It’s all about jazz

Autor: Diego Fernández
Fotos: Red Bull Content Pool

Hablar de Emma Jean Thackray es hablar de Groove, de beats y de jazz a la enésima potencia. Londinense de nacimiento y sin llegar a la treintena, esta antigua participante de la Red Bull Music Academy de París, se ha atrincherado, a golpe de jazz libre y experimental y percusiones y ritmos propios, como una de las jóvenes y nuevas promesas en alza de la escena jazz contemporánea británica.

Favorita de Gilles Peterson o Theo Parrish y asidua a la créme del jazz experimental a nivel mundial, la británica recae este mes de junio en el escenario SónarDôme –junto a otros 4 músicos de estudio- para presentar sus dos últimos trabajos en largo formato (‘Walrus Ep’ y ‘Ley Lines’). A continuación, una charla, a modo de aproximación idiosincrática al free jazz del nuevo siglo, con la ultra galardonada multiinstrumentista, beatmaker, compositora, Dj y remixer capaz de pegarle a todos los palos, o casi…

Hola Emma, yendo al grano que tenemos poco tiempo; muchos te han etiquetado ya como una de las nuevas promesas en alza de la escena de  jazz contemporáneo británico, “tutelada” además por gente como Gilles Peterson o Theo Parrish. Parece como si las cosas estuvieran yendo extremadamente rápido, ¿verdad? ¿Cuál es el truco para mantener la cabeza y los pies en el suelo?

En mi caso, llevo haciendo música desde hace mucho tiempo. Llevo componiendo desde hace aproximadamente 15 años y tocando la trompeta desde hace 20. No creo que las cosas vayan demasiado lentas o rápidas, no solo hago lo que me gusta si no lo que debo hacer. Componer música está en mi sangre y en mis genes y en eso es en lo que me centro actualmente.

Tú primer contacto con la música, ¿fue con el jazz, o me vas a sorprender con algún otro género?

Mi primer contacto con el jazz, por lo menos de manera consciente, fue como adolescente. Estuve aprendiéndome un famoso solo de fiscorno (instrumento) y al mirar en internet alguna versión diferente al original, de forma totalmente accidental acabé clickando en un link que me redirigía a un álbum de Miles Davis y Gil Evans, el ‘Sketches of Spain’. Desde que escuché ese disco, el jazz me conquistó por completo. Antes de eso, lo que escuchaba es lo que escuchaba en casa mi familia: casi todo rock y algo de soul, pero esas influencias me calaron hondo. Creo recordar que el primer álbum que me compré fue un casette del proyecto en solitario de Freddie Mercury.

Me resulta curioso ver cómo una niña sabe desde pequeña que quiere ser trompetista, y te lo digo yo, que toqué el saxofón durante casi 11 años; en mi caso, tuve que tocar por lo menos 10 instrumentos para saber por cuál me decantaba… ¿Cuándo te diste cuenta de que lo tuyo era la trompeta?

Desde pequeña ya sabía que quería ser una artista. Desde que tengo uso de razón, sabía qué es lo que quería exactamente. Lo cierto es que no sabía hasta qué punto pero la necesidad de crear y componer siempre ha estado ahí. No me empecé a tomar la cosa en serio hasta mi adolescencia, que es cuando empecé a componer en solitario y a tocar en diferentes bandas, abarcando géneros totalmente diferentes. Por entonces no sabía que acabaría en una escuela de música y mucho menos que haría una carrera de ello. Simplemente era algo que siempre he sabido y de lo que jamás he dudado, ni siquiera un segundo.

Respecto a lo que me dices de tocar tantos instrumentos antes de especializarme, tienes toda la razón. Yo también toco algún que otro instrumento y aprender sus diferentes técnicas es brutal. Ser capaz de expresarte mediante diferentes sonidos y poseer aspectos totalmente dispares en tu lenguaje musical es increíble. ¿Por qué hemos de limitarnos a una única manera de expresar nuestra creatividad?

Siguiéndote desde hace más de 1 año y escuchando tus mixtapes, uno se da cuenta que no solo tocas y escuchas jazz, si no que le pegas a los ritmos africanos, al grime, haces tus propios beats o incluyes cortes de disco cósmico. ¿Qué paralelismos destacarías entre el jazz y la música electrónica?

Desde luego que existen y se dan paralelismos. Si el asunto en cuestión se centra en el Groove y el ritmo, entonces procede del mismo origen. Las raíces son de África. La mayoría de música que escucho tiene sus raíces ahí, pero siendo honesta, creo que puedo escuchar cualquier cosa y encontrar algo interesante en ello…

¿Como por ejemplo? ¿Qué llevas en el teléfono? ¿Cuánta electrónica consumes en tu día a día?

