Bautismo de fuego

Autor: Diego Fernández

A primera vista, la relación entre dos eventos como las Fallas valencianas y Burning Man parece claro, casi evidente. El fuego y el embrollo “communitas” tejen sobre ambos eventos un nexo de unión casi en forma de ritual, palpable de sus orígenes. Así lo deben entender también Crimson Rose y Dave X, socia fundadora de Burning Man, ella, y encargado de todo el tema pirotécnico, él. Volviendo por segundo año consecutivo a la capital del Turia, esta vez invitados por Ink and Movement con motivo de la vinculación que el estudio tiene este año con las fiestas valencianas, -recordemos que Okuda San Miguel se encargaba de diseñar y pintar la Falla del Ayuntamiento-, nos sentamos a disfrutar de una paella con las 2 cabezas pensantes y fundamentales en el desarrollo y controlado crecimiento del macro evento ubicado en el desierto de Black Rock. La festividad, su conexión con el fuego o saber –por fin y de buena tinta- si Daft Punk actuaron en su pasada edición, abarcan las próximas líneas en una charla distendida que bien puede servir para los que deseen desvirgarse en el desierto de Nevada el próximo mes de agosto.

Volvéis a nuestro país, de nuevo para Fallas. De dónde nace vuestro interés por venir a celebrar las fallas, por segundo año consecutivo? ¿Significa esto que os traéis algo entre manos para vuestra próxima edición de Burning Man?

Crimson Rose: Sin duda, nuestra conexión con el fuego. Los valencianos llevan años con la tradición del fuego, mucho más longeva que nosotros. En nuestro caso se trata de una comunidad que se junta para celebrar algo. Sentarnos alrededor del fuego, es algo casi instintivo. Nos reunimos casi 75 mil personas…

Lo que hemos descubierto es que se trata de algo más que una festividad. Es más que pasar 7 días de fiesta en una ciudad o en un desierto.

Dave X: En mi caso, adoro los fuegos artificiales. Esto es como cuando un panadero quiere un hogaza de pan, irá al panadero que conoce. Pues en Valencia pasa un poco lo mismo, con su tradición del fuego, resulta obvio el querer venir aquí a aprender de los mejores. Incluso antes de que me invitaran al evento, ya conocía los fuegos artificiales y las mascletás. Siempre he alucinado con los que se cuece aquí.

Entiendo que Burning Man no es un festival –ni quereis que se etiquete como tal… ¿qué es exactamente?

Dave X: No, Burning Man es una comunidad. Hemos querido romper con el modelo de festival. Cuando vas a un festival, puedes comprar bebidas, comida, merchan o te pones delante del escenario a esperar a qué ocurra algo. Ahí uno compra la entrada para ser entretenido.

Los asistentes son o staff, o público o artistas. En BM no, la idea es que tú seas el escenario, el público, el hombre de la limpieza, parte del staff… eres parte de esa comunidad. Eres, tanto organizador, como público; esa interactividad es la que importa.

La esencia de esta comunidad es que los propios participantes sean los que crean el entorno. Y sinceramente, creo que hemos infectado la cultura de festivales porque la gente ahora hace lo que llevamos haciendo años, muchos festivales nos copian, pero ver que eso ocurre nos indica que vamos por el buen camino.

Burning Man es uno de los eventos más icónicos del planeta. Desde sus inicios, ¿cuáles han sido los mayores cambios con las que os habéis topado? Y las mayores dificultades?

CR: Lo cierto es que jamás nos hemos anunciado ni publicitado, por lo que nuestro crecimiento con el paso de lo años ha sido bastante medido. Si no tienes un equipo de producción que puede manejar a tanta gente en un sitio tan remoto -y en cierto modo, hostil- lo que quieres es tener todo bien medido y atado. Con el paso del tiempo, y después de 32 años, ya hemos superado los 75 mil asistentes y hemos sido muy precavidos de mantener ese crecimiento controlado. También hemos sido muy precavidos en cómo somos percibidos cara al mundo exterior; no tenemos una marca, de hecho, ni siquiera usamos esa palabra.

