El sonido del ser humano

El año pasado fue un año copado para Henry Saiz. Siendo uno de los artistas más respetados de nuestro país, tanto por su trayectoria artística como por su labor de difusión cultural en Laberinto, de Radio3, Henry Saiz se embarcó – con el auspicio de sus fans más fieles – en un viaje sonoro por el mundo para la creación de su álbum y proyecto más ambicioso hasta la fecha. Después de habernos hecho un poco de spoiler en su Essential Mix del año pasado, este abril finalmente llegaba ‘Human’, uno de los que está llamado a ser mejor disco nacional del año por su gran mezcla de influencias, su ejecución, pero por encima de todo el hermoso y ambicioso concepto que tiene detrás – de una complejidad solo al alcance de unos pocos. Hablamos con Henry desde su humilde morada para que nos cuente de qué está hecho el ser humano… ¡Música, maestro!

Autor: Eduardo Pérez Waasdorp

¡Muy buenas Henry! Un verdadero placer tenerte con nosotros. Acabas de volver de la  India. ¿Ya te has recuperado del jet lag?

¡Más o menos! (Risas). Lo malo es que se me ha ido acumulando con el de Argentina, Australia y tal y ahora estoy hecho una mierda.

India forma parte de esos nuevos destinos de clubbing que se han abierto para los artistas, al igual que Oriente Medio – Líbano, Israel – Turquía, Sudamérica o incluso EEUU para algunos artistas europeos, ¿no?

Sí, desde la explosión de lo que se llamó el EDM, la verdad es que mucha gente ha pasado de oír David Guetta a cosas un poco de otro rollo. Ha sido una puerta de entrada para cosas más serias. Ahora hay mucha más cultura de club, por lo que nos ha venido bien a todos…

El año pasado lo marcó el ansia por oír tu nuevo disco, pero aún con ese curro tuviste tiempo de presentar tu ‘Calor’ como Hal Incandeza, el Balance de Natura Sonoris, un Essential Mix que anticipaba un poco lo que iba a ser ‘Human’ y, por si fuera poco tu trabajo en Radio 3 al frente de Laberinto. ¿De dónde sacas el tiempo?

No duermo (risas). No hago más que trabajar. Pero cuando tienes un trabajo que te gusta no puedes dejar de hacerlo, ese es mi problema. Soy muy mal jefe, soy muy exigente – quizá demasiado – pero está bien, porque la vida es muy corta. Te puedes morir el día menos pensado, y dejar algo que a la gente le haga feliz es un placer increíble. Así que seguiré haciendo todo lo que puedo hasta que no pueda más.

Llevas en Laberinto unos cuantos años… ¿cómo calificarías el estado de la radio en cuanto a la música electrónica en nuestro país? Porque realmente, Laberinto es un nicho…

Sí, la verdad es que Laberinto es una rareza. Tengo la suerte de que Radio3 me permite hacer lo que quiera y no creo que eso fuera posible en ninguna otra emisora. Creo que es la radio que en mejor forma está ahora mismo, a nivel de contenido, y libertad creativa. Para eso es la radio pública, que pagamos todos, y que tiene que tener unos estándares máximos de calidad. Creo que la radio y las televisiones tienen que favorecer cosas así o sino se los acabarán comiendo otras tecnologías. Radio3 está dando un gran ejemplo de cómo se pueden hacer las cosas.

Las comparaciones siempre son odiosas – a todos nos viene a la cabeza Radio1 de la BBC – pero es una cuestión casi más de cultura, ¿no?

Bueno, a todos nos gustaría tener algo como la BBC en España, con esa estructura, y no solo en radio, sino sobre todo en TV. Es un referente a nivel mundial. España es lo que tiene, que tenemos esa sensación de no merecerlo, de falta de confianza en nuestros productos, pero creo que eso ha ido cambiando poco a poco. En España se están haciendo cosas súper interesantes y que tienen influencia a nivel mundial, y algunos estamos trabajando mucho para que se nos reconozca igual en casa que fuera de nuestras fronteras.

