Con este articulo en profundidad, desde DJ Mag ES buscamos arrojar luz sobre el impacto que la crisis del COVID-19 está provocando en la industria musical y electrónica

De golpe y sin avisar, el mundo entero se ha visto sumergido en la crisis bio-sanitaria más importante de la historia reciente. El COVID-19 acapara los titulares de todo el mundo y las cifras de cómo nos está afectando son alarmantes. En todos los ámbitos.

De un día para otro nos hemos tenido que enterar de qué es, cómo puede afectarnos a nivel físico y hemos visto, atónitos, el desarrollo de los acontecimientos a medida que se acercaban.

Y ese sector que parecía más o menos inmune a las crisis económicas – “la gente siempre sale de fiesta” – ha sido uno de los que se ha llevado el golpe más fuerte: el sector musical y la industria electrónica, en el caso particular que nos ocupa…

Autor: Eduardo Pérez Waasdorp, director de DJ Mag España

Desde que se decretase el Estado de Alarma el pasado 14 de marzo, con la cuarentena obligada como medida principal de contención del virus, la industria musical ha vivido con vilo cada una de las cancelaciones de eventos, encuentros y reuniones que se han ido sucediendo. Especialmente por la incertidumbre que provoca ver como casi toda actividad económica se ha paralizado en el sector, así como los ingresos de artistas, promotores, bookers, agencias de prensa, medios, eventos y staff (montadores, seguridad, camareros, técnicos, alquiler de equipos, etc). En muchos casos, la desaceleración ha sido de 100 a 0. En un día. Y, de momento, la cosa no tiene pinta de acabar a corto plazo.

Lo cierto es que los eventos, más o menos masivos, son uno de los caldos de cultivo ideales para la propagación de un patógeno tan contagioso como el que provoca el COVID-19. Por este motivo la incertidumbre en el sector es aún mayor, con la temporada veraniega a la vuelta de la esquina.

Desde DJ Mag España hemos querido pasar de noticias banales – e incluso falsas – vistas en medios especializados y generalistas, para poder hablar con suficiente preparación sobre un tema realmente complejo que se ha prestado para mucha especulación. Por ello, desde hace unas semanas llevamos preparando este reportaje especial sobre el impacto que puede tener y está teniendo el COVID-19 en la industria musical. El motivo: arrojar algo de luz y unificar la mayor cantidad de información veraz y de primera mano posible para que vosotros, queridos lectores – seáis artistas, promotores, bookers, trabajéis en el mundo del espectáculo o seáis ravers de pura cepa –, podáis saber a qué nos estamos enfrentando y que el papel que jugamos cada uno, de forma individual, va a ser vital para poder recuperar la escena.

Este reportaje, en tres bloques – científico, jurídico-económico y psicológico –, no busca predecir el futuro. Busca reflejar, mediante el testimonio y opiniones de expertos y entidades, lo que está ocurriendo, para poder entenderlo con realismo, pero también con la mirada puesta en el futuro.

 

LA PARTE CIENTÍFICA
El COVID-19 es la enfermedad que está provocando estragos en los sistemas sanitarios de todo el mundo. Para entenderla, hemos querido contar con el aporte de dos expertos en el campo biomédico, para que nos expliquen todo el aspecto científico y sanitario que rodea a esta crisis. Queremos agradecer la participación, por una parte, de Julio Rodríguez Lavado, doctor en Química Orgánica por la Universidad de Sevilla, investigador y finalizado posdoctorado en Química Medicinal por la Universidad de Chile; y por la otra, de Fernando Baisón Olmo, licenciado y doctor en Biología por la Universidad de Sevilla, postdoctorado en un laboratorio de microbiología del Departamento De Bioquímica Y Biología Molecular de la Facultad de Ciencias Químicas y Farmacéuticas de la Universidad de Chile.

Partimos de un hecho: al COVID-19 se le ha subestimado desde el principio. Desde todos los ámbitos. Fernando Baisón, que trabaja directamente con patogénesis (descripción del origen y evolución de una enfermedad con todos los factores que están involucrados en ella), lo explica: “Lo cierto es que los antecedentes incitaban a ello en un principio. Hablo del coronavirus conocido como SARS (2002-2003), la gripe porcina de hace algunos años – que a España no llegó con fuerza y que no se propagó de forma catastrófica más allá de China – la gripe aviar… Con todos esos antecedentes se pensó en un principio que esto se desarrollaría igual, pero la evidencia está demostrando que no es así”. Y no tanto por la mortalidad que está teniendo – que sigue estando dentro de la media anual de muertes por afecciones respiratorias, de entorno al 2% –, sino por el colapso de los sistemas sanitarios, que se ven incapaces de gestionar el número de casos graves surgidos a la vez. “La gente sigue sufriendo de sus patologías, sigue habiendo accidentes de coche… y a eso se le suman la avalancha de casos con COVID-19”, añade Fernando.

Por su parte, Julio Rodríguez apunta: “Realmente no estamos ante algo especialmente diferente a lo que es la gripe común. Es un poco más contagioso y un poco más letal. Lo que ocurre es que al enfrentarnos a un virus nuevo, para el que no existe vacuna, del que no se conocen sus mecanismos de patogénesis o contagio a la perfección… Si sumas todos esos factores al pánico generalizado, da lugar a esta crisis, que es muy real. Aunque la respuesta global tampoco ha contribuido a que pare. Especialmente porque es la primera vez que la sociedad globalizada se enfrenta a una gran pandemia”.

¿Qué es el COVID-19?
Pero, ¿qué es un coronavirus? Es una familia de virus descubierto en los 60, cuyo origen todavía es desconocido, en la que cada tipo de virus provoca una enfermedad diferente. En concreto, COVID-19 es un acrónimo que significa: COrona VIrus Desease 2019 o enfermedad provocada por el Coronavirus de 2019.

