“Me he preocupado más de que mis influencias vengan de un lugar un poco más apartado de la música de baile, creo que eso me ayuda mucho a crear un sonido único”

Autor: Diego Fernández

Harto de no encontrar un hueco para su sonido en la escena de aquí, Jose Bernat decidió un buen día hacer las maletas para emprender su nueva aventura musical por el Reino Unido. Descartando Londres y optando en cambio por Brighton, sería ésta segunda la que le abriría la paleta de sonidos de la que ahora se jacta en disqueras como Anti Skate, Renascence o Lobster Thermin, permitiéndole aprender a tomar prestadas ciertas características estéticas de otros géneros. La absorción de elementos como los rewinds propios del jungle para adaptarlos a cortes house o curtirse con artistas de la rama más próxima a la ciencia han acabado catapultando al valenciano hasta cocinar sus trabajos de manera mucho más orgánica.

Tras su debut en un sello tan en alza como Lobster Theremin con ‘Lemon Fanta EP’ -recordemos escogido como mejor track del año por este mismo medio hace unas semanas- o su desvirgue más electroespacial en Deep Sea Frequency (propiedad de Or:la), Pépe regresa triunfante a casa; con la cabeza bien alta y un sonido maduro que esperemos sirva de referente a la nueva escuela que está aún por despuntar. Valencia le aguarda con las puertas abiertas… y nosotros también.

¿Qué tal Pépe, cómo ha ido el 2017? Y lo que es más importante, ¿cómo pinta este 2018?

¡Hola! La verdad es que ha sido un año increíble, caras sonrientes país tras país y sesión tras sesión, y referencias que han sido recibidas con mucho calor. 2018 apunta a ser todavía mas fuerte, y con cosas más grandes… No quiero decir demasiado, así es más mágico.

Nacido en Valencia, pero te mudas a Inglaterra hace unos años, para regresar a tu ciudad de origen. ¿Se debe este cambio a tu carrera musical? ¿Por qué Inglaterra, concretamente Brighton y no Londres, por ejemplo?

Lo cierto es que fue una decisión debida a varias cosas. La primera, había pasado toda mi vida en Valencia y necesitaba un cambio de aires. Al principio de mis días en Inglaterra yo estudiaba ciencias y allí veía mejor salida, luego me pasé a estudiar una carrera de tecnología musical, que es algo que en España prácticamente no existe a ese nivel.

Luego tienes el tema de la oferta cultural. El sonido inglés ha sido muy influyente para mi durante mucho tiempo, y quería ver qué era lo que hacia sentir así a los músicos de allí. Elegí Brighton porque me dijeron que era mucho más pequeña y “habitable” que Londres, pero seguía teniendo una escena muy potente, sin destrozarte la cuenta del banco como lo hace Londres…

¿Cómo dirías ha cambiado o evolucionado tu sonido desde tu mudanza a Brighton?

En Brighton todo el mundo es un absoluto friki del género que les va. Les enseñas un tema y te enseñan uno mil veces mejor que no conoce nadie, y a todo el mundo le mola un género distinto. Y es que además, dentro de esas tribus, tienes subgéneros para repartir.

Pasar unos años en Brighton me ha ayudado mucho a comprender muchos estilos distintos y a aprender a tomar prestadas ciertas características estéticas de otros géneros. Cosas como añadir un rewind típico del jungle en un tema de house, o el tratamiento de sub-graves típicos del dubstep en un tema de electro. Aparte de eso, aquí he conocido productores y Djs que son verdaderos científicos, y eso aporta pequeños truquitos. Brighton me ha ayudado mucho a pensar en cómo conseguir el mejor sonido posible pero manteniendo un aura muy orgánica.

Has tenido un 2017 muy productivo, con trabajos para In Records, Renascence, Antiskate, Deep Sea Frequency o Lobster Theremin. Todos bastante en torno a un electro cósmico o un cálido downtempo… ¿Cuánto tiempo diariamente prestas a la música?

