Hoy os traemos la segunda entrega de este artículo en profundidad sobre el impacto que la crisis del COVID-19 está teniendo en la industria musical y electrónica. Hablamos del aspecto económico y psicológico…

LA PARTE LEGAL Y ECONÓMICA: ARTISTAS, CLUBES, FESTIVALES Y DAÑOS COLATERALES

Las evidencias científicas nos dejan clara una cosa: superar el coronavirus depende  de la voluntad de la gente a la hora de seguir las recomendaciones y el aislamiento propuesto desde las autoridades sanitarias y los gobiernos; ya que de nuestra capacidad de quedarnos en casa dependerá el factor de “por cuánto tiempo”. Probablemente, el verano no traerá una solución milagrosa – a excepción de que surja una vacuna o tratamiento, claro está –.

La crisis del COVID-19 ha traspasado el ámbito sanitario y se ha colado de lleno en todos los aspectos de nuestra vida, especialmente el económico. Hemos visto la paralización de toda actividad económica no esencial y, en nuestro caso concreto, la masiva cancelación y posposición de eventos. Para el momento en el que se escribe este artículo, los estragos del COVID-19 ya han afectado a todos los eventos programados durante el pasado mes de marzo, algunos de  mes de abril y, ante el temor de la posible prolongación de las medidas restrictivas, incluso algún encuentro de mayo o junio, como el International Music Summit de Ibiza, que ya ha pospuesto su edición a 2021 o Primavera Sound, que ha hecho lo propio moviéndose a la última semana de agosto.

El impacto está siendo brutal. Y la gran mayoría de festivales ha optado por la prudencia y por situarse del lado de las autoridades sanitarias, a sabiendas de la importancia de que todos cumplamos las medidas de confinamientos para poder retomar la actividad lo antes posible. Tal es el caso de iniciativas promovidas por festivales, promotoras, agencias de booking, artistas y otros profesionales del gremio, que invitan a quedarse en casa para salvar el verano, mediante streamings, masterclasses, tutoriales y otros contenidos digitales.

Para poder analizar bien las implicaciones que está teniendo el COVID-19 en la industria, contamos con la Asociación de Festivales de Música-FMA (que aglutina plataformas como Arenal Sound, BBK Live, BIME, BBF, Cruïlla, FIB, Madrid Salvaje, Mallorca Live, Paraíso, Rototom, Sónar o Vida Festival, entre otros) a través del inestimable testimonio y experiencia de Patricia Gabeiras, socia fundadora del bufete Gabeiras y Asociados, especializado en derecho cultural y representantes de la Asociación de Festivales de Música-FMA.

Está claro que la industria musical se ha visto masivamente afectada por cancelaciones y posposiciones, además de ver con incertidumbre al futuro… Así que, ¿cuáles son las novedades en el posicionamiento de la AFM después de las ultimas novedades por parte del Gobierno? “El primer comunicado que hicimos fue partiendo de la cautela, porque no había ninguna información y ningún festival había tomado decisiones. Lo único que se podía hacer, que creo que es un ejercicio de responsabilidad, es que todas estas empresas continuasen la actividad como lo venían haciendo. A medida que ha avanzado el tiempo, ya hay festivales que han tomado decisiones duras”, comenta Patricia Gabeiras, haciendo referencia a la decisión de posponer Viñarock, uno de los festivales representados por la asociación, que se celebraba a principios de mayo. Otros festivales – tanto de la FMA como algunos consultados por DJ Mag ES – están contactando con artistas y agencias de contratación, para tomar decisiones según se desarrollen los acontecimientos. Aunque para el momento de la publicación de este artículo, no hay ninguna novedad destacable. “Se está trabajando con la idea de que los festivales que se celebran más adelante en el año, durante el verano o después, se puedan celebrar con normalidad y los que no puedan, sean pospuestos”. Patricia aclara que cada festival se encuentra en circunstancias diferentes y se va analizando la situación y las posibilidades.

