El DJ y productor argentino Flug, residente en Barcelona, emprende esta ronda de conversaciones para charlar acerca de cómo los artistas están viviendo su confinamiento y cuáles son sus predicciones de futuro…

Puedes oír el podcast de esta entrevista (en inglés) en la web de Vanity Dust, haciendo click aquí.

Esta crisis nos permite la introspección y plantearnos cómo hemos vivido hasta la fecha
Dubfire

En la segunda entrega de esta serie colaborativa, Dubfire habla con Flug. El artista fundador del sello SCI+TEC, con residencia entre Washington y Barcelona —actualmente en Estados Unidos y sin posibilidad de moverse— reflexiona sobre el tremendo shock para la industria, comenta cómo lo están llevando sus amigos, es crítico con la gestión del gobierno de Trump y aprovecha la situación para adentrarse en revisitar su extensa carrera en un modo introspectivo, compartir música diferente y tratar de no perder el lado optimista. A pesar de todo.

Escucha el podcast de la entrevista (inglés) en Vanity Dust, en el siguiente enlace.

Flug: ¿Cómo llevas esta cuarentena?

Dubfire: Creo que al comienzo de marzo, incluso mediados, tenía ciertas esperanzas en que pronto tendríamos una vacuna o que le virus no se propagaría tan rápido y que no afectaría nuestra cotidianidad de una manera tan severa como lo está haciendo. Sin embargo, desde entonces hasta ahora, ha quedado claro que estamos en esta batalla hasta final de año, y quizás hasta mediados del año que viene como artistas porque, mientras no haya vacuna, no tendremos opciones de volver a tocar en directo. Algunos de mis amigos están metidos en teorías conspiratorias, de cómo los gobiernos intentan controlarnos y demás pero, por otro lado, algunos se toman esta situación a la ligera y piensan que en un par de meses estarán trabajando con normalidad. Al mismo tiempo, está otro grupo de gente con la que hablo, los más sensatos, que creen que hasta que no haya una vacuna no será del todo seguro regresar a las fiestas y abrir los clubes, porque sería poner a otros en riesgo y también a sus trabajadores. Nuestro gobierno aquí no ha manejado la situación especialmente bien, se adaptan a las circunstancias según avanzan los días. A fin de cuentas, la cuestión es que los DJs no volveremos a estar de gira hasta el verano del próximo año.

En esta situación tan alejada de la vida de dj en la que estamos ahora, con el cambio de rutinas, ¿has podido reorganizarte a nivel personal?
Sí, como DJs estamos en nuestra rueda particular de hámster: de un sitio para otro y, luego, entre una gira y otra, quizás estamos en el estudio intentando arrancar o terminar un proyecto antes de volver al tour. Casi no hay tiempo para la vida personal. Si tienes familia o hay cosas que quieres aprender o mejorar, así como ordenar la casa, no tienes tiempo.

Durante estas primeras semanas, con la cancelación de todos los eventos, muchos amigos se acostaban muy tarde, se pasaban el día en la cama, y estaban muy poco productivos. Porque estaban como en shock, realmente no había ningún sitio al que ir a pinchar, ni un aeropuerto al que ir para volar a otro sitio. Esto ha requerido un tiempo de adecuación. Por lo pronto, intento usar mi tiempo con criterio, me he tomado como un proyecto personal limpiar y ordenar todas las habitaciones de mi casa, una a una. Tirar todo aquello que no necesito y que está lleno de cacharros, etcétera. Ahora mismo estoy reorganizando mi estudio y recableando todo. Gracias a Dios que tengo un estudio en casa. Justo ahora estaba hablando con Paco Osuna y él no tiene un estudio en casa y eso, ahora, supone un problema.

A otro nivel, pienso que esta situación nos está generando mucha introspección, y de cómo hemos vivido hasta la fecha. A causa de esta pandemia y de cómo nos está a forzando a vivir de determinada manera, nos damos cuenta de aquello que quizás estábamos haciendo bien, pero también de aquello que, a nivel personal, hacíamos mal. Por ejemplo, tener un estudio en casa resulta ahora que es fundamental para un artista, porque no sabes hasta cuándo podrás regresar a tu estudio normal o cuándo habrá una siguiente pandemia o un rebrote y tengas que volver a quedarte en casa.

