Una fuerza indomable

Helena Hauff es una de las mejores DJs del mundo. No solo lo decimos nosotros. Lo dice su proyección, su carrera y prácticamente todas las personas que han podido experimentar sus bacanales electrónicas. Siendo una auténtica vorágine tras los platos, amante de lo analógico y de lo real de este mundo, el romanticismo detrás de su perspectiva es un soplo de aire fresco que cuesta encontrar en una escena abarrotada de postureo. Casi dos años después de nuestro primer encuentro, creímos necesario darle un altavoz aún mayor para que gritase a los cuatro vientos qué es lo que piensa. Por eso y por méritos propios Hauff es nuestra primera portada femenina en mucho tiempo – quizá demasiado – y desde luego no la última. Hablamos con la germana de todo y ella no se amilana ante nada. Este año la veremos mucho por nuestro país, así que agarraos ante su torbellino de electro y techno. ¡Música, maestra!

Autor: Eduardo Pérez Waasdorp & Diego Fernández
Fotos: Fabian Hammerl

¡Hola, Helena! Es genial volver a hablar contigo. La última vez que hablamos ibas a actuar junto a Ben UFO en Sónar 2016, así como otras fechas ese año en nuestro país. ¿Cómo ha empezado tu 2018?

¡Muy bien! Tomándome unas merecidas dos semanas de descanso, que realmente necesitaba, y acabo de volver de mis primeros bolos este pasado fin de semana, dos en Francia y uno en Dublín. Muy divertido volver a estar de tour, fue un gran fin de semana. ¡Así que un gran comienzo!

Hemos visto como uno de tus géneros fetiche ha vivido un auténtico revival: el electro. Nuestra revista hermana, DJ Mag Reino Unido, hasta le dedicó un especial. Llevas desde el principio de tu carrera con el electro. ¿Te acuerdas de tu primera experiencia con el electro?

Una de mis primeras experiencias fue comprarme un CD de Radioactive Man, ‘The Uranium’, de 2001, y así descubrí el auténtico electro. Y sigue siendo uno de mis álbumes favoritos de electro de todos los tiempos. Luego descubrí a Drexciya, como todo el mundo (risas). ¡Son el grupo más grande del género! Y me enamoré perdidamente de su música.

¿Qué piensas de este revival?

El por qué realmente no lo sé. Creo que puede ser porque la gente al oírlo ahora le suena fresco y nuevo, sobre todo para las nuevas generaciones. Realmente me encanta que el sonido llegue a una audiencia más grande porque creo que realmente se lo merece. Me acuerdo que el electro-clash sí que consiguió un gran seguimiento, a principios de los 2000, pero el electro tradicional no se llevó demasiado reconocimiento, solo un poco en torno a los 90.

Sabiendo que la música “alegre” y melódica te pone agresiva, como dijiste en una entrevista, ¿qué hay del house?

De hecho, cuando empecé a pinchar en torno a 2008 sí que toqué un poco de house, porque hay una gran escena de house en Hamburgo, mi ciudad. Compraba y vendía discos, y había grandes fiestas en Hamburgo, que hacían la gente de Smallville Records y otros sellos. Conocías a gente muy interesante, así que empecé tocando house, pero no por mucho tiempo. Realmente no es mi sonido, no es de donde vengo. Descubrí el electro y el techno antes que el house, y me gustaban más. Todavía tengo unos cuantos discos de house en casa, pero en verdad no es lo mío.

También, durante 2017, hemos visto como la mujer ha tomado un papel cada vez más protagonista en la música de baile. ¿Crees que es el comienzo de un cambio altamente necesario?

¡Sí, totalmente! Creo que es brillante que las mujeres nos llevemos el reconocimiento que merecemos. ¡Ya era hora de que sucediese! Es algo bueno y espero que aliente a más mujeres a meterse en la electrónica. Que no se asusten de una industria dominada por hombres. En mi caso eso nunca me asustó, ni siquiera pensaba en ello, solo quería hacer música y nunca me pasó por la cabeza el que no podría hacerlo por ser mujer. Creo que algunas sí que se pueden sentir intimidadas por los tíos, así que es bueno tener modelos a seguir femeninos que puedan mostrar que triunfar en esta industria es posible.