Por otra parte, Patricia destaca la implicación del Ministro de Cultura, que ya se ha puesto en contacto con el sector, para saber las medidas que cada asociación necesita, y transmitirles que cuentan con el apoyo del Gobierno. “Nosotros estamos preparando esas medidas específicas para la Asociación de Festivales – FMA, de apoyo y ayuda. Ya sabes que Alemania ha declarado la Cultura como bien de primera necesidad en esta crisis y en esa línea vamos. Sin embargo, vemos también que hay medidas más ordinarias que pueden ayudar mucho al sector, más allá de las ayudas directas del Gobierno. Medidas que se han postergado y que igual viene bien adoptar de manera urgente. Una de ellas es el Estatuto del Artista, porque aunque se están tomando medidas para el régimen de autónomos, lo primero que hay que hacer con los artistas es dotarles de un régimen que sea digno y a partir de ahí se pueden mirar las ayudas. Para nosotros es esencial que se regularice ese tema cuanto antes”. Patricia también habla del apoyo a la contratación y otras medidas para el soporte financiero. “Si se van a abrir líneas de crédito, que los bancos presten dinero a la cultura con tipos de interés bonificados, además de otras medidas que tenemos propuestas. Es esencial para la supervivencia del sector”.

Advertencias de las autoridades neerlandesas en anuncios en vía pública.

Un sector que, solo con las cancelaciones de marzo, abril y parte de mayo, ya acumula pérdidas millonarias. Preguntada por cuál es la valoración inicial, Patricia es clara: “Lo primero que ha surgido es una incertidumbre tremenda en el aspecto laboral de los trabajadores vinculados a festivales, que ya de por sí en muchos casos son contrataciones temporales. Ahora mismo, todos esos puestos laborales están en peligro. Luego está la dificultad de cuadrar las agendas, ya que los artistas están cambiando sus itinerarios y eso también puede afectar a festivales que se pospongan”.

En este clima de incertidumbre, las dudas sobre qué hacer por parte de todos los sectores de la industria son palpables. En este contexto, ¿Qué recomendaciones se pueden dar a los profesionales de la industria musical? “Una de las cosas que hemos hecho desde la asociación ha sido abrir absolutamente nuestro asesoramiento jurídico gratuito a todo el sector de festivales aunque no estén en la asociación. Porque una de las cosas que creemos que se necesita es ese conocimiento de la norma. Nosotros invitamos a los festivales a que acudan a nosotros, precisamente para obtener apoyo, ir todos a una y para que sepan qué pasos tienen que dar. Especialmente ante la incertidumbre sobre derechos laborales, del consumidor, cancelaciones o qué medidas necesitan adoptar”. En resumidas cuentas, unidad y solidaridad.

Y volviendo a las medidas anunciadas por el Gobierno durante las pasadas semanas,  enfocadas en paliar el impacto económico de esta crisis… ¿A cuáles se puede acoger el gremio? “El problema de los artistas es que no tienen un estatuto propio. Y si desaparecen las cooperativas y no tienen contrataciones, la incertidumbre es bestial. Por eso hay que pedir ayuda para la base y esa es el tejido artístico”, dice Patricia. Pero muchos – por no decir todos – de los artistas en España se acogen al régimen de autónomos, por lo que la pregunta es obligada. ¿Las medidas del gobierno han sido lo bastante profundas? “No. Creo que tiene que haber inyección directa de recursos”, sentencia. “No sirve solo la suspensión de cotizaciones, es necesaria la inyección de dinero, que es una de las cosas que proponemos. Crear una bolsa para promover las contrataciones de artistas, precisamente para que les llegue a ellos el dinero”.

Por otra parte, está el resto de trabajadores del sector. Los que son asalariados probablemente se habrán visto afectados por un ERTE (expediente de regulación temporal de empleo), si su empresa se ha visto obligada a parar totalmente su actividad. Si por el contrario son autónomos, la cosa se complica un poco. En este – genial y útil – artículo de los compañeros de Hispasonic, que os animamos a investigar, se recogen las distintas ayudas a las que se pueden acoger los profesionales autónomos, se resuelven dudas como en qué consiste un ERTE, así como otras ayudas. Entre otras cosas de interés, destacan información como que: los autónomos que se acojan a la prestación extraordinaria por cese de actividad no tendrán que pagar la cuota de autónomos. Asimismo, la ayuda para este colectivo durará un mes (desde que entró en vigor el decreto), ampliable hasta que finalice el Estado de Alarma y supondrá el 70% de la base reguladora de la prestación (si se lleva al menos 12 meses cotizados). Y si se tiene menos tiempo cotizado, será el 70% de la base mínima de la cotización, que depende de la edad y otros factores. Toda esta gestión es recomendable llevarla a cabo a través de dirección provincial competente de la entidad gestora o mutua con la que se trabaje. (Hispasonic Coronavirus: ayudas para autónomos, músicos y profesionales del sonido. Soyuz, 2020).

