¿Quién dijo que las segundas partes nunca fueron buenas?

Autor: Helena Bricio
Foto: Nabscab, Arturo de Lucas y Rodrigo Mena

Paraíso Festival nació en 2018 con una edición que, pese a haber estado pasada por agua su primer día, la organización solventó los inconvenientes de la lluvia y todos los asistentes disfrutaron de una jornada inigualable. Fue todo un éxito, especialmente en cuanto a la propuesta artística del cartel, la organización, los asistentes, los servicios… El festival había prometido una segunda edición mejor que la anterior y, aunque teníamos las expectativas muy altas, esta edición 2019 de Paraíso nos ha vuelto a dejar, una vez más, con la boca abierta.

Desde DJ Mag ES hemos sido conscientes de los retos a los que se enfrentaba esta segunda edición del festival, entre los que encontramos la ampliación del recinto, la creación de un nuevo escenario y la llegada de más asistentes que en la edición pasada. Hemos podido comprobar cómo, este año, se han aumentado y mejorado las infraestructuras, los food trucks, las zonas de descanso y los servicios, para garantizar un festival comprometido con su público. Paraíso ha sabido cómo hacer frente a estos retos y ha conseguido posicionarse como uno de los festivales referencia de la capital.

VIERNES

La segunda edición de Paraíso comenzó el soleado viernes 14 de junio con la sesión de Pedro D. & Suso Saiz, en el Escenario Nido, a la entrada del recinto, donde pudimos ver a diferentes artistas consolidados de la escena madrileña, así como a los artistas emergentes de la capital. A las 19:30 comenzaron Maribou State, de los favoritos del festival. Una actuación en directo en la que Chris Davids y Liam Ivory se acompañaron de su banda para ofrecer un concierto con una calidad instrumental y vocal que superó las expectativas de todos los asistentes. En el escenario Club, Jaques Greene conseguía animar al público con una sesión en directo que nos preparó para ver a la esperada IAMDDB. Lamentablemente, los instrumentales de la artista Diana De Brito apenas se escuchaban, pero no fue un inconveniente para que su voz consiguiese salvar la actuación.

Nos acercamos al escenario principal para ver la actuación de Bob Moses, que no defraudaron con su música enérgica y su ‘All I Want’ se cantó ferozmente entre el público. Nicola Cruz ya había comenzado su set en el escenario Manifesto, y se produjeron momentos de tensión a la entrada del escenario, ya que el aforo para acceder estaba completo. Nadie quería perderse la electrónica andina de Cruz y nos quedamos con la duda de cómo a un artista tan esperado no le ubicaron en un escenario mayor para que el público disfrutase del concierto mucho mejor. Finalmente accedimos a unas gradas a la derecha del escenario donde se podía ver el escenario completamente abarrotado y a un Nicola Cruz que conseguía hacer bailar frenéticamente a los asistentes. Sin duda, uno de los destacados del festival.

Aunque, evidentemente, fue Cerrone el maestro de ceremonias del viernes. Fue él quien revolucionó el escenario principal a ritmo de funk, disco y electro, destacando el momentazo del tema ‘Supernature’. Una actuación en directo que fue seguida de otro directo a manos de Polo & Pan que consiguieron estar muy a la altura de la actuación previa, con éxitos como ‘Dorothy’. Para terminar, cerramos el primer día en el escenario Club con KiNK, que ofreció un directo desplegando toda su clásica artillería pesada en lo que a sintetizadores, cajas de ritmo, teclados y más maquinaria se refiere. Lo de Strahil es de otra galaxia. El búlgaro se metió al público en el bolsillo con su carisma y saber hacer ante las máquinas, que maneja como si las hubiera creado él mismo. Una auténtica bacanal electrónica para cerrar la jornada.

SÁBADO

El cansancio no pudo con nosotros el sábado 15 de junio y conseguimos llegar al final de la actuación del talento madrileño de a_mal_gam_a Soundsystem. Acto seguido, fuimos al escenario Club donde North State ofrecieron un directo que consiguió consolidar la figura de los hermanos Vehí como una de las sorpresas del festival. Seguidamente, Or:la hizo de este escenario una auténtica rave.

Otra de las sorpresas del festival fue la calidad de la actuación del trío Channel Tres, quienes no conocen competencia en el baile y dejaron al púbico con ganas de más. No pudimos despegarnos del escenario principal durante las siguientes dos actuaciones, la de Rhye acompañado de una banda de seis músicos y la de Charlotte Gainsbourg, que se movía cantando al ritmo de ‘Sylvia Says’, a través de unos luminosos paneles cuadrados. La coreana Peggy Gou era otra de las esperadas y favoritas del festival, y su DJ set fue lo que todos aquellos que estaban cansados necesitaban para animarse de nuevo. Una sesión dinámica, divertida, llena de ritmos rotos, funk, clásicos del disco y del house, y que desgastó las zapatillas de los presentes en el escenario Club al ritmo de temazos como el mítico ‘Shake what your momma gave ya’, de DJ Deeon.

Mount Kimbie es una de esas bandas que se dejan ver poco por España, por lo que fue un auténtico lujo poder disfrutar de su directo en el escenario principal. La voz de una gloriosa Donna Summer, mezclada por Motor City Drum Ensemble llamó a nuestra puerta para seguir bailando antes del cierre, no sin antes pasarnos un ratito a ver a Pional, otro maestro de ceremonias y muy querido en la capital.

Aprovechamos este momento para cenar en los food trucks del festival, donde el pad thai nos supo a gloria y comprobamos que la oferta gastronómica estaba muy cuidada, al ofrecer alternativas veganas, vegetarianas y sin gluten.

No sabíamos dónde cerrar una jornada que había sido increíble, así que después de ver al jeque Laurent Garnier durante un buen rato, decidimos que seríamos discípulos de Mano Le Tough en el escenario Club. Lamentablemente pudimos comprobar cómo por ordenanza superior, los escenarios sufrieron una bajada de volumen a partir de las 4 de la madrugada, pero los asistentes y fieles al festival permanecimos hasta el final de la jornada.

¡Enhorabuena un año más Paraíso y esperamos mucho más el año que viene!

* Extraído de DJ Mag ES 102