Cartas de amor electrónico

¡Loco Dice está de vuelta! No es que se hubiera ido a ninguna parte pero, tras la reciente publicación de su último álbum de estudio, ‘Love Letters’ (Desolat), Yassine Ben Achour parece estar rodeado de un aura diferente.
El artista alemán, de origen tunecino, nos presenta este nuevo largo dos años después de su segunda entrega (‘Underground Sound Suicide’, 2016) y 10 años despues de su debut con ‘7 Dunham Place’, un disco a medio camino entre estilos y con interesantes colaboraciones, que nos recuerdan al Dice más hip-hopero. Además, este año ha afianzado su posición como mentor del programa Burn Residency, tutorizando a la camada de artistas que se presentaron este año – y cuya ganadora ha sido nuestra representante, Anabel Siguel, casualmente anunciada en la sesión de Dice en The Ark.
Nos sentamos con Loco Dice, justamente en The Ark, para hablar de estos y otros temas y para descubrir porqué Guti (el DJ) tiene la entrada vetada en su estudio…

Autores: Patricia Pareja Casalí & Eduardo Pérez Waasdorp

¡Hola, Yassine! ¿Cómo ha ido tu verano?

¡Bien! ¡Ya se ha acabado! Por lo menos para mí. El verano ha sido una locura… toqué en mi último festival hace una semana, en Creamfields Manchester, y también Mysteryland. ¡Ah! Y todavía me queda uno, en Madrid, b2b con Marco Carola.

Actualmente estás de gira con ‘Love Letters’, tu último álbum para Desolat. Es un álbum a caballo entre el techno y el house pero, ¿Qué hay de diferente en este álbum?

Es muy diferente. Porque me obligo a que todos mis álbumes sean diferentes. No estoy aquí para hacer todo el rato lo mismo. ‘Love Letters’, si lo ves como un ciclo, tiene partes de ‘Underground Sound Suicide’ y ‘7 Dunham Place’. Las historias que en ellos se cuentan están presentes en ‘Love Letters’, pero un nivel más allá. Y así es como hago mis álbumes, siempre necesito una idea. Para mí los álbumes tienen que ser como una historia contada, como una película. Quiero contarte algo, para que cuando lo oigas, sueñes con la historia que te cuenta la música.

Sin embargo, ‘Love Letters’ empezó de forma diferente, porque la música ya estaba allí mucho antes de que la idea fuera concebida. Ni siquiera tenía nombres para los tracks. Y todo encajó justo después de hacer ‘Roots’, el primer single. Ese track iba a llamarse como el disco, pero cuando la acabé me di cuenta de que esa era la esencia y que ya tenía mi disco. Ahí empezó todo. Por eso, todos los temas tienen que ver con el amor y el artwork es una rosa. Estaba en un gran estado mental, estaba libre. ¡Y esa es la historia de cómo se concibió ‘Love Letters’!

¿Cómo crees que lo ha recibido el público?

¡Genial! Tengo que decir que el feedback ha sido tremendo, a todo el mundo le ha gustado, todos han encontrado algo con lo que enrollarse, algo con lo que disfrutar. Incluso en los clubs. No hago álbumes pensando en el club, pero sé que los temas también funcionan en la pista. También las colaboraciones han sido geniales.

Justo te íbamos a preguntar por las colaboraciones con otros artistas, como William Djoko o Serious Klein. Imaginamos que tendrías mucho en común con el rapero Serious Klein por tus inicios en el hip-hop. Para Serious Klein en particular, esta ha sido la primera colaboración con un artista de electrónica. ¿Qué crees que le hizo aceptar el reto para trabajar contigo y crear “Selflove”?

¡Y no te olvides de que en ‘Underground Sound Suicide’, la de Giggs también fue su primera colaboración con un artista de electrónica! Fue justo antes de que se convirtiera en una estrella… ¿Sabes? Para colaborar con alguien me tiene que gustar mucho el artista. Yo no voy y le pido a A$AP Rocky que venga a hacer un track conmigo. Tengo que conocerte primero, o a tu música, y luego viene la parte de hacer equipo, de que vengas a mi estudio. Necesito una conexión, que estemos juntos. Así es como te puedo hablar de mí track y así te tengo en mi bolsillo (risas). Con Serious Klein pasó eso. Al principio no estaba seguro, además él hace un tipo de hip-hop muy profundo. Pero cuando le tuve en el estudio, solo tuve que ponerle este tema – ningún otro – y eso fue todo, supimos que era perfecto. ¡Solo Giggs hizo que le cambiase el track que había elegido para él por otro! Pero eso es otra historia…

Otro de los colaboradores, William Djoko, confesó en una entrevista que nunca había trabajado con nadie en el estudio igual de la misma manera que lo ha hecho contigo. “Sin expectativas, sin saber exactamente lo que iba a suceder”, reconoció. ¿Qué nos puedes decir acerca de esto?