Tú decías, por ejemplo, que te gustaba tener una terraza, porque tienes aire y el clima es bueno. Yo, por ejemplo, siempre he disfrutado viviendo en la ciudad, pero ahora estoy empezando a pensar en vivir cerca de la naturaleza, y creo que debería tener una casa con espacio suficiente para un patio trasero, por ejemplo. Hablo con amigos que tienen buenas casas alrededor del mundo y me dicen “estamos genial y tenemos mucho espacio durante este confinamiento”.

A pesar de todo, aquí tenemos mucha suerte con mi familia. Realmente estamos aprovechando juntos cada día, haciendo todo aquello que normalmente no podemos hacer por falta de tiempo. Mi mujer trabaja mucho, yo también, y nuestra hija, Lara, está en el colegio. Así que, por ejemplo, aprovecho para cocinar. Aquí intentamos ir lo mínimo al supermercado, en realidad nosotros hemos ido solo tres veces desde que comenzó esto. Por lo tanto, si me falta un ingrediente, no voy a comprarlo, sino que intento suplirlo con otro. Intento ser todo lo creativo que puedo, quizás no lo he estado tanto en el estudio pero sí en la cocina…
Creo que intentas aplicar tu enfoque creativo del estudio en la cocina, lo extiendes ahí. En nuestras vidas siempre hemos tenido que crear algo desde la nada, o desde muy poco. A medida que evolucionamos como músicos, acumulamos más opciones y, a veces, cuando tienes más opciones y acceso a todo lo que crees que necesitas, eso entorpece el camino creativo, porque no eres capaz de dar con ese golpe creativo que sí lograbas desde la limitación. Por eso decimos lo de minimize to maximize.

 Regresando a la situación presente en Estados Unidos, tú has sido bastante crítico con la gestión del gobierno en esta crisis. ¿Podrías contarme tu opinión al respecto sobre cómo están las cosas actualmente?
La situación es bastante mala en Estados Unidos. Obviamente, Trump, que intenta algo así como “guiarnos” a través de este lío, lo ha gestionado todo desastrosamente desde el comienzo. Porque no ha sido honesto con los americanos, y reaccionó con retraso a la hora de reconocer la gravedad del asunto. Además, ha desmantelado el departamento y el personal que Obama había creado para lidiar con situaciones de este tipo. A día de hoy, sigue sin reconocer que ha hecho algo mal y proclama que está gestionándolo todo mucho mejor que cualquier otra administración anterior lo hubiese hecho. En algún momento la gente se quedará sin dinero, y si llegamos a este punto la situación se volverá bastante temible. De hecho, me preocupa menos la contención del virus que la situación a la que se puede llegar si la gente se desespera y empiezan a reaccionar unos contra otros. Justo hoy he descubierto que el primer paquete para pequeños negocios ya se ha agotado, y hay una batalla abierta entre demócratas y republicanos para llegar a algún tipo de compromiso. Y mientras dura esta batalla de egos con Trump en medio, los americanos y los pequeños negocios como el mío seguimos sufriendo porque no podemos trabajar y no tenemos acceso a las ayudas del gobierno como en otros países.

Es decir, ahora no hay ningún tipo de ayudas para la gente que no puede trabajar.
Se supone que sí, pero estar en el sistema para poder aplicar, recibir respuesta a tiempo y tener acceso a ello es un desastre. En mi caso, por ejemplo, pedimos un crédito con poco interés, que supuestamente no tienes que devolver si mantienes a tus empleados y demás, pero efectivamente ha sido imposible. No tenían ni idea de cuánta gente iba a quedar afectada ni cuánta gente pediría la ayuda porque no podrá trabajar, como es nuestro caso, hasta que haya una vacuna.