Llegamos a este mes de abril cuando finalmente hemos podido oír ‘Human’… No te voy a mentir, cuando oí ‘Overture’ por primera vez, sentado delante de los altavoces, se me saltaron las lagrimas y todo… ¿Buscabas ese tipo de emociones en el oyente?

Mira, para que veas, esa primera canción tiene 10 años. La melodía la hice en Madrid cuando recién empezaba a hacer música. Como este tema es un intro, queríamos que la sensación a partir de ahí fuese “Aquí puede pasar cualquier cosa”. Es el principio de un disco que se parece más a una ópera rock de los 70. Quisimos empezar con una hostia cariñosa en la cara del oyente y una forma de decir que se prepare para lo que sea. Una mezcla total de influencias y estilos. Es un viaje tan denso que necesitaba una intro que marcase ese tono de sorpresa continua y plenitud. Es una introducción por todo lo alto.

¿De dónde viene la necesidad de hacer un proyecto de este calado? Entiendo que decidiste financiarlo por Kickstarter para evitar tener que pasar por una major y tener más libertad, ¿o fue por otro motivo?

Exacto. Uno de los motivos fue, sin duda, que es un proyecto que requiere mucha financiación y había varias formas: o tomar yo todo el riesgo – arruinándome si sale mal (risas) – o la opción capitalista – porque lo iba a hacer fuese como fuese –. Luego surgió la oportunidad de hacerlo con los fans, y no solo a nivel económico, sino dándonos la posibilidad de colaborar de una forma muy estrecha con la gente que nos sigue. Es algo que me fascina y que he intentado explotar, porque tengo la enorme suerte – si bien tengo menos fans que Steve Aoki – de tener unos fans de una calidad excepcional. Me lo han demostrado en cada uno de mis discos. Y el hecho de que pudieran no solo financiarlo, sino sentirse parte del proyecto – porque lo son – me encantó desde el principio y fuimos a por ello.

Y, como bien has apuntado, también está el no tener que depender de ningún socio capitalista que va a modificar tu hoja de ruta de cualquier manera.

Háblanos de la banda: Eloy Serrano y Luis Deltell… entiendo que os conocéis desde hace muchos años, ¿no?

¡Sí! Ellos son mis mejores amigos, somos hermanos inseparables desde que nos conocimos y hemos hecho un montón de discos inéditos. Hemos hecho tantas cosas juntos que para mi es natural trabajar con ellos. Cuando surgió la posibilidad de desarrollar mi lado más musical, alejado de la estética de club, la opción de trabajar con ellos fue lo primero que se me pasó por la cabeza.

‘Human’ hace un viaje por todo el mundo, por las influencias de cada territorio y cada entorno en la música de una forma más o menos sutil… ¿Cómo fue el proceso?

Pues mira, este ha sido un proyecto vasto y complejo, y con gente como nosotros, que somos bastante caóticos a nivel creativo, que hacemos caso a nuestro subconsciente y divagamos hasta que llegamos a algo y todo encaja, hemos dejado un gran espacio para la improvisación. Este proyecto está formado por ambas cosas: visiones que te llegan y que tenía súper claras; y luego ha habido un montón de cosas y lugares que hemos ido descubriendo durante el viaje y que en un momento dijimos “esto tiene que formar parte del disco”.

Luego la producción audiovisual corrió a cargo de tu hermano Alberto… ¿qué os daban de comer de pequeños?

(Risas) Esto te voy a pedir que lo puntualices, para ser justos con Eloy (Serrano). Si bien es cierto que mi hermano Alberto (Saiz) ha hecho mucho, con su socio Nacho, finalmente se juntó lo nuestro con otros proyectos suyos y al final el peso ha recaído casi todo en Eloy. Aparte de tocar y girar con nosotros, le ha tocado filmar y llevar el peso de la producción visual. Se ha repartido, pero la carga mayor le ha tocado a Eloy.

