Autor: Eduardo Pérez Waasdorp

Este mes nos trasladamos de nuevo a Vitoria para explorar el estudio de Kastil y su más reciente inquilino y compañero, J.C. Juntos forman No Spiritual Surrender, alias con el que lanzaban LP el año pasado. De lo mejorcito del curso, todo sea dicho. ¡Música, maestros!

¡Hola, chicos! ¡Gracias por vuestro tiempo! Empecemos por el principio, ¿qué os hizo meteros en esto de la producción de música electrónica?

J.C.: Yo antes de empezar en la electrónica ya había estado jugando con algunos programas de producción para hacer bases de rap, que era lo que más me gustaba de adolescente, y siempre me ha atraído la forma en la que se hacía la música.

Kastil: Para mi fue una evolución de las sesiones como DJ. Pinchaba la música de otros y me picaba la curiosidad de probar a producir mis propios temas para pincharlos y ver si funcionaban, después ya vinieron intereses mas amplios hacia música mas alejada del club.

¿Quiénes fueron los artistas que inspiraron e inspiran vuestra creatividad?

J.C.: Hay demasiados. Sé que es un cliché, pero es que es verdad, depende de para qué, y del momento de mi vida. A mi me gustan muchos tipos de música diferentes y eso lo llevo proyectando en mi carrera artística desde el principio. Me aburro de hacer patrones predefinidos, necesito cosas que me motiven, hay veces que encuentro inspiración en maquinas; otras en personas, o incluso series o películas; y otras, por supuesto, en otros artistas. Desde Iosu Expósito a Steve Albini, pasando por J Dilla, Dj Premier, a Juan Atkins o James Stinson.

Kastil: Pregunta difícil, ya que la lista es interminable. Consumo mucha música y la inspiración viene de todos los lados, muchas veces incluso en estilos que no tienen nada que ver con lo que estoy haciendo. Que se me ocurran ahora mismo, algunos nombres de los mas inspiradores: Wolfgang Voigt, Max Roach, Mika Vainio, la era 90s de Warp, Motown, Herbie Hancock, Cold Meat Industry, el viejo y nuevo Mego, Throbbing Gristle, Stefan Betke, Model 500, John Carpenter, Thelonius Monk, Prurient…

¿Os acordáis de cuál fue la primera máquina que os comprasteis? ¿Y la última?

J.C.: La primera fue mi Juno 106, que justo ahora mismo está siendo arreglado. Me ha dicho Damian que han encontrado una moneda de dos euros dentro y mucho pelo de gato. Es una movida, pero ahora sí que lo voy a cuidar bien. La última es el SH101 que le voy a comprar a Mario.

Kastil: De la primera no me acuerdo, creo que fue la MPC2000 o el s950, no estoy seguro. La ultima ha sido el Morphagene.

Hablemos de vuestro estudio… ¿Podéis hacernos una pequeña guía?

Kastil: Pues en resumen, cajas de ritmos y sintes tanto viejos como modernos, bastante procesadores outboard, y modulares que son la parte predominante de nuestro sonido ahora mismo. Siempre me ha gustado aprovechar las virtudes de lo analógico junto con las de lo digital, ya que en conjunto crean la herramienta mas potente.

Dentro del estudio, ¿quién hace qué? ¿Tenéis alguna especialidad?

J.C.: Yo creo que yo tengo la especialidad de aportar ideas chifladas y Mario la de ser un tipo serio y técnico. Eso es en apariencia, pero la verdad es que él está también muy loco, algunas veces pienso que más que yo.

Kastil: (Risas), los tiros van un poco por ahí, sí. Lo bueno es que el proceso es muy divertido. Por ejemplo, el arreglo me toca casi siempre hacerlo a mi, y como él pasa de esa parte, muchas veces los hago en plan random, y resulta que al final quedan de puta madre. Hemos adquirido una habilidad especial para compensar los puntos flacos de cada uno (risas). Poniéndonos serios, creo que la gracia de nuestra colaboración es precisamente este contraste, tanto técnico como creativo.

Vuestro último trabajo, ‘No Spiritual Surrender’, salió a finales del año pasado a través del sello de J.C., Cabrera… Ya nos contasteis sus entresijos en la entrevista que os hicimos en noviembre ¿Qué os inspiró a hacer este trabajo?

J.C.: Llevamos haciendo música juntos y compartiendo proyectos prácticamente desde que me mudé a Gasteiz, teníamos muchísimo material que habíamos grabado y pensamos que teníamos que hacer un álbum con todo eso. Al final salieron casi dos. Uno es el que sacamos en Cabrera, y el otro lo regalamos como una edición especial en Mugako.

También nos contabais que el equilibrio no es lo vuestro, y que os decantáis más por el caos con coherencia sonora… ¿Puede ser esta la ‘firma’ sonora de No Spiritual Surrender?

J.C.: Absolutamente, el caos es lo que más nos llama, ¡así nos va!

Kastil: 100%, nunca esperes un sonido encasillado de No Spiritual Surrender. Con este proyecto intentamos hacer lo que nos gusta lo mejor que podemos, sobre todo en la fase actual con los nuevos temas en los que estamos trabajando. Quizás no es normal moverse de los 70 a los 180 bpms entre un tema y otro, y somos conscientes de que no son los estándares que la industria demanda actualmente, pero disfrutamos con ello.