Tenemos curiosidad con respecto a otro tema… No tienes ningún perfil en redes sociales. Tiene que ser algo liberador, ¿no? La mayoría de nosotros en este gremio somos esclavos de las redes sociales…

¡Está genial! (Risas). Y lo mejor de todo es que no lo necesito. Parece que es posible triunfar sin redes. Casi se ha convertido en un reto. Porque todo el mundo parece decir ‘para triunfar en este mundo, necesitas redes sociales’. Todo tiene que ser perfecto, te tienes que promocionar y todo eso. Pero, obviamente, soy el ejemplo de que no tienes que formar parte de ello si no quieres. Y también me da tiempo para hacer más cosas, porque como tú mismo has dicho, te conviertes en esclavo y asumo que debe quitarte mucho tiempo. Supongo que también es bastante adictivo. Está bien estar fuera de todo eso. Y también no leer todos los comentarios que puede haber. Sé que hay un perfil falso con mi nombre, pero yo no tengo nada que ver…

Eso te iba a preguntar, ¿conoces a la persona que lleva tus redes no oficiales?

No, no tengo ni idea de quién es. Es un perfil falso que alguien puso en mi nombre, pero no tengo nada que ver en ello. No sé quién es…

Y, ¿en qué momento decidiste no tomar parte en este juego de los likes?

Me acuerdo, en torno a 2007 creo, me hice un perfil de MySpace, solo durante dos meses, porque me volví adicta y sentí como que me lo tomaba más en serio de lo que debería. Y me sorprendió el ver cómo me hacía sentir y lo que me hizo. Me encantaba que alguien comentara en mi perfil y me di cuenta de que era algo perverso, que no estaba bien, y me prometí a mí misma no meterme en nada parecido, porque no estaba bien.

Algunos dicen que las fotos son el reflejo del alma. Tenemos curiosidad por las fotos que nos has mandado para este reportaje, con un aire muy punk/grunge. ¿Qué idea había detrás de ellas?

(Risas) No es que hubiera una idea detrás. El fotógrafo, Fabian Hammerl, es un gran amigo y fuimos a un festival y me tomó unas fotos. Desde ese momento siempre pensé que podíamos usar esas fotos para algún reportaje, por el espacio que hay en la foto, y captura el ambiente del momento perfectamente. Para mí tenía sentido y cuando contactasteis conmigo para hacer este reportaje todo encajó a la perfección. Me encanta ese estilo de fotografía, crudo, analógico… Probablemente, diría que me representa a mí y a mí música muy bien…

¿Es cierto que no tienes tarjeta de crédito?

(Risas) Más o menos… Me pillé una tarjeta pre-pago, de estas que se recargan con un saldo, antes de irme a EEUU en verano. Fue la primera vez que me hice algún tipo de tarjeta bancaria. De hecho, ahora ya no tiene dinero, porque ya no la uso. Así que sí, ahora tengo una, pero no la uso (risas).

Bueno, pero imagino que tendrás cuenta de banco, ¿no?
(Risas) Sí, cuenta de banco sí (risas). No podría trabajar sin una. Sé de DJs que no tienen cuenta, no se van de tour con tanta frecuencia, por lo que es viable que les paguen en efectivo, solo dentro de Alemania y en clubes pequeños. Aunque te diré que Alemania es un país muy acostumbrado a usar efectivo, hay muchos sitios en los que no puedes pagar con tarjeta, como en clubes y bares. No es como en Reino Unido o los países escandinavos, en los que todo es cashless. Para los alemanes no tener una tarjeta no es algo raro. En mi grupo más cercano se me ocurren fácil 10 personas que no tienen tarjeta.

Volviendo al pasado 2017, tuviste la oportunidad de aparecer mensualmente en el programa de radio Residency de Radio1 de la BBC, además de tu Essential Mix. ¿Tener un espacio en Radio1 es uno de los objetivos de cualquier músico electrónico de hoy?

No sé, nunca lo había pensado antes de que me lo preguntaran. Me refiero, en Alemania no tenemos esa cultura de la radio. Tenemos radios underground, pero no una emisora grande que le dedique tiempo en prime time a la música electrónica. Fue una gran experiencia, aunque conllevaba mucho trabajo, aun siendo una vez al mes. Tenía que sumarle a eso hacer música, irme de tour, etc. Fue genial y, sobre todo, lo que más me gustó fue que fuera como un programa de radio al uso, pudiendo hablar entre tema y tema, poniendo cada canción en contexto, en lugar de un mix continuo. Podía comprar un disco, ponerlo, y luego poner uno completamente diferente porque la radio te permite eso. ¡Fue genial!

¿Continuarás en 2018?

No, fue una cosa que duró un año, ahora ya hay otra ronda de artistas haciéndolo, creo que lo cambian cada año, además de los residentes fijos, como B-Traits, Pete Tong, etc.

Este año vuelves a Sónar y nos enteramos hace poco de que también estarías pinchando en Dekmantel… Me acuerdo de que en nuestra anterior conversación me contabas de tu relación amor-odio con los festivales por el trato más directo que hay en los clubes… ¿Sigue siendo así?

