La Banda

Autor: Andrea Cuneo

Bob Moses es un dúo canadiense que realmente se formó en Nueva York en 2012. Esto sucedió porque sus componentes, Jimmy Vallance y Tom Howie habían crecido juntos en Vancouver, pero realmente se juntaron en NY años más tarde.

Su peculiar reencuentro en un estacionamiento, parece haber marcado su también peculiar estilo musical. Una mezcla de electrónica e indie que ellos mismos definen como “deep-smoke house mezclado con indie rock”. Este curioso compendio sonoro ha hecho que los que no son tan amantes de la electrónica, abracen el sonido de Bob Moses sin acritud. De ahí que sus canciones se hayan extendido por muy diversos lugares del mundo.

Entre estos lugares, se encuentra España. La banda, que inicialmente fue fichada por el sello Scissor and Thread y más tarde por Domino Records, aterriza en la madrileña sala Mondo y en la segunda edición del festival Paraíso para deleitarnos con un formato ‘club set’.
Nos sentamos a charlar con ellos prácticamente a su llegada a la capital para que nos hablen un poco más de su último disco, ‘Battle Lines’, y de lo que nos tienen preparado para estas dos actuaciones. ¡Adelante!

Esta noche tocaréis en Mondo, ¿qué preferís, el formato club o el formato festival?

Jimmy Vallance: somos muy afortunados, podemos tocar en ambos. Hay gente que únicamente toca en clubs o solo en festivales y ese tipo de cosas, pero nosotros somos muy muy afortunados. Nos encantan ambos por motivos diferentes.

¿Y cuáles son esos motivos?

JV: Los clubs son más íntimos y suelen tener menos cabezas de cartel o incluso tocar solo tú, mientras que en un festival sientes que eres parte de una experiencia más grande, pero es divertido también porque puedes ir a ver a otros actuar y también sueles tener a amigos tocando en ellos normalmente. Es para ambos muy divertido también.

Tom Howie: y los festivales también circula un extra de creatividad, de intelecto y cada uno puede llevar su propio disfraz… Ya sabes, los festivales pueden ser muy simples o puedes ser súper locos como el Burning Man. Tocar en un club es como que tienes tu propia creatividad, pero cuando tocas en un festival te empapas de la creatividad de otros y puedes ser parte de ello, lo cual es guay también.

Sois de Vancouver, donde hay una escena cultural muy próspera, ¿por qué habéis elegido vivir en Los Ángeles ahora?

JV: Vivíamos en Canadá y hemos crecido en Vancouver teniendo la sensación de que las cosas siempre ocurrían en otro lado. Cuando vivíamos ahí éramos más jóvenes. Nos gustaban siempre las cosas que ocurrían fuera de la cuidad o muy cerca de ella. Ya sabes, en Montreal siempre han tenido una mejor escena musical y artística que en Vancouver y estados como Nueva York o L.A. también la tienen.

Yo creo que muchos de los artistas, de las cosas que buscábamos, incluso de cómicos, estaban allí y tampoco queríamos tener la sensación de quedarnos únicamente donde habíamos crecido. Queríamos irnos a experimentar y a aprender y porque hay una buena escena para la música y el arte.

TH: No sientes que Canadá es grande, sólo geográficamente. Es muy pequeño. Como estamos cerca de América, tenemos mucha de la cultura americana. Sientes que Canadá es como un loft o un apartamento con una buena fiesta. JV: ¿Cuánta gente vive en Madrid?

Alrededor de 6 millones, creo

JV: en todo nuestro país hay unos 30, lo que pasa es que están muy extendidos.

Vuestra música tiene un toque muy europeo. ¿No habéis considerado mudaros aquí, a Europa, en algún momento?

TH: En realidad pasamos mucho tiempo aquí, hemos pasado casi un año juntos en Berlín. En el verano del 2015 lo pasamos en Berlín. Cuando estábamos empezando y no teníamos tantos seguidores, ahorramos dinero y fuimos a Berlín y no nos importaba dormir en el suelo de amigos y tener unas cuantos bolos hasta ahorrar para coger un avión de vuelta.

Así que pasamos un mes o dos allí he hicimos varias actuaciones. De todas formas, tenemos que viajar mucho, ya sabes. Cuando tienes este estilo de vida es un concepto diferente, por lo que no importa tanto dónde vivas.

 Vuestro último álbum se llama Battle Lines , ¿por qué elegisteis este título?

JV: Básicamente, cuando escribimos el primer álbum, Days Gone By, estábamos en medio de diferentes luchas, personales por ejemplo. Cuando tocábamos e íbamos de gira, veíamos que la gente conectaba con nuestros problemas. Vimos que nuestro conflicto era un conflicto universal.