No encajamos en ninguna categoría, porque entre otras cosas, no se vende nada. Por supuesto tenemos camisetas, videos, etc, pero no puedes ir al evento y comprar algo. Solo puedes comprar café, porque es parte de la cultura, y hielo, porque queremos que la gente esté a salvo. Pero los cambios se resumen en cómo manejas a la gente que viene a un lugar que difiere mucho de su hábitat natural. La gente tiene que entender en qué tipo de está, no solo por el desierto, si no porque queremos que la gente participe y sea parte de la comunidad. Bien sea con disfraces, en la customización de los vehículos, en el artwork…

No hay nada que separe al público de la experiencia. De hecho, lo que es elemento humano en sí es lo que suma al arte final. Es un lugar y un entorno tan hostil que queremos preparar a la gente antes de su llegada. Así que sí, no se trata de sumar cada año a más gente, sino de mantener un grupo que se pueda controlar desde nuestro lado.

Debe ser muy complejo controlar a tanta gente en un sitio tan hostil…Por que no debe ser fácil meter en la cabeza de los asistentes que no se trata de un festival, al revés, de una comunidad, experiencia, etc…¿verdad?

CR: Lo es. Hemos creado una ciudad dentro del terreno. Disponemos de varios hospitales, una cafetería, un aeropuerto… pero esperamos que la gente que venga, se responsabilice de ellos mismos. Eso, especialmente en América, es algo casi inaudito.

Dave X: En un sentido práctico, el crecimiento ha sido considerable. Cuando empezamos, éramos unos pocos cientos en el desierto y era como una pequeña ciudad. Todos nos conocíamos y nos garantizábamos que todo el mundo interactuara sin problema. Pero nuestro crecimiento ha sido tal, en tan poco espacio de tiempo, que ha sido como ver cómo un pueblo pequeño se convertía en una de las ciudades más grandes de Nevada. Tal y como pasa en todas las expansiones de las ciudades, éstas se van adaptando hasta conseguir la electricidad, gasolineras, un plan de alcantarillado… Toda la infraestructura.

Ha sido muy bonito ver como BM se iba ajustando a toda esa necesidad hasta hacerse capaz de congregar y alojar a tanta gente. Ha sido increíble poder disponer de toda esa logística que tiene cualquier ciudad, pero adaptarla a un entorno como el nuestro.  Además, si nos paramos a valorar el tema de la mentalidad de la gente, en las ciudades pequeñas, si te compartas mal, les puedes llamar la atención o tener la confianza de hablar con él. Pero en una ciudad grande, siempre va a haber gente que no respete las reglas o que no se sepa comportar. Y ahí es cuando pierdes esa relación personal con él.

En BM esperamos que si esto pasa, uno sea capaz de ir a hablar con él sin problema. Es decir, mantener a tanta gente bajo un mismo ideal y una misma comunidad, es otro de nuestros mayores retos.

¿Y no echáis de menos esos tiempos, donde todo era más pequeño y más “comunidad”, no tenéis algo de miedo a lo que se pueda acabar convirtiendo- si es que no se ha convertido ya-?

Dave X: Pero no puedes parar lo imparable. Está claro que mucha gente no hubiese querido esa magnificación, pero no puedes poner un final a ese crecimiento, iría en contra del propio ideal del evento. El reto es intentar manejar a toda esa gente y que siga siendo lo que un principio fue. Nadie puede detener el crecimiento, por mucho que se intente, así que lo que intentamos hacer es crecer de forma inteligente.

CR: Otro aspecto importante a tener en cuenta es el dónde estamos ubicados. Black Rock City está en un lugar público y por eso sentimos la necesidad de dejarlo mejor de cómo cuando llegamos, porque no pertenece a nosotros. No nos gusta recoger la basura de los demás, por eso pedimos que lo que uno ensucie, lo limpie por su cuenta.

Sabemos de las fuertes medidas e iniciativas medioambientales de las que hacéis gala, pero ¿qué hacéis con todos los deshechos que dejáis atrás? Me refiero, por ejemplo, al tema de las bicicletas abandonadas el año pasado…

CR: Exacto, le damos muchísima importancia a esto pero también se nos pide esa responsabilidad por parte de las instituciones. Muchos de nuestros permisos anuales se basan en estas preocupaciones medioambientales. Si no aseguramos y demostramos que el terreno queda intacto, no nos conceden el permiso para el año siguiente.

Con el tema de las bicis, dejamos que la gente deje las bicis ahí para que luego nosotros las recojamos y las podamos incluso donar a la ciudad de Reno.