Y, ¿a qué coronavirus nos enfrentamos? Se trata del SARS CoV-2 (por sus siglas en inglés, Severe Acute Respiratory Syndrome Corona Virus 2, o Síndrome Respiratorio Agudo Grave por Coronavirus 2) (el primero fue el de 2003). Como explica Fernando Baisón: “Es un síndrome, un conjunto de síntomas que se presentan juntos, que causa una infección en la vías respiratorias en la mayoría de los casos, que puede provocar neumonía, que al final es lo grave”. Además, apunta al peligro de la co-infección del COVID-19 con otras enfermedades previas y las sinergias que potencian algunos cuadros que pueden ser mortales. “Cualquier afección previa del sistema respiratorio como ser asmático, tener bronquitis crónica o ser fumador son factores de riesgo”. Julio Rodríguez hace la analogía con el VIH, el virus que provoca el SIDA, en donde: “Cualquier tipo de co-infección del VIH con otro virus, puede provocar que ese virus sea mortal”.

Personal sanitario del Hospital Clínic.

¿Dónde surge?
La evidencia ha permitido trazar el primer foco de infección a China, a la provincia de Hubei, concretamente a su capital Wuhan. Una ciudad “pequeña” para los estándares chinos, de unas 10 millones de personas – “más que la comunidad autónoma de Andalucía, que es la más poblada de España”, apunta Fernando –. Luego están los estudios genéticos que se han hecho, donde se han conseguido secuenciar más de 1543 cepas de este brote en distintos países mediante estudios de metagenómica, donde se ha descubierto que esta variedad de coronavirus tiene muchas similitudes con los que se suelen encontrar en especies animales exóticas como murciélagos y pangolines.

Y aunque esto pueda sonar a teoría loca y sin sentido, la evidencia científica lo respalda de forma abrumadora. Pero, ¿cómo ha conseguido un virus que afecta a dos especies exóticas haber llegado a afectar a todo el mundo? Como bien dice Fernando: “Estas dos especies forman parte de la dieta típica que se puede encontrar en el mercado de Wuhan donde se identificó el foco inicial de todo, en el que no había ningún tipo de control sanitario. También se usan mucho en la medicina tradicional china”. Esto plantea dos preguntas:

La primera, ¿cómo acabaron especies exóticas como estas en un mercado chino? Para entender esto hay que saber un poco sobre historia reciente de China y remontarse a 1970. Década en la que, lejos de ser la potencia que es hoy, vivió una de las hambrunas más fuertes – del siglo pasado –, que se saldó con la vida de más de 36 millones de personas. El régimen comunista, que controlaba entonces la producción agropecuaria del país (ganado porcino, ovino y avícola), incapaz de alimentar a su población que rondaba los  900 millones de personas, les alentó a salir de la pobreza y alimentarse como pudieran durante esa crisis alimentaria. Esto llevaría, años más tarde, a la aprobación de la Ley de Protección de la Vida Salvaje de 1988, que designaba a los animales como “recursos propiedad del estado” y que  protegía a los ciudadanos y entidades que desarrollasen actividades de explotación de la fauna salvaje. Fue esta ley la que abriría la puerta a la creación de los Wet Markets (como el mercado de Wuhan donde se encontró el primer foco de infección), que tienen la particularidad de albergar la venta de animales vivos, que son matados y despiezados in-situ, y cuyo almacenamiento o procedimientos no siguen ninguna regla sanitaria.

Y la segunda, ¿cómo ha conseguido el virus saltar de un murciélago y un pangolín al ser humano? Ambos expertos coinciden en que la falta de salubridad en las condiciones generales de estos mercados  y  en el estado de los animales vivos, hace que sea muy fácil que estos enfermen. Al estar todos en el mismo espacio, donde además hay aglomeraciones de gente, que consume estos animales – que no han sido vacunados o tratados de ninguna forma – muchas veces crudos, la transmisión de patógenos es algo que puede ocurrir muy fácilmente. Como explica Fernando: “En ese contexto, para un patógeno, mucha gente andando y aglomerada, es el ambiente perfecto para poder proliferar”.

¿Puede haber sido creado en un laboratorio?
Una de las teorías alternativas que más se ha podido oír es la de que este virus ha sido creado artificialmente en un laboratorio. Concretamente, en un laboratorio de investigación biológica que se encuentra en la propia provincia de Hubei. Sin embargo, tanto Julio Rodríguez – investigador postdoctorado en química medicinal – como Fernando Baisón – doctor en biología y cursando un postdoctorado en microbiología – niegan tajantemente este supuesto. “De hecho, ya se han publicado artículos científicos donde, tras analizar la secuencia genética del virus, ha quedado claro que este no había sido manipulado. Básicamente, todas las 1543 cepas analizadas tienen en común cosas con coronavirus encontrados en murciélagos y pangolines. Esa evidencia deja claro que lo que ha ocurrido aquí es una zoonosis (cuando una enfermedad pasa de un animal a un ser humano, por las razones que sea). Como ha habido tantas a lo largo de la historia”, afirma Fernando. Además, asevera que incluso la gripe común originariamente fue un virus de aves, que en un momento determinado saltó al ser humano.

Imagen de un microscopio electrónico de transmisión, de una muestra aislada del primer caso confirmado de COVID-19 en EEUU. Las partículas esféricas coloreadas en azul contienen secciones cruzadas del genoma del virus, identificado como los puntos negros.

Para Julio Rodríguez, hay evidencias claras de que este SARS CoV-2 no puede haber sido creado en un laboratorio. “Primero, es un hecho que los virus saltan de animales a humanos. Segundo, crear un virus en un laboratorio es algo difícil, pero posible. Sin embargo, atinar con las características concretas del virus y decir ‘Quiero que mute aquí, aquí y aquí’ y que esas mutaciones vayan a tener el efecto que tú quieras, es algo extremadamente complicado y que no es posible hacer en un laboratorio, ni en dos, ni tres. Harían falta décadas de investigación coordinada entre laboratorios del mundo entero, con miles de científicos involucrados”. Una conspiración de ese tamaño, concluye, sería simplemente imposible de encubrir. “También existe una tercera evidencia de que es imposible que se haya creado en un laboratorio. Cuando uno manipula un virus, está alterando su estructura natural, añadiendo partes nuevas al genoma del virus. Por ejemplo: igual que un médico puede reconocer al instante a un paciente que ha sido trasplantado de hígado, solo con examinarlo o con una analítica, los científicos podemos determinar si un virus ha sido o no manipulado, porque esa manipulación dejaría una marca detectable a nivel genómico”.