Desde la perspectiva del público, uno de los temas que preocupa es la devolución/prórroga de entradas de algunos eventos. Preocupación a la que no ayudan algunas informaciones poco fundamentadas en medios especializados nacionales, sobre cómo están procediendo algunos eventos internacionales. ¿Cómo se ve este tema desde la FMA? “Para los festivales, el público es su aliado. Lo último que quiere ningún festival es hacerle una faena a quien lo hace posible, y menos en un momento como este. Además, lo que ocurre a nivel global, con otros eventos fuera de España, no es representativo de lo que vaya a ocurrir aquí. En España, además, es que tenemos 17 normativas diferentes, una por comunidad. Y una de las cosas en las que se está trabajando desde la asociación: hacer un planteamiento lógico de la finalidad de la norma de protección del consumidor. Esa norma es que no se vean frustradas sus expectativas y que dentro de una relación de buena fe con los festivales, puedan obtener una compensación. Habrá festivales que devuelvan la entrada y otros que pidan a su público una prórroga a otra edición o darles una compensación de otro tipo. Ahí es donde también entra la relación solidaria entre consumidores, festivales y el Gobierno”.

Es justamente eso lo que promueven iniciativas como #SaveOurScene, iniciada por Resident Advisor, que hace énfasis en la importancia de que los clubbers ayuden y sean flexibles con clubes y festivales, no pidiendo la devolución del dinero si realmente no lo necesitan. Recordamos que RA también tiene servicio de venta de tickets, siendo una de las plataformas más importantes de la música electrónica a nivel global. Pero este tipo de iniciativas también suscita desconfianza en algunos, que ven en esto una nueva forma de lucro por parte de algunas grandes marcas de clubbing. “La mala fe solo opera cuando hay intencionalidad”, comenta Patricia. “Y en esta situación lo que se intenta es mantener viva la cultura, las contrataciones musicales, la economía y los puestos de trabajo. Se busca un equilibrio. No son circunstancias normales, por lo que creo que la mala fe en estos casos no es aplicable. La primera preocupación de los festivales es complacer a su público, no quieren defraudarles porque depende de ellos. Lamentablemente, hay festivales que tendrán más margen de maniobra, porque todavía no han agotado su presupuesto; y otros que estén con la fecha encima y la única forma para no perder la inversión sea posponer”, concluye.

Save Our Scene, campaña de Resident Advisor.

En ese sentido, consultados por DJ Mag España, varios promotores nacionales quisieron dar su visión y perspectiva de futuro también. Mientras que muchos guardan cautela y se adhieren al comunicado conjunto de AFM, otros como Dreambeach – que tiene lugar en agosto – han querido dar su punto de vista, abogando por la cautela, el hacer caso a las directrices del gobierno y mantener su fecha intacta. “A día de hoy, la fecha del evento se mantiene intacta y seguimos trabajando en los preparativos de forma 100% normal y con la máxima ilusión. No hemos recibido ninguna instrucción en contra, así que todos los planes siguen en pie”, nos comentó directamente la organización del festival.

*De los promotores y clubes contactados en Ibiza, todos apelan a la cautela y a que están siguiendo con detenimiento el desarrollo de los acontecimientos. Seguiremos ampliando a medida que tengamos más información.

*Iremos actualizando este artículo para ir añadiendo cualquier novedad en estos aspectos.

EL IMPACTO PSICOLÓGICO: DEL CLUB AL SALÓN DE CASA

Por otro lado, está el impacto psicológico que está teniendo esta crisis en la gente. Algo de lo que se hablaría menos, si no fuera por el hecho de que el encierro, en una sociedad acostumbrada al contacto, causa estragos. Para poder analizar mejor este aspecto consultamos con la reconocida psicóloga de artistas y experta en industria musical, Rosana Corbacho, de dónde viene esa vorágine de emociones que muchos sentimos en la actualidad y cómo podemos manejarlas.

