Los míticos «Buena Vista Social Club presents» y «Savane» remasterizados y por primera vez en este formato

Año 2000, Buena Vista Social Club en plena expansión por todo el globo. Omara Portuondo, la única mujer que formaba parte del colectivo, veía cómo su «Buena Vista Social Club presents» se convertía en un fenómeno. Entre esa profundidad del bolero y el son y de los estándares de jazz de mediados de siglo aparece en 2006 Ali Farka Touré. Publicó «Savane», que acabaría siendo su testamento musical. Nadie supo lo que acabarían representando para la world music estos dos álbumes.

El catálogo de World Circuit Records, adquirido recientemente por BMG, cobra nueva vida y así lo hace también su catálogo más ilustre. Ya está disponible la reedición remasterizada y por primera vez en vinilo de ambos álbumes.

‘Buena Vista Social Club Presents’ es una colección de once hermosas canciones interpretadas por  Omara Portuondo, quien comenzó su carrera como bailarina en el Tropicana a los 15 años. Después recorrió el mundo con Orquesta Anacaona y Cuarteto D’Aida y aquirió gran notoriedad en todo el mundo como la única cantante femenina en el álbum y película Buena Vista Social Club. Portuondo grabó álbumes posteriores con otros artistas que participaron en el documental como Rubén González e Ibrahim Ferrer. World Circuit regresó a los estudios EGREM en La Habana para grabar con Omara álbum aplaudido por la crítica internacional. Cuenta con arreglos de Demetrio Muñiz (Orquesta Tropicana), el grupo de clarinetistas que acompañaba a Compay Segundo y un formato de septeto que recuerda la era de las big bands de jazz de los años ’50.

Savane‘ es el último álbum en solitario del legendario guitarrista maliense y pionero del blues del desierto Ali Farka Touré. Grabado en Bamako y producido por Nick Gold es una poderosa reafirmación de su vínculo con la música maliense. Un potente recordatorio de que el blues vino de esta parte de África.

Lanzado originalmente en 2006 y a menudo aclamado como su mejor álbum, el disco fue nominado al Grammy en la categoría «Mejor álbum de world music contemporánea. El legado y el impacto de Touré no tienen límites. Ali se ‘retiró’ de la música en directo en varias ocasiones y solo hizo apariciones en conciertos aislados hasta que en los últimos dos años de su vida, comenzó a actuar con más frecuencia, tanto en su área de origen como en la vecina Burkina Faso.

En estos viajes conoció a músicos del ngoni, un laúd tradicional y probable precursor del banjo, versado en algunas de las tradiciones más antiguas de la música Songhai y Fulani. Ali comenzó su carrera musical cuando era niño tocando música en ceremonias espirituales en el djerkel (un ngoni de una cuerda). Reconoció esta música como una herencia que necesita preservación y una exposición más amplia. Inspirado, comenzó a trabajar en «Savane». Para ello, reclutó a los mejores músicos de ngoni  con base en Bamako: Bassekou Kouyate y Mama Sissoko. Dasy Saré, del norte de Mali, completó la exclusiva banda de guitarra y ngoni.