Fernando amplia la idea: “Yo por ejemplo trabajo mucho con bacterias. Cuando uno compara la secuencia del genoma normal de una bacteria, con la secuencia después de un proceso de poner y quitar uno o varios genes o una secuencia determinada de nucleótidos, en la secuencia alterada queda una marca donde antes podría haber estado un gen o una secuencia de nucleótidos determinada. Eso, cuando uno hace un análisis genético, queda claro al instante”. En el caso de la secuencia del virus que provoca el COVID-19, como apuntan tanto Fernando como Julio citando un artículo de la revista Nature de hace unas semanas, no se observa ninguna manipulación. De hecho, al compararlo con otros coronavirus de otras especies, queda claro que ha habido mutaciones puntuales, provocadas por una evolución aleatoria, a partir de cepas que tienen cosas en común con el coronavirus de murciélagos y pangolines.

¿El aislamiento, es la única forma de protegerse ahora mismo?
Teorías de la conspiración aparte, una de las cosas que más preocupa es cómo podemos evitar el contagio. Y no hemos parado de oír una y otra vez cuarentena, la palabra que más resuena en nuestras cabezas – y las paredes de nuestras casas – desde hace ya dos semanas. Sin duda,  el aislamiento ha sido la medida más dura de todas las tomadas por los gobiernos del mundo, incluido el de nuestro país. Preguntados sobre este respecto, Julio y Fernando coinciden en que es la forma más segura y efectiva, ante la falta de una vacuna o tratamiento establecido. “Lo único malo de aislarte es que esa medida va a tener unos impactos que van más allá de la salud, como estamos viendo en la economía y al final siempre pagan, por desgracia, los mismos”, apunta Fernando Baisón.

Cuarentena en Madrid y Barcelona durante la crisis del COVID-19

Julio desarrolla un poco más sobre la idea del aislamiento como medida: “No sabemos si habría otra mejor, pero sí es la más eficiente y la más fácil de controlar. Porque si todo el mundo empieza a teletrabajar, a tomar un metro de distancia cuando salga, probablemente también se podrá parar la proyección del virus. Pero el problema es que no nos podemos fiar de que sea algo que todo el mundo vaya a cumplir. La evidencia está en lo que ha ocurrido en Italia o en Madrid. Porque lo importante es sacar al virus de la circulación y cortar su transmisión de humano a humano”, concluye, haciendo referencia a la crisis del SARS de 2003, que provocó bastantes infecciones y muertes, pero que tras el aislamiento y después de las medidas implementadas se sacó de la circulación y no ha vuelto a aparecer.

Otra cuestión importante que remarca Julio Rodríguez es que, aunque el mundo está mejor preparado que nunca para hacer frente a una pandemia de este tipo, se necesitan tiempo y  recursos, para  producir las pruebas necesarias para detectar los casos positivos, que es el gran problema al que nos enfrentamos ahora, sumado al colapso general de los sistemas sanitarios.

 

¿Vacuna? ¿Cuándo?
También se discuten mucho las noticias que aparecen sobre el desarrollo de las vacunas y la procedencia de estas. Preguntados directamente sobre qué tan inminente es que encuentren una y esta llegue a los afectados, ambos coinciden en que depende de los plazos establecidos por las Agencias de cada país, que suelen ser más bien largos. Aunque, teniendo en cuenta que en condiciones normales, primero se empezarían las pruebas en animales y luego se pasaría a muestras de población de forma escalonada hasta determinar que la vacuna es segura para todos, Fernando apunta que: “Si se saltan algunos de los pasos, pueden aparecer eventualmente efectos secundarios no deseados o contraindicaciones con otros fármacos”.

Dentro de la carrera por la vacuna hemos oído de todo. Desde que EEUU quería comprársela a investigadores alemanes, a que China ya está en vías de conseguirla. Muchos, incluso tomaban con recelo el hecho de que sea justamente el Gigante Asiático el que dé con la vacuna e incluso del porqué está saliendo de la crisis ahora, mientras el mundo batalla contra su propagación. Julio Rodríguez tiene una respuesta clara sobre este tema: “Comunismo. China es una sociedad híper ordenada, en la que las órdenes del gobierno no solo se acatan por miedo, sino por cultura. En Corea del Sur, donde no hay comunismo, el tipo de sociedad también ha influido tremendamente en su control. Allí hacían controles de carretera para monitorizar la temperatura de la gente para hacerles test rápidos, con una eficiencia y una cantidad de gente trabajando para el estado imposibles de ver en Europa”. También hace referencia al problema del secretismo de China y sus cifras, a la hora de poder extrapolar los resultados de las medidas del país asiático a Europa.

Investigadora del Hospital Clínic, analizando muestras.

¿Un virus estacional?
Otra de las cosas sobre las que se especula – promovida por la diarrea verbal de Donald Trump y la ligereza con la que se tomó esta crisis hace unos meses – es que se trata de un virus estacional, que como la gripe desaparecerá con la subida de temperaturas. Sin embargo, no hay evidencia científica de que el sol veraniego que baña nuestras costas mitigue su propagación. Julio y Fernando lo explican con una sencilla evidencia: “Nosotros estamos en Chile, donde ahora es verano y estamos a 33ºC. Ya hay 1100 contagios y de momento 4 muertes, al mismo ritmo que otros países al principio”. Y Julio sentencia diciendo: “No hay evidencia científica de que el virus desaparezca con el calor”.

Esto demuestra que no se trata de una enfermedad estacional. Como apuntan tanto Fernando como Julio, que se encuentran en Chile – donde es verano –, la estacionalidad no está impidiendo que el virus se propague a esas latitudes también. Aunque Fernando comenta que en el caso de Sudamérica, la cercanía con el invierno puede ser un factor negativo. “Ahora mismo España está saliendo del periodo de gripe estacional, por lo que los casos de co-infección de ambos virus van a ser menores. En cambio en Chile estamos entrando en la época de influenza – nombre real del virus de la gripe – y eso es muy peligroso”. Justamente, como vemos diariamente en las noticias, las personas que están inmunodeprimidas o tienen alguna otra enfermedad son las más vulnerables ante los síntomas del COVID-19.