La falta de información, las fake news, los audios de WhatsApp poco fiables, están causando mucha incertidumbre, alarma y miedo en gran parte de la población, que no entiende, ni asume, todo lo que está ocurriendo. ¿Cómo podemos lidiar con estos sentimientos y con el encierro repentino? “Lo que pasa en este momento es que la situación puede llegar a ser un poco sobrecogedora”, comenta Rosana. “Especialmente con el sensacionalismo que vemos en la televisión y en todos los medios, además de lo que se comparte. Es un exceso de información”. Un exceso de información que a veces se convierte en una búsqueda obsesiva de esa noticia que nos acabe dando la razón. “Uno lo que busca es sentir un alivio de esas emociones que está pasando. Al tener mucha información, en su mayoría negativa, lo que ocurre es que la sensación de miedo inicial crece. Porque todo lo que estás viendo se escapa a tu control”. Así que mientras una parte de nuestro cerebro (el córtex prefrontal) busca la coherencia y el control, ante la ausencia de este, las emociones – ubicadas en una parte más primitiva del cerebro – desatan la ansiedad, el miedo o los ataques de pánico. “Desatan las alarmas de supervivencia. Pero claro, sobrevivir en la naturaleza para el ser humano, tal y como ha evolucionado, activa dos tipos de respuestas: huir o pelear. Por eso estar recluido, con toda esta información que nos bombardea, es como tener a un tigre de bengala dentro de tu casa”.

Rosana define la ansiedad como la anticipación a un peligro que todavía no está presente. “Si uno se hace consciente de ese aspecto, puede pararse e identificar qué le está pasando. La terapia cognitivo-conductual (utilizada en el tratamiento de las fobias, los ataques de pánico o estrés entre muchos otros) se basa en analizar qué pensamientos, emociones y conductas se tienen y modificarlas en caso de que esa respuesta no sea ajustada o beneficiosa para la persona. Como ejemplo: si tengo un estresor o estimulo externo (todo lo que está pasando con el virus, las preocupaciones, lo externo) y luego una reacción a ese estímulo, que no solo es el pensamiento (preocupación, obsesión…), sino la reacción emocional (angustia, miedo, ansiedad), eso provocará una reacción. Una acción que realizo debido a la interacción de las dos  reacciones (¿hago yoga? ¿llamo a alguien? ¿busco más noticias?)”. Los sentimientos de miedo, frustración e incertidumbre están muy activos en estos momentos, por lo que Rosana recomienda no estimularlos con más información. “Eso lo que hace es alimentar la preocupación, por lo que hay que intentar separarse y poner límites tanto a los estímulos externos como a tus propios pensamientos”, concluye. Además, Rosana comenta: “Hay que darse permiso para sentir miedo. Esto no se trata de arrancarse el miedo y no sentirlo. Se trata de saber identificarlo y lidiar con él. Es algo que trabajo habitualmente en mis terapias con músicos que sufren de pánico escénico o bloqueo creativo”.

Lo cierto es que muchas personas están teniendo problemas para gestionar la frustración que provoca toda esta crisis del COVID-19, básicamente porque su vida, de un día para otro, se ha escapado de su control. En cierto modo, es una especie de duelo, con sus fases – negación, ira, negociación, depresión y aceptación – ante una situación sobre la que poco podemos hacer (aparte de quedarnos en casa) ¿Cómo puede la gente auto ayudarse? ¿Cómo se puede llegar a aceptar la situación? “Para mí la clave es la identificación de emociones. En internet hay herramientas muy útiles para esto. Hay que partir de la base de que las emociones son todas adaptativas, no hay buenas ni malas. Cuando hay una hiperactivación cognitiva compuesta de pensamientos rumiativos hay que intentar dejar de buscar estímulos externos (noticias, información). En ese momento sería conveniente parar y analizar qué siento. Puedes intentar ponerlo por escrito, llamar a alguien y compartirlo, o quedarte con esa emoción, sin alimentarla, hasta que la activación baje”.  Las claves, en resumen, son identificar las emociones, poner límites a pensamientos internos y estímulos externos, y evitar la sobreinformación. “Especialmente, dependiendo de nuestras emociones y reacciones internas a todo lo relacionado con el coronavirus, estando solo en casa”, concluye.

