La reina de Nápoles

Autor: Eduardo P. Waasdorp

Italia es una potencia mundial de la música electrónica. No en vano ha dado algunos de los nombres más grandes de la música de baile, en todos los géneros. Especialmente la ciudad de Nápoles ha sido una fuente de talento electrónico a muchos niveles, además de epicentro del movimiento techno del sur de Italia durante mucho tiempo.
De ahí han salido artistas como Marco Carola, Davide Squillace (que aunque nació en Siena, comezó su carrera en la ciudad), Joseph Capriati, Markantonio, Luigi Madonna o los Uto Karem, Roberto Capuano, Rino Cerrone o Gaetano Parisio. Todos son hijos del Vesubio y han sabido representar a la ciudad por todo lo alto en todo el mundo.

Por ello no es de extrañar que nuestra protagonista de este mes haya nacido y crecido en Nápoles: Deborah de Luca. La DJ y productora es sin duda un fenómeno en sí mismo. Capaz de amasar una cantidad increíble de seguidores en las redes sociales y de movilizar autenticas masas en cada una de sus actuaciones, Deborah es una de las artistas más carismáticas de la escena, querida por un público que ha jurado fidelidad a la paleta sonora de la selectora napolitana.

Original de Scampia, uno de los barrios más duros de la ciudad, Deborah de Luca ha sido una de las artistas que más duro ha trabajado para llegar donde está, teniendo que lidiar continuamente con el sexismo y el menosprecio por ser mujer y DJ, hasta llegar a donde está, en el circuito más top de la industria. Pionera en el uso de las redes sociales como herramienta de promoción, fue una de las primeras artistas en filmar sus propias actuaciones, antes siquiera de que el streaming fuera posible.

DJ Mag ES se sienta Deborah de Luca para charlar, en esta inédita entrevista, para que nos muestra su corazón, carácter y talento. ¡Música, por favor!

¡Ciao, Deborah! ¡Muchas gracias por tu tiempo! ¿Dónde te encuentras ahora?

Ahora mismo me pillas en casa, con mis perros, disfrutando algo de mi tiempo libre antes de tener que volver a viajar.

¿Cómo ha sido tu 2018?

2018 ha sido un año increíble para mí, con muchos momentos geniales. Me siento satisfecha, después de años de esfuerzos.

Empecemos por el principio… Vienes de Scampia, uno de los barrios más duros de Nápoles. ¿Cómo fue crecer allí?

Scampia es un barrio duro, porque no ofrece muchas posibilidades para crecer, no hay muchas oportunidades de trabajo… Pero hay mucho cariño entre la gente joven del barrio, y siempre nos ayudamos unos a otros. Al final creces al lado de gente que cree en ti y eso siempre tiene mucho valor.
Crecí en una familia con una visión muy particular, muy cerrada de mente en algunos casos, y tuve que enfrentarme a eso antes de lidiar con las vallas de pinchos de mi barrio.

Te fuiste a estudiar diseño de moda en Modena, entiendo que ahí empezó tu pasión por la electrónica, en parte, gracias a que conociste Giuseppe Cennamo, un conocido DJ y productor de Nápoles. ¿Qué papel jugó él en los primeros años de tu carrera?

Conocí a Giuseppe Cennamo en 2012. Me invitó a su estudio y fue donde aprendí tanto nuevas técnicas y la pasión por descubrir nuevos sonidos, sin tener que seguir las modas del momento, sino centrarme en lo que realmente me gusta. Y todo esto siendo que a Giuseppe y a mí nos gustaban estilos diferentes, lo que muestra gran inteligencia en ambas partes. Es demasiado fácil copiar lo que hace tu maestro. Lo difícil es crear tu propio estilo, diferente del de tu mentor.

Sabemos que la familia es algo muy importante en tu vida, pero… ¿te apoyaron en tu idea de ser DJ desde el principio? ¿O tuvieron que adaptarse?

Mi familia, al principio, no entendía mi trabajo. Incluso ahora, el otro día, cuando mi madre volvía del supermercado me preguntó: “¿Es verdad que también haces canciones?” (risas), porque alguien le pidió uno de mis CDs. Ya están en sus 60 años y no solo han vivido toda la vida en un pequeño barrio de Nápoles, sino que son de otra generación que no está familiarizada con internet e incluso si les tuviera que explicar mis viajes… no lo entenderían del todo. ¡Quizá sea mejor así! (Risas).

Empezaste tu carrera en los tiempos de MySpace. ¿Qué tan importante han sido las redes sociales en el devenir de tu trabajo?