Ahora que vuelvo a vivir en Valencia y tengo mi pequeño estudio, dedico prácticamente el día entero a la música. Casi como si de una oficina se tratara, entro por la mañana y salgo cuando es de noche.

Debutaste en Lobster Theremin el pasado octubre con ‘Lemon Fanta’. Saliendo como mejor trabajo del año en nuestro Top Mejores Tracks Nacionales del 2017, ¿dirías que tu mejor trabajo hasta la fecha?

La verdad es que prefiero dejar que el público elija sus favoritos. Cada referencia refleja partes distintas de mi producción e intento que cuenten una historia. Estoy seguro que de mi primera referencia a la última que haga, habrá buenos recuerdos y buenos momentos, pero nunca podré elegir una favorita. ¡Eso os lo dejo a vosotros!

¿Y cómo surge lo de Lobster Theremin? ¿Cómo acaba un valenciano publicando a través de uno de los sellos más cotizados de los últimos años?

¡Ya somos unos cuantos paisanos en la gran langosta! Hacía tiempo que tenía a Asquith, el boss de la discográfica por así decirlo, por mis redes sociales pero la idea de hacer una referencia creo que me la planteó Teti, que se encarga de muchas cosas en Lobster y a la que quiero mandar un gran abrazo.

¿Y tenías claro desde un principio sacar esos 3 cortes juntos en un EP? Lo digo porque el tema ‘Lemon Fanta’ ya llevaba por Youtube meses…
La verdad es que no. ‘Lemon Fanta’ tuvo su atención en la red en Soundcloud y Youtube antes de ser firmado. A veces a las discográficas les gusta montar un EP alrededor de un tema que ya ha tenido su tracción y con cómo funcionan las discográficas, todo puede ser un poco anacrónico. ‘Lemon Fanta’ es un tanto más antiguo que referencias que fueron publicadas antes. Suelo dejar a las discográficas elegir cómo y cuándo debería salir todo a la luz, porque ellas tienen más mano con este tipo de cosas.

¿Qué hay del título? Me llama la atención que sea ‘Lemon Fanta’ y no ‘Orange Fanta’, siendo precisamente de dónde eres… (risas)
Es curioso, porque el tema es un poco sobre mi infancia valenciana. De niño no me dejaban beber cosas con cafeína (por motivos obvios) y siempre me gustaba más la Fanta de limón con hielo. Es una bebida que me recuerda mucho a las terrazas de los restaurantes en la playa, y los domingos de paella. Eso sí, viva la naranja valenciana.

El pasado año además firmaste la segunda referencia del sello propiedad de Or:la, Deep Sea Frequency. ¿Cómo surge esto? Parece un buen paso para acabar en filas de sellos como Hotflush o Hessle Audio…

Alguien en Instagram me dejó un comentario en plan “Or:la está pinchando tus temas”; me quedé un poco colgado porque me parece una DJ y productora excelente, así que me fui directo a por su e-mail para hablar de música y esas cosas. La verdad es que las cosas fluyeron de manera bastante natural y pronto estábamos hablando de hacer un EP, que construí alrededor de ‘Weightless In Orbit’. Lo de Hessle y Hotflush estaría bien, ¿no? (risas).

¿Relacionado primeramente con el lo-fi (probablemente debido a tu ‘Cecile’), diría que tu evolución ha sido hacia un electro cósmico y espacial. ¿Cómo dirías ha evolucionado tu metodología en el estudio a lo largo de este tiempo?

Cuanta más música publicas, más te expones al público. Eso implica que va a haber gente esperando que les des cosas nuevas y que demuestres cuánto vales con cada referencia. Con el tiempo me empecé a preocupar más y más por crear algo que me identificara, que solo fuera yo. Eso me ha llevado a deshacerme de herramientas que utilizaban mis compañeros, o esforzarme en buscar nuevos usos para ellas. Creo que sobre todo me he preocupado más de que mis influencias vengan de un lugar un poco más apartado de la música de baile, creo que eso me ayuda mucho a crear un sonido único.