Cuando comenzamos a escribir estas letras, queríamos expresar qué estaba pasando en el mundo a nivel político, sentimos que la gente, especialmente en América, está padeciendo los conflictos entre la izquierda y la derecha y que esto se extiende en todo el mundo. Lo hemos percibido cuando hemos estado de gira y no es que seamos una banda súper política, pero en Battle Lines escribimos sobre las cosas que nos afectan, sobre las cosas que nos están afectando a nosotros mismos.

TH: Actuar alrededor del mundo y escuchar a gente cantar sobre conflictos comunes nos hizo reflexionar. Después de las elecciones de Donald Trump y todo el revuelo que estaba pasando y que estaba saliendo en los medios, nos sentimos inspirados.

Battle Lines inicialmente surgió como una canción, quiero decir, no lo pensamos como ‘Ah, vamos a titular así al álbum entero’ inicialmente. Nos gusta titular los álbumes en base al nombre de una canción. Y como éste trata de todas las luchas, ya sean internas, políticas, de un país o incluso más filosóficas…

El nombre de la canción era perfecto para ser también el del disco, ya que resume este mensaje. Además, la compañía con la que trabajamos nos envió varias fotos, pero nos gustó la de la portada especialmente con el fuego y la carretera. Esto nos hizo reafirmarnos aún más con el título elegido.

¿Y qué os pesan más, las batallas externas o las internas?

JV: Ambas por igual. A veces las cuestiones internas no tienen que ver con lo que están diciendo en los medios, pero a veces se relacionan directamente con lo que está sucediendo a tu alrededor, es decir, con las externas. Los conflictos sociales y de la gente que está a tu alrededor a veces te hacen estrenarte aún más con tus propias cosas. De hecho, así es como comenzamos el proceso de escritura de este disco.

Comenzamos a internalizar los problemas externos. Nosotros decimos que muchos de los conflictos externos son porque los internos no se han resuelto. La razón por la que la gente actúa de buena o mala forma es por cómo se sienten por dentro. Yo creo que estas grabaciones se han centrado mucho en nuestro interior y nos hemos dado cuenta a través de él de esta conexión. Si alguien es borde o agresivo, quizá es por una inseguridad…

Creemos que si quieres cambiar algo del mundo, tienes que cambiar tu interior. Así que es lo que tratamos de explorar en este álbum, la conexión sobre cómo lo que sientes se refleja en el exterior.

También habéis dicho que este disco os ha dado otra percepción de vosotros mismos, ¿a qué os referís, qué percepción tenéis ahora de vosotros mismos?

JH: Estábamos hablando de acercarnos a las cosas de las que hablábamos antes. De estos conflictos que se convierten en algo universal y de habernos hecho conscientes de ello.

TH: Yo creo que cuando escribes una canción, muchas veces no necesitas decir nada, pero nosotros sentimos que tenemos na plataforma para expresar nuestros sentimientos y opiniones. Es muy fácil hacer música de baile, ya sabes ‘Ah, estamos en un club, estamos divirtiéndonos’, pero creo que lo interesante es transportar a la música de estos sitios un mensaje que atraviese y eso es en parte lo que intentamos hacer.

Entonces, ¿qué papel consideráis que debería jugar ahora la música?

JV: Ah, es una buena pregunta. Pues creo que la música hace o debería hacer a la gente pensar. Hace a la gente preguntarse cosas. Sobre todo en la década de los 60 la música era muy política. Era la voz de un movimiento y creo que continúa siéndolo porque tiene una gran inmediatez.

Es un gran medio para el arte, a veces miras a un cuadro y no es muy similar a entenderlo con música. Si estás solo en un avión y te pones los cascos, escuchas música y te hace sentir bien. Yo creo que por eso a gente escucha música y creo que especialmente hoy en día, la gente necesita sentirse bien.

TH: Yo creo que tiene que desafiar a la gente y que haga que la gente piense. Pero creo que la música también debería unir a la gente y que conecten sus corazones. Creo que hace que la vida sea más rica en diferentes formas y creo que la música ayuda a descubrir a la gente cómo está el mundo y cómo son ellos mismos. La gente interpreta de diferentes maneras una misma canción porque les hace sentir de formas muy variadas. Ya sabes, las personas conectan con una canción y les gusta hacerlo.

¿Así que con este trabajo lo que en definitiva queréis es hacer a la gente más consciente de nuestra situación política…?

TH: Mucha gente nos ha escrito mensajes diciendo que nuestra música les ha impactado y creo que es una especie de interpretación. Si alguien piensa que nadie se equivoca, ya sabes, alguien dice que esta canción te hace sentir de esta manera y esto es lo que pienso sobre ello, tienen derecho a hacerlo; pero otras veces la misma canción hace a otros pensar, a otras personas las pone contentas… Es decir, a veces la gente conecta con la música de una manera que no es la que hemos previsto.

