En esta serie de entregas, os contamos cómo han ido varios festivales a los que hemos acudido esta temporada

The Ark Cruise
Cuando los sueños se vuelven realidad…

Autor: Eduardo P. Waasdorp
Fotos: The Ark/Nachtschaduw/Marc Sethi

 

The Ark Cruise llegaba este 2018 con una entrega doble a finales de agosto y principios de septiembre. Siendo el segundo año que se llevaba a cabo este concepto que aglutina fiesta electrónica del más alto nivel y las comodidades de un crucero por las aguas del Mediterráneo, The Ark puso sobre la mesa un line up variado y consolidado, con una mezcla entre promesas de la electrónica y curtidos artistas de la escena, especialmente en la programación curada por Burn Residency. Además, el certamen organizado por la marca decidió que este año, The Ark fuera el escenario final para el anuncio de su ganador de este año.

Nosotros pudimos acudir al segundo viaje – del 3 al 7 de septiembre –, que haciendo el recorrido Barcelona-Sète-Ibiza-Mallorca-Barcelona, traía como principales reclamos musicales a Infinity Ink, Miguel Campbell, Mirko Loko, Dada Life, Coyu, Victor Ruiz, Solardo, Route 94, Art Department, Yousef, The Menendez Brothers, Adriatique, Agents Of Time y los embajadores de Burn Residency, Luciano, Loco Dice, Nastia y Hot Since 82, repartidos entre todos los días y en los diferentes escenarios repartidos por todo el barco. Además de ellos, una serie de prometedores artistas y los participantes en la edición 2018 de Burn Residency, y sus anteriores ganadores – Lollino y Furkan Kurt.

The Ark es un oasis flotante de fiesta – quizá por eso el nombre de uno de sus escenarios principales –. Todo está pensado para la comodidad absoluta del clubber, desde que se levanta hasta que se acuesta. Una vez embarcados en el Vision Of The Seas de Royal Caribbean, la embarcación que albergaba este año el festival-crucero, y tras la comprobación de seguridad de rigor (obligatoria en cualquier viaje en barco) nos pudimos dar cuenta del buen rollo y gran ambiente que reinaba entre los asistentes – en su mayoría procedentes de Bélgica y Holanda –.

Desde el primer día, la cubierta superior del barco se convirtió en el epicentro de la fiesta. El escenario The Oasis – que cada noche comandaba una marca de clubbing diferente: The Ark, Versuz, City Queens y Burn Residency – era un hervidero de gente desde primera hora de la tarde. Ubicado justo delante de la piscina, era un lugar ideal para echar unos bailes mientras el barco surcaba las cálidas aguas del Mediterráneo, con suficiente espacio para poder bailar en todo momento sin agobios. El primer día, Nico Morano fue uno de las grandes sorpresas por su selección y saber hacer, además de nombres como Miguel Campbell e Infinity Ink, que nunca defraudan.

Sin embargo, el escenario Burn Residency, ubicado un par de pisos por encima de la cubierta principal, era el que concentraría los primeros días a los grandes nombres y las actuaciones de los embajadores Burn de cada país – entre ellos, Anabel Sigel, representante de nuestro país y ganadora de la edición 2018 –. En un espacio de auténtico club, reducido, íntimo, con un gran sistema de sonido, una pista de baile un tanto reducida pero cómoda, Burn Residency tuvo su hogar durante los tres primeros días, en los que los 10 Embajadores de Burn, además de Luciano y Mirko Loko (el primer día); Loco Dice y Nastia (el segundo); y Coyu y Victor Ruiz (el tercero); tuvieron carta blanca para hacer bailar al respetable hasta altas horas de la madrugada. El último día, toda la acción, con Hot Since 82 y Art Department a la cabeza, seguidos por los anteriores ganadores, Lollino y Furkan Kurt, se trasladó a la cubierta principal para poner la guinda a un viaje de auténtico ensueño, en la que The Ark ha vuelto a demostrar cómo se puede hacer un festival diferente y con una oferta realmente única.

Para los temerosos de los vaivenes de los barcos, podemos garantizar la absoluta comodidad de todo el viaje, haciendo de esta una experiencia realmente diferente y casi única en el actual panorama de encuentros electrónicos a nivel europeo.

 

BURN RESIDENCY: EL REINADO DE ANABEL SIGEL


Como apartado especial, hay que destacar las infinitas emociones vividas en el marco de esta edición de Burn Residency. El certamen auspiciado por la marca de bebidas energéticas llegaba a su 8va edición con mucha expectación, sobre todo por el nivel altísimo de los participantes de este año.

Gente como Morttagua (Brasil), Phil Jensky (Polonia), Vibeke (Noruega), Just2 (Rumanía), Molø (Suecia) o Anabel Sigel (España) demostraron en cada una de las fases de este año el altísimo nivel que ha alcanzado la competición en sus ocho años de vida. Tras una exhaustiva fase de selección en cada país, tan solo 10 de los embajadores pudieron llegar a la reunión del IMS en Ibiza en Mayo, y actuar después en A Summer Story (Madrid, España), Kappa Futur Festival (Turín, Italia) y finalmente en The Ark.

Las emociones estaban a flor de piel hasta momentos antes del anuncio final, que tuvo lugar por sorpresa durante la sesión de Loco Dice el segundo día. Repentinamente, el nombre de la ganadora apareció en la pantalla ubicada detrás de la cabina: Anabel Sigel, nuestra representante, se alzaba con la corona y el premio. La delegación española estallaba en alegría ante el anuncio, que confirma a la DJ canaria como una auténtica fuerza a tener en cuenta por la escena.

A pesar de ser casi desconocida en el circuito, Anabel es una DJ que rebosa talento, repertorio técnica y saber estar, como demostró a lo largo de todo su recorrido en Burn Residency 2018, convenciendo a un jurado tan exigente, compuesto por Loco Dice, Nastia, Luciano, el recién incorporado Hot Since 82 o un cazatalentos tan experimentado y respetado como Philip Straub, alma mater del proyecto.

Anabel Sigel sigue así los pasos de Javi Row captando la corona de Burn Residency para nuestro país, una iniciativa que premia el talento emergente, con el fin de brindarle no solo una infraestructura estable para gestionar su carrera, sino las herramientas y formación que necesitan para poder convertirse en artistas autosuficientes y con algo que aportar a nuestra escena. El potencial de Anabel es infinito. Sino, tiempo al tiempo. ¡Felicidades y hasta el año que viene!