En España la situación es también bastante compleja. Quizás no tanto por el lado del gobierno, sino por el tema de las ayudas, que no llegan del modo en el que deberían llegar. Especialmente, creo, para los que somos autónomos. Y hablando de ello, pienso también en que tú tienes residencia en Barcelona y proyectos aquí. ¿Cómo lo estás gestionando?
Me enamoré de la ciudad hace ya unos quince años, y con el tiempo cada vez he ido pasando más temporadas. Durante mucho tiempo alquilé un piso y hace unos seis años pensé que, si realmente me gustaba tanto vivir en Barcelona, no tenía sentido seguir pagando alquiler. Encontré algo en pre-construcción y lo compré, pero ha habido un retraso de dos años y medio de retraso. Tras cuatro años de espera desde el momento en el que hice el depósito inicial, no he podido mudarme. Eso fue el pasado mes de octubre del año anterior. Así que tenía muchas ganas de pasar mi primer verano en Barcelona. Pero bueno, la casa está ahí esperando, ya amueblada y equipada. Hecho mucho de menos la ciudad, su energía y los amigos. Creo que, en este sentido, la separación individual a escala mundial que estamos experimentando nos hará poner en valor todo aquello que nos rodea: nuestras amistades, donde vivimos, nuestras familias…

Especialmente para alguien como tú, que viajas muchísimo a lo largo del año y más de la mitad estás de gira. Siguiendo con tu vida en Barcelona, sé que estás vinculado al proyecto Bridge 48, una nueva escuela y coworking creativo que se centra en la música. Me gustaría que me cuentes más acerca de ello…
Sí, Bridge_48 es algo en lo que me involucré tras hablar con sus fundadores, Hernan Cattaneo y David Squillace. Soy su amigo, y como tal me mantuvieron al corriente del desarrollo. Luego me propusieron entrar en el proyecto como consejero y como propietario minoritario. Así que entré en Bridge 48 algo más de hace un año y medio. En este tiempo se ha ido convirtiendo en un hub único para mentes creativas. No solo eso, artistas como Guti o Francesco Tristano han construido sus estudios principales ahí, en salas del complejo. Maceo Plex, el año pasado, donó una parte de su equipo. Todas las personas que quieren formar parte de la industria de la música electrónica, desde varios aspectos, se pueden convertir en miembros, juntarse, compartir ideas y colaborar, así como sacar provecho de las charlas que tienen lugar a menudo. Tienen acceso a los estudios de masterización, por ejemplo.

El año pasado lanzamos un programa de mentorización, con un concurso en el que recibimos enorme participación de demos y del que salieron 10 finalistas. El ganador fue Damien Fisher, del que soy ahora mentor. En seis meses, no solo ha firmado en mi sello, también he firmado un single de uno de los otros participantes. En este sentido, Bridge 48 es una buena herramienta para descubrir la siguiente ola de talento, y darles acceso directo a alguien como yo y mis recursos. Obviamente, Damien tenía mucho talento desde el momento en el que lo escuché, pero nunca hubiese imaginado que en seis meses lo habría conectado con mi equipo de diseño, con el que llevo trabajando más de 20 años. Porque él quería un logo como el mío, por ejemplo, y lo pusimos en marcha. Lo voy guiando en cada escalón de este proceso; para mí es fácil porque lo aprendí a lo largo de décadas, pero para la gente que llega ahora no es tan sencillo. La industria ha evolucionado y cambiado mucho con el tiempo y es importante saber qué hacer y qué no hacer. Creo que es bueno tener este tipo de orientación. El proceso ha sido muy satisfactorio, devolver aquello que yo he recibido a la comunidad, del mismo modo que Carl Craig y Danny Tenaglia y otros lo hicieron conmigo en mis inicios. Ha sido genial.

Por supuesto, con lo que ha pasado ahora, hemos tenido que cerrar el edificio. Hemos traspasado los cursos a Internet y estamos fortaleciendo el programa de mentorización: queremos sumar los agentes y los managers, por ejemplo, así como ofrecer otros aspectos en la mentorización. Creo que es importante que los mentores, como serían los agentes, den también consejos con sus puntos de vista particulares para llevar a los artistas jóvenes a, por ejemplo, conocer o saber elegir un buen agente y encontrar el buen camino. También sería posible que un artista pudiese comenzar a trabajar con los agentes que participan.