Y este debería ser uno de los principales factores de concienciación para la comunidad musical electrónica. Ya no porque lo podamos contraer y morir – aunque pocos, existen casos de muertes con/por coronavirus en menores de 40 años – sino porque es justamente la gente joven la que lo puede transmitir con mayor facilidad, incluso sin mostrar síntomas, pasándoselo a personas que sí puedan estar en riesgo. “Si lo que queremos hacer es sacar al virus de circulación, llevar a cabo cualquier reunión multitudinaria como partidos de futbol, manifestaciones, conciertos o mítines antes de tiempo va a tener el efecto contrario y habrá rebrotes”, concluye Fernando.

La pregunta del millón: ¿Hasta cuándo?
Ambos expertos coinciden en este punto. “Para empezar, hasta que se aplane la curva de contagios, sin una fecha concreta”. Y Julio continúa: “Hasta que esto no ocurra, no se puede acabar la cuarentena. Y no solo se tiene que aplanar la curva, sino que ese aplanamiento tiene que ser tan sostenido en el tiempo que el número de casos diarios sea cero o cercano a cero. Y ese día, o esa semana en la que se llegue a cero casos, se debería estar en cuarentena otros 15 días. No soy político ni epidemiólogo, pero creo que para asegurarnos de la efectividad de las medidas, no se puede hacer otra cosa. Porque aún cuando parezca que el virus no está, todavía puede quedar gente asintomática o portadora”. Y Fernando añade que incluso a los pacientes que ya han sido dados de alta, se le está recomendando hacer una cuarentena de 15 días más en casa, para asegurarse de que están totalmente libres del virus.

 

LA PARTE LEGAL Y ECONÓMICA: ARTISTAS, CLUBES, FESTIVALES Y DAÑOS COLATERALES

Las evidencias científicas nos dejan clara una cosa: superar el coronavirus depende  de la voluntad de la gente a la hora de seguir las recomendaciones y el aislamiento propuesto desde las autoridades sanitarias y los gobiernos; ya que de nuestra capacidad de quedarnos en casa dependerá el factor de “por cuánto tiempo”. Probablemente, el verano no traerá una solución milagrosa – a excepción de que surja una vacuna o tratamiento, claro está –.

La crisis del COVID-19 ha traspasado el ámbito sanitario y se ha colado de lleno en todos los aspectos de nuestra vida, especialmente el económico. Hemos visto la paralización de toda actividad económica no esencial y, en nuestro caso concreto, la masiva cancelación y posposición de eventos. Para el momento en el que se escribe este artículo, los estragos del COVID-19 ya han afectado a todos los eventos programados durante el pasado mes de marzo, algunos de  mes de abril y, ante el temor de la posible prolongación de las medidas restrictivas, incluso algún encuentro de mayo o junio, como el International Music Summit de Ibiza, que ya ha pospuesto su edición a 2021 o Primavera Sound, que ha hecho lo propio moviéndose a la última semana de agosto.

El impacto está siendo brutal. Y la gran mayoría de festivales ha optado por la prudencia y por situarse del lado de las autoridades sanitarias, a sabiendas de la importancia de que todos cumplamos las medidas de confinamientos para poder retomar la actividad lo antes posible. Tal es el caso de iniciativas promovidas por festivales, promotoras, agencias de booking, artistas y otros profesionales del gremio, que invitan a quedarse en casa para salvar el verano, mediante streamings, masterclasses, tutoriales y otros contenidos digitales.

Para poder analizar bien las implicaciones que está teniendo el COVID-19 en la industria, contamos con la Asociación de Festivales de Música-FMA (que aglutina plataformas como Arenal Sound, BBK Live, BIME, BBF, Cruïlla, FIB, Madrid Salvaje, Mallorca Live, Paraíso, Rototom, Sónar o Vida Festival, entre otros) a través del inestimable testimonio y experiencia de Patricia Gabeiras, socia fundadora del bufete Gabeiras y Asociados, especializado en derecho cultural y representantes de la Asociación de Festivales de Música-FMA.

Está claro que la industria musical se ha visto masivamente afectada por cancelaciones y posposiciones, además de ver con incertidumbre al futuro… Así que, ¿cuáles son las novedades en el posicionamiento de la AFM después de las ultimas novedades por parte del Gobierno? “El primer comunicado que hicimos fue partiendo de la cautela, porque no había ninguna información y ningún festival había tomado decisiones. Lo único que se podía hacer, que creo que es un ejercicio de responsabilidad, es que todas estas empresas continuasen la actividad como lo venían haciendo. A medida que ha avanzado el tiempo, ya hay festivales que han tomado decisiones duras”, comenta Patricia Gabeiras, haciendo referencia a la decisión de posponer Viñarock, uno de los festivales representados por la asociación, que se celebraba a principios de mayo. Otros festivales – tanto de la FMA como algunos consultados por DJ Mag ES – están contactando con artistas y agencias de contratación, para tomar decisiones según se desarrollen los acontecimientos. Aunque para el momento de la publicación de este artículo, no hay ninguna novedad destacable. “Se está trabajando con la idea de que los festivales que se celebran más adelante en el año, durante el verano o después, se puedan celebrar con normalidad y los que no puedan, sean pospuestos”. Patricia aclara que cada festival se encuentra en circunstancias diferentes y se va analizando la situación y las posibilidades.

Por otra parte, Patricia destaca la implicación del Ministro de Cultura, que ya se ha puesto en contacto con el sector, para saber las medidas que cada asociación necesita, y transmitirles que cuentan con el apoyo del Gobierno. “Nosotros estamos preparando esas medidas específicas para la Asociación de Festivales – FMA, de apoyo y ayuda. Ya sabes que Alemania ha declarado la Cultura como bien de primera necesidad en esta crisis y en esa línea vamos. Sin embargo, vemos también que hay medidas más ordinarias que pueden ayudar mucho al sector, más allá de las ayudas directas del Gobierno. Medidas que se han postergado y que igual viene bien adoptar de manera urgente. Una de ellas es el Estatuto del Artista, porque aunque se están tomando medidas para el régimen de autónomos, lo primero que hay que hacer con los artistas es dotarles de un régimen que sea digno y a partir de ahí se pueden mirar las ayudas. Para nosotros es esencial que se regularice ese tema cuanto antes”. Patricia también habla del apoyo a la contratación y otras medidas para el soporte financiero. “Si se van a abrir líneas de crédito, que los bancos presten dinero a la cultura con tipos de interés bonificados, además de otras medidas que tenemos propuestas. Es esencial para la supervivencia del sector”.