¡Como me gustaría poder seguir teniendo MySpace! Era una herramienta formidable para los que hacemos música. Yo empecé con él. Cuando los selfies todavía ni existían yo, como no tenía dinero para pagar a un fotógrafo, me tomaba mis fotos para los flyers con cámaras de 90 euros que tenían el disparador automático. Además, grababa los videos de mis actuaciones – las pocas que tenía en la época – con mi Nokia del 2008. ¡No tenía nada que ver con la tecnología de los smartphones de hoy!

Justamente, yo me acuerdo de ver tus videos pinchando en diferentes lugares, mucho antes de que el streaming fuera siquiera una realidad, siendo una de las primeras artistas en hacerlo. Creo que los grababas con el móvil, ¿no? ¿Cómo surgió la idea de grabarte mientras pinchabas?

¡Entonces estás bien informado! (Risas). Me di cuenta en seguida de que internet es una herramienta extraordinaria y accesible a todo el mundo, y una página en MySpace o un video en YouTube eran como ventanas abiertas en el canal más importante del mundo. Y gratis…

Es evidente que eres muy activa en redes sociales. ¿Cómo encuentras el equilibrio?

Sí que soy activa, pero nunca dejo mi vida real para estar en línea. Hago posts de mi trabajo, mis viajes y algunas veces sobre mis amigos o mis perros, pero hasta ahí llego. Mi vida privada se queda conmigo, el amor y el dolor son míos y no los comparto con nadie.

Sin embargo, en general, me gusta mostrar mi vida como es, sin filtros, sin mentiras, sin ostentar, ni con esa falsa modestia que se ve a veces.

Ves lo que soy, cuando vuelvo de un fin de semana y me quito mi “ropa de DJ” y me pongo lo que llevaría cualquier chica un día de semana. Tengo pensamientos y sueños normales, quiero a mis amigos, me encantan los días bonitos y a mis perros… ¡con locura!

Este año ha sido duro para la industria, ya que nos hemos tenido que enfrentar a problemas como la salud mental, la depresión o el acoso. ¿Has sentido el impacto de tantas horas de tour? ¿Cómo consigues un equilibrio en tu vida?

Personalmente, nunca he experimentado este tipo de problemas, tengo un carácter muy fuerte y nunca he tenido problemas de acoso. Pero tras las noticias de la muerte de Avicii y después de leer un artículo sobre la depresión de algunos artistas, sentí que tenía que escribir sobre el tema. Ya no sobre la muerte, sino del impacto del éxito en algunas personas, incluyéndome a mi.

Este trabajo significa también pasar mucho tiempo fuera de casa y eso significa tener que llevar tu vida privada desde lejos. Tan solo hace falta una pequeña discusión con las personas cercanas o problemas más grandes para darse cuenta de la gran diferencia entre resolver las cosas por teléfono o en persona.

La distancia crea más distancia, las palabras escritas o por teléfono cambian fácilmente de significado y de un momento a otro te encuentras en un infierno, entre dos actuaciones, llorando y viéndote al lado de la ventana del avión, intentando aguantar el peso de la distancia hasta que puedas volver. Pero afortunadamente no siempre es así. Digamos que este trabajo no es como los demás y desde luego no es de los “fáciles”. A veces puede parecerlo, pero no lo es. Como siempre digo: para tener algo, tienes que renunciar a otra cosa.

¿Y qué tan importante es seguir viviendo en tu ciudad para ello?

No podría vivir en ningún otro lugar. Cada vez que vuelvo a mi ciudad, y veo el Vesubio desde la ventana del avión, siento que estoy exactamente donde tengo q estar. Mi hogar me ayuda a mantener los pies en la tierra y a recordarme no solo de dónde vengo, sino también quién soy.

Como mujer, tristemente, habrás experimentado el sexismo en alguna parte de tu carrera. ¿Cómo has hecho para lidiar con los comentarios insultantes o el desprecio de la gente que tan solo te critica por ser mujer y DJ?

Buena pregunta. Siempre digo que soy una mujer en un mundo de hombres. El sexismo, de hecho, ha sido el pan de cada día desde que empecé y, en cierto modo, me tomé la cosa como un reto personal. Lo único que cambia a los hombres y las mujeres en esta industria es, quizá, solo la ropa. Y algunas veces ni siquiera eso…

¿Qué consejo darías a las mujeres jóvenes que se quieren meter en la industria para que puedan enfrentarse a esos comentarios llenos de odio que se ven online? Lamentablemente, los trolls y haters están a la orden del día…

Al principio de mi carrera me enfadaba muchísimo con los haters. Me pasaba el día contestándoles, poniéndome nerviosa y discutía con ellos intentando descubrir la razón de su odio, sin saber que de esa forma estaba jugando a su juego. Hoy es diferente… cuando leo una critica poco constructiva, que busca solo ofenderme de una forma machista, menospreciando mi trabajo o a mí directamente… miro mi casa, que he construido con este viaje y sonrío pensando en esa persona al otro lado de la pantalla, amargada y perdiendo el tiempo criticándome en lugar de vivir su propia vida.