Debo decir que tú y yo nos conocimos en Bridge_48, y que siempre que he ido me he encontrado con amigos y gente muy metida en la escena de la música electrónica. Me parece una muy buena plataforma para la ciudad, como dices, tanto para gente que recién llega a la industria como para gente que quiere avanzar dentro de su carrera musical. Y hablando de música, he estado siguiendo en las redes tu trabajo y has estado compartiendo sets de dub y reggae. ¿De dónde has sacado estas influencias y por qué has decidido compartirlas en este momento?
El nombre de Dubfire viene de una canción de reggae hecha por la banda Aswad. Es divertido porque me hice amigo de ellos cuando pinché para un promotor de Tenerife hace muchos años. El promotor sabía que me gustaba el reggae y era amigo del cantante principal de la época, Brinsley Forde, y me dijo que vendrían al show. Eso fue increíble para mí, quince años atrás. Siempre he estado metido en el reggae y, especialmente, en el dub reggae, porque siento que fue una de las bases de la música electrónica moderna. Por las baterías y las bases, por cómo se usan los efectos como el delay y el reverb. Por el aspecto de desnudez que tiene la música. A día de hoy sigue significando mucho para mí. Para nosotros, la música es un escape, y el reggae me lleva todavía más lejos.

Representa la felicidad, según mi punto de vista. No sé por qué, pero me lleva directamente a Brasil. Solía ir a un sitio a bucear cerca de Río de Janeiro cada año, y me encanta ir a esa playa. Normalmente, en ese sitio, había pescadores cantando y tocando reggae, relajados con su estilo de vida. Para mí es un estado de felicidad total porque son las vacaciones y para mí el reggae es su exacta definición…
Ahora, más que nunca, me planteé qué es lo que querría escuchar un domingo por la tarde, tras no haber podido hacer nada salvo estar en casa el fin de semana y tras una semana de malas noticias. ¿Cuál sería el escape perfecto para una tarde así? Para mí la música reggae es la forma de transportarte a una playa, por ejemplo. Y esta idea de pinchar los domingos este tipo de música es tanto una forma de mantener el diálogo con mis seguidores como una forma de salud mental para mí, una vía para resetearme antes de volver al ruedo el lunes.

Tengo en mis manos el álbum de Kazuya Nagaya. Es un excelente trabajo de ambient, y te agradezco mucho que me hayas hecho parte de los artistas que harán las remezclas del álbum. En la discografía de SCI+TEC hay sobretodo techno, tech-house y minimal, pero poco ambient. ¿Es un tipo de música que planteas sacar puntualmente o piensas hacerlo más a menudo?
En SCI+TEC siempre he sacado música que me llega de un modo personal, y creo que con los años hemos creado una marca con un sonido propio. Quería expandir esta definición del sonido SCI+TEC, y en ello entra todo lo que puedo llegar a pinchar en uno de mis sets. Cada vez que pincho, incluso en un set de dos horas, tengo una intro o un cierre, y el ambient es excelente para estos momentos en los que no toca pinchar nada duro o rápido.

Tras haber escuchado a Kazuya Nagata, nos hicimos amigos tras coincidir en la boda de Richie Hawtin en Japón. Siempre quise lanzar algo suyo, él es muy amigo de Richie y está en la escena techno, pero nunca artistas techno habían remezclado su música ambient. Estuvimos cenando en Tokyo y Kazuya Nagaya me dijo que tenía un nuevo álbum, me lo envió y estuvimos hablando de ello. Le dije que sería muy interesante sacar un álbum suyo y verlo remezclado por artistas de techno, le dije que si quería podíamos publicarlo. Una semana después me dijo que realmente quería lanzarlo conmigo, y pensé que eso era genial. Hice una lista de mis productores de techno preferidos, siendo tú uno de ellos, y lancé el contacto para ver quién podía hacerlo tras escuchar el álbum. Así que estoy encantado de que formes parte de ello, con dos remixes.

Sí, porque pensé que necesitaba hacer algo especial también. De hecho, para mí la música de Kazuya Nagaya es tan buena que quería hacer dos remixes, una más techno y otra, digamos, más experimental. Del álbum me encanta todo, incluyendo el artwork. Me lo pongo varias veces a la semana, tanto para estar relajado en la terraza como para dormir, porque a veces tengo problemas con el sueño…
Regresando al tema central de la conversación, respecto a cómo nos ha afectado toda esta situación, me gustaría saber, más allá de la cuarentena, cuál es el enfoque que le estás dando a nivel de tu vida personal, sobre cómo era y cómo es ahora.