Advertencias de las autoridades neerlandesas en anuncios en vía pública.

Un sector que, solo con las cancelaciones de marzo, abril y parte de mayo, ya acumula pérdidas millonarias. Preguntada por cuál es la valoración inicial, Patricia es clara: “Lo primero que ha surgido es una incertidumbre tremenda en el aspecto laboral de los trabajadores vinculados a festivales, que ya de por sí en muchos casos son contrataciones temporales. Ahora mismo, todos esos puestos laborales están en peligro. Luego está la dificultad de cuadrar las agendas, ya que los artistas están cambiando sus itinerarios y eso también puede afectar a festivales que se pospongan”.

En este clima de incertidumbre, las dudas sobre qué hacer por parte de todos los sectores de la industria son palpables. En este contexto, ¿Qué recomendaciones se pueden dar a los profesionales de la industria musical? “Una de las cosas que hemos hecho desde la asociación ha sido abrir absolutamente nuestro asesoramiento jurídico gratuito a todo el sector de festivales aunque no estén en la asociación. Porque una de las cosas que creemos que se necesita es ese conocimiento de la norma. Nosotros invitamos a los festivales a que acudan a nosotros, precisamente para obtener apoyo, ir todos a una y para que sepan qué pasos tienen que dar. Especialmente ante la incertidumbre sobre derechos laborales, del consumidor, cancelaciones o qué medidas necesitan adoptar”. En resumidas cuentas, unidad y solidaridad.

Y volviendo a las medidas anunciadas por el Gobierno durante las pasadas semanas,  enfocadas en paliar el impacto económico de esta crisis… ¿A cuáles se puede acoger el gremio? “El problema de los artistas es que no tienen un estatuto propio. Y si desaparecen las cooperativas y no tienen contrataciones, la incertidumbre es bestial. Por eso hay que pedir ayuda para la base y esa es el tejido artístico”, dice Patricia. Pero muchos – por no decir todos – de los artistas en España se acogen al régimen de autónomos, por lo que la pregunta es obligada. ¿Las medidas del gobierno han sido lo bastante profundas? “No. Creo que tiene que haber inyección directa de recursos”, sentencia. “No sirve solo la suspensión de cotizaciones, es necesaria la inyección de dinero, que es una de las cosas que proponemos. Crear una bolsa para promover las contrataciones de artistas, precisamente para que les llegue a ellos el dinero”.

Por otra parte, está el resto de trabajadores del sector. Los que son asalariados probablemente se habrán visto afectados por un ERTE (expediente de regulación temporal de empleo), si su empresa se ha visto obligada a parar totalmente su actividad. Si por el contrario son autónomos, la cosa se complica un poco. En este – genial y útil – artículo de los compañeros de Hispasonic, que os animamos a investigar, se recogen las distintas ayudas a las que se pueden acoger los profesionales autónomos, se resuelven dudas como en qué consiste un ERTE, así como otras ayudas. Entre otras cosas de interés, destacan información como que: los autónomos que se acojan a la prestación extraordinaria por cese de actividad no tendrán que pagar la cuota de autónomos. Asimismo, la ayuda para este colectivo durará un mes (desde que entró en vigor el decreto), ampliable hasta que finalice el Estado de Alarma y supondrá el 70% de la base reguladora de la prestación (si se lleva al menos 12 meses cotizados). Y si se tiene menos tiempo cotizado, será el 70% de la base mínima de la cotización, que depende de la edad y otros factores. Toda esta gestión es recomendable llevarla a cabo a través de dirección provincial competente de la entidad gestora o mutua con la que se trabaje. (Hispasonic Coronavirus: ayudas para autónomos, músicos y profesionales del sonido. Soyuz, 2020).

Desde la perspectiva del público, uno de los temas que preocupa es la devolución/prórroga de entradas de algunos eventos. Preocupación a la que no ayudan algunas informaciones poco fundamentadas en medios especializados nacionales, sobre cómo están procediendo algunos eventos internacionales. ¿Cómo se ve este tema desde la FMA? “Para los festivales, el público es su aliado. Lo último que quiere ningún festival es hacerle una faena a quien lo hace posible, y menos en un momento como este. Además, lo que ocurre a nivel global, con otros eventos fuera de España, no es representativo de lo que vaya a ocurrir aquí. En España, además, es que tenemos 17 normativas diferentes, una por comunidad. Y una de las cosas en las que se está trabajando desde la asociación: hacer un planteamiento lógico de la finalidad de la norma de protección del consumidor. Esa norma es que no se vean frustradas sus expectativas y que dentro de una relación de buena fe con los festivales, puedan obtener una compensación. Habrá festivales que devuelvan la entrada y otros que pidan a su público una prórroga a otra edición o darles una compensación de otro tipo. Ahí es donde también entra la relación solidaria entre consumidores, festivales y el Gobierno”.

Es justamente eso lo que promueven iniciativas como #SaveOurScene, iniciada por Resident Advisor, que hace énfasis en la importancia de que los clubbers ayuden y sean flexibles con clubes y festivales, no pidiendo la devolución del dinero si realmente no lo necesitan. Recordamos que RA también tiene servicio de venta de tickets, siendo una de las plataformas más importantes de la música electrónica a nivel global. Pero este tipo de iniciativas también suscita desconfianza en algunos, que ven en esto una nueva forma de lucro por parte de algunas grandes marcas de clubbing. “La mala fe solo opera cuando hay intencionalidad”, comenta Patricia. “Y en esta situación lo que se intenta es mantener viva la cultura, las contrataciones musicales, la economía y los puestos de trabajo. Se busca un equilibrio. No son circunstancias normales, por lo que creo que la mala fe en estos casos no es aplicable. La primera preocupación de los festivales es complacer a su público, no quieren defraudarles porque depende de ellos. Lamentablemente, hay festivales que tendrán más margen de maniobra, porque todavía no han agotado su presupuesto; y otros que estén con la fecha encima y la única forma para no perder la inversión sea posponer”, concluye.

