Entre lo clásico y lo contemporáneo

Autor: Diego Fernández
Fotos: Oliver Clasper

Djrum (pronunciado Drum, sí, con la J muda, aunque no lo parezca) es de esos oyentes perfeccionistas que deambula entre lo antiguo y lo contemporáneo. Experto mixer y Dj de altos vuelos, sus viajes en forma de set fluctúan del dubstep y footwork más crudo, al techno o breakbeat, pasando por el ambient, hip hop o drum n bass.

Si el pasado año decidiera embarcarse con un EP en uno de los sellos más reputados de la escena como R&S, el británico regresa ahora, después de y según él, un 2017 emocionalmente turbulento, con ‘Portrait With Firewood LP’, un nuevo largo bajo el brazo que oscila entre su clásico breakbeat y ambient techno, en su vasta mayoría. Y es que siendo probablemente su trabajo más maduro y bronceado, con menos sampling que nunca pero con un cierto enfoque hacia lo clásico, éste suena de lo más jazzy del británico hasta la fecha. Así nos lo cuenta…

 

Al grano, Félix: Te le leído varias veces decir que tu background viene del jazz. ¿Qué te parece la nueva ola de jazz británico que está apareciendo últimamente? ¿Cómo y por qué crees que este jazz está traspasando fronteras hasta recaer, incluso, en la escena electrónica actual?

Me resulta muy interesante ver cómo el interés por el jazz parece ponerse y quitarse de moda cíclicamente. A veces no es nada guay pero ahora parece ser lo más, quién sabe por qué. Pero al final es como todo, son corrientes que aparecen y desaparecen. Si te soy sincero, no tengo tan controlada la nueva escena de UK jazz. Mi interés siempre ha hecho que preste más atención a los discos, en vez de los directos. Desde crío, mi obsesión han sido los discos de jazz de los 60 y 70, pero nunca me ha llamado tanto ir a conciertos de jazz.

En la escena británica desde hace años, ¿cómo dirías que se diferencia la cultura de club actual en el Reino Unido, respecto a la de los comienzos de los 2000?

Creo que la gente cada vez se abre más a escuchar una mayor diversidad de estilos en los clubes que antaño. Y eso esto es algo apreciable año tras año, donde cada vez más, el público recibe con gratitud otros géneros y estilos. En mi opinión, es como si viera a la gente mucho menos tribal de lo que eran antes…

Siendo Dj mucho antes que productor, ¿dirías que tu eclecticismo en el estudio responde a las raíces de tu djing?

Te diría que sí, desde luego. En mi caso, empecé en esto del djing para conectar los puntos entre los diferentes géneros musicales. Y lo cierto es que eso es algo que creo que también hago (y se nota) en mis producciones.

Mezclando jazz, hip hop, funk o soul en tus comienzos, y viendo el hype que dichos géneros están experimentando actualmente, ¿nunca has pensado en crearte un nuevo aka para este tipo de música?

Siendo honesto, no, nunca lo he pensado, por lo menos no con un aka nuevo. Desde hace tiempo, intento hacer que mis influencias del hip hop sean más destacables y llamativas. Me encantaría hacer más hip hop pero no sé por qué, no soy capaz de hacerlo que encaje bien con otras producciones y estilos a los que le doy caña. De hecho, tengo un disco donde todos los cortes son de hip hop y no sé qué hacer con él. Puede que los publique en una especie de beat tape en algún momento, pero está por ver…

Destripando tu nuevo ‘Portrait With Firewood LP’, la nota de prensa reza algo así como: “un disco compuesto en un emocionalmente turbulento 2017”. ¡A qué se refiere? Causó esto que “solo” publicaras un EP durante todo el pasado año o se trataba simplemente de un artista allanando el terreno a lo que sería su próximo LP?

Justo, el álbum ha sido mi principal centro de atención desde hace mucho tiempo. Te diría que es en lo poco que he trabajado en todo ese espacio de tiempo.