JV: El trabajo de un artista es desnudarse y sacar la vulnerabilidad para que todo el mundo lo pueda ver. Si sacas la verdad que hay en ti, seguro que conectas con otra gente. Ser artista es encontrar una forma de mostrar una parte de ti lo suficiente y decirlo de una forma tan fuerte, que la gente pueda relacionarse con esa parte tuya. A veces se trata de escucharnos a nosotros mismos.

Muchas veces, especialmente cuando tenemos que escribir letras, nos sentamos en el estudio durante unas 8 horas y hablamos de algo. Y es casi como si estuviéramos descubriendo algo a lo que intentamos llegar. Hay un dicho ‘tienes que escribir para saber sobre qué estás escribiendo’. A veces tenemos una buena frase, pero no sabemos qué significa. Entonces empezamos a pensar en ella e intentamos averiguar qué significa.

Así que cuanto mejor podamos comunicar un tema que nos concierne, ya sea una ruptura, la soledad, el enfado o lo que sea, más efectivo será a la hora de que otra gente se sienta identificada.

Yo, como Dj, he pinchado canciones vuestras como I’m not gong be the first to cry o Far from the tree y pienso que tenían un sonido más electrónico comparadas con las de este último álbum. ¿Que os ha hecho evolucionar a este sonido?

TH: Empezamos tocando en club nocturnos y en almacenes de Brooklyn y empezamos escribiendo canciones de baile, pero al principio no estábamos seguros de si a la gente le iba a gustar porque la música de baile es normalmente muy instrumental.

Pero llegados a un punto, empezamos a escribir canciones que gustaron. Además hay un montón de artistas que hacen música con beats increíbles que son buenos para ser pinchados y somos muy fans de ellos, por lo que queríamos que nuestra música tuviera también una buena producción. Y así es como nos pusimos de acuerdo. Cuando empezamos a hacer giras y a conectar con las canciones que tocábamos, nos sentíamos como una verdadera banda y eso influyó también en la evolución de nuestras canciones.

JV: Yo creo que cuando haces música intentas explorar en lo que te interesa. Tocar en festivales com un baterista y con otros músicos nos abrió nuevas perspectivas. Cuando hicimos nuestra última grabación, sólo habíamos tocado en clubs y empezamos a tocar en espacios más grandes, pero siempre nos ha interesado sacar también un lado más íntimo. Pero siempre hemos tenido un lado acústico, incluso en nuestro primer EP.

Hemos querido demostrar que podíamos tener tanto un lado electrónico, como uno más analógico. A ambos nos encanta la música y siempre hemos tratado de combinar ambas partes y es también una manera de explorar nuestros límites. Yo no sé cómo pensaremos en un futuro, pero es posible que hagamos música que te haga bailar un poco menos y otra que sea solo de baile. Ya sabes, así exploramos ambos lados del espectro.

Vais a tocar en el festival Paraíso, ¿estáis emocionados?

JV & TH: ¡Por supuesto!

¿Es vuestra primera vez en un festival de aquí? ¿Qué opináis de la programación?

TH: La primera vez que tocamos en Madrid es esta noche, en Mondo, pero en un festival de Madrid, sí. El cartel del festival es impresionante. Nos encanta Pional y John Talabot, por ejemplo.

JV: Nos va a encantar compartir cartel con tantos artistas. Vimos a Solomon en L.A. hace un tiempo y ambos éramos muy muy fans y forma parte de esa gente a la que admirábamos y con la que hemos acabado compartiendo shows. Kalabrese también nos gusta mucho y le conocemos, por lo que va a ser como si estuviésemos rodeados de amigos. Espero que podamos disfrutar de escuchar a otros artistas del festival.

Nos llama mucho la atención los españoles Pional y Talabot porque tienen canciones muy buenas que se han hecho conocidas en todas partes. Nosotros somos grandes admiradores.

Para acabar, he visto que vais a hacer un ‘club set’ en Paraíso, al igual que en Mondo, ¿a que os referís con este formato?

JV: Tenemos dos formatos, uno para bandas con guitarras, bajo y batería y tocamos música electrónica como si fuéramos un grupo de rock, mientras que en el formato club nos acercamos más a un Dj set porque Tom toca y canta y lanzamos música electrónica que mezclamos en el momento como si la estuviéramos pinchando. En este formato club hacemos muchos remixes en vez de tocar las originales, es decir, hacemos un formato con canciones más bailables.

¡Muchas gracias por vuestro tiempo! ¡Esperamos bailar mucho con vuestra música en el Paraíso!

* Extraído de DJ Mag ES 099