Save Our Scene, campaña de Resident Advisor.

En ese sentido, consultados por DJ Mag España, varios promotores nacionales quisieron dar su visión y perspectiva de futuro también. Mientras que muchos guardan cautela y se adhieren al comunicado conjunto de AFM, otros como Dreambeach – que tiene lugar en agosto – han querido dar su punto de vista, abogando por la cautela, el hacer caso a las directrices del gobierno y mantener su fecha intacta. “A día de hoy, la fecha del evento se mantiene intacta y seguimos trabajando en los preparativos de forma 100% normal y con la máxima ilusión. No hemos recibido ninguna instrucción en contra, así que todos los planes siguen en pie”, nos comentó directamente la organización del festival.

*De los promotores y clubes contactados en Ibiza, todos apelan a la cautela y a que están siguiendo con detenimiento el desarrollo de los acontecimientos. Seguiremos ampliando a medida que tengamos más información.

*Iremos actualizando este artículo para ir añadiendo cualquier novedad en estos aspectos.

EL IMPACTO PSICOLÓGICO: DEL CLUB AL SALÓN DE CASA

Por otro lado, está el impacto psicológico que está teniendo esta crisis en la gente. Algo de lo que se hablaría menos, si no fuera por el hecho de que el encierro, en una sociedad acostumbrada al contacto, causa estragos. Para poder analizar mejor este aspecto consultamos con la reconocida psicóloga de artistas y experta en industria musical, Rosana Corbacho, de dónde viene esa vorágine de emociones que muchos sentimos en la actualidad y cómo podemos manejarlas.

La falta de información, las fake news, los audios de WhatsApp poco fiables, están causando mucha incertidumbre, alarma y miedo en gran parte de la población, que no entiende, ni asume, todo lo que está ocurriendo. ¿Cómo podemos lidiar con estos sentimientos y con el encierro repentino? “Lo que pasa en este momento es que la situación puede llegar a ser un poco sobrecogedora”, comenta Rosana. “Especialmente con el sensacionalismo que vemos en la televisión y en todos los medios, además de lo que se comparte. Es un exceso de información”. Un exceso de información que a veces se convierte en una búsqueda obsesiva de esa noticia que nos acabe dando la razón. “Uno lo que busca es sentir un alivio de esas emociones que está pasando. Al tener mucha información, en su mayoría negativa, lo que ocurre es que la sensación de miedo inicial crece. Porque todo lo que estás viendo se escapa a tu control”. Así que mientras una parte de nuestro cerebro (el córtex prefrontal) busca la coherencia y el control, ante la ausencia de este, las emociones – ubicadas en una parte más primitiva del cerebro – desatan la ansiedad, el miedo o los ataques de pánico. “Desatan las alarmas de supervivencia. Pero claro, sobrevivir en la naturaleza para el ser humano, tal y como ha evolucionado, activa dos tipos de respuestas: huir o pelear. Por eso estar recluido, con toda esta información que nos bombardea, es como tener a un tigre de bengala dentro de tu casa”.

Rosana define la ansiedad como la anticipación a un peligro que todavía no está presente. “Si uno se hace consciente de ese aspecto, puede pararse e identificar qué le está pasando. La terapia cognitivo-conductual (utilizada en el tratamiento de las fobias, los ataques de pánico o estrés entre muchos otros) se basa en analizar qué pensamientos, emociones y conductas se tienen y modificarlas en caso de que esa respuesta no sea ajustada o beneficiosa para la persona. Como ejemplo: si tengo un estresor o estimulo externo (todo lo que está pasando con el virus, las preocupaciones, lo externo) y luego una reacción a ese estímulo, que no solo es el pensamiento (preocupación, obsesión…), sino la reacción emocional (angustia, miedo, ansiedad), eso provocará una reacción. Una acción que realizo debido a la interacción de las dos  reacciones (¿hago yoga? ¿llamo a alguien? ¿busco más noticias?)”. Los sentimientos de miedo, frustración e incertidumbre están muy activos en estos momentos, por lo que Rosana recomienda no estimularlos con más información. “Eso lo que hace es alimentar la preocupación, por lo que hay que intentar separarse y poner límites tanto a los estímulos externos como a tus propios pensamientos”, concluye. Además, Rosana comenta: “Hay que darse permiso para sentir miedo. Esto no se trata de arrancarse el miedo y no sentirlo. Se trata de saber identificarlo y lidiar con él. Es algo que trabajo habitualmente en mis terapias con músicos que sufren de pánico escénico o bloqueo creativo”.

Lo cierto es que muchas personas están teniendo problemas para gestionar la frustración que provoca toda esta crisis del COVID-19, básicamente porque su vida, de un día para otro, se ha escapado de su control. En cierto modo, es una especie de duelo, con sus fases – negación, ira, negociación, depresión y aceptación – ante una situación sobre la que poco podemos hacer (aparte de quedarnos en casa) ¿Cómo puede la gente auto ayudarse? ¿Cómo se puede llegar a aceptar la situación? “Para mí la clave es la identificación de emociones. En internet hay herramientas muy útiles para esto. Hay que partir de la base de que las emociones son todas adaptativas, no hay buenas ni malas. Cuando hay una hiperactivación cognitiva compuesta de pensamientos rumiativos hay que intentar dejar de buscar estímulos externos (noticias, información). En ese momento sería conveniente parar y analizar qué siento. Puedes intentar ponerlo por escrito, llamar a alguien y compartirlo, o quedarte con esa emoción, sin alimentarla, hasta que la activación baje”.  Las claves, en resumen, son identificar las emociones, poner límites a pensamientos internos y estímulos externos, y evitar la sobreinformación. “Especialmente, dependiendo de nuestras emociones y reacciones internas a todo lo relacionado con el coronavirus, estando solo en casa”, concluye.

