La casa del House

Kerri Chandler prácticamente no necesita presentación. Él es, en sí mismo, un episodio fundamental para entender el house moderno tal y como lo conocemos. Siendo la mente detrás de sellos tan influyentes como Madhouse, MadTech o Kaoz Theory; uno de los desarrolladores e impulsores principales del increíble sistema Atmos, de Dolby; y una de las fuerzas que impulsan la música más respetable y los talentos más prometedores de la escena house de hoy en día, Kerri es un libro abierto y honesto. Un grande entre los grandes que no teme mostrarse ante la gran audiencia tal y como es, sin florituras ni aditivos, más allá de su amor, respeto y admiración por la vida y por la escena que le ha visto crecer desde su juventud.

Nada ha conseguido cambiar el carácter de Kerri: ni codearse con los productores y DJs más legendarios; ni situarse como uno de los referentes de la escena; ni los viajes y el tren de vida que se asocia al ser DJ hoy en día. Kerri parece ser inmune a las pamplinas que normalmente se yerguen en torno a algunas figuras de la electrónica últimamente. Chandler es, simplemente, un tío normal y real, como cualquiera de nosotros, solo que él tiene un don: hacernos bailar y sonreir.

Hablamos con Kerri Chandler justo después de su paso por SoundEat de Noche, en Barcelona – una de las sesiones más interesantes en cuanto a programación de la Ciudad Condal – para hablar de música. Y es que, ¿hay otra cosa en esta vida? ¡Música, maestro!

¡Hola, Kerri! Antes que nada, gracias por tu tiempo. ¿Dónde te pillamos ahora?

¡Me pillas viajando! Resident Advisor es, normalmente, la mejor forma de saber dónde estoy. Y mis páginas de Facebook e Instragram.

Acabas de estar en el SoundEat de Noche en Barcelona. ¿Qué piensas de la propuesta?

La verdad es que fue una actuación hermosa en una ubicación increíble. El público tenía una muy buena energía y podía sentir todo su apoyo.

¿Cómo es tu relación con la ciudad de Barcelona? ¿Te acuerdas de tu primera vez?

Si no recuerdo mal, fue a principios de los 90, pero desde entonces han pasado muchos años. Durante este tiempo he hecho muchísimos amigos en toda España.

¿Y del resto de nuestro país? ¿Qué opinas de Ibiza? Tocas allí de forma asidua para Circoloco, ¿es la fiesta que encaja mejor contigo allí?

Para mí Circoloco es como mi familia y, sin duda, el mejor lugar para tocar en la isla. Adoro a la gente, el sistema de sonido, la energía… Me siento como en casa.

Hace dos años recibimos la triste noticia del fallecimiento de tu padre (nuestras condolencia). ¿Qué tan influyente fue su figura, sabiendo que era músico y DJ? Te quedaste su colección de discos, ¿hay alguno al que le guardes especial cariño?

Mi padre me dio gran parte de su colección hace años, cuando pensó que se estaba quedando sordo. Pero, sinceramente, creo que me los quería dar solo para tener un lugar donde guardar más, porque siempre venía a mi casa a revisar mi colección también. Después de un tiempo ya era como una colección conjunta. No podría nombrar solo un disco, pero uno de los que siempre destacó es ‘Let’s Start The Dance’. Recuerdo ponerlo en una fiesta con mi tío y mi padre y que el subwoofer echaba fuego.

Has compartido o visto en el estudio a gente como Tom Moulton, Patrick Adams, John Morales, François Kevorkian, David Mancuso o Kool & The Gang ¿Quién, de todos los increíbles músicos con los que has compartido estudio y escenario, han tenido más influencia en ti?

Sinceramente, me siento bendecido conociéndolos a todos en persona. Pero uno de los más influyentes fue Gary Henry. He me convirtió en un freak de los aparatos. Él y el amigo de mi padre, Meekaaeel Mohamed, uno de los compositores que trabajaba con Kool & The Gang. También David ‘Pic’ Conley, David Morales, Frankie Knuckles, Bobby Konders, Tony Humphries, Merlin Bobb… Hay tantas personas que me han ayudado y me siguen influyendo a día de hoy… es una lista tan larga que me ocuparía todo un libro entero.

Hablando del estudio, ¿cómo describirías el tuyo?