(Sonríe) Ahora tengo que decir que me gustan mucho los festivales (risas). Es cierto lo que te conté la primera vez que hablamos. Algunas veces puede ser un poco impersonal, porque no llegas a conocer a la gente del país, de la ciudad y de la escena, solo llegas, haces lo tuyo y te vas. Pero la atmosfera de los festivales puede ser muy buena. Y es muy emocionante tocar delante de miles de personas. ¡Me resulta muy placentero! (Risas). Obviamente sigo disfrutando de tocar en clubes pequeños, como en el que estuve el fin de semana pasado, para unas 200 personas. Muy pequeño, un ambiente muy íntimo, fue genial hacerlo. Pero ahora disfruto más los grandes escenarios. Es algo diferente, pero mola.

En cuanto a producción, el año pasado vimos la reedición de tu compilación ‘A Tape’, a través de Dark Entries. Originalmente fue un casete… ¿por qué ese formato?

Más que elegir el formato, el formato me eligió a mí (risas). Sobre todo porque el manager del sello Handmade Birds, que por cierto es de Texas, se puso en contacto conmigo y me ofreció hacer el release en casete y me pidió unos tracks para publicar y los tenía, y pensé que podían ir muy bien juntos. Tengo cierta historia de trabajar con ese soporte, porque cuando era niña fui gran fan de los casetes. Grabé mucha música así, debo tener más de 100 en casa… Me encanta el formato, pero al final soy DJ de vinilo, por lo que me encanta que también saliese en vinilo para poder pincharlo.

Es cierto que el casete ha revivido un poco, ya que ahora viene en algunas ediciones especiales, pero ahora muy poca gente tiene reproductor de casete en casa…

Es probablemente algo un poco friki. Obviamente no es algo para las masas, pero lo bueno es que tienes algo físico, un objeto, y lo bueno para los sellos es que se puede hacer muy barato y rápido. Si te contase todos los problemas que he tenido con mis sellos y las plantas de prensado… El último lanzamiento tuvo un retraso de seis meses. ¡Eso es demasiado tiempo! Además, es caro y un riesgo si no vendes los discos. Los casetes son una buena oportunidad para los sellos más pequeños de poder sacar música muy rápido y muy barato, y además tener un objeto físico…

Hablando de tu sello, Return To Disorder, ¿cómo va?

Va bastante bien, no prensamos muchos discos, quizá tiradas de 300 máximo. El último salió el lunes 29 de enero, es de un productor parisino llamado December. Está genial sacar la música de la gente que me gusta…

¿Cómo te pones en contacto con ellos? ¿O te envían promos?

Algunas personas me mandan promos, sí. Otras conozco gente en los clubes y nos ponemos en contacto. También de amigos, un par de personas de Hamburgo, como ahora que estoy trabajando en una compilación con un productor muy joven de Hamburgo, con gran talento. No busco gente, solo va surgiendo.

Me acuerdo de hablar contigo de la cantidad de música que estaba saliendo y lo difícil que es filtrar… ¿Te llega mucha música ahora?

Sí que me llegaban muchos, cuando tenía mi dirección de correos online (risas). Ahora ya la quité porque no necesito promos nuevas, porque tengo muchos tracks por aquí y por allá, y toma tanto tiempo publicar un tema ahora mismo – está todo muy retrasado – y lo siguiente que tengo ya debería haber salido.

Por otra parte, siento que mi trabajo en verdad es filtrar toda esa música. Para eso somos DJs, ¿no? Es lo que tenemos que hacer. Tenemos que revisar mucha música de mierda para encontrar lo bueno. Es parte del trabajo.

¿Cuál es la fuente de tu música? ¿Cómo confeccionas tu selección musical?

Probablemente sea internet. Compro muchos discos en Discogs, en Clone Records, también me encanta ir a tiendas de discos, sobre todo cuando viajo. Aunque cuando lo hago casi no tengo tiempo para ir a las tiendas, pero es genial ir a tiendas en los diferentes países. Y también me encanta ir a las tiendas de Berlín, porque hay tanta gente que hay siempre mucho movimiento.

Lo que sí es un hecho es el revival del vinilo. ¿Cuánto te gastas al mes?

Bueno… Tiendo a comprar discos bastante baratos. No necesariamente me gasto mucho dinero en cada copia, hay algunas copias que sí son más caras, pero te diré que máximo habrá 10 discos en los que me haya gastado más de 50 euros.Bueno, quizá más de 50 (risas). Pero he visto precios en Discogs que son ridículos. Al mes será entre 50 y 200€, depende. Hay meses que encuentro de todo y otros meses en los que no me gusta nada. Pero algunas veces sí que compro muchísimo.

¿Ya tienes un problema de almacenamiento?