Rosana, además, pone un ejemplo práctico. “Imagínate que eres artista, estás en casa y miras tu calendario. Y no tienes fechas porque te las han cancelado todas hasta mayo y no sabes de qué vas a vivir. ¿Qué te hace sentir eso? ¿Miedo, frustración o ansiedad? ¿Las tres? La reacción de muchos es ponerse a ver el calendario de otros artistas. O mirar si han cancelado tal o cual festival. Y eso activa de nuevo la preocupación, que activa el miedo. Por eso hay que identificar que todo eso está en el futuro y centrarse en el hoy. ¿Qué voy a hacer? ¿Qué voy a comer? ¿Qué puedo hacer en casa? En resumen, intentar gestionar el día a día y, durante este tiempo de incertidumbre, intentar no pensar en lo que va a pasar mucho más adelante”.

 Y si ya estamos metidos en ese bloqueo mental, ¿cómo salimos? “Hay que intentar ser consciente de cómo nos hacen actuar las emociones. Es decir, si alguien siente miedo o ansiedad, es muy difícil que sea creativo. El cerebro humano está hecho, desde que evolucionamos de los primeros humanos en África, para seguir el camino más seguro conocido siempre que se siente amenazado. Por eso no hay una respuesta creativa, solo de supervivencia. Es muy importante el fomento de la aceptación y de las emociones agradables, bajando la hiperactivación”.

Rosana también trata el tema de adicciones, en el que se trabaja mucho el concepto ‘solo por hoy’, que ayuda en la rehabilitación. Básicamente, se trata de marcar objetivos a corto plazo, que en situaciones como la que vivimos, son más manejables y visibles que plantear ideas a largo plazo. “Si le dices a alguien que lleva toda su vida bebiendo alcohol que no puede beber más, le parecerá imposible. Pero si le das las herramientas y vas poco a poco, marcando objetivos como ¿puedes estar hoy sin beber? Esto se puede extrapolar a ¿puedes sobrevivir hoy a esta crisis? ¿Qué puedes hacer hoy, que esté en tu mano, para poder vivirlo mejor? Eso te va a dar otro tipo de oxígeno y te va a permitir explotar otros potenciales”.

Además, hace énfasis en que hay que saber identificar eso que podemos controlar y lo que no. “Uno no puede controlar lo que pasa a nivel mundial y lo que pasa entre Europa, EEUU y China. Sí puedes controlar lo que comes hoy, cómo gestionas tus emociones, qué eliges hacer, cómo quieres organizar tu día…”.

Otra cosa que para Rosana cobra una importancia fundamental es saber diferenciar quién soy, de lo que hago, y poder separarlo. “Es algo que ocurre mucho en el mundo de la música. A veces nos define tanto nuestro tipo de trabajo que perdemos parte de nuestra identidad. Ahora es el momento de pararse, ver quien es cada uno y evaluar lo que es importante, qué valores me hacen sentir arraigado, estable… y saber reconocerse”.

Y eso nos lleva a la última gran pregunta de este bloque. ¿Cómo va a ser el día después del fin de la cuarentena? ¿Qué tan impactante va a ser para la gente? ¿Cómo se puede ayudar a lidiar con esos sentimientos? “Para mí la clave estará en saborear lo positivo, la novedad, el estar presente, el conectar con las personas… Todo eso que ahora mismo no podemos hacer. Yo espero que aprendamos a poner límites, a vivir más el presente y a apreciar lo que tenemos internamente y en nuestro circulo más cercano. Eso también, en la industria de la música, es algo muy importante. Para mí, de los ejemplos a seguir de artistas con una salud mental equilibrada, todos tienen en común que viven unas vidas muy humanas y saludables. Esto es algo positivo que podemos sacar de esta situación: reajustar el estilo de vida para encontrar equilibrio. También es el momento para que muchos músicos y productores puedan crear o incluso reinventarse, ahora que están en casa sin la presión de la logística asociada al estilo de tour del mundo de la electrónica. Todo esto sucede cuando conseguimos esas emociones positivas de apertura, de aceptación, de tranquilidad”.

FUTURO: EL DÍA DESPÚES

En estos momentos nos encontramos finalizando la segunda semana de encierro y cuarentena y los prospectos oficiales nos dictan que continuaremos así hasta el 11 de abril. Sin embargo, tras lo que hemos podido descubrir a lo largo de este extenso artículo, la realidad que tenemos que afrontar todos es que quizá la situación se escapa a nuestro control y que tendremos que asumir lo que vaya ocurriendo.

Tenemos que asumir que, al final, este COVID-19 pueda ser el primero de una nueva serie de amenazas bio-sanitarias. Para Fernando Baisón, doctorado en Biología y cursando postdoctorado en Microbiología, la historia demuestra que las amenazas de este tipo siempre han estado ahí. “¿Cuántas veces arrasó Europa la peste negra? ¿Qué pasó con la mal llamada gripe española? Y en este siglo hemos tenido la gripe aviar, la gripe porcina, el SARS, el ébola, el retorno del sarampión por el boom del movimiento anti-vacunas… Amenazas sanitarias hemos tenido siempre y las seguiremos teniendo. Lo que pasa es que hemos tenido la suerte de nacer en una época en la que, cuando éramos niños, nos ponían vacunas para sarampión, varicela, polio y todo lo demás. Lo peor que llegábamos a pasar era alguna gripe más fuerte que otra. Debido a esa burbuja de seguridad sanitaria en la que hemos crecido, cualquier cosa nos puede parecer más grave”.

Imagen de Milán, durante la cuarentena.

Otra lección que nos llevamos la resalta, Julio Rodríguez: “Ahora, lo único que puede mantenernos preparados ante este tipo de amenazas es invertir el dinero necesario en investigación científica y no recortar en sanidad. Hay que invertir más en la ciencia básica, esa que no produce beneficios, porque es lo único que puede prevenir que estos patógenos causen estragos a estos niveles. Aunque sea un reservorio de bacterias asociadas a un gusano que se cría solo en unas pozas de agua dulce de América Central, porque no sabemos cuando pueda hacer falta”. Por otra parte, se moja dando su predicción sobre el futuro de esta crisis: “Vamos a pasar unos meses duros hasta que se encuentre vacuna o vacunas y al final tendremos que aprender a convivir con él, como convivimos y controlamos otras enfermedades. Al final habrá países que aprendan la lección y, como en todo, otros que no”.

