Tras una serie de conversaciones secretas con el ayuntamiento de Islington y la policía.

Una de las noticias más tristes de este 2016 sin duda fue el cierre indefinido del icónico Fabric londinense. Tras dos muertes relacionadas con el consumo de drogas en su interior (excusa oficial de su cierre), y con cientos de teorías de la conspiración en torno a la gentrificación del barrio de Islington como telón de fondo, el ayuntamiento local y la policía decidieron no renovar la licencia del local, lo que trajo un aluvión de mensajes de rechazo ante la decisión por parte de los pesos más pesados de la industria y la cultura.

Hoy ha salido la feliz noticia de su reapertura, tras una gran campaña de movilización y donaciones para hacer frente a los costes legales. La semana anterior ya habían salido informaciones de conversaciones secretas al más alto nivel, hasta que hoy nos hemos enterado que finalmente el acuerdo se había sellado en el tribunal de Highbury.

Con 38 nuevas condiciones, el acuerdo ha sido redactado tanto por fabric como por la policía y lo han hecho público en un comunicado conjunto. Entre las nuevas condiciones se incluye la incorporación de un nuevo sistema digital de lectura de identificaciones, métodos de cacheo más exhaustivos, cambios físicos en el club y prohibiciones de entrada de por vida para todo aquel al que se le encuentren drogas o intente comprarlas dentro del club.

Podéis leer el artículo al completo, incluyendo el comunicado, en inglés, a través de Resident Advisor (https://www.residentadvisor.net/news.aspx?)