Un belga por el mundo

Autor: Ángel Manrique

El belga  Olivier Grégoire, más conocido por su seudónimo Kolombo, amontona varios años de experiencia tanto como productor como DJ. En varias décadas se ha convertido en uno de los artistas más reconocidos y respetados de la escena de baile house que gusta de debatirse con soniquetes analógicos y urbanos. Buen rollo electrónico bien vitaminado de groove que lo han llevado a publicar con discográficas de la talla de Kompakt, Turbo, Diynamic, Noir Music, Suara, Snatch!, Sweat y ya más recientemente Dirtybird, donde este pasado verano de 2018 lanzó “It’s Gettin’ Hot”, y donde se prevé regrese el próximo mes de marzo. Vamos con el rapto…

¡Muchas gracias, Olivier, por prestarnos tu tiempo y atender esta charla con DJ MAG ES! Por cierto, ¿dónde te pillamos en este preciso momento?

¡Hola a todos! Que va hombre, soy yo quien agradece vuestra consideración hacia mi persona. Muy contento de compartir un puñado de palabras con vosotros. Y bueno, pues me pilláis ahora mismo en Brasil, con más exactitud en Florianópolis. Digamos que aquí es donde acostumbro a tener mi ‘centro base’ siempre que salgo de gira por Sudamérica.

Es precisamente por tierras sudamericanas donde has pasado la mayor parte de la recta final del año pasado, y por lo que veo, aún sigues ahora con los primeros coletazos del 2019. Sobre todo por tierras brasileñas donde eres todo un referente ¿verdad?

Estás en lo cierto. He estado de gira por Sudamérica desde el 26 de diciembre del pasado año, y aún sigo por aquí. Completaré un mes y pico de tour. Han pasado como unos 5 años desde que hice esto mismo. Una expedición de más de un mes por estos lares aprovechando que aquí es verano. Es una locura estar a este otro lado del mundo en camiseta de manga corta durante la semana de Navidad y la de Año Nuevo.

A todo esto, ¿cuándo y qué tal fue tu última vez en España? De hecho estaría genial que nos refrescaras, de tus experiencias por aquí, aquella ocasión que lo disfrutaste más…

Mi última visita fue a finales del pasado mes de noviembre. Eso fue concretamente en Ibiza donde estuve pinchando junto a mi colega LouLou Players, se trataba de una fiesta en familia (Around the Island) organizada por un buen amigo. Me sentí muy a gusto. Más que interesante visitar la isla sin ser temporada alta, la cual ya sabemos es extenuante.

La gente que vino a bailarnos era casi toda local. Nada que ver con lo que hubiese ocurrido si la sesión hubiese sido en pleno verano. Luego, citaros cuando fue aquella vez que me sentí más satisfecho en España, es complicado… Si bien es cierto que para mí las mejores experiencias las vivo siempre durante la semana de Sónar. Recuerdo aquella vez en la que preparamos un showcase de LouLou Records, se trataba de un evento menor, no ideado para miles de personas sino desde la convicción de juntar todos aquellos amigos y conocidos que se encontraban esos días por la ciudad con motivo de la Off Week.

De hecho la cabina también se llenó de amigos, lo cual es siempre sinónimo de diversión. La verdad es que me gustaría actuar más en España de lo que he hecho hasta ahora.

Volvemos a rebobinar si te parece. O a indagar un poquito más en las entrañas de tu pasado más reciente, como prefieras ¿qué tal te fue la cosa el año pasado? Tanto a nivel artístico como en lo personal.

2018 fue un año muy especial a nivel personal. Tras cinco años construyéndola, por fin tengo mi casa terminada. Otra cosa que me ha llenado muchísimo fue tener a mi esposa conmigo durante mis giras. Para estar conmigo se cogió un año sabático.

Ha sido como un sueño hecho realidad. ¡Es algo que he imaginado tantísimas veces! Ella me seguía cada vez que podía, pero solíamos decirnos entre nosotros que un año al completo sería perfecto, ¡así ha sucedido finalmente! En el apartado artístico decidí dar un giro. Me explico. Hace ya algún tiempo me percaté que se estaba juzgando mi estilo como “G house”, esto seguramente debido a algunos lanzamientos que gozaron de mucho éxito en el pasado.

Honestamente, no sé cómo se llegó a un punto donde se me tachaba siempre de lo mismo, por lo que me senté a pensar y decidí que era el momento idóneo para variar ciertamente tanto lo que publicaba como lo que pinchaba. Así lo hice, y de hecho estoy muy feliz con el resultado.

Pero no todo en 2018 fue ‘coser y cantar’ ¿verdad? Recuerdo haber leído un artículo en un diario local de Bahía Blanca, en Argentina, sobre la cancelación de una actuación mientras estaba teniendo lugar. Obviamente ya sé que nada tuvo que ver contigo, más bien con otro tipo de historias, y que incluso se llevaron a gente detenida ¿menuda movida aquella, no? ¿Sabrías darnos algún detalle más de lo que pasó? Imagino que no fue sencillo pegar ojo aquella noche…

¡Ah, sí, aquella fue una situación terrible! Mi sesión fue interrumpida de golpe justo cuando la estaba acabando, luego entraba Fran Bortolossi, DJ que estaba en esta fiesta como mi apoyo. Se trató de una redada policial, creo que estaban buscando a alguna persona o personas en especial. No lo sé a ciencia cierta. Aun logrando realizar una hora y cuarto de mi sesión, lo sentí muchísimo por mi colega Fran quien no pudo mezclar ni un solo disco.

