Frecuencias, donde conviven tus instrumentos

Uno de los errores que más suelen ocurrir al mezclar, es un mal uso del rango de frecuencia de los instrumentos. De cada 10 mezclas que recibo, 7 tienen este problema. Los instrumentos que componen una canción, deben situarse en su propio espectro, aunque habrá casos especiales donde podría resultar interesante expandir su espacio en frecuencia.

Piensa por ejemplo en un Kick. Su zona, aunque varíe según el tipo de sonido, se suele dar entre los  40 o 60 Hz y hasta los 4 Khz o más, ¿Realmente necesitamos un bombo tan “grande”? En todo ese espectro, hay mucha información que, o no es relevante para el sonido en si mismo (no lo define) o simplemente no la vamos a percibir.

¿No te parece obvio “modelarlo” para que encaje perfecto en tu mezcla, sin tener excesos de energía?

Igual estoy yendo un poco rápido. Veamos ese concepto de energía.

Piensa en tu mezclador (del DAW o físico) como si fuera una caja o un recipiente. Como es lógico, las cajas pueden contener un volumen determinado por sus dimensiones. Esto es el ancho de banda y el headroom máximo de tu mix. Los sonidos serán energía, de manera que uno u otro tendrá más o menos energía en diferentes zonas de su espectro. Dentro de ese espectro, habrá frecuencias que no sean las que definen el sonido del instrumento y habrá otras que si.

En el caso del Kick, si la nota fundamental que generamos está en 50 Hz, quiere decir que esa frecuencia y sus múltiplos (pares, impares o ambos) son partes muy importantes del sonido. Esa nota fundamental, es el pitch o tono, mientras que el contenido armónico, es el timbre.

Prueba a analizarlo con un espectrómetro (RTA). Ahora a bajar con un ecualizador 50 Hz, 100 Hz, 200 Hz, 300 Hz…. Notarás que el sonido pierde fuerza y se diluye en la mezcla sonando pobre y pequeño. Bien, ahora pon el EQ a cero y baja frecuencias que no sean múltiplos de la fundamental. En el caso anterior, por ejemplo, baja 80 Hz, 220 Hz, 380 Hz… Ahora deberías notar que aunque se pierde parte del sonido, en realidad, no se pierde tanto en el contexto del mix. Estas frecuencias son las que no definen su sonido y por lo tanto, podemos usarlas para modelar la energía de nuestro Kick, y que ocupe el espacio que realmente necesita.

Volvamos a la caja que contiene nuestro mix. Si no cuidas cada instrumento y la energía que no es importante dentro de cada uno de ellos, la caja la llenarás. Así, enseguida dejarás de tener espacio y con ello, perderás pegada y definición,. Cada instrumento intentará “empujar” al de al lado para ocupar su lugar. Si creas el espacio apropiado, rebajando energía en aquellas zonas que no son importantes, ya te habrás quitado un gran problema de encima.

Hablemos ahora del masking. Se trata de un efecto psicoacústico donde un sonido con más energía que otro en la misma frecuencia o muy cerca, no permite que percibamos el de menor intensidad.

Para trabajar este problema, debes ecualizar compensando la energía de esas bandas coincidentes según cual sea más o menos importante y establecer una jerarquía. De esta forma, los más importantes no los tocaremos (o lo haremos muy poco) y reduciremos energía solo en los menos importantes o aquellos que ocasionen más masking.

Típico ejemplo: Kick y Bass. Si decides que el bajo es más importante que el bombo, modela este ultimo. Imagina que hay mucha energía en los 200 Hz en cada canal. Baja un poco con el ecualizador en los 200 Hz en el bombo y ahora notarás que hay más pegada en el kick y más grosor en el bass, ¡Y sin haber tocado el bajo! Es cuestión de decidir y reducir energía para que todo entre en nuestra caja.

¿Dónde y cómo?

Aunque los sonidos varían mucho su espectro de unos a otros (especialmente en electrónica), hay ciertas frecuencias que suelen funcionar bien casi siempre. Vamos a ver algunos tips.

Subs, no creas que porque sean subs no deben tener armónicos. Al contrario. Un sub que sea un tono senoidal en 50 Hz, simplemente en equipos sin subwoofer, casi no se escucharan. Así que prueba a enfatizar o crear armónicos para que ocupen espectro. Eso si, contrólalo o será lo que ocupe más espacio! Recuerda siempre que más grave es igual a más longitud de onda e igual a más energía!

Kick, mira su fundamental y sus segundo y tercer armónico. Estos son muy importantes. Verás que en los 100/150 Hz tienes esos armónicos y la potencia del kick. Si quieres que realmente suene grande y potente sin ocupar mucho espacio, resta energía en los 350/500 Hz y sube en los 1500/3000 Hz, notarás más clip y pegada.

Bass, el bajo debe convivir con el kick y los toms. Pero debes decidir como es de importante. Según sea su nota fundamental, considera las frecuencias menos importantes y bájalas un poco para integrarlo bien el mix sin que se note que lo has tocado. Un pequeño refuerzo en los segundo y/o tercer armónico, suele funcionar bien para hacerlo destacar en el mix.

Low Freq Synths, de nuevo, busca preferencias para que suenen por toda la mezcla en sus planos, pero no interfieran en los instrumentos más importantes. Restar energía en los 600 Hz suele funcionar bien para que las percusiones ganen definición. Si notas que compiten con el bajo, resta un poco en los 200/300 Hz.

Low Freq Percussion, como con los sintetizadores de baja frecuencia, es importante dar prioridades. Si has de restar, busca los 150 Hz aprox y los 400 Hz para dejar ese espacio al bajo y los sintetizadores

Vocals, son realmente importante si están en tu mezcla. En serio, una vez tengas el sonido que quieres en las voces (empieza por aquí para no fatigarte y dejar de ser objetivo), no las toques mucho… Deben sonar naturales, en primer plano y abiertas. Siempre son lo más importante del mix.

High Freq Percussion, cuidado con los claps y snares, aquí tienes los rides, hats, crashes y shakers… Para que no sean estridentes, prueba a bajarles un poco en los 4 Khz y en los 8 Khz. Si quieres que suenen con aire, sube un poco con un shelving en los 15 Khz.

High Freq Synths, aquí entran arpegios, stabs, strings… cuidado con las voces y las percusiones de alta frecuencia. Reducir un poco de energía en los 1.4 Khz y entre los 3 a 5 Khz harán que asienten mejor sin causar sonido metálico. Un deesser suele ser muy útil para que los VST que suenen digitales dejen de hacerlo…
Prueba a comprimir con el Deesser los 7 Khz.

Noises, sweeps, crashses, no son muy importantes, así que fíjate en el efecto que quieres causar y en que zona del espectro se asienta ese efecto, lo demás, sobra.

Como ves, son criterios de ecualización sustractiva sobre todo. Siempre mejor quitar energía donde sobra que añadir por añadir.

Fíjate también que no he hablado de filtrar nada, aunque como supongo que ya habrás intuido, es buena idea filtrar aquello que no se va a oír. Sobre esto ultimo, ten mucho cuidado, es muy habitual pasarse  con los filtros pasa altos y crear un sonido fino y estridente.
El truco para esto es simple: Cuando empieces a oir que estás quitando, te has pasado. Si tus monitores no llegan muy abajo en frecuencia, te recomiendo unos buenos auriculares o el uso de un subwoofer.

Pues eso es todo de momento. Recuerda siempre que no son las herramientas, sino quien las maneja.

¡Nos vemos en el siguiente número!

* Extraído de DJ Mag Es 090