temas de cumbia, salsa e incluso música checa hasta bien tarde. Me acuerdo de que siempre me quedaba dormida en medio de las charlas y risas de la gente en la casa. Mi madre tenía una colección de LPs a los que se refería como sus “long plays”. A día de hoy están guardados en una bañera vacía en su apartamento. Estos factores debieron de influirme, ¡de una manera u otra!

Tus influencias vienen de oscuras gemas electrónicas del new wave, Italo disco y house… ¿Recuerdas la primera canción electrónica que te hizo querer meterte en esta industria?

Ni si quiera recuerdo querer meterme en la industria, por así decirlo, pero sí que me acuerdo escuchar el casette de mi hermano del ‘Substance’ de New Order, en un Walkman de Sony amarillo, a finales del verano de 1987. Me dejó loca y pensé que era la mejor música que jamás había oído.

Uno de los lugares por donde más salías era el Limelight, ¿verdad? ¿Cómo era irse de fiesta por lugares así?

El Limelight era una pasada, como lo eran el Ward 6, que estaba en el salón Michael Todd, en el Paladium, y que cambió de ubicación varias veces; o el Pyramid en la Avenida A.; el Troublemaker, y otros clubes como el Club Shelter (que es donde fui a mi primera rave), The Tunnel, Mars, Nell’s – ¡había tantos! –. A mí me gustaban muchos tipos diferentes de música desde que tuve 12 años en adelante. Había mucho solapamiento entre géneros. Música new wave, industrial, gótica, techno y house, todas se podían oír en el mismo club. Así que fue una época realmente interesante porque muchos grupos iban a tocar a esos clubes. Hacían su actuación y el resto de la noche era normal en el club. Se veían muchas bandas durante esa época, a principios de los 90. Bad Brains, Front 242, Einsturzende Neubauten, Meat Beat Manifesto, Skinny Puppy, The Cure, Suicide, Siouxsie and the Banshees, Peter Murphy, Christian Death, The Fall, Nitzer Ebb, y la lista sigue.

También trabajé en una tienda de discos y conocí a The Ramones, que hicieron una firma de discos allí cuando tenía 15 años. Fue algo fortuito y ni siquiera sabía quiénes eran hasta después. En cuanto a DJs influyentes, realmente no sabía quién pinchaba, siendo sincera. Solo iba a los clubes para bailar y oír la música. Nunca seguí a ningún DJ, solo a bandas, probablemente porque podías comprar sus discos y escucharlos en casa. Eran más accesibles. Sí que tenía alguna mixtape, pero nunca importaba el DJ que la hiciera, lo que importaba era la música.

Nueva York también fue el hogar de los legendarios Studio54, The Loft, Paradise Garage… Esos lugares tuvieron una relación especial con icónicos artistas y la industria de la moda, ya que gente como Warhol, Calvin Klein, Valentino, Yves Saint Laurent o Grace Jones eran asiduos. ¿Cómo valoras el impacto que esto tuvo en la posterior escena nocturna de la ciudad?

Había un gran solapamiento en términos de música, arte y moda. Studio54 fue un imán para la gente interesante, por lo que todos iban allí a vestirse con sus mejores galas a drogarse y a bailar toda la noche. Fue una época realmente especial en Nueva York, yo no la viví (solo acababa allí por los espectáculos, cuando era adolescente – por aquel momento le cambiaron el nombre a The Ritz) pero sí que se escuchaban muchas historias. Al final, la cosa es que Nueva York tenía un espíritu más libre durante esa época. Había una actitud de “todo vale” y la gente, mientras más raro vistiese/actuase/bailase, mejor. A la gente no le daba miedo expresarse. Esa energía todavía existe en NY, pero no a una escala tan masiva como cuando lo único que se hacía era salir de fiesta.

También te pregunto eso porque vimos que hace poco tocaste en una fiesta para Calvin Klein y el diseñador Raf Simons. ¿Cómo pueden ayudar estas colaboraciones al mundo de la electrónica?

¡Ah, sí! ¡Esa fue una gran fiesta! Aunque es raro, que una fiesta de moda tenga un line-up de solo mujeres que pinchen techno. Al final, fue una idea del propio Raf Simons. El adora el techno. Fue refrescante tocar en una after party de Calvin Klein, porque es un entorno totalmente diferente a un club. La gente que estaba allí quedó expuesta definitivamente a música que nunca había oído antes.

Eres la fundadora de Minimal Wave Records, que es una plataforma y recurso para compartir tus descubrimientos con el mundo, donde has reeditado algunas joyas perdidas de varios artistas. ¿Cuál fue la idea inicial?