A menudo los que te critican son los mismos que cuando te ven en persona te piden un selfie (risas).

Por fortuna, las cosas están cambiando y hoy en día hay más respeto por las artistas que nunca en esta industria. Gente como The Black Madonna, Peggy Gou, Charlotte de Witte, Amelie Lens, Marika Rossa, Rebekah, Louisahhh, Nina Kraviz o tú, y un largo etcetera. ¿Conoces a alguna de ellas?

Como he dicho muchas veces: todos debemos agradecer a Nina Kraviz. Ella dividió el mundo de la noche en dos y ha cambiado el significado de ‘underground’, dándole una nueva definición. Antes de Nina, ser underground significaba ser oscuro, vestir de negro, ir desaliñado, pero por encima de todo ser hombre. Ella introdujo algo de color en la oscuridad, tuvo el valor de vestirse como quería, ponerse tacones y un toque de pintalabios, cuando hacer esas cosas se consideraba un símbolo de ser comercial.

Pero, obviamente, el cambio no solo está en la ropa: su música, su sonido, su voz en sus tracks han traído feminidad a un mundo dirigido por hombres y, consecuentemente, sexista en muchas ocasiones. Ella asusta a muchos y es algo gratificante para todas nosotras, especialmente para mí, que como ella he tenido que hacer frente a aquellos que han dicho que tengo el trabajo que tengo por mi apariencia, o por mis curvas… Una opinión que dan aquellos que no pueden aceptar que una mujer pueda tener su atractivo y tener talento al mismo tiempo.

Como DJ, tu selección se orienta hacia el techno más pistero y directo. ¿Cómo elaboras tu selección musical?

¡Me tomaré eso como un cumplido! (Risas). Cada uno de mis sets es único, noche tras noche. Depende de como me sienta o basándome en las emociones que siento ese día o en ese momento. Por eso cada vez es diferente.

Pero me encanta usar melodías y voces a capela en temas nuevos porque, básicamente, me gusta estar con un pie en el pasado, especialmente en la música de los 90 y 2000, porque era la época en la que era yo la que bailaba. Solía bailar algunos de esos tracks en los clubes, y se quedaron conmigo para formar parte de mi propio viaje musical que nunca voy a olvidar.

¿Qué hay de los vinilos? ¿Sigues coleccionando?

Empecé a comprarlos en 2008. Luego dejé de comprarlos porque fue la época de transición entre estos y los CDs. Para conseguir los mas nuevos tenías que esperar de dos a tres semanas más en tener los tracks que otros, que usaban formato digital, y ya no era bueno para mi trabajo. Sin embargo fue una buena época, compraba mis discos en una tienda de Modena, Disco Inn, un sitio histórico que solía vender a muchos DJs, que luego cerró durante unos años por la crisis.

Tengo muchos discos en casa que compré en esos años y en mi tiempo libre me gusta recordar esos años. He estado pensando durante un tiempo en hacer un set con esos discos, solo con vinilos, pero para ello tengo que encontrar el lugar adecuado, en el momento adecuado y, definitivamente, no en una discoteca.

Además de DJ, eres productora. ¿Cómo es tu estudio? ¿Tienes máquinas favoritas?

¡Mi estudio en casa está lleno de máquinas! Soy como una niña en una juguetería (risas). Me compro muchas cosas, pero los tracks que produzco nacen mientras estoy viajando. Esos vuelos de 14 horas donde no puedes llamar, ni conectarte a internet, ni ver televisión para distraerte y las aprovecho para centrarme en la música. Me encanta transformar las voces en sonidos y la voz que uso a menudo es la mía.

¿Y cómo es tu perspectiva en el estudio? ¿Cómo es tu proceso creativo?

En el estudio me siento para completar el trabajo que empecé en el avión, como te comentaba antes. Pero las ideas, como a los poetas, surgen andando por el mundo, no encerrada en el estudio. Algunas veces me ocurre por la noche, que sueño con una melodía en algún hotel por el mundo, me levanto y la tarareo, grabando el track con mi voz con el teléfono. Necesito sentirme libre y no forzada por fechas de entrega o peticiones para hacer algún trabajo.

También estás al frente de Sola_Mente Records. ¿Cómo está yendo?

Sola_Mente Records nació en 2014, de mi necesidad de publicar toda la música que quisiera, sin tener que tener un calendario o esperar el “sí” de una discográfica. Soy una persona libre, siempre lo he sido y he luchado para serlo desde que era una adolescente. También, la decisión de fundar mi sello, las ganas de publicar cualquier cosa que me parezca bien y sin tener que esperar que alguien de luz verde demuestran que no he cambiado ni un poquito (risas).