Un caos controlado. La mejor forma de describirlo es como un espacio de herramientas en constante evolución. Me gusta bromear y decir que debo tener al menos un aparato de cada, ¡y en algunos casos hasta dos!

¿Qué piensas de los últimos adelantos tecnológicos, tanto en cabina como en el estudio? Aparatos como el Toraiz, el AS-1 o el DJS-1000, que combinan muy bien en ambos mundos, ¿te dan cierta versatilidad?

Creo que me ayudan a crear algo más allá del estudio y eso me encanta. Me encantan los nuevos aparatos, sobre todo los que ayudan a mejorar y no XXXX. Al final, la música es lo que importa.

Como te digo, mientras pueda añadir cosas y no sentirme limitado, mejor. Mientras más cercano me sienta a estar en el estudio y pueda mejorar lo que hago en los directos, seré más feliz.

¿Qué piensas de la democratización del proceso de producción?

Como con todo, hay cosas buenas y cosas malas. ¿Qué si es algo bueno para la música que tanta gente pueda producir y publicar por su cuenta? La industria musical ha cambiado de tantas maneras que al final es cuestión de saber adaptarse y qué tan bien y cómodo puedas crear tus propias cosas. Y me encanta ver que toda una nueva generación esté dispuesta a eso, a crear. Es algo que me inspira y me empuja a dar un paso más allá.

Cambiando de tema, ¿cómo va Madhouse a día de hoy? ¿Cuál es el mayor reto de llevar un sello de música independiente hoy en día?

El mercado está sobre saturado. Pero estoy muy contento de tener una gran base de seguidores, sólida y estable. Lo único que intentamos es publicar música de calidad de gente con la que disfrutamos trabajando, tanto con nuevos artistas, como con gente ya establecida. Además, acabo de terminar de mezclar el álbum que vamos a sacar para el 25 aniversario de Madhouse, ¡así que estad atentos!

Llevo buscando uno de sus últimos releases, el ‘Madhouse presents Kerri Chandler Remixed’ en todas partes y está agotadísimo…

Cada uno de los artistas que salió en el release – Detroit Swindle, Josh Butler, Peggy Gou y Jimpster – son grandes amigos y los quiero a todos como si fueran de mi familia. Todos hacen una música increíble y pinchan de cine. Será por eso que el público ha respondido así.

¿Hay algún artista en el que te estés fijando ahora?

(Risas) Demasiados para hacerte una lista ahora. Pero si te puedo decir que casi toda la música que me llega, lo hace de todas partes. Intento fijarme en todo, tanto artistas establecidos, como chavales que están en su habitación produciendo. Si me gusta, lo pincho.

Muchos de tus videos se vuelven virales por tu pasión en la cabina. Nos viene a la cabeza aquel en el que tocas en un teclado el tema ‘Move Your Body’ de Marshall Jefferson, cuando acababa el set de Cosimo Colella. ¿Quién te enseño a tocar el teclado?

Lo cierto es que me dieron varias clases de piano y tuve varios profesores. Pero, en verdad, es que improvisar me gusta más que nada.

¿Qué tan importantes son estos momentos de improvisación en tus sets?

No es tanto improvisar por improvisar. Es más el hecho de que el público interactúe contigo. Eso es lo que realmente me pone contento, hacer que la música en directo se sienta bien. Especialmente en lugares que tienen públicos abiertos de mente.

Sabemos que administras un canal de YouTube, en el que posteas lo mejor de la música house con asiduidad… ¿De dónde surgió la idea?

Mis agentes me lo sugirieron. Intento, la mayor parte del tiempo, ocuparme y ser directo. Me encanta compartir la música y escuchar que a otras personas también les gusta lo que propongo.

¿Qué otros planes tienes este 2018?

Me toca viajar mucho. Y el año que viene hay un proyecto en camino con una banda en directo. ¡Estad atentos!

Terminas todos tus posts en redes sociales con el lema “Con amor, respeto y admiración, Kerri”. ¿De dónde surge esta firma?

Sale de mi corazón, con cómo me siento hacia la gente que me ha apoyado en mi carrera durante tanto tiempo. “Con amor, respeto y admiración” describe exactamente cómo me siento hacia ellos.

¡Gracias por tu tiempo, Kerri! ¡Esperamos verte pronto de nuevo en la península!

¡Gracias de nuevo y espero veros pronto! Con amor, respeto y admiración…

* Extraído de DJ Mag Es 091