Videojuegos como Super Mario contribuyeron a su popularización

La música electrónica lleva presente en nuestro día a día desde hace décadas. En ocasiones, sin embargo, ha pasado inadvertida porque no la considerábamos como un género en sí misma. Hoy los DJs la han sublimado y más que un género, se ha convertido en un estilo de vida. Pero sobre todo en los años 80, nos acompañó de maneras tan integradas que hoy por hoy sabríamos tararear más de una melodía.

Es el ejemplo de ‘Popcorn’ que, en una versión MIDI, ponía banda sonora a las famosas máquinas de hacer palomitas de maíz bajo demanda. Hace algo más de diez años, el disco de Crazy Frog volvió a ponerla de moda con el simpático vídeo de animación creado por Pixar.

Pero como banda sonora, la música electrónica formaba parte indispensable del mundo gamer. Las salas recreativas nos ponían la adrenalina a tope con temas especialmente creados para diferentes juegos tipo arcade e incluso otros más tradicionales como las tragaperras que hoy por hoy se pueden encontrar en su versión virtual en casinoespanol.com o incluso en la sección de juegos de Facebook. Súper Mario o Sonic contaron con bandas sonoras que en el momento presente todos somos capaces de identificar, calando en nuestra memoria y demostrando que fueron una buena elección.

Si en el mercado gamer actual el diseño gráfico es un factor importante, la música no se queda atrás. La tecnología ha permitido que ahora los videojuegos tengan un audio de máxima calidad, dejando atrás el formato MIDI, por lo que muchas veces las marcas solicitan los derechos de temas ya creados a artistas famosos de cualquier género musical. Nervo ha participado en la banda sonora de más de un juego y tenemos ejemplos como el reciente lanzamiento de GTA Online: After Hours, en el que artistas como Solomun o The Black Madonna se meten en el juego para realizar allí sus sesiones.

Lo mejor es que, si jugamos un título cuya banda sonora se nos mete en la cabeza, sabemos que paralelamente al lanzamiento de dicho juego se está comercializando el disco en digital con todas las canciones incluidas, lo mismo que sucede desde hace décadas con las bandas sonoras de las películas más taquilleras.

El entorno gamer, por tanto, se ha convertido en una manera más de promocionar la música de cualquier género, pero la electrónica despunta sobre los demás por la fuerza que suele aportar a la historia.