Otra cuestión que preocupa es, una vez terminado el confinamiento, ¿cuándo se autorizarán nuevos eventos multitudinarios? Tanto Julio Rodríguez como Fernando Baisón coinciden en que habrá que esperar para estar seguros. “Lo que es más probable es que las medidas de restricción de movilidad dentro de los países se relajen, como ha ocurrido en China. Irá gradualmente. La libre circulación de personas entre países o la organización de eventos masivos creo que serán de las últimas cosas que se reanuden. Probablemente, se irán relajando las medidas para pequeñas multitudes, en la medida que pueda garantizarse la seguridad sanitaria en mayor o menor medida, hasta que ya se haya dominado el virus por completo, con una vacuna u otro fármaco. Pero adelantarse a los tiempos, antes de que los casos lleguen a cero durante un periodo prolongado, puede provocar un rebrote masivo”, explica Julio.

Pero el momento de retomar la actividad llegará. Más tarde o temprano, llegará. Y visto el ánimo que tiene la gente por salir, muchos medios están hablando de un posible boom en las operaciones. Patricia Gabeiras hace énfasis en la profesionalización vivida por el sector de festivales en los últimos años y como esto hace que los organizadores analicen sus opciones y tomen decisiones basados en sus propias características. “Por ejemplo, los festivales de mayo se han intentado mover hacia el último trimestre del año, mientras que el resto observamos con cautela, ya que tenemos más tiempo. Es por eso que las medidas tienen que ir dirigidas a paliar la caída de ingresos y compensarlas, sabiendo que no va a ser un año muy boyante para nadie”.

El COVID-19 también está sirviendo para darnos cuenta, entre otras cosas, de que en las verdaderas crisis debería prevalecer el bienestar común por encima de signos políticos; para que tomemos conciencia de lo mucho que estamos dañando al planeta – fijaos en la nube de smog que cubría Madrid, el norte de Italia o cómo de limpios están ahora los Canales de Venecia –; o de que si seguimos destruyendo nuestro ecosistema, la naturaleza tiene formas muy crueles de vengarse.

Comparativa de la contaminación en Italia, Agencia SINC.

Esta crisis se ha revelado como fruto de la mala relación del hombre con su entorno y la única forma de prevenir desastres futuros es replantearnos esa relación, para que vuelva a ser simbiótica y no parasitaria. Al final, el COVID-19 está demostrando la fragilidad de un sistema que creíamos infalible ante estas amenazas. Y tenemos que aceptar que sus consecuencias se seguirán notando y probablemente ya nada vuelva a ser como antes. Eso no quiere decir que este tiempo de confinamiento no nos sirva para evaluar el estado actual de nuestra escena musical en España y de si es necesario un cambio de paradigma.

Un cambio de paradigma que nos lleve a ser más solidarios con nuestros artistas y promotores nacionales, especialmente los medianos y pequeños, que son los que peor lo están pasando durante la crisis del COVID-19. También son los que más cariño van a necesitar después de estos duros tiempos.

Y por la parte que nos toca, en la música electrónica, tenemos que mantener esa conciencia que nos ha llevado a ser uno de los colectivos más comprometidos y que más en serio se ha tomado la cuarentena. Las muestras de creatividad de artistas y ravers por igual durante este periodo – a base de sesiones en el balcón, streamings o memes – sin duda nos están ayudando a mantener la cordura en el encierro.

Cuando pase la crisis sanitaria y las medidas para reunión de personas se empiecen a relajar, se verá realmente quiénes han sido los principales damnificados – y quienes han estado allí y quienes no –. Lo cierto es que el prospecto augura una temporada en la que no podremos viajar fuera de nuestros países, con lo que el turismo internacional – una de las principales fuentes de ingresos de España – se verá drásticamente reducido. Esto hará que, para evitar que nuestro país entero colapse, todos debamos arrimar el hombro para con nuestros vecinos, apoyando y fomentando el turismo intra-nacional. De esta forma, también se estará dando soporte a la cultura y los eventos nacionales, que serán fundamentales para poder reconstruir la escena desde los cimientos.

Algunos auguran el fin de la burbuja de la cultura de los headliners, grandes festivales y fees exorbitados – que, por cierto, solo se pagan en nuestro país –. Quizá esta situación sea la que regule de forma definitiva las cosas en nuestra escena. Otros creen que todo seguirá igual y que en cuanto se pueda, volverán las mismas prácticas. Pero lo cierto es que el futuro de la escena en España está únicamente en nuestras manos, en las manos del público. Un público que está ya hambriento de poder bailar. Un público que tendrá que empezar a pensar en cuidar su cantera de artistas, que nada tiene que envidiar a los de fuera. Ha llegado el momento de hacernos respetar más como industria y creadores de talento. Es una pena que haya tenido que llegar una pandemia para que nos lo planteemos en serio, y dejemos de ver escenas como la neerlandesa con envidia por lo bien que tratan a sus propios artistas y promotores. Es hora de hacerlo nosotros.

En resumen, turismo nacional, que fomente y pida a los festivales la contratación de artistas nacionales, para hacernos crecer como escena y para que en un futuro podamos brindar las mismas oportunidades a todos. Así y solo así podremos prosperar y salir del bache que ha provocado este SARS CoV-2. Está en nuestras manos. ¿Aceptamos el reto?

FUENTES EXPERTAS DE ESTE ARTÍCULO:

  • Julio Rodríguez Lavado, doctor en Química Orgánica por la Universidad de Sevilla, investigador y finalizado posdoctorado en Química Medicinal por la Universidad de Chile;
  • Fernando Baisón Olmo, licenciado y doctor en Biología por la Universidad de Sevilla, postdoctorado en un laboratorio de microbiología del Departamento De Bioquímica Y Biología Molecular de la Facultad de Ciencias Químicas y Farmacéuticas de la Universidad de Chile.
  • Patricia Gaberias, socia fundadora Gabeiras y Asociados. En representación de la Asociación de Festivales de Música – FMA
  • Rosana Corbacho, psicóloga experta en la industria musical y el tratamiento de adicciones y fundadora de M.I. Therapy.

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