Electrónica escucho mucha. Me encantan el house y el techno, e incluso también produzco música de esos géneros, solo que no la he publicado nunca (risas). Mi propio gusto por el jazz que no es jazz es bastante electrónico. Cuando actúo en directo utilizo samplers, pedales y sintetizadores. Incluso incluyo kits de bombos y cajas puramente electrónicos, así como otros instrumentos analógicos. Lo cierto es que todo lo que suelo escuchar y lo que me gusta en mi día a día, es bastante palpable en mis trabajos.

22a collective, Yussef Kamaal, Rhythm Section, Nubya Garcia, Ill Considered, Toshio Matsura, Yazz Ahmed, Idris Ackamoor & The Pyramids, Standing on the Corner o Sons of Kemet son solo algunos nombres que están saliendo a patadas de la escena jazz contemporánea británica. Me da la sensación de que os apoyáis muchísimo entre vosotros, algo a lo que supongo no estamos tan acostumbrados en la escena electrónica como tal. ¿Cuál dirías que es el secreto de vuestro éxito, me refiero al por qué de tanto jazz británico en primer plano internacional?

El jazz no está muy bien pagado, así que para que podamos sobrevivir todos, tenemos que estar ahí los unos para los otros. Apoyamos mucho los lugares donde creemos que podemos germinar y mostrar nuestro arte al mundo, como Total Refreshment en Londres. Además, hemos tocado en bandas de unos o de otros y nos apoyamos como buenamente podemos. En el mundillo del jazz actual no hay tiempo para envidias, rivalidades o trabas, solo queremos tocar música los unos con los otros, o incluso tocar la música de otros mientras actuamos como Djs… Que por cierto, he de confesarte que nunca he conocido a Idris Ackamoor pero llevo escuchando a los Pyramids desde hace mucho tiempo. ¡Si me leen, que sepan que me encantaría hacer algo con ellos!

¿Cuál dirías que ha sido el principal catalizador para que este nuevo jazz británico acabe tomando una aposición dominante en la escena electrónica a nivel mundial?

Creo que cada uno está haciendo –o intentando- hacer la música que más le llena, más que preocuparse por lo que terceros puedan pensar lo que es jazz y lo que no, bien si usamos la instrumentación necesaria para ello o la forma en la que componemos los temas. Pero te diría que la gente de otras escenas nos está empezando a escuchar con atención porque se están dando cuenta que estamos haciendo un rollo totalmente diferente al resto, siempre inspirados por otro tipo de música. Londres es una ciudad increíble, repleta de ricas culturas musicales y gente de todas partes, y todo ello ayuda y alimenta la música que actualmente estamos haciendo.

Hablando de producción, pareces haberle pillado el gustillo, lanzando hasta dos álbumes en menos de un año. Desde luego influencias no te faltan…

En mi caso, estoy componiendo siempre. Quizás no sean temas totalmente acabados ni muy largos, igual solo se trata de pequeños fragmentos, pero el trabajo en el estudio es constante. Mi inspiración es igual de constante; todo me influencia, desde un pájaro en mi ventana o un jam sin sentido con un instrumento de percusión, hasta sentarme a escuchar discos: todo me inspira. Siempre estoy buscando nuevas cosas y elementos y no paro de escuchar de todo, eso es lo que creo mantiene mi mente y creatividad al día.

Que he de decir que ‘Walrus EP’ en realidad lo compuse en 2015, solo que no tenía el dinero para poder sacarlo en vinilo. Así que acabé publicándolo en 2016, mientras que ‘Ley Lines’ lo compuse a lo largo de 2017, junto con tanto otro material que puede que nadie escuche jamás…. Salvo yo (risas).

Que hablando de ‘Walrus’, fue nombrado como uno de los mejores lanzamientos de jazz del pasado año, según Bandcamp. Ahora regresas con ‘Ley Lines’, cuya principal diferencia es que ahora te embarcas en solitario. ¿Qué progresión sonora destacarías entre ambos álbumes?

Aunque esté tocando con una banda o en solitario, creo que todo procede del mismo lugar. Bien actuando como Dj, como líder de una banda de músicos, en el estudio o actuando en el escenario en solitario, mi sensación interna es que todo viene del mismo origen. En todo momento considero que estoy creciendo como músico, como productora y como oyente. Todo lo que hago me hace progresar y evolucionar como artista, no importa cuál sea el contexto en concreto.

Una de las características que más me ha llamado la atención en ‘Walrus EP’ es la introducción de un instrumento como la tuba a un disco de jazz, algo bastante poco usual cuando hablamos de la composición de este género. ¿Es este el ejemplo perfecto del nuevo free jazz contemporáneo, saliéndose de los parámetros propios de un género como el jazz?

Totalmente. ‘Walrus’ no es un típico álbum de jazz, y mucha gente a la que sigo tampoco está haciendo lo que otros llaman “típico” jazz. Pero mi uso de la tuba (o el de Sons of Kemet, por ejemplo) no es nuevo, al revés, hemos recapturado un antiguo elemento del jazz; es Dixie, es Nueva Orleans.