La idea inicial para Minimal Wave era montar una web para catalogar todas las bandas que me gustaban con sus imágenes, clips de audio, portadas de discos y cintas, y flyers. Básicamente, documentar el lado más oscuro del new wave, las diferentes escenas y subculturas que han existido por todo el mundo y crear una plataforma para esas bandas perdidas de los 80 que tanto me gustaban. Una vez empecé el proceso, me empecé a encontrar con tantas bandas increíbles que nunca habían sido publicadas adecuadamente. Una de ellas era Oppenheimer Analysis, una banda que se formó en Brighton en 1979 y a partir de ahí surgió el sello casi de forma espontánea. Ya había registrado la web de Minimal Wave y todo evolucionó naturalmente hasta ser un sello discográfico. Eso fue en 2005.

¿Cuál es la parte más difícil del proceso de reeditar una gema perdida? Sabemos que hay gente que no quiere ver su música reeditada, pero ¿ha habido algún trabajo o track que no pudieras publicar porque no hubieses encontrado al artista original?

¡Oh, sí! Hay muchos tracks que no he podido publicar porque no he encontrado a los artistas. ¡Es una búsqueda que puede durar una vida! Afortunadamente, internet me ha ayudado en el proceso en gran parte.

¿Cómo va el sello?
¡Va bien! Estoy a punto de enviar mi próxima compilación a producción. La primera en un tiempo, de hecho, titulada ‘The Bedroom Tapes: Minimal Wave From Around The World 1981-1991’. También estamos trabajando en un box set de Martin Dupont. Un compromiso tremendo por el que estoy muy emocionada.

¿Y Citytrax? ¿Qué hay de nuevo en el sello?

Para Citytrax estoy organizando un EP de nombre ‘Tracks: Volume 3’ y también un disco de An-i. Seguimos intentando editar el EP Volume 3 hasta conseguir cuatro tracks principales, así que todavía no puedo revelar ningún nombre.

¿Y en cuanto a tus producciones? ¿Cuándo volverás al estudio?

Acabo de terminar algunos edits, con Karl O’Connor (Regis) para nuestro proyecto, The Floor. Son edits de tracks de Minimal Wave que llevo tocando durante un tiempo, ‘Computer Bank’ (originalmente, un track de un casette de Reino Unido de 1981) y ‘Like Im Comme Je Suis’ (un track colaboración belga/americano de 1985). Estos saldrán pronto en Minimal Wave en noviembre, junto a dos tracks inéditas de esos mismos artistas.

También eres una gran representante de la mentalidad DiY, ¿cómo empezó esta inquietud?

Creo que es algo inherente a mi personalidad. Mi madre siempre me contaba historias de lo que solía decir cuando tenía tres años, “yo, yo, quiero hacerlo yo”. ¡Nada ha cambiado! También pienso que hay algo de empoderamiento en el hecho de que un artista consiga llegar a una audiencia mayor sin la ayuda de un gran sello. Hay muchos que lo hicieron en los 80 y hoy parece algo realmente relevante, incluso más que nunca, especialmente con los recursos que existen. Es necesario autentico coraje y creatividad para darle a tu música o tu arte una perspectiva DiY.

Tus recopilatorios son realmente geniales… ¿Cuál es la ciencia detrás de una buena compilación? ¿Intentas contar una historia? O, ¿cuál es tu perspectiva ante el proceso?

¡Gracias! Es una respuesta difícil… La primera parte del proceso se reduce simplemente a buenas canciones. En términos de la secuencia, hice radio durante más de 10 años, por lo que tengo una afinidad natural a la hora de compilar y curar música. Siempre tengo en mente al oyente y como el grupo de canciones fluirán en su mente. Es un proceso interesante que, en verdad, me encanta.

Finalmente, Veronica, ¿cuáles son tus planes para el resto del año? ¿Qué nos puedes contar?

Voy a tocar en unos cuantos lugares desde ahora hasta final de año. Empezando por Londres, para la after party del Tate Modern y NTS. Luego Berlín, después de una fiesta llamada Numerology y después en Moscú, para un evento del YSL. Luego me toca en Nueva York, a principios de diciembre, pincharé un set muy especial de Minimal Wave y luego Londres de nuevo, para luego ir a Manchester y en Noche Vieja en Los Ángeles. ¡Me encanta empezar el Año Nuevo con un poco de sol!

¡Gracias por tu tiempo!

¡Ha sido todo un placer, gracias a vosotros!

* Extraído de Dj Mag Es 082