Aqui tenéis algunos de los álbumes más destacados de este julio del 2018

Donato Dozzy –  Filo Loves the Acid [Tresor]

El prestigioso sello Tresor llega a su referencia número 303, y para conmemorar este número tan significativo para el techno, han decidido concederle el honor al carismático y polifacético Donato Dozzy. El trabajo está compuesto por 8 cortes, donde Dozzy rediseña el clásico sonido acid desde múltiples perspectivas.

‘Filo’ da nombre al primer corte, donde destaca una línea melódica que evoluciona en el tiempo, con un ritmo a bajos bpm’s que te sumerge de lleno en la escucha; perfecto para abrir el disco. A continuación nos presenta varios cortes con diferente carácter, siendo ‘Vetta’, ‘Duetto’ y ‘Vetta Reprise’ los más enérgicos, basados en una línea de arpegio acid con un sonido visceral; perfectos para la pista.

‘Nine O’Three’ lo lleva a un plano más industrial, con percusiones más centradas en ese estilo, pero con su toque personal. También tienen cabida en el disco temas más mentales, como ‘Back’ y ‘REP’ donde explora terrenos más cavernosos.

Finalmente en ‘Tb Square’ baja el tempo y nos deleita con un tema de corte más electro, con una caja muy marcada, muy propia de ese estilo. Destacar que el disco está dedicado a su amigo de toda la vida Filo, perfectamente reflejado en el título.

8.9

Fdo Blanco

Blawan – Wet Will Always Dry [Ternesc]

Después de más de 10 años en esta industria publicando relatos cortos y singles rompepistas, en solitario o junto a su compañero Pariah en otros proyectos, los astros finalmente se alinearon para Jamie Roberts – alias Blawan – para que la inspiración le invadiese y finalmente pudiera publicar su esperadísimo álbum debut.

Y no ha defraudado. Compuesto por ocho temas de techno reflexivo, introspectivo, hipnótico y que – en cierto modo – revisa la trayectoria sonora de Blawan, este ‘Wet Will Always Dry’ no solo sirve para auto-homenajear las diferentes etapas por las que ha pasado el británico, ahora residente en Berlín, sino que marca claramente el futuro sonoro del bueno de Roberts. Nos lo cuenta en este mismo número. No os lo perdáis.

8.4

EPW

Miyagi – Scene from a dream (Remixes LP) [Lost Diaries]

El productor con base en Hamburgo ha tirado de artistas que le sacasen brillo y buenas vibras a su último largo ‘Scene from a Dream’, publicado a finales del año pasado.

Productores como Jonas Saalbach, Solee, Niconé, David Hasert o Sid Le Rock han hecho suyos cortes como ‘Clouds’, ‘Thousand People’, ‘Secrets’ o el mismísimo single ‘Scene From A Dream’ que recae en Sid Le Rock. Para mi gusto, el más interesante de toda la partida.

Él (junto a Niconé) eleva un escalón más ese halo buen rollista de electrónica bailable que envuelve al original. Desde luego se trataría de un pack nada despreciable para sesiones bonachonas de techno hipnótico y deep house de la nueva temporada estival que recién nos saluda con un sonrisón de oreja a oreja desde la playa.

7

Bruno Garca

Wen – Ephem:Era [Big Dada]

Owen Darby (como ya te imaginarás Wen) publica ahora en el mes de julio su nuevo álbum de estudio. ‘Ephem:Era’ se incorpora desde ya a la hilera de lanzamientos que tiene en su haber, incluidos los EPs del año pasado en el mismo sello Big Dada (‘Carve’ y ‘Gaze’), así como su anterior largo.

Su sonido continúa de hecho plagado de señales acústicas, un mero divertimento y experimento cuyas bases son la electrónica más sintética, a la vez que paisajes y curvaturas de ciencia ficción. Durante estos experimentos de precisión (en el caso del LP suman doce) mapea secuencias y se pasea por muchos recovecos ya conocidos, diversas aristas que él mismo secuestra y reinventa: techno, grime, etc.

Del nuevo lanzamiento destacaré tres cortes: ‘Curve_Relay’, ‘Off_Killer’ y ‘Silhouette’.

7.8

Bruno Garca

Gui Boratto – Pentagram [Kompakt]

Otro de los que nunca falla(ba) vuelve con un largo, más progresivo y melódico que nunca. Este álbum, calidoscópico en todos sus sentidos, ni cautiva ni convence. No digo que suene mal, porque no sería cierto, pero es de los típicos “si te he visto no me acuerdo”.

Aquí reina el techy facilón repleto de tratamientos, que a veces adopta aromas tranceros, otros pinceladas de pop demasiado sintetizado y otras, elementos pseudoelectroclash al más puro principios de los 2000.

Nada que no puedas encontrar en un disco electrónico actual. Aún saliendo en varios cortes de su zona de confort, en la que tampoco parece moverse como pez en el agua, a este LP le faltan himnos, esos que tan bien sabe cocinar el brasileño. Nos quedamos con la purista y oldschool, ‘Spur’, la funcional ‘Scene 2’ o la modular ‘Pentagram’, que ya es decir.

7

Diego Fernández