Nos contaba Kasper que es Mario el jefe de los modulares y que él tiraba más por los sintes tradicionales de teclado… Kasper, ¿ya has pillado un poco el gusto por lo modular? ¿O no es un tema para ti?

J.C.: Si, sigue exactamente igual. Aunque últimamente sí que le he prestado un poco más de atención en el estudio, y la verdad que está muy bien, pero de momento tengo suficiente con lo mío.

En vuestra entrevista hablábamos de que en la electrónica ha habido una cierta tendencia al uso excesivo y casi prototípico de la síntesis modular (evidentemente no es vuestro caso)… Esta pregunta va dirigida, sobre todo, a Mario… ¿Cuál es el truco para conseguir un sonido distinguible y propio en una bestia modular?

Kastil: Esta es una pregunta curiosa, cuando hablas de uso excesivo y casi prototípico de modulares, entiendo que te refieres al “uso” en sí simplemente, no al resultado, ya que con un modular es muy difícil sonar siempre igual. Quizás este “exceso” es debido a la saturación de artistas que lo usan, pero no en su sonido. El problema es como todo, el mal uso. Si produces música con un modular para solo hacer bleeps sin sentido, como el reciente video que circulaba por las redes de una artista techno muy conocida, creas una mala imagen o incluso repulsa generalizada hacia el producto. Simplemente creo que es una herramienta infinita, y personalmente, la mas creativa de todo lo que he utilizado hasta ahora, pero también la mas compleja y difícil de manejar. Hacer un buen hook para un tema con un sintetizador tradicional es mucho mas rápido y sencillo, porque no necesitas tanta experiencia o conocimiento, de hecho tienen presets que puedes usar directamente en tu música. No creo que exista ningún truco mas que la practica para conseguir un sonido decente con un modular, la constancia y la paciencia son las que te ayudan a crear lo que tienes en la cabeza con ellos.

¿Hay algún artista o artistas con los que os gustaría colaborar? ¿Quién(es) y porqué?

J.C.: A mi me encantaría colaborar con C. Tangana, la verdad. A Mario no le gusta nada, pero creo que nos vendría de puta madre para dar el salto a los grandes escenarios.

Kastil: Siguiendo el topic soñador, se me ocurren varios según el tipo de proyecto, pero los mas notables serían: Stephen O’Malley, Henrik Nordvargr, Chris Clark, Maiko Okimoto, Richard Devine o Suzanne Ciani.

El año pasado presentasteis parte del disco en Mugako y algunas salas. ¿Planeáis continuar desarrollar más allá el formato directo? ¿Cómo lo configuráis?

J.C.: Justo ahora mismo estamos planteándonos eso. Mi idea es presentarlo por primera vez en la próxima edición de Mugako, pero yo no he hecho un directo jamás y tengo bastante trabajo por hacer.

Kastil: Queda prometido en esta entrevista que se va a poner las pilas y pronto lo tendremos rulando (risas).

Pregunta incómoda… ¿cómo veis la escena nacional en estos momentos? El enorme talento que destila – El_Txef_A, Skygaze, Kresy, Pépe, Reykjavik 606, Clip, Daar, JASSS y un largo etcétera – ¿es correspondido con apoyo del público/promotores? ¿Cómo podemos mejorar como escena?

J.C.: Creo que ahora mismo está bastante bien, al menos mejor que hace algunos años. El problema es que las nuevas generaciones de este país no le prestan mucha atención a la música electrónica, están más en otro tipo de escenas. Pero si que es verdad que en los últimos años veo que suceden más cosas. Eso hablando del público en general. Artísticamente ahora mismo estamos a un nivel muy alto, hay mucha gente haciendo de todo y rulando por todo el mundo.

Kastil: Hay muchísimo talento nacional y en todos los estilos. Si que quizás falta apoyo por parte de promotores a este talento, ya que muchas veces nuestro trabajo esta más valorado fuera de nuestras fronteras, pero entiendo que es un problema que radica en el público y afecta de manera directa a la programación por parte del promotor. La verdad que recientemente estoy viendo un gran apoyo por parte de publico nacional y estoy muy agradecido, es algo que me alegra un montón precisamente por como están las cosas.

¿Qué otros proyectos tenéis preparados para este 2018?

J.C.: De momento, lo único en que pienso es que me voy a vivir a Madrid y tengo que preparar toda la mudanza, todo lo que pase después, me lo replantearé cuando este allí, pero mi idea es ir y darle duro.

Kastil: Varios discos terminados que saldrán en los próximos meses, y mucho curro de estudio en varias colaboraciones que me hacen mucha ilusión y que irán tomando forma de releases en breve.

Finalmente, chicos, ¿qué consejo le daríais a los productores, tanto experimentados como principiantes?

J.C.: Como productor creo que lo más importante es trabajar en la música y encontrar tu propia película y que seas honesto con ella. Eso es lo que yo más valoro y creo se nota mucho cuando alguien no lo es.

Kastil: Escuchar, escuchar y escuchar muy atentamente la música que te gusta, mucha paciencia y disciplina de trabajo, y sobre todo no hacer las cosas pensando en el “que dirán”.

* Extraído de DJ Mag Es 088