Para mí, es realmente un desastre económico. Y lo es para todos, tanto si eres un productor de EDM y música comercial como un artista underground que vive gig a gig. Cada uno está en su particular situación económica, y se puede aguantar, pero habrá un momento en el que entremos en pánico. Esto está siempre como trasfondo en tu cabeza. Pero de nada sirve entrar en pánico o tener ansiedad porque caerá tu sistema inmune y acabarás enfermo, saturado de preocupaciones. Quizás puedes contraer el virus, etcétera. Intento mantenerme positivo y verlo como una oportunidad. Hago muchas listas con las cosas que me hubiese gustado hacer y no hice en mi vida, por ejemplo.

En una reciente conversación con mi padre, que tiene 88 años, me dijo que no recordaba una situación así desde la polio. En mi caso, echo de menos casi todo, salvo el estrés de los fines de semana, eso me lo estoy tomando como un respiro. Intento mantenerme siempre positivo y ver qué es lo bueno, dentro de lo malo.
Exacto, no es permanente. Pasaremos dos años complicados, y hay que verlo en un modo positivo. No solo el planeta, nuestra industria también necesitaba un reset. A lo largo del tiempo, muchos progresos que se han hecho han sido en momentos de crisis, y ahora el mundo está en crisis. Creo que la manera en cómo la industria de la música electrónica y otras industrias estaban operando no era sostenible: hay demasiados djs con fees excesivos, demasiados sellos, demasiados festivales, demasiada gente sacando música. Esto era un reset necesario, aunque desafortunadamente ha aparecido cuando nadie estaba preparado, pero tenía que ocurrir de un modo u otro. Por eso estoy intentando verlo desde un modo positivo, haciendo introspección y mirando cómo he manejado mi negocio y mi carrera, intentando ver si hay cosas que puedo hacer diferente respecto al pasado. Así que intento utilizar esta pausa en la que estamos como una oportunidad para reestructurarlo todo, mirando hacia delante. Y cada día me levanto y no me deprimo, porque no hay nada que podamos hacer hasta que llegue la vacuna. Así que lo único que podemos hacer es ser todo lo productivos que podamos, y si tenemos familia asegurarnos de que están lo mejor posible.

¿Estás haciendo música?
Estuve haciendo música hasta mediados de marzo, entonces cuando regresé a Washington tuve que ponerme con el arreglo de la casa y del estudio. Espero tenerlo pronto listo de nuevo y regresar a los proyectos, junto a muchas cosas en las que estaba, como remixes y colaboraciones. Muchos artistas con los que hablo lo están pasando mal, teniendo una especie de bloqueo de la página en blanco, como los escritores. Y creo que eso es porque te planteas todo lo que conlleva sacar música: cuándo la vas a lanzar, si tiene sentido hacerlo, especialmente si no puedes pinchar en clubes ni en ningún lugar. Este tipo de cosas dificultan la creatividad.

Además, por otro lado, se está lanzando mucha música, con lo que es difícil permanecer con algo relevante. Hace dos semanas tuve la primera conversación con Truncate y me dijo precisamente esto, que estaba teniendo dificultades, aunque normalmente suele ser muy productivo. En mi caso me pasa algo parecido, entro en el estudio, comienzo a hacer algo de ruido pero me pongo con el móvil fácilmente, lo tengo más activo que nunca.
Sí, yo dedico como seis horas al día con Instagram, Telegram y demás, a tener charlas o llamadas.

También con la familia, tengo charlas diarias con mi madre, que me llama cada día. Además, hago los deberes con mi hija, también a diario. ¿Tienes planes para salir hoy?
Salgo solo para pasear o ir a hacer las compras. A veces a dar una vuelta con el coche, te hace sentir normal y podemos hacerlo. Por ahora las restricciones no son tan duras como en Europa.

A mí me hace muy poco me paró la policía, de camino al otro estudio. Tuve que dar explicaciones de que era autónomo y demás. En fin, tiempos extraños. Gracias por todo Dubfire y, aunque no sabemos cuándo, espero que nos volvamos a ver pronto.
Sin duda, no sabemos cuándo pero seguro que nos volveremos a ver.

Esta entrevista es una colaboración entre Dj Mag España y Vanity Dust.