Debo admitir que con este ‘Portrait With Firewood’ me he llevado un sorpresón. Creo que hay bastante menos sampling, más grabaciones de campo y un enfoque mayor hacia lo clásico. Y tú, ¿qué dirías?

Sí, en ese aspecto es bastante diferente a ‘Seven Lies’. Pero he de decir que en muchas otras características no creo que haya sido un salto tan grande. Siempre he tirado de muchísimo sampling de antiguos discos de jazz, y la mayoría de diseño sonoro que se escucha y aprecia en mis trabajos anteriores tienen como punto de partida samples de instrumentos acústicos, en la mayoría de ocasiones. Así que te diría que todavía hay bastante sonido acústico, como en mis trabajos pasados. Para este disco he limitado la paleta de sonidos acústicos con los que trabajar, solo eso. Por eso, el piano, cello, percusión y vocales son todas originales.

Que hablando de instrumentación real, son precisamente estos instrumentos (piano, chello y violín) parte de la pieza fundamental para la narrativa del trabajo. ¿Qué hay de las colaboraciones, cómo y por qué has decidido trabajar y contar con ellas? ¿Tenías ya en mente y antes de entrar en el estudio, un disco tan instrumental y emocional?

Sí. Todo el piano que se escucha en el disco soy yo tocando; todo el chello es de Zosia; y todas las vocales corren a cargo de Lola. Ya desde que empecé a madurar la idea del álbum tenía en mente que quería un chelista y una cantante para complementar las melodías de mi piano. Es algo que llevaba queriendo hacer desde hace tiempo, simplemente me llevó algo más de confianza llevarlo a cabo. Se trataba de crear una paleta de sonidos cohesivos y de tener mayor control sobre las estructuras melódicas, y esto es algo que puede resultar bastante complicado si trabajas con sampling. Estás limitado a lo que puedes llegar a hacer melódicamente por lo que sueles perder un poco de sutileza emocional.

¿Cómo ha sido la metodología de producción de este LP? Te lo has tomado como una jam sesión, o al revés, has ido hilando puntos hasta llegar al resultado que tenías en mente?

Te diría que es un poco de ambas. El punto de partida de muchos de los cortes han sido mis propias improvisaciones con el piano. Una vez tenía esta melodía, les daba forma hasta formar composiciones estructuradas en el ordenador. Con las voces y el chello de Zosia y Lola respectivamente, su proceso ha sido similar. Les hice improvisar por encima de la estructura que tenía y más tarde traté esos resultados como samples. De ahí a manipularlos a mi gusto, editarlos, cambiar su orden y su pitch, y darles forma hasta crear unas nuevas y frescas composiciones. Hay alguna parte que les mandé repetir debido a mis cambios, pero esa es un poco mi metodología de producción.

Al escucharlo, parece que todos los tracks encajan a la perfección, como si se tratara de un mix de-construido. Normalmente, el tracklist es un tema bastante importante y tedioso a la hora de cerrar un LP, ¿cómo ha sido este proceso?

Sí, muchos de los temas fueron concebidos para fluir y encajar unos con otros; otros en cambio, no. Por ejemplo, los cortes 2 y 4 fueron escritos para encajar, y con el corte 1, la intención era la de servir como intro al disco, una especie de overture. Podría muy fácilmente haber convertido esos cortes en una especie de track de muchos minutos, sin interrupciones; o con ‘Creature’ podría haberla convertido en un corte mucho más largo, pero me centré mucho en poder brindar a la gente algo que les gustara también como tracks individuales. Por eso he querido concluir todos los cortes con un silencio al final.

Aunque siga sonando a un breakbeat ambient techno, me resulta curioso ver como con el tan poco sampling de jazz que incluyes, suena probablemente lo más jazzy de Djrum hasta la fecha…

Ya sé por dónde vas (risas). En el caso de querer samplear algún piano de jazz, tenía claro el no usar el pasaje al completo sin haberlo modificado previamente un mínimo. En cambio, el hecho de poder tocar mi propio instrumento me permite incluir pasajes de piano mucho más largos sin cortar, editar ni modificarlo de ninguna manera. Así que al final esta libertad es la que me permite incluir secciones melódicas más largas tanto con el piano como con el chello.