¿Qué línea buscas seguir? Hemos visto que te centras sobre todo en tu música y acabas de publicar tu primer álbum…

Justamente, hasta ahora siempre me he centrado en mi música, porque tenía muchas ideas y muchos deseos para hacerlas realidad, para que la gente las pudiera escuchar. Especialmente esos tracks un poco particulares, poco convencionales, con sonidos de mi ciudad. Mi primer álbum, ‘10’, acaba de salir y es un trabajo del que me siento tremendamente orgullosa. Como lo acabo de terminar, creo que voy a dedicarme en los siguientes meses a buscar quién haga los remixes.

¿Qué buscas en un track para que te atraiga?

Busco la melodía, ese sonido que me haga querer bailar o mover el pie en el suelo, aunque esté sentada en mi casa.

Hace poco fuiste la protagonista de una impresionante nueva entrega para Cercle, la plataforma de streaming, en el Château de Chambord en Francia. ¿Cómo fue la experiencia? Ya lleva más de 14 millones de reproducciones…

Me sorprendió mucho el resultado. Sabía que iba a ser una experiencia importante e increíble a partes iguales, pero nunca podía esperar este éxito. Ese video está en todas partes, me han etiquetado cientos de veces en los stories de Instagram, de gente que lo escucha o lo ve todos los días. Ha gustado mucho, incluso después de más de un año. Creo que cuando lo hice no tenía ni idea del impacto que iba a tener. Si lo hubiera sabido me hubiera puesto muy nerviosa y me hubiera salido mal seguro (risas). ¡Solo puedo agradecer a la gente de Cercle por haberme elegido!

Definitivamente, compartimos nuestro amor por los perros y los animales. Conocemos a tu perrita Emma, y vimos como recientemente adoptabas a Filippo, un cachorro abandonado que no estaba en demasiadas buenas condiciones. ¿Cómo os va? ¿Aparte colaboras con alguna fundación en particular?

Adoro a los animales, veo a través de sus ojos la parte buena que tiene este mundo. Tengo cuatro perros, dos están con mi familia y dos viven conmigo. Acogí a Emma cuando tenía tres meses y estaba muy enferma, le daban a razón de 13 ataques epilépticos al día. Los veterinarios me dijeron que la sacrificase, pero luché y sigo luchando y hoy está bien, ya no le dan ataques, aunque haya que estar cuidándola todo el rato. Vive una vida feliz.

Filippo tiene una historia diferente. Me lo encontré atado fuera de una tienda de comida para pájaros, lesionado, pequeño y en mal estado. Lo tenían fuera, atado, para que alguien le viera y lo comprase. Me lo vendieron por 100€, como si fuera un mero objeto. Yo, personalmente, soy más de adoptar, no compro perros, pero tuve que pagar lo que me pedían para salvarle de esas malas intenciones.

Actualmente no colaboro con ninguna asociación en particular, pero distribuyo comida y mantas en varias protectoras y me he ocupado de algunos casos que he visto en internet o que algunas personas han compartido conmigo. Mi abuela me enseñó a dar, porque “lo que das es tuyo para siempre”.

Estudiaste diseño de moda en la universidad… ¿te sigue gustando? ¿Combinas tu pasión por la música y la moda de alguna manera?

Sí, estudié diseño, pero lo abandoné cuando decidí que mi pasión por la música era más fuerte. Pero estoy trabajando en la idea para un proyecto que va a unir ambos mundos así que ¡ya veremos!

¿Te gusta algún diseñador en particular?

Me encantaba Gianni Versace a rabiar y también sus obras de arte, que siguen siendo actuales casi 30 años después. A los diseñadores de hoy no los veo como artistas, sino como vendedores. Una firma en una camiseta no es moda, sino negocio. Cuando era adolescente, los desfiles eran eventos culturales y hoy son como la teletienda de cosas que ya se han hecho.

Finalmente, Deborah, ahora que acabamos 2018… ¿Qué proyectos te esperan en 2019?

Nunca hago proyectos a largo plazo, mis ideas surgen repentinamente y si no las pongo en marcha en un corto plazo, se me ocurren otras, las primeras quedan obsoletas y pierdo el entusiasmo. Mi álbum nació y se desarrolló a lo largo de cinco meses. Si hubiera empleado más tiempo, hubiera empezado a dudar de todo. Prefiero vivir temporada a temporada y encontrar ideas en los lugares que veo y en la gente que conozco, y enamorarme de los colores y los perfumes…

Grazie Mille, Deborah!

¡A vosotros!

* Extraído de DJ Mag ES 95