Rosana, además, pone un ejemplo práctico. “Imagínate que eres artista, estás en casa y miras tu calendario. Y no tienes fechas porque te las han cancelado todas hasta mayo y no sabes de qué vas a vivir. ¿Qué te hace sentir eso? ¿Miedo, frustración o ansiedad? ¿Las tres? La reacción de muchos es ponerse a ver el calendario de otros artistas. O mirar si han cancelado tal o cual festival. Y eso activa de nuevo la preocupación, que activa el miedo. Por eso hay que identificar que todo eso está en el futuro y centrarse en el hoy. ¿Qué voy a hacer? ¿Qué voy a comer? ¿Qué puedo hacer en casa? En resumen, intentar gestionar el día a día y, durante este tiempo de incertidumbre, intentar no pensar en lo que va a pasar mucho más adelante”.

 Y si ya estamos metidos en ese bloqueo mental, ¿cómo salimos? “Hay que intentar ser consciente de cómo nos hacen actuar las emociones. Es decir, si alguien siente miedo o ansiedad, es muy difícil que sea creativo. El cerebro humano está hecho, desde que evolucionamos de los primeros humanos en África, para seguir el camino más seguro conocido siempre que se siente amenazado. Por eso no hay una respuesta creativa, solo de supervivencia. Es muy importante el fomento de la aceptación y de las emociones agradables, bajando la hiperactivación”.

Rosana también trata el tema de adicciones, en el que se trabaja mucho el concepto ‘solo por hoy’, que ayuda en la rehabilitación. Básicamente, se trata de marcar objetivos a corto plazo, que en situaciones como la que vivimos, son más manejables y visibles que plantear ideas a largo plazo. “Si le dices a alguien que lleva toda su vida bebiendo alcohol que no puede beber más, le parecerá imposible. Pero si le das las herramientas y vas poco a poco, marcando objetivos como ¿puedes estar hoy sin beber? Esto se puede extrapolar a ¿puedes sobrevivir hoy a esta crisis? ¿Qué puedes hacer hoy, que esté en tu mano, para poder vivirlo mejor? Eso te va a dar otro tipo de oxígeno y te va a permitir explotar otros potenciales”.

Además, hace énfasis en que hay que saber identificar eso que podemos controlar y lo que no. “Uno no puede controlar lo que pasa a nivel mundial y lo que pasa entre Europa, EEUU y China. Sí puedes controlar lo que comes hoy, cómo gestionas tus emociones, qué eliges hacer, cómo quieres organizar tu día…”.

Otra cosa que para Rosana cobra una importancia fundamental es saber diferenciar quién soy, de lo que hago, y poder separarlo. “Es algo que ocurre mucho en el mundo de la música. A veces nos define tanto nuestro tipo de trabajo que perdemos parte de nuestra identidad. Ahora es el momento de pararse, ver quien es cada uno y evaluar lo que es importante, qué valores me hacen sentir arraigado, estable… y saber reconocerse”.

Y eso nos lleva a la última gran pregunta de este bloque. ¿Cómo va a ser el día después del fin de la cuarentena? ¿Qué tan impactante va a ser para la gente? ¿Cómo se puede ayudar a lidiar con esos sentimientos? “Para mí la clave estará en saborear lo positivo, la novedad, el estar presente, el conectar con las personas… Todo eso que ahora mismo no podemos hacer. Yo espero que aprendamos a poner límites, a vivir más el presente y a apreciar lo que tenemos internamente y en nuestro circulo más cercano. Eso también, en la industria de la música, es algo muy importante. Para mí, de los ejemplos a seguir de artistas con una salud mental equilibrada, todos tienen en común que viven unas vidas muy humanas y saludables. Esto es algo positivo que podemos sacar de esta situación: reajustar el estilo de vida para encontrar equilibrio. También es el momento para que muchos músicos y productores puedan crear o incluso reinventarse, ahora que están en casa sin la presión de la logística asociada al estilo de tour del mundo de la electrónica. Todo esto sucede cuando conseguimos esas emociones positivas de apertura, de aceptación, de tranquilidad”.