Mientras confeccionabas el largo, ¿pensaste en algún momento en futuros bolos, la pista de baile, etc? En otras palabras, ¿has tenido algún tipo de presión a la hora de componerlo? Me refiero al público, sello, sentimientos personales…

Creo que un productor de música electrónica que hace música para bailar siempre tiene algo de presión por publicar música de baile y hacer música con la que realmente la gente baile. Creo que parte de esa confianza que he ganado de alejarme un poco de la música esencialmente creada para la pista de baile es el haberme creado una cierta reputación previa como Dj. Ya que la gente conoce mis habilidades como Dj, no siento la necesidad de tenerlos que convencer de ninguna manera, con ninguna de mis producciones. Aún así, tampoco me tiembla el pulso a la hora de hacer música estrictamente para la pista, eh.

Te he leído varias veces autoetiquetarte como una persona muy perfeccionista. ¿En este caso, cuándo y cómo sabías que ya habías acabado el álbum?
Siempre me gusta escuchar lo que he hecho y pensar qué es lo que he hecho de manera diferente. Pero en este caso, tenía bastante claras las estructuras de cada uno de los tracks, así que llegaba el momento en el que sabía perfectamente lo qué necesitaba cada corte. A partir de ahí solo tenía que llevarlo a cabo.

Te pregunto ahora por uno de sus cortes, ‘Showreel pt 3’. ¿Cómo así lo incluyes en este disco, y no en el mismo ‘Broken Glass Arch EP’, junto a ‘Showreel pt 1 y 2’? ¿Por qué publicarlo ahora, en un LP que tampoco tiene mucho que ver con el track?

La verdad es que tienes razón. Cuando publicamos ese EP, tenía empezado -pero no acabada- la Parte 3. Sabía que la tercera entrega no estaba finalizada pero tenía muchas ganas de publicar un EP en 2017, y más a través de R&S. Si hubiese esperado a tener terminada la Parte 3, hubiese pasado demasiado tiempo sin producir ni publicar nada. Y lo cierto es que compuse ‘Showreel Pt 1’ en mayo de 2015. ¡Estaba como loco por que viera la luz de una vez!

¿Qué hay de Illian Tape, cómo empiezas a colaborar con ellos? ¿Debemos esperar algo a través del sello de Zenker Brothers próximamente?

Me encantan esos chicos. Vaya sellazo. Me encanta la música que publican en cada referencia. En mi caso, nos pusimos en contacto a través de Internet porque a ambas partes nos flipaba lo que hacía la otra. Así que decidí enviarles unos temas que no encontraban hogar en casi ninguna disquera y el resto es historia. Me encantaría volver a trabajar con ellos y creo que el sentimiento es mutuo, así que sí, seguro colaboramos más pronto que tarde… Las estrellas se tienen que alinear solo un poco más.

Llevas sampleando jazz en casi todas tus referencias, pero siempre con un resultado oscilando entre el techno-breakbeat-jungle. ¿Eres el ejemplo perfecto de que, incluso en la música electrónica, todo empieza (y acaba) con el jazz?

(Risas) Sí, esas es una forma cojonuda de verlo. En la música está todo tan conectado… Nada existe de forma aislada

¿Qué hay de España? Con tus enérgicos Dj sets, ¿cómo así te vemos tan poco por aquí? Especialmente en el sur del país, donde estos géneros son masivos…
¡Dale! Me flipa España y me encantaría tocar más veces ahí. Así que mejor dímelo tú (risas). Puede que a los promotores de por allí les de un poco de respeto bookearme, al ver mis producciones, que son bastante más experimentales y ambient que mis sets. Cuando actúo como Dj en un club, actúo para el público y lo único que me importa es convertir la pista en algo divertido e interesante.

Gracias por los minutos, Felix. Nos vemos pronto.

Gracias a ti. ¡Un placer!

* Extraído de DJ Mag Es 090