Dave X: De hecho estos últimos años incluso las hemos donado a sitios donde se han visto afectados por catástrofes naturales como Texas, cuando la ciudad se vio arrasado por varios huracanes, o juraría –tendría que confirmarlo- a Puerto Rico.

La gente no deja tirada la basura, suelen abandonar cosas grandes que no pueden transportar de vuelta. Y es muy interesante porque luego hay competencia a la hora de a ver quién limpia el recinto; todos quieren ser los primeros en participar, y si no que se lo digan al grupo de cowboys que viven en el desierto, que llegaron a enfrentarse para ver quién se quedaba con la limpieza del recinto. Y no lo hacen por el dinero o lo que puedan encontrar, lo hacen como forma de vida, se sienten orgullosos de hacerlo.

Respecto a la selección artística, entiendo que no hay line up como tal, ni horarios, ni stage managers de ningún tipo. ¿Cómo funciona todo esto? Quién pone orden aquí…

CR: BM es algo así como un campo temático, y para que se den las características de algo temático, debe haber una interactividad con los asistentes. Hay gente que se trae sistemas de sonidos brutales o escenarios, pero no hay un main stage como tal. Ahora mismo hay unos 25 o 30 pequeños escenarios y exposiciones artísticas que son los encargados de esa interactuación en forma de música y arte.

Entonces, no tenéis ni idea de qué artista actuará ni quién será el próximo en subirse a pone música…

Dave X: No, pero los propios pequeños escenario sí que lo saben. Son ellos los que organizan y se apañan entre sí. No todo es una anarquía donde cada uno que llega puede hacer lo que quiera. Cada uno de esos campamentos tiene su propio rollo y su propio feeling. Entre ellos se organizan perfectamente, pero BM como tal se mantiene totalmente al margen de todo esto. Nuestra misión es construir lo que es la ciudad en blanco, y los asistentes son los que se ocupan de rellenarlo a su gusto.

Me imagino que habrá rivalidades entre eso pequeños campamentos; me refiero a temas de a ver quién tiene el mejor soundsystem, etc…

Dave X: En efecto, ya hemos tenido esos problemas en el pasado, sobre todo por el tema del volumen. Durante muchos años parecía haber una competición de ver quién traía el soundsytem más potente, hasta que se convirtió en un infierno. En ese sentido si que lo hemos organizado un poco más. No nos parecía justo que no todos tuvieran las mismas oportunidades. Pero respondiendo a tu pregunta, sí, cada campamento pone los stage managers, el hospitality, etc. De hecho, casi cada día, recibimos emails de diferentes partes del mundo preguntando a ver cómo poder tocar en BM, y alucinan cuando les decimos que no contratamos a Djs (risas).

CR: De hecho, antes sí que teníamos un main stage, pero lo quitamos en 1998. Recuerdo estar en el escenario y mirar hacia atrás, hacia la ciudad de Black Rock, y pensar: “¿para qué necesitamos un escenario?”. Al final, lo importante ocurre en la ciudad, no se necesitan mayores distracciones.

Y voilá, ahí otra de las comparaciones con las propias fallas valencianas…

Dave X: Exacto. Si comparas esos pequeños campos temáticos con las propias asociaciones vecinales que hacen cada falla, cada paellada en grupo, etc, es muy similar. Al final todo forma parte de una comunidad que es Valencia, un poco como pasa en BM, que engloba a todos esos pequeños campamentos en un mismo recinto. En Valencia se quema la falla en frente del Ayuntamiento, y en BM, delante de todo el mundo.

CR: Y hay que tener en cuenta que cada una de esas asociaciones tiene su propio criterio. Lo mismo que ocurre en los campamentos de BM.

La temática de este año es I, Robot. ¿Cómo así, va con segundas?

CR: La idea viene de otro de los cofundadores, y parte un poco de la famosa idea de los robots suplantando a los humanos y qué haría el humano entonces. Esa es la temática de este año… esperemos de qué pensar.

Dave X: Y por supuesto, ver si los robots tuvieran un evento, cómo sería éste. Es decir, si tuvieran un Burning Robot, cómo sería.

¿Y entiendo que con los artistas que quieran exponer sus obras, el funcionamiento es similar? ¿Se os conceden algún tipo de ayudas por parte de las instituciones?