¡Está loco! (Risas). Pero es un tío súper disciplinado en el estudio y estoy muy contento con el resultado. Soy el tipo de artista que le gusta colaborar con gente de otros ámbitos y con William nos pasó que tenía un track en mente, ‘Out Of Reach’, que era un loop y cada vez que lo ponía sentía que algo le faltaba. No sabía a dónde ir, porque cualquier cosa que tocase la iba a joder. Y William me ayudó en eso… No tuve que preguntarle cómo trabajaba él ni nada, porque es mí álbum y lo íbamos a hacer a mí manera (risas). Así que le presenté dos ideas y cuando vino al estudio lo hicimos todo en un abrir y cerrar de ojos. ¡Como si hubiéramos trabajado juntos toda la vida!

¿Cómo describirías Love Letters en 3 palabras? ¿Puedes?

¡Es todo amor!

Esta temporada, además, has estado por Ibiza, Dreambeach, Sonus Festival, Creamfields, elrow,…Y de cara a principios de 2019 viajarás hacia América. ¿Qué tan importante ha sido la apertura del mercado norteamericano para la música electrónica en general y para ti en particular?

No me malinterpretes… Soy uno de los primeros europeos que hizo gira por EEUU, después de la generación de Sasha y Digweed. Ellos fueron los que abrieron el camino para el resto…

Recuerdo que hiciste un bus tour, ¿no?

¡Sí! Pero eso fue después… Uno con Carl Cox, otro con Richie (Hawtin), y luego el mío. Pero en su momento fueron Sasha y Digweed quienes fueron con sus cajas de discos a triunfar, con todo el respeto al mercado y los grandes artistas americanos: Josh Wink, Victor Calderone, Junior Vazquez, Kenny Dope… ¡todos ellos y muchos otros!

Fue en 2001 cuando empecé a tener una carrera en EEUU, fue Timo Maas quien me llevó allí. Y años después tuve el honor de tocar en The Shelter, en Detroit. Tuve la fortuna de tocar en clubes legendarios antes de que desaparecieran y varios festivales siendo de los primeros. ¡Tengo buenos recuerdos de esa época! Pero ya cuando hacía hip-hop, a finales de los 90, estuve en Miami para la WMC, como artista de hip-hop, entablé relación con Paul van Dyk, que es un buen amigo, y pude ver los primeros pasos de Ultra, antes de ser el gigante que es hoy. EEUU es un mercado grande y cambiante, pero tengo a mi gente allí, voy cada año y creo que la cosa va bien.

Este año estás más involucrado como mentor en la iniciativa Burn Residency… ¿Cómo surgió tu implicación?

Empecé con ella el año pasado y creo que el papel principal que jugamos Luciano, Nastia o yo es poder aportar nuestra experiencia vital como DJs. Estamos con los chicos y chicas en todo momento, nos pueden preguntar lo que sea… Me parece brutal que los participantes tengan la oportunidad de coger a Luciano o a Loco Dice y hacerles una pregunta. En su momento no teníamos este tipo de oportunidad, como la que brinda Burn… En mi época era imposible acercarse al DJ antes de que hiciera su set; durante, ¡ni se te ocurra!; y al final lo último que quería el DJ hacer era pararse a darte consejos.

Burn le ha dado una gran oportunidad a muchos jóvenes artistas de tenernos ahí para ayudar. Pero aparte de nosotros, lo más importante es que estás en un grupo de DJs, puedes escuchar qué tiene que ofrecer otros, cómo pinchan, qué técnica tienen, cómo es su perspectiva. Y esto es muy importante para los DJs que vienen pisando fuerte: el sentido de comunidad. Somos una profesión solitaria…

En efecto, es un tema que ha salido bastante a relucir últimamente, como en el IMS…

Sí, hemos estado hablando de esto antes… Lo cierto es que la salud mental no es algo nuevo, siempre estuvo allí pero recién ahora es que empezamos a hablar de ello abiertamente. Cuando tienes un problema, te sientes débil y asustado. Y te asustas todavía más de que la gente se pueda enterar de que tienes un problema. No debería ser así. Por eso siempre digo que es muy importante que todos nosotros tengamos una base de gente buena rodeándonos, que puedan ver las cosas con claridad o a quien acudir para decir “oye, necesito ayuda”.

Ahora los medios estáis muy abiertos a hablar de esto, pero es algo que lleva ahí desde hace mucho tiempo y no solo en la electrónica. Raperos, jugadores de baloncesto, estrellas de rock… Lo tienes en todas partes. Es importante que la gente lo vea y quien necesite ayuda, la consiga y se sienta seguro en su entorno, que sepan que no están solos.

Hace poco también veíamos unos documentales cortos en España contigo como protagonistas, de la mano de Burn, tu agencia de booking y los compañeros de Beatburguer: B-Sides… En ellos nos contabas que el deporte forma parte importante en tu vida y tus inicios. Hablabas de Ice T y del hip hop de la época… ¿Qué opinas del hip hop actual? ¿Algún artista favorito?