Respondiendo a tu pregunta, mis padres también se lo preguntan (risas).

Sí, porque según tengo entendido, tu hermano Alberto tiene una productora de videos de vida salvaje. Tú tienes Natura Sonoris, que juega con ese componente natural…

Eso si que nos lo inculcaron desde pequeños, el respeto por la naturaleza. Es lo único que vale…

¿Hay algo del maestro Félix Rodríguez de la Fuente detrás de esa inspiración? Con esa imagen del lobo tan predominante…

¡Sí, totalmente! De hecho lo he pensado mucho, porque en verdad son influencias que en un primer momento son inconscientes, han estado ahí desde pequeños y han aflorado. El símbolo del lobo siempre ha estado presente en mi vida y yo creo que viene de ahí, de Félix, del que era gran fan…

Habiendo pasado por medio mundo, a nosotros nos llama la atención que justamente ‘Human’, el track que da nombre al disco, lo grabaseis en Massai Mara, Kenia. ¿Es por eso de que el ser humano (homo sapiens) surgió en África? ¿O hay otro motivo?

Justamente. El título de este tema pensamos que era buena idea llamarlo como el álbum porque, precisamente, hace referencia a lo que en apariencia es nuestro origen. Y a nivel musical queríamos que fuese la canción que hablase a nivel más esencial de lo que es el ser humano, a nivel antropológico. Por eso la estructura tiene todo un significado, es como una línea evolutiva de cómo es el hombre, tiene momentos de luminosidad y momentos de drama, violencia. Cada segundo del disco tiene un motivo, una razón de ser y un significado. Este tema es así de complejo para poder englobar todas las luces y las sombras que tiene nuestra especie.

Otro de los temas que me sorprendió es el que se grabó en Dubái, por su profundidad y lo que evoca este ‘The Golden Cage’. El título es una referencia brutal a lo que se ha convertido Dubái… ¿Cómo fue grabar allí?

Me alegra mucho que hayas podido ver ese significado en el tema. El título surgió por una conversación con una amiga nuestra que vive allí, que es de Rumanía, y nos decía: “es que esto es the golden cage” (la jaula dorada, en español). Inmediatamente supimos que era el título de la canción. Y para nada es un lugar que tengamos satanizado ni mucho menos. Tiene cosas muy buenas y cosas horribles. Te demuestra hasta que punto es capaz de llegar el hombre por la fachada y mantener una mentira. Grabar allí, la logística fue fácil gracias a nuestros amigos de Rumanía, que nos ayudaron con todo el tema del papeleo.

Mí favorito es ‘Me Llama Una Voz’, sin duda un track introspectivo e hipnótico, (Overture aparte, claro)… tu me imagino no tienes ningún favorito, porque es un viaje, pero ¿hay alguno del que estés especialmente orgulloso?

Todos han pasado por tantas etapas… algún día igual editamos un disco con caras B, para que se vean los estadios por los que han pasado cada uno de los temas. Estoy orgulloso de todas y todas están en el estado que yo quería. Pero si que tengo ciertas favoritas o que creo que están muy conseguidas a la hora de retratar la atmosfera de un lugar. Por ejemplo, ‘Cerulean’, grabada en Tokio, la atmosfera creo que es lo más parecido a estar perdido en una calle de la ciudad.

No te has cortado a la hora de meter estructuras más propias del rock que de la electrónica en temas como ‘Ghost’ o ‘The Answer’… ¿Es esta frescura lo que necesita la electrónica de hoy en día? ¿Una perspectiva nueva?