También lo sentí por el público que allí se congregó y por supuesto por los organizadores de la fiesta. Había pinchado ya un buen puñado de veces en aquella ciudad antes de que este incidente ocurriera. Aunque era la primera vez en ese club en concreto.  Lo malo hacia nosotros es que algunas personas pensaron que habíamos decidido dar por finalizada la fiesta y recibimos algunos mensajes a modo de quejas. Pero en fin, tocó acarrear con ello, son cosas que pasan sin desearlo, por desgracia.

Venga, cambiemos radicalmente de tema. Cuéntanos por favor cómo descubriste por primera vez la música electrónica, y más concretamente los sonidos de baile con los que luego creciste como DJ y productor. Menuda colección de vinilos has debido agenciarte contando esta misma historia, pero con surcos…

¡Vamos allá! Fue allá por la década de los 80 cuando yo estaba muy inmerso en la cultura y el sonido hip-hop. De hecho me pirraba muchísimo todo alrededor de las técnicas para hacer ‘scratching’. Quería formar parte del campeonato que organizaba DMC… Luego resultó que una de las bandas de rap que más me gustaban era Jungle Brothers, y resulta que sacaron un 12” producido y arreglado por Todd Terry (“I’ll House You”) lo cual fue todo un descubrimiento.
Lo acabé comprando, sin saber a ciencia cierta qué me encontraría. Hablo de su LP “Works” (Torso, 1989), y por supuesto aquello con lo que me topé era música house. Esa fue verdaderamente mi primera conexión con el sonido house, la cual poco después se convirtió en un verdadero afán por pinchar música mezclando los discos.

En cuanto a mi colección de vinilos. Pues calculo debo tener como unos cinco mil. La verdad es que nunca me he parado a contarlos. En alguna que otra ocasión sí que me he visto obligado a tirar alguno a la basura porque estaban muy estropeados e incluso rallados. Si entras en la habitación y bicheas en la colección, encontrarás todas y cada una de mis influencias musicales. Desde new wave, a disco, soul, funk, old school hiphop… así como por supuesto house y techno.

¿Y si hablamos de artistas más actuales, incluso que sean prácticamente desconocidos para la mayoría de los mortales, pero que de algún modo inspiren tu actual manera de concebir la música de club?

Bontan, Mele, Andreas Henneberg, serían solo algunos de los nombres de artistas que me están interesando e inspirando en este momento. Andreas Henneberg es en especial un artista que me fascina, es mi favorito ahora mismo, siempre que publica algo nuevo suena muy especial.

Ahora sí, se te veía en el rostro muchas ganas de citarnos algunos de los ‘super-héroes’ más clásicos que te lanzaron ese flechazo para terminar de convertirte en un loco apasionado por la música. En su más amplio espectro esta vez.

No he parado de sumar héroes que a lo largo de mi vida han ido inspirándome. A bote pronto me vienen a la cabeza nombres como Quincy Jones, Al Green, Stevie Wonder, Syl Johnson, Bill Withers, Todd Terry, Masters at Work, Kenny Larkin, Carl Craig… por nombraros unos cuantos. Todos ellos han sido, y son, grandes modelos para mí. Pienso que no solo para mí, han debido ser fuente de inspiración para la mayoría de artistas, seguro que sí.

De tus desvaríos artísticos, y te menciono los tres más conocidos: LouLou Players, Mugwump o Kolombo ¿con cuál de ellos estás más satisfecho o sientes más pleno?

Cada proyecto posee su propia identidad. Y también han tenido o tienen su momento exacto. Hay que tener muy presente que musicalmente son muy distintos. Pero está claro que los mayores logros los estoy consiguiendo como Kolombo. Quiero pensar que con esta aventura en particular he encontrado mi propia identidad. Definitivamente, el mayor logro durante toda mi carrera hasta ahora es lo que está sucediendo en Sudamérica. De hecho es que hay veces que ni me lo creo.

Son ya un montón de años viajando aquí, os recuerdo que me tenéis ahora mismo en el sur de Brasil, y es un honor seguir descubriendo como la gente no se cansa de verme la cara. Estoy tan agradecido. Luego, de lo que estoy más orgulloso en esta vida es haber logrado hacer de mi pasión, la música, mi medio de trabajo. No importa cuánto dinero gane, siempre que pueda sobrevivir, esto es enteramente como vivir un sueño hecho realidad.

No te dejaremos ir sin que no nos cuentes antes cómo está funcionado tu sello, LouLou Records. No estaría mal que nos recordases cuando se fundó y que ideales tiene.