¡Es genial! ¡Me encanta! Sé que hay mucha gente que lo odia, pero es como en el techno. Hay gente que odia la música que se hace hoy, argumentando que el techno que se hacía en los primeros días es mejor. Pero es un problema de una generación a la que no le gusta el cambio. Uno tiene que abrirse. No todo es genial, pero no puedes cerrarte.
Ahora hay autotune y me gusta. Es una forma de arte cuando se hace bien. Y no es para todos, pero a mí me gusta. Es lo mismo que el reggae, cuando empezó a convertirse en un sonido más dubby, cercano al reggaetón, la gente se echaba las manos a la cabeza. ¡Es una forma de arte! No hay reglas. A veces también me gusta oír discos pop… El otro día se me metió ‘Take On Me’ en la cabeza y la puse en bucle.
La música debería ser libre, sin reglas… Y el hip-hop de hoy me gusta – ni más, ni menos que el de antes, porque es diferente – porque tiene mucha electrónica en él. En su época fue Timbaland quien puso sonidos de una 303 en un tema, y todo el mundo se preguntaba qué era eso. Ahora, escucha el disco de Travis Scott, o ponte a oír lo que hacen los artistas de rap escandinavos con la 101, la 808 o la 909, herramientas más propias del techno.

Que por cierto, ¿de qué salud goza Desolat?

Desolat es un mundo aparte. Es tan loco que no sé a dónde va. Firmo lo que me gusta, tengo una previsión de dos releases más o menos, y luego me abro a nuevas opciones. He creado Serán Bendecidos para que sirva de plataforma alternativa, conectada a Desolat pero con sus propias ideas. Desolat está loco (risas), nadie sabe a dónde va. Quizá se vuelve más duro, quizá más bando. Lo que si te puedo decir es que hay dos bombazos en camino.

Mañana desembarcamos en Ibiza. Este año la isla parece estar algo diferente respecto a otros años. Quizá más vacía o tranquila, por así decirlo. Tú que eres residente de DC-10 desde hace ya mucho tiempo, ¿has notado algún cambio en la isla respecto a los últimos años?

¡Claro! Ibiza cambia todos los años. Ahora la gente pone el grito en el cielo por todo. Lo que está ocurriendo es un cambio de generaciones, no un cambio de la isla. La isla está cambiando siempre, es un ciclo. En su época, en Ibiza solo estaba el DC10 y luego nos fuimos todos a Space. Pero ahí también había DJs comerciales en la papeleta. La gente ahora le presta demasiada atención a ciertas cosas y se quejan del servicio de botellas, de los VIPs… ¡Eso ha existido siempre!
En Cocoon, con Sven Väth, ¡todo el balcón de Amnesia era VIP! Solo que ahora es más visible, la gente se fija más. Los tiempos cambian, la escena se tiene que adaptar a los nuevos tiempos. ¡Es lo que hay! Y hay que saber aceptarlo. Si se lo preguntas a uno de los DJs más jóvenes, para ellos Ibiza no ha cambiado, porque la conocieron así. Es un tema generacional.

¿Te planteas una volver a una residencia fija en algún momento?

No lo sé. No lo podría decir… una residencia larga no, porque creo que mi música no es para una residencia larga. Respeto a quien lo hace, pero yo no lo sé. No sé cuál será mi estado mental el año que viene, ni qué hay sobre la mesa. Pero casi seguro no haré una temporada completa. ¡Olvídate! Te cansas, pierdes la frescura y no puedes cumplir. ¡Y yo siempre quiero cumplir al 100%!

¿Qué depara para ti el resto del año?

¡Muchas cosas! Mucho trabajo en el estudio, estaré trabajando también en mi marca de ropa, hay muchas sorpresas en camino, grandes colaboraciones, mucha música… Retornos interesantes, Desolat tiene un par de bombas, como te decía… Estoy bien preparado, he trabajado duro en los últimos dos años y hay muchas cosas en camino, ¡de las que os mantendremos bien informados!

¿Y tu colección de los muñecos ‘Homies’ en el estudio? ¿Encontraste el que se perdió?

¡No! No los he buscado todavía (risas). Encontré un par de ellos hace poco, por casualidad. Pero una cosa te voy a decir: algunas veces los artistas vienen a mi estudio y se los llevan. Uno de ellos es Guti, ¿sabes? El tío viene, los coge y se los lleva. ¡Y luego va y los pierde! Eso es lo peor (risas). Así que, Guti, si estás leyendo esto ¡tienes las puertas de mi estudio cerradas, tío!

(Risas) ¡Muchas gracias por tu tiempo, Yassine!

(Risas) ¡A vosotros!

* Extraído de DJ Mag ES 93