Sí, yo abogo siempre por romper barreras y por no juzgar la música según los estilos y sus cánones. Yo tengo un problema – o una virtud, no lo sé muy bien – que es que la manera que tengo de juzgar las cosas es un poco particular y eso hace que me gusten cosas que a mucha gente no le gusta simplemente por los prejuicios que tienen. A mi me puede hacer llorar una canción de Taylor Swift y no soy una preadolescente norteamericana de 16 años, que se supone que es el target de ese tema. Tengo esa capacidad. Seré un tarado, o no lo sé. Me da igual (risas). Si puedo disfrutar de una canción de Beyoncé, The Weeknd o gente muy pop, esos elementos que me gustan los voy a acabar introduciendo de alguna forma. He apostado por volcar todas mis influencias y crear algo nuevo con todos esos retazos de cosas y que tengan una unidad estética…

¿Cómo se ha traducido todo este macroproyecto en forma de directo? ¿Qué tan importante es el componente audiovisual?

Hemos creado dos tipos de directo. Uno más enfocado a club, que es lo que hemos estado haciendo últimamente y que presentamos en EEUU y en varios festivales. Y el otro va a ser como banda, con más personas en el escenario, y que presentaremos este verano en algún festival.

Vas a llevar a tu banda a los 25 años de Sónar, quienes estrenaron parte de los tracks… ¿es el festival que mejor casa con la idiosincrasia del disco en nuestro país?

Sin duda. Sónar es un referente creativo en todas las disciplinas desde hace 25 años. Sónar siempre ha abogado por el lado más artístico de esta música y nosotros también tenemos una perspectiva muy arty de lo que hacemos, por lo que ambos mundos casan súper bien.

También vas a presentarlo una semana antes en el Paraíso Festival de Madrid, una nueva iniciativa que está siendo muy aclamada por su pedazo de cartel, ¿qué opinas de su propuesta?

La verdad es que Madrid necesita festivales así, y creo que en ese sentido Barcelona lleva un poco la delantera en cosas de ese tipo. Propuestas que casen el mundo del club con el rollo más indie, más de bandas y más alternativo.

Mañana te vas a Corsica Studios, Londres, luego a Ámsterdam y vuelas a Argentina… ¿cómo ha sido la reacción de la gente al disco hasta ahora?

La verdad es que teníamos un montón de miedos y dudas debido a lo pop que es el álbum. Pero por otro lado, pensamos que la gente nos conoce. El público evoluciona contigo y les abres mundos que antes no habían visto, pierden prejuicios. Desde luego no nos esperábamos una acogida tan buena, de temas como ‘Dragon Hills’, por ejemplo, que originalmente fue un tema que hicimos para Rihanna. ¡Con eso te lo digo todo! Pronto saldrá a la luz que estamos haciendo música para gente del pop bastante grande y realmente me da igual. La buena acogida ha sido, creo, porque toda la música está hecha con honestidad, con el corazón.

El disco lo publicas en Natura Sonoris, tu pequeña gran bestia. ¿Cómo es la salud del sello? ¿Qué proyectos tienes entre manos?

Pues, gracias a la labor de mi asistente y label manager, Anna, y todo el trabajo que se ha puesto en sacar esto adelante la verdad es que el sello está mejor que nunca. Veo que tiene una consistencia y una base de fans grande. Saben que nuestro sello aporta una serie de cosas y es lo que buscan. Tenemos singles muy potentes programados este año, también del álbum, con remixes muy grandes y luego tenemos un par de álbumes de gente española, que la gente va a flipar.

Después de haberte destripado y echado todo lo que tenías creativamente para este disco, ¿qué viene ahora? ¿no tienes un poco de vértigo?

La verdad es que más que vértigo es una sensación de alivio. Esto ha sido como construir una catedral con palillos (risas). Ha sido un trabajo sumamente agotador y enriquecedor al mismo tiempo. Ahora me apetece hacer un disco de techno en una semana, encerrado en un solo sitio. De hecho, ya tengo la idea para el siguiente álbum. No va a ser fácil de hacer, pero vamos a intentarlo. Por lo menos, ya sé de que va a tratar…

¡Gracias por tu tiempo, Henry!

¡Gracias a vosotros!

* Extraído de DJ Mag Es 089