En mi caso, el uso de la tuba se debe a diferentes casos. Entre ellos, reimaginar el papel de un instrumento tradicional haciendo también un guiño a mis raíces, cuando tocaba en bandas de vientos en Yorkshire; o entretenerme con su onda sinusoidal para jugar con ese timbre; o para poder hacer música con uno de mis mejores amigos y miembro de mi banda, que toca el sousafón (tipo de tuba parecido al helicón utilizado normalmente en las bandas populares, de marchas y militares).

¿Y cómo es tu proceso de creación? ¿Sueles tirar de jams en el estudio o partes de ideas ya preconcebidas o escritas?

Normalmente y aunque no lo parezca, suelo tener la piezas terminadas –o casi- en mi cabeza, bastante antes de que empiece a grabar la primera nota. El improvisar jams puede que sea la chispa en algún caso concreto, quizá con un riff o un Groove, pero normalmente me alejo de ese proceso y compongo todo en un proceso separado. Trabajo en su estructura, intentando capturar la arquitectura de la pieza. Cuando les paso la obra al resto de la banda, ya tengo casi todas las partes escritas y una estructura totalmente cerrada y moldeada, y a partir de ahí es cuando improvisamos o jugamos con unos elementos u otros.

Cuando se trata de grabación por mi cuenta, lo haga de la misma manera, es mi forma de trabajar. Normalmente, tengo el producto finalizado en mi cabeza y juego a poder llegar a recrearlo tal y como lo siento. Soy compositora así como productora y lo cierto es que he escrito temas para multitud de bandas, incluyendo orquestas, y precisamente es esa forma de escribir partituras la que me permite curar hasta el más mínimo detalle. Pero por supuesto, me encanta improvisar y dejo también bastante espacio para ello

Y ahora con ambos trabajos acabados y presentados, ¿dónde y cómo lo pasas mejor, en solitario o acompañada por músicos?

Ambas formas han sido diferentes para lograr el mismo objetivo y ambos son igual de necesarios para mi; como el agua y el aire. El dedicar tiempo a expresar mi voz musical mediante diferentes formas, en mi estudio, en solitario o en mi propio tiempo, es como una especie de terapia para mi. Me encanta la paz y calma que me aporta. Pero no podría hacer eso el resto de mi vida sin poder tocar junto a otros músicos. Improvisar y actuar junto a terceros es ahora mismo donde y cuando más cómoda me siento, es cuando sale la auténtica yo.

Eres otra de las exalumnas de la Red Bull Music Academy. ¿Dirías que la Academia te ha abierto algún tipo de puerta? ¿Qué es lo que más te gustó de tu estancia en París?

RBMA fue una experiencia brutal e inolvidable. Lo cierto es que tampoco hice mucha música durante mi estancia pero la gente que conocí allí serán amigos para toda la vida. Fue brutal pasar dos semanas centrada únicamente en música; nada de facturas, ni compra en el mercado, ni coladas…. Pero con lo que más me quedo es con que me permitió centrarme en mi carrera como músico, lo que quería y lo que necesitaba.

Que hablando de la RBMA, vuelves a colaborar con ellos en la próxima edición de Sónar, tocando en el escenario Dôme. ¿Qué debemos esperar, un poco de ambos álbumes o un rollo más improvisado?

Justo, probablemente tocaré un poco de ambos pero haciendo un guiño especial a este último ‘Ley Lines’. Cada actuación que hago es totalmente diferente e improvisada. Cada uno es diferente a su manera y cada experiencia creo que es única, algo que me parece precioso. Esa naturaleza efímera y emocionante del jazz es lo que me mantiene en marcha.

Y por último Emma, actuar en directo en Worlwide FM o que te recomiende gratamente Gilles Peterson, es o no una de las metas de los artistas más jazzy del momento? ¿Qué sueño te queda por cumplir?

Mi sueño es poder seguir haciendo música, actuar, y dedicar mi vida a conseguirlo. Gilles me ha apoyado muchísimo, a mi y a muchísimos más aquí, en Londres. Lleva mucho tiempo haciendo bolos y actuando como Dj y pocos hay que escuchen más música que él, así que no solo tiene buen gusto si no que siendo una persona que ha escuchado semejante cantidad de música, que le guste lo que haces es todo un cumplido. La gente quiere actuar en WWFM porque el equipo humano es brutal, igual que su público. Es gente que escucha sin limitaciones, con mentes y oídos muy abiertos y siempre en búsqueda de algo nuevo, de géneros totalmente dispares. ¡Es la audiencia perfecta! Son la gente a la que quieres llegar con tu música porque serán ellos los que esperen con ansias tu próximo trabajo. Que por cierto, ¡tendré mi propio espacio en la emisora a partir de junio! ¡Os mantendré infirmados!

¡Que así sea, gracias y nos vemos en junio!

¡A ti! ¡Nos vemos en Sónar!

* Extraído de DJ Mag Es 089