Sello: Ninja Tune

Texto: Sergio Bifeis

Hace dos años que apareció en el panorama internacional Peggy Gou. Si a estas alturas no sabes quién es, estamos hablando de una surcoreana que actualmente reside en Berlín -aunque ha vivido gran parte de su vida en Londres- y que se dedicaba profesionalmente al mundo de la moda por su trabajo en diferentes medios editoriales pero que su hobby de mezclar discos le hizo un nombre en distintos ambientes underground. Matt Edwards (conocido como Radio Slave) fue el que nos la descubrió al mundo como productora a través de su sello Rekids con el EP Art of War y su continuación. ¡La nueva Nina Kraviz!, fue la asociación instantánea que vino a la cabeza de gran parte de la escena porque de nuevo nos encontrábamos ante una artista exótica y despampanante  que publica sus primeros EP´s de house  en la etiqueta de Edwards y que en poco tiempo ya es una habitual de los mejores clubs y festivales del mundo. Blanco y botella, pero no; porque hasta ahí podemos enumerar los supuestos paralelismos con la siberiana. Gou es de otra pasta.

Su estilo es predominantemente housero, a veces más oscuro y profundo y otras veces más alegre y cálido, y su carrera como productora la ha dirigido de forma encomiable durante estos dos años con lanzamientos destacados en Phonica White y en Technicolour, el subsello de Ninja Tune. Precisamente hoy se estrena en el sello matriz con Once, un EP que tiene hechuras de convertirse en todo un superventas por lo que nos ofrece en los tres cortes que lo componen.

“Quería representar diferentes estilos y estados de ánimo en este EP, desde lo que podría ser un warm-up al aire libre hasta el momento de la ‘fiesta propiamente dicha’. Intenté recurrir a todas mis influencias de los últimos años, desde el electro, la música africana, la música house de principios de los 90 y también el techno, especialmente Maurice Fulton y DMX Krew “; describe la artista coreana al hablar de este trabajo. Y francamente, no lo podría haber explicado mejor.

Para empezar Once se abre con todo un pelotazo como es ‘It Makes Forget (Itgehane)‘, que desde ya presenta su candidatura para tema del año. Porque sí amigos, este track se va a pinchar mucho. Un tema con una percusión y un ritmo rico en matices tropicales y africanos, unos sintes houseros clásicos, una chispeante línea ácida y el gran gancho -que arrebata y nos gana por la mano- es la propia Peggy Gou cantando en coreano, su lengua materna. La mezcla, que puede parecer disparatada, funciona como un reloj porque emana naturalidad y honestidad. “Grabé mi voz, pero esta vez intenté cantar … No soy una cantante profesional, pero hice mi mejor esfuerzo ” declaró la artista entre risas. Ese buen rollo y diversión es lo que transmite esta animosa producción.

La cara B tampoco se queda corta en cuanto a calidad, elegancia y fuerza. ‘Hundred Times‘ es el lado más guerrero de Gou. Un track potente y enfocado para altas horas de la noche pero que también mantiene ese toque divertido y desenfadado y hasta cierto punto marciano. Puro house de batalla.

En el lado opuesto tenemos ‘Han Jan‘ que en una clave descarademante electro estamos ante un temazo de primera hora donde la artista combina vocales en coreano y en inglés demostrando la clase, la versatilidad  y la emotividad que puede despertar como productora. Y que de paso nos revela el enésimo acierto de una disquera como Ninja Tune.

Rematando el lanzamiento, el artwork son ilustraciones del ilustrador coreano Jee-ook Choi. Lo mejor que puedes hacer en estos momentos es escuchar ambos cortes vocales, dejarte seducir y empezar con buen pie el fin de semana que comienza.