CR: Simplemente lo traen. Si tienen algún proyecto, cualquiera es libre de traer su arte a Black Rock. Sabemos que es difícil debido a las 150 millas de distancia a las que está la localización y por eso intentamos brindar toda la ayuda posible a esos artistas. Porque al final es lo que queremos, que se sientan dentro de esta comunidad que engloba cualquier tipo de arte.

Dave X: También disponemos de una especie de programa de becas que este año se ha extendido a 67 proyectos diferentes.  En dinero, esto se traduce a casi 1.3 millones de dólares, que provienen exclusivamente de la venta de entradas, igual que con todo lo que ofrece BM a sus asistentes. Conviene recordar que nosotros no tenemos sponsors de ningún tipo, nuestros sponsors son los propios participantes.

¿Y de cuántas piezas de arte expuestas diferentes hablamos?

CR: Cada año suele haber casi 300 obras diferentes. Este año, las ayudas económicas las recibirán entre 67 y 70 obras…

¿Y quién juzga esas obras? Entiendo que no hay límites o censuras impuestas de ningún tipo…

Dave X: Nosotros no, esa es precisamente la naturaleza de los participantes. Mucha gente expone su arte en BM por primera vez y al ver que la gente se interesa, hace fotos, etc, se dan cuenta de que son artistas de verdad. Es como si en cierto modo, el evento diera a la gente una licencia invisible en forma de libertad, para poder ser artista. Evidentemente, hay unas reglas que seguir, sobre todo teniendo en cuenta la seguridad, pero aparte de eso, no vamos a juzgar el arte de nadie, bajo ningún concepto. Lo importante es la intención de hacer ese arte. Si te soy sincero, uno de mis mayores gozos es ver a la gente abandonar el recinto sintiéndose seguro de su arte y su capacidad para mostrarlo ya al mundo.

Ahora que os tengo a mano, a quién mejor que a vosotros para preguntar por los 3 consejos a tener en cuenta para cualquiera que quiera conocer Burning Man de primera mano…

CR: Como BM es bastante arduo, en nuestra web podéis encontrar una “Guía de Superviviencia” que contiene todo lo necesario para sobrevivir en BM. Mi consejo es que vengas sin ideas preconcebidas en la cabeza sobre lo que pienses qué te vas a encontrar, sólo ven, prepárate y disfruta. El sitio es muy hostil, el tiempo no es el más adecuado, pero con un buen sombrero, gafas de sol y ropa cómoda, no hay problema.

Dave X: Yo recomendaría preguntar a alguien que haya venido ya, que te hagan una pequeña guía. Unos pequeños tips siempre vienen bien.

¿Qué hay de la política de drogas? Veíamos el año pasado que la entrada fue una locura con controles de todo tipo…

CR: El evento se lleva a cabo en tierra federales, y por tanto se aplican todas las leyes federales de Nevada respecto a la tenencia ilícita de estupefacientes. Uno de los términos y condiciones impresas en el dorso de la entrada dice: “Usted acepta leer y acatar todas las reglas de la Guía de Supervivencia y cumplir con las leyes federales, estatales y locales “.
La Guía es esencial para todo aquel que quiera participar y contiene información sobre muchos de los elementos importantes, que incluyen el cumplimento de la ley dentro del recinto. También la podéis encontrar en nuestra web.

Como decíais antes, hemos visto que son muchos los que se han basado, o directamente copiado, vuestra filosofía y leitmotiv. De hecho, hace poco se fundaba algo similar en Holanda. ¿Tiene éste alguna relación con vosotros? ¿Supone esto la primera de una sus franquicias?

BM en Holanda es una afiliación al proyecto Burning Man. La comunidad holandesa de BM la conforma una colección de gente inspirada en la cultura Burning Man. Se rigen por los 10 principios de BM (que podéis consultar en nuestra web) y se han juntado para colaborar en diferentes proyectos artísticos a lo largo de Holanda y Europa. Y vemos que cada vez se está expandiendo más y mejor. Sí que me gustaría recalcar que no usamos nunca la palabra “marca”; para nosotros esa palabra no tiene alma y suele estar ligado a la venta de algo.

Y por último chicos y ya que no se sabe a ciencia cierta ¿es verdad que Daft Punk tocó el año pasado?

No, ¡no tocaron!

* Extraído de Dj Mag Es 087