Último capítulo sobre acústica básica.

Ya hemos visto como debes poner tus monitores en el estudio y qué tipo de altavoces te pueden ir mejor. También hemos aprendido un poco sobre como se propaga el sonido y las consecuencias de esto y como afectan a la respuesta de tu sala. Es el momento de remangarnos y ensuciar nuestras limpias manos con algo de bricolaje y ganas de sonar mejor.

Los mitos, son solo mitos.

Ok, así es, pero no le pidamos peras al olmo.

Si necesitas algo profesional, recurre a un profesional. Pero si estás empezando y tienes poco dinero, sigue leyendo. Aprenderás algunos trucos que te harán la vida más sencilla.

Por dónde empezamos

Por un lado debemos calcular los modos propios de la sala, tal y como vimos en el anterior número (usa algún “Room Mode Calculator”).

Una vez visto qué ocurre con las dimensiones de tu sala, lo mejor es analizarla por si además de estos problemas, se suman interacciones de fase por culpa de muebles y materiales. Para esto, lo mejor es usar un micro de medición y un software específico. Tienes modelos muy económicos de micros y software gratuito (mira Room EQ Wizard, por ejemplo).

Imagina que tenemos Modos en 40, 80, 120… Hz en 50, 100, 150 Hz y en 80, 160, 240 Hz. Las graficas de medición nos indican que tenemos un incremento en la zona de 39 a 55 Hz y en 75 a 85 Hz. Eso son los primeros modos interactuando unos con otros.
También ves que hay una zona que ocupa desde 95 hasta 250 Hz con un incremento (mucha energía)  y un valle (poca energía) en los 450 Hz y en los 2.5 Khz. Una respuesta normal para una sala pequeña.

También debemos ver el tiempo de reverb, así que con tu software, envías un pulso (una onda cuadrada muy corta) que cuando la recoge el programa a través del micro y lo superpone al pulso original, ves el decaimiento de tu sala. Bien, hay que bajar un poco el tiempo de reverb (TR).

Materiales de tratamiento acústico

Materiales porosos:

  • Lana de roca o mineral, de 70 Kg por metro cúbico. Muy interesantes pues son muy baratas, pero ojo, recúbrelas con tela (arpillera por ejemplo) para que no te pique pues sueltan partículas en forma de filamento que además son perjudiciales.
  • Geo panel, es un aglomerado de textil. Son ecológicas y funcionan muy bien. Eso si, ¡son muy feas! ¡Hazte con tela y ponlo bonito!
  • Basotec, es muy efectivo, aunque algo caro. Se pueden montar directamente sin más.
  • Foam, son relativamente económicas. Se pueden montar sin más en la pared o techo. Son las típicas de Auralex, por ejemplo.

Estos materiales son efectivos para tratar reflexiones y frecuencias por encima de 120 Hz. Piensa que su efectividad en frecuencia está relacionada con la profundidad que ocupan. Así que para una frecuencia dada, el panel debe tener un espesor del al menos ¼ de la longitud de onda de esa frecuencia. Para que sean efectivas en 100 Hz, deberían tener una profundidad de unos 45 cm… piensa en el espacio necesario.

Black Bird, Nasville

Resonadores, los vimos en el capitulo anterior. Pueden ser de varios tipos según su radio de acción. Por debajo de 100 Hz es lo que te interesa para no perder espacio. Mira en google como hacerte uno basado en los modelos de la BBC, hay varios muy interesantes y cuesta hacerlos muy poco dinero.

Difusores. No hemos hablado de ellos de momento, solo decirte que son de madera o plástico casi siempre. Nos sirve cualquier material que sea reflexivo con el sonido, esto es, duro al tacto.

Donde colocamos cada cosa

Bien, empecemos por los modos más graves.

Para los modos de 39 y 55 Hz, lo mejor son los resonadores de membrana, así solo afectarás a ese rango sin alterar los demás y ocuparás poco espacio.

El siguiente rango a tratar, es de los 75 a los 85 Hz, de nuevo resonadores, esta vez fabricados para que se hagan cargo de esas frecuencias.

¿Dónde los pongo? Buena pregunta… aunque hay formas de calcularlo, vamos a simplificar. Envía desde tu DAW un tono senoidal de la frecuencia de interés. Muévete tocando las paredes de la habitación y allí donde notes más vibración, ahí deben ir. Repite con cada frecuencia de interés. Si cuando acabes notas poca cosa, entonces necesitas cubrir más superficie, fabrica más resonadores y colócalos encima o al lado de los primeros.

Para el rango que cubre de 100 Hz a 250 Hz, usa banda ancha (cualquier material de los de arriba) ten en cuenta que afectarás muchas más frecuencias medias y agudas. Si es demasiado, cubre parte de estas trampas con papel kraft o madera en laminas.

Empieza por la zona de escucha o sweet spot. Es decir, donde tú te sitúas para trabajar. A esta zona la llamamos, primeras reflexiones, ya que estos “rebotes” nos llegan un poco después de la señal directa, así que se percibe casi como un micro delay y produce muchos problemas de fase. Para colocar los paneles sigue este truco:

Siéntate en tu posición de trabajo. Ahora, dile a un amigo/a que sostenga un espejo y que lo mueva lentamente desde detrás de uno de los altavoces hasta que pase por detrás de ti en la pared de la izquierda. Cuando veas un altavoz reflejado en el espejo, dile que lo anote en la pared. Cuando veas el otro altavoz, igual. Repítelo en la pared de la derecha.

En estos puntos debes poner un panel absorbente. Recuerda que el techo, se comporta igual, así que deberías hacer algo lo más parecido posible a este truco.

Un consejo extra, si separas los paneles de la pared un poco, conseguirás que el rango de actuación baje un poco y “atrape” frecuencias más graves. Esto en el techo es muy recomendable.

El resto de paredes, rellena con material absorbente hasta que completes sobre el 30% de tu sala. Es importante que sea simétrico sobre izquierda y derecha.

Real World Studios

Por último, coloca el difusor detrás de tu sweet spot (mira bien el rango de acción que tiene antes de comprarlo) para que levante esas frecuencias medias que se quedaron sin demasiada energía.

Los difusores no reducen energía, sino que la redistribuyen en todas direcciones con un patrón determinado por las frecuencias de interés. Así el difusor creará un poco de “vida” en tu sala y tenderá a suavizar la respuesta de la habitación.

Nos falta una cosa importante. El valle de los 450 Hz. Normalmente este tipo de valles son cosa de la pared de atrás de los altavoces, así que lo más económico es moverlos un poco separándolos de la pared. Si no cambia mucho la cosa, pon absorción detrás de ellos y en el centro de la pared que está frente a tu posición de trabajo.

Como ves, hemos conseguido una mejor respuesta por poco dinero y sin tener que hacer complicados cálculos. En cualquier caso, no te engañes. Una acústica controlada y profesional es siempre lo mejor. Esto son solo ideas para que puedas trabajar decentemente. La acústica no es barata ni sencilla, pero espero haberte ayudado a conseguir un mejor sonido.

Con esto acabamos nuestra serie de acústica básica, el mes próximo estate atento/a porque te contaré qué debes tener en cuenta para que tus mezclas estén ¡al nivel ninja que tu música merece!

* Extraído de DJ Mag ES 93