(Risas) Sí, un poco. La habitación donde tengo todos mis discos y sintetizadores es muy pequeña y también, con mi forma de trabajar, los tengo por el suelo, y en estanterías en la pared, nunca encuentro nada, ando siempre perdida. Quizá estaría bien pillarme un piso más grande (risas). En verdad no soy una coleccionista de discos per se, todo lo que tengo es para pinchar y no busco tener las ediciones originales o una determinada edición. Para mí es una herramienta. Tengo un puñado que sí son para escuchar en casa, pero el resto los tengo para pinchar.

También tienes una gran relación con Ninja Tune. El año pasado el sello publicó LPs de Bicep, Bonobo, Nathan Fake, etc., además de tu EP ‘Have You Been There, Have You Seen It’. ¿Fue este la antesala de tu próximo largo?

¿Quizá? (Risas). Definitivamente estoy trabajando en algo, pero porque viajo demasiado está siendo un proceso un poco lento y encontrar tiempo, sobre todo espacio mental, es difícil. Pero sí, estoy trabajando en ello.

En nuestro anterior encuentro no tuvimos tiempo de hablar demasiado de tus primeros días en Hamburgo, del Golden Pudle, etc. Fuiste residente allí y tocas con cierta asiduidad. ¿Cómo tu trabajo en ese club te ha convertido en la artista que eres hoy?

Creo que es importante tener residencias en clubes pequeños, sobre todo al principio de tu carrera. Creo que si uno empieza a pinchar en clubes y festivales grandes es difícil aprender lo que es realmente la profesión del DJ, porque tienes que dar resultados de forma inmediata. Es muy tentador tocar solo los grandes hits porque no tienes tiempo para desarrollar la técnica. Pero yo empecé en un espacio pequeño, por lo que tuve mucho tiempo para cometer errores, probar discos, qué tan rápido podía ir, leer al público y todas esas cosas. Tocar cosas que no fuesen tan fáciles de pinchar y hacerlas funcionar para el público. Cosas diferentes. Fue muy bueno tener esa residencia…

Sabemos que se quemó hace unos años, y que hubo una campaña para reabrirlo. ¿Se pudo conseguir?
¡Sí, reabrió el agosto pasado! Ahora ya no estoy tan involucrada. Si es verdad que voy a pinchar de cuando en cuando, pero antes llegué a trabajar hasta de camarera, por lo que tuve una visión de todos los aspectos del club. Ahora no se si les va bien las cosas, pero solo que haya reabierto es una gran noticia para mí. Ya pinché una vez y volveré en febrero y marzo. Es genial volver a tener el sitio cerca de casa.

Y tu casa también se quemó hace muchos años, ¿verdad?

Sí, hace ocho años. Fue una locura, porque fue el incendio doméstico más grande de Hamburgo en 20 años. Nuestro piso no se quemó, pero estuvieron echando agua al edificio durante más de seis horas, por lo que todo estaba empapado. Discos, giradiscos, mixer… ¡todo! Lo brutal es que mis giradiscos aún funcionan, a día de hoy, sin ningún problema. Mi mixer también, aunque no puedo ecualizar en él, no como debería, por lo que todos los mixes que grabo en casa están sin ecualizar (risas). Eso es verdad que cambió mi forma de mezclar, porque ahora tiendo a empujar un disco sobre otro, sin ecualización, y hay que ser muy preciso para hacer que funcione. Evidentemente fuera de casa sí que ecualizo, pero tengo una forma de mezclar que está influenciada por mi viejo mixer. Y también tuve que tirar todas las fundas de los discos y limpiar cada disco a mano y meterlos en nuevas fundas. En ese momento no tenía tantos como tengo ahora. ¡Si hubiera pasado ahora estaría perdida!

En el pasado llegaste a experimentar con los directos, en su momento junto a James Dean Brown. ¿Algún plan de retomar esto?

En verdad no. Sí que disfrute haciendo directos, pero creo que disfruto más pinchando. Soy DJ, es mi amor, mi pasión, y creo que hacer un directo es algo que solo haría porque la gente quiere que lo haga, o por el dinero, y yo no hago las cosas ni por lo primero ni por lo segundo. Me encanta pinchar tanto que es lo que quiero hacer a todas horas…

¿Qué te tiene preparado este 2018 que empieza?

¡Mucha felicidad y grandes experiencias, espero! ¡Y conocer a gente interesante! Voy a estar muy ocupada, mi agencia ya me lo ha dicho, que tengo casi todo el año completo, así que eso es genial. Y tengo muchas ganas de volver a España y pinchar en Sónar, en algún otro festival este verano y en un par de semanas estaré en Razzmatazz.

¡Muchísimas gracias por tu tiempo, Helena!

¡Gracias a vosotros! ¡Nos vemos pronto!

* Extraído de Dj Mag Es 085