¿Qué hay del directo, tienes pensado preparar algo para un futuro próximo?

Hace tiempo que tengo un directo listo y dispuesto… Lo estrené con Renascence en 2016 en Paris y fue increíble. El montaje es un poco complicado porque hay muchas maquinas de por medio, así que me lo reservo para ocasiones muy muy especiales.

Ahora que has vivido en el extranjero, ¿cómo ves Valencia, o España en general? ¿De qué salud dirías goza nuestra “escena”?

La escena en valencia ha sufrido mucho y ha sabido resucitar de los infinitos palos que le han pegado por todas las esquinas. Ahora mismo creo que la ciudad está pasando por una recuperación milagrosa gracias a que tenemos unos promotores que ponen un esfuerzo increíble en que la ciudad vuelva a ser un referente europeo. Creo que muchos artistas y mucho público necesita abrirse a la experimentación y ponerse a disposición de formatos más nuevos y estilos algo más intrépidos.

Dicho todo esto, me encanta salir en Valencia porque a fiesteros no nos gana nadie, lo llevamos en la sangre, y eso significa que hay mucha gente dispuesta a volcarse por mantener la noche de manera infinita. Mientras pienso que nos queda mucho por delante, también tengo muchas ganas de ver lo que va a pasar en los próximos años. Creo que en el contexto nacional, las cosas van bien, pero de nuevo, hay miedo a experimentar. Me parece que hay muchas ciudades pequeñas que están arriesgando un montón más que las capitales. Tenemos que ponernos las pilas porque creo que nos infravaloramos. Hay muchísimo talento en el país y seguimos mirando hacia fuera como siempre. ¡Hay que explotar mas a los artistas locales!

Somos muy fans de un club al que eres asiduo, creo… Club Gordo. ¿Es este el futuro de los clubes en nuestro país, con programaciones meritorias, sin ser desorbitadas y donde realmente importa menos el nombre del invitado que la propia música de la noche en sí?

El futuro de los clubes está en que se fomenten espacios en los que la gente piense en cómo se consume la música. Donde la gente pueda sentirse segura y cómoda, sin racismo, sin machismo, sin homofobia, y sin mierdas. Lugares donde se le invite a la gente a darse cuenta de lo revolucionaria que puede ser la fiesta. Hay mil maneras de hacer esto, pero Gordo desde luego ha clavado una de ellas. Le han quitado la importancia a las superestrellas (y las presiones que acompañan cuando la gente sabe qué esperar) y se han volcado en crear un sitio donde la gente puede esperar música de calidad y sentirse cómoda y desenvuelta.  A veces creo que es importante saber a quién estás viendo, ver qué representan y conocer bien sus escuelas para poder dar forma a tus gustos. Creo que necesitamos más plataformas como Gordo, pero hay mil fórmulas distintas de hacer cosas nuevas. Eso sí, la música electrónica siempre será un movimiento político, y eso a veces se olvida mucho en España porque nos encanta pegarnos la farra desenfrenada.

¿Qué próximo trabajos tienes entre manos? Creo que estrenabas hace poco un remix del ‘Cravo Amargo’ de Model Nice. ¿Algo más en la nevera?

¡De todo un poco! Pero todo súper secreto… voy a volver a colaborar con los sellos por los que se me conoce, pero hay un par de sorpresillas casi al caer…

Y para cerrar, te leía hace poco que ibas a darle caña a un nuevo alias… ¿podemos saber algo más o prefieres que siga en el anonimato, esperando que alguien dé con él?

Prefiero quedar anónimo. Estoy utilizando este alias para explorar otros géneros que forman parte de mi educación musical y también para aliviar las presiones que vienen atadas a que la gente te vaya conociendo. Eso sí, para la edición de febrero habrá salido mi primera referencia bajo ese alias, e incluso es posible que desde DJ MAG ES hayáis mordido el anzuelo con una premiere, inocentes.

* Extraído de Dj Mag Es 085