FUTURO: EL DÍA DESPÚES

En estos momentos nos encontramos finalizando la segunda semana de encierro y cuarentena y los prospectos oficiales nos dictan que continuaremos así hasta el 11 de abril. Sin embargo, tras lo que hemos podido descubrir a lo largo de este extenso artículo, la realidad que tenemos que afrontar todos es que quizá la situación se escapa a nuestro control y que tendremos que asumir lo que vaya ocurriendo.

Tenemos que asumir que, al final, este COVID-19 pueda ser el primero de una nueva serie de amenazas bio-sanitarias. Para Fernando Baisón, doctorado en Biología y cursando postdoctorado en Microbiología, la historia demuestra que las amenazas de este tipo siempre han estado ahí. “¿Cuántas veces arrasó Europa la peste negra? ¿Qué pasó con la mal llamada gripe española? Y en este siglo hemos tenido la gripe aviar, la gripe porcina, el SARS, el ébola, el retorno del sarampión por el boom del movimiento anti-vacunas… Amenazas sanitarias hemos tenido siempre y las seguiremos teniendo. Lo que pasa es que hemos tenido la suerte de nacer en una época en la que, cuando éramos niños, nos ponían vacunas para sarampión, varicela, polio y todo lo demás. Lo peor que llegábamos a pasar era alguna gripe más fuerte que otra. Debido a esa burbuja de seguridad sanitaria en la que hemos crecido, cualquier cosa nos puede parecer más grave”.

Imagen de Milán, durante la cuarentena.

Otra lección que nos llevamos la resalta, Julio Rodríguez: “Ahora, lo único que puede mantenernos preparados ante este tipo de amenazas es invertir el dinero necesario en investigación científica y no recortar en sanidad. Hay que invertir más en la ciencia básica, esa que no produce beneficios, porque es lo único que puede prevenir que estos patógenos causen estragos a estos niveles. Aunque sea un reservorio de bacterias asociadas a un gusano que se cría solo en unas pozas de agua dulce de América Central, porque no sabemos cuando pueda hacer falta”. Por otra parte, se moja dando su predicción sobre el futuro de esta crisis: “Vamos a pasar unos meses duros hasta que se encuentre vacuna o vacunas y al final tendremos que aprender a convivir con él, como convivimos y controlamos otras enfermedades. Al final habrá países que aprendan la lección y, como en todo, otros que no”.

Otra cuestión que preocupa es, una vez terminado el confinamiento, ¿cuándo se autorizarán nuevos eventos multitudinarios? Tanto Julio Rodríguez como Fernando Baisón coinciden en que habrá que esperar para estar seguros. “Lo que es más probable es que las medidas de restricción de movilidad dentro de los países se relajen, como ha ocurrido en China. Irá gradualmente. La libre circulación de personas entre países o la organización de eventos masivos creo que serán de las últimas cosas que se reanuden. Probablemente, se irán relajando las medidas para pequeñas multitudes, en la medida que pueda garantizarse la seguridad sanitaria en mayor o menor medida, hasta que ya se haya dominado el virus por completo, con una vacuna u otro fármaco. Pero adelantarse a los tiempos, antes de que los casos lleguen a cero durante un periodo prolongado, puede provocar un rebrote masivo”, explica Julio.

Pero el momento de retomar la actividad llegará. Más tarde o temprano, llegará. Y visto el ánimo que tiene la gente por salir, muchos medios están hablando de un posible boom en las operaciones. Patricia Gabeiras hace énfasis en la profesionalización vivida por el sector de festivales en los últimos años y como esto hace que los organizadores analicen sus opciones y tomen decisiones basados en sus propias características. “Por ejemplo, los festivales de mayo se han intentado mover hacia el último trimestre del año, mientras que el resto observamos con cautela, ya que tenemos más tiempo. Es por eso que las medidas tienen que ir dirigidas a paliar la caída de ingresos y compensarlas, sabiendo que no va a ser un año muy boyante para nadie”.

El COVID-19 también está sirviendo para darnos cuenta, entre otras cosas, de que en las verdaderas crisis debería prevalecer el bienestar común por encima de signos políticos; para que tomemos conciencia de lo mucho que estamos dañando al planeta – fijaos en la nube de smog que cubría Madrid, el norte de Italia o cómo de limpios están ahora los Canales de Venecia –; o de que si seguimos destruyendo nuestro ecosistema, la naturaleza tiene formas muy crueles de vengarse.