LouLou Players y yo arrancamos con el sello allá por 2004. La idea principal era la de publicar nuestros propios lanzamientos a la vez que queríamos tener un sitio donde apostar por nuevos talentos. Artistas que conocidos, o no, nos gustaban y creíamos a pie juntillas en ellos. Somos dos personas muy versátiles, por lo que nuestra intención no es la de mantener la discográfica volcados en un único rollo.

Con el paso del tiempo nos hemos dado cuenta que sobretodo nos llenaba arriesgar apostando por caras nuevas. Solemos normalmente crear una colaboración con ellos y luego nos aventuramos con sus propios EPs. Con poco que abramos los ojos encontraremos muchísimos productores ingeniosos y con muy buenas formas.

Sin embargo no es tan extraño leer o escuchar que la escena anda actualmente corta de creatividad De ser así, ¿algún factor al que podríamos lanzar a los cocodrilos?

Creo que con la tecnología las cosas se volvieron más fáciles de lo que eran cuando yo comencé. Por ejemplo, digamos que hoy en día, en muchas ocasiones, no se requiere tanta creatividad. A colación de algo que también os contaba antes, hay algunos artistas cuyo éxito reside principalmente en como de activas y engordadas tengan las redes sociales.

Si nos paramos a escuchar su música, es más que probable que no encontremos nada especial en ella. Me repito, ¿la tecnología es buena? Si, lo es, pero del mismo modo puede convertir a las personas en seres mucho más perezosos, creativamente hablando. Además de eso, negligentes.

¿Cómo acabaste firmando con Dirtybird, el señor sello de Claude VonStroke? ¿Quizás a la vieja usanza enviándole una demo? ¿O te lo cruzaste en algún evento y entablaste relación hasta que lo de ‘firmar’ fructificó…? Hay ganas de saberlo. 

Siempre he sido un fan incondicional de Dirtybird. En un momento dado produje un tema (“It’s Getting Hot”) y se lo pasé a un amigo, el DJ brasileiro Bruno Furlan. Luego él tuvo la brillante idea de pasárselo a Deron, el manager del sello, conmigo en copia. Tan solo bastó una hora para recibir su email respuesta diciendo que lo quería sacar.  Os puedo confirmar que publicaré de nuevo con ellos este próximo mes de marzo y repetiré en lo que será la nueva ‘Dirtybird BBQ: Filthy Flavor Compilation’.

Todo el mundo debería saber que hablar con Kolombo, es hablar con un fanático, un enamorado de los cacharros ¿Qué joyas pululan por tu estudio? ¿Cuáles son esenciales y no te desprenderías de ellas por nada en el mundo? Alguna historia curiosa tras esas máquinas también sería de agradecer.

Como os podréis imaginar, de toda la casa, mi lugar favorito es el estudio. He estado viviendo durante muchísimo tiempo en un apartamento pequeño donde tenía montado de mala manera todas las cosas en una de las habitaciones. En aquel momento me era imposible poner la música alta, ni siquiera hacer ruidos ‘fuertes’. Desde que por fin acabé de construir mi nueva casa, todo ha dado un giro impresionante. Ahora sí que poseo un estudio en condiciones, vale que a veces lo tenga manga por hombro (risas).

Pero ahora sí que tengo un lugar decente donde tener todos juntos y a la vista a todos mis bebés (los teclados). Aquellos que acostumbro a usar más son: un Roland MKS-80 Super Jupiter con un programador MPG-80, un Roland MKS-50 esta vez con un programador PG-300, un Roland Jupiter 4 Compuphonic, el Siel Opera 6, otra máquina de Roland, esta vez el SH32, así como el rack del Nord y un Korg Minilogue.

He estado siguiendo e incluso pinchando tu música desde hace tiempo. Hace poco he notado una nueva evolución, eso sí, siempre bastante fiel a tu esencia sintética y ‘groovy’ ¿Cómo describirías el tipo de sonido que estás generando en este momento y, hay alguna filosofía/táctica detrás de eso?

Yo describiría mi estilo como una mezcla entre house y techno. Unas veces puede andar más cercano al house, en otras todo lo contrario. Es complicado ya que realmente no creo que encaje exactamente con un estilo específico. Lo que sí tengo muy claro es que mi esencia, mi identidad, deben prevalecer siempre por encima de todo. Ojalá lo hayan notado todos los que escuchan mi música.

Correcto, soy un maldito fanático del hip-hop de la vieja escuela, el funk y el soul, pero también un loco del house y el techno. Son muchos los mimbres, sí, pero mi sonido se ha ido construyendo con el trabajo de años y a día de hoy pienso que posee su propia idiosincrasia. Yo creo que una vez que obtienes tu estilo terminas apegándote a él.

Para terminar, ¿podrás decirnos en qué estás o estarás enfrascado próximamente?
Ahora que como sabemos, sabéis, lo tengo todo en su sitio, como nunca antes, mi intención es centrarme muchísimo más en nuevas producciones. Ya hay confirmados y programados algunos lanzamientos, y ya estoy también dándole forma a nuevos temas.

Mantengo la idea de seguir alimentando y evolucionando mi sonido guardando intacta esa esencia de la que hemos hablado un par de veces, sea como sea, me encantará descubrir como mi música llega a más lugares y personas.

¡Gracias por tu tiempo, Olivier!

¡A vosotros!