Comparativa de la contaminación en Italia, Agencia SINC.

Esta crisis se ha revelado como fruto de la mala relación del hombre con su entorno y la única forma de prevenir desastres futuros es replantearnos esa relación, para que vuelva a ser simbiótica y no parasitaria. Al final, el COVID-19 está demostrando la fragilidad de un sistema que creíamos infalible ante estas amenazas. Y tenemos que aceptar que sus consecuencias se seguirán notando y probablemente ya nada vuelva a ser como antes. Eso no quiere decir que este tiempo de confinamiento no nos sirva para evaluar el estado actual de nuestra escena musical en España y de si es necesario un cambio de paradigma.

Un cambio de paradigma que nos lleve a ser más solidarios con nuestros artistas y promotores nacionales, especialmente los medianos y pequeños, que son los que peor lo están pasando durante la crisis del COVID-19. También son los que más cariño van a necesitar después de estos duros tiempos.

Y por la parte que nos toca, en la música electrónica, tenemos que mantener esa conciencia que nos ha llevado a ser uno de los colectivos más comprometidos y que más en serio se ha tomado la cuarentena. Las muestras de creatividad de artistas y ravers por igual durante este periodo – a base de sesiones en el balcón, streamings o memes – sin duda nos están ayudando a mantener la cordura en el encierro.

Cuando pase la crisis sanitaria y las medidas para reunión de personas se empiecen a relajar, se verá realmente quiénes han sido los principales damnificados – y quienes han estado allí y quienes no –. Lo cierto es que el prospecto augura una temporada en la que no podremos viajar fuera de nuestros países, con lo que el turismo internacional – una de las principales fuentes de ingresos de España – se verá drásticamente reducido. Esto hará que, para evitar que nuestro país entero colapse, todos debamos arrimar el hombro para con nuestros vecinos, apoyando y fomentando el turismo intra-nacional. De esta forma, también se estará dando soporte a la cultura y los eventos nacionales, que serán fundamentales para poder reconstruir la escena desde los cimientos.

Algunos auguran el fin de la burbuja de la cultura de los headliners, grandes festivales y fees exorbitados – que, por cierto, solo se pagan en nuestro país –. Quizá esta situación sea la que regule de forma definitiva las cosas en nuestra escena. Otros creen que todo seguirá igual y que en cuanto se pueda, volverán las mismas prácticas. Pero lo cierto es que el futuro de la escena en España está únicamente en nuestras manos, en las manos del público. Un público que está ya hambriento de poder bailar. Un público que tendrá que empezar a pensar en cuidar su cantera de artistas, que nada tiene que envidiar a los de fuera. Ha llegado el momento de hacernos respetar más como industria y creadores de talento. Es una pena que haya tenido que llegar una pandemia para que nos lo planteemos en serio, y dejemos de ver escenas como la neerlandesa con envidia por lo bien que tratan a sus propios artistas y promotores. Es hora de hacerlo nosotros.

En resumen, turismo nacional, que fomente y pida a los festivales la contratación de artistas nacionales, para hacernos crecer como escena y para que en un futuro podamos brindar las mismas oportunidades a todos. Así y solo así podremos prosperar y salir del bache que ha provocado este SARS CoV-2. Está en nuestras manos. ¿Aceptamos el reto?

*PUEDES LEER EL ARTÍCULO COMPLETO AQUÍ Y EN NUESTRA REVISTA FÍSICA DE ABRIL.

FUENTES EXPERTAS DE ESTE ARTÍCULO:

  • Julio Rodríguez Lavado, doctor en Química Orgánica por la Universidad de Sevilla, investigador y finalizado posdoctorado en Química Medicinal por la Universidad de Chile;
  • Fernando Baisón Olmo, licenciado y doctor en Biología por la Universidad de Sevilla, postdoctorado en un laboratorio de microbiología del Departamento De Bioquímica Y Biología Molecular de la Facultad de Ciencias Químicas y Farmacéuticas de la Universidad de Chile.
  • Patricia Gaberias, socia fundadora Gabeiras y Asociados. En representación de la Asociación de Festivales de Música – FMA
  • Rosana Corbacho, psicóloga experta en la industria musical y el tratamiento de adicciones y fundadora de M.I. Therapy.

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