La acústica es tu amiga

Te acabas de comprar unos monitores de 2.000€, con un ordenador de vértigo de 3.000€ y una interface de otros 2.000€. Además, tienes un par de sintetizadores clásicos de 2.000€ cada uno y una caja de ritmos ultramoderna de 1.500€. Todo en una habitación de 3m x 4m de tu casa, montado sobre una mesa de nombre sueco impronunciable de 100€… ¿Te suena esto? Creo que, por desgracia, nos suena a todos. 12.000€ en equipos y ni por esas tus mezclas suenan bien. ¿Qué estás haciendo mal?

La acústica es tu amiga

Si hay una pregunta reina en los emails y privados de redes sociales que recibo es esta: ¿Qué altavoces me compro? Y si hay una respuesta reina, entonces es esta: ¿Tienes acondicionado tu estudio?

Si llevas un tiempo en esto de hacer discos, ya sabrás lo importante que es. Tanto, que se dice que tus altavoces valen el dinero que pagas, si haces lo mismo con tu acústica.

Un altavoz de 10.000€ en una sala mala y sin controlar, no suenan a 10.000€. Sin embargo, unos altavoces decentes de 2.000€ (por ejemplo), en una buena sala bien acondicionada, podrían darte incluso más de esos 2.000€ bien invertidos.

Conste que este artículo no es más que una introducción al tema. Si de verdad te importa tu acústica, mi consejo es siempre que acudas a un profesional.

Conceptos básicos

Antes de volvernos locos con trampas y difusores, vamos a ver como funciona todo esto. El sonido viaja como un movimiento simpático entre las partículas que están suspendidas en el aire. De esta manera, cuando no están en movimiento, no se transmite sonido. Pero cuando desde un emisor se excitan, comienza a generarse una vibración y unas partículas golpean a otras hasta que la más cercana a tu oído, golpea tu tímpano. De esta manera, lo que podríamos visualizar en las partículas, sería una forma de onda que describe amplitud (volumen), tono (frecuencia) y timbre (armónicos).

La frecuencia viene determinada por el espacio físico que cubre un ciclo (el espacio entre valores máximos de amplitud o picos). Como el movimiento en el aire es hacía fuera (compresión de las partículas) y hacia dentro (descompresión), hablamos de valores de fase positivos (compresión) y negativos (descompresión).

Onda Estacionaria

Cuando en una habitación se origina un sonido y este viaja por el aire entre superficies paralelas (como dos paredes), se crea una realimentación entre estas superficies generando lo que llamamos onda estacionaria. No es más que una frecuencia que coincide su longitud de onda con el espacio entre superficies. Según sean duras o blandas estas superficies, habrá una interacción de fase entre la onda original y la onda rebotada. Así tendremos que si las fases se alinean con el mismo valor (++ o –), habrá un incremento de volumen y si lo hacen igual, pero con diferente valor (+- o -+), se cancelan disminuyendo su volumen.

Por razones obvias, en todos los estudios hay paredes y techo, con lo cual, este es un problema con el que tenemos que lidiar siempre y es una de las bases de la acústica.

Modos de Sala

Las ondas estacionarias que son representativas de las dimensiones de una sala en particular, se llaman modos propios de sala. Estos modos tienen lugar entre las 3 dimensiones. De esta manera tenemos que al ancho, largo y alto de tu sala, se asocian a unas frecuencias concretas. Según la dureza de los materiales de las paredes, habrá una serie de interacciones de fase.

Según que dimensiones ocupen hablamos de:

  • Modos Axiales: Largo, ancho y alto, son los que más energía tienen y los que más nos preocupan normalmente.
  • Modos Tangenciales: Usan dos dimensiones, por ejemplo alto + largo o ancho + alto… son menos energéticos, pero tienden a centrarse en las esquinas y a amplificar unos 6 dBs por cada pared cercana que usen.
  • Modos Oblicuos: Cuando usan las tres dimensiones para desplazarse. Son poco enérgicos.

Para calcularlos hay muchas webs que lo hacen automáticamente, así que no vamos a entrar en formulas… pones “Room Mode Calculator” en San Google, metes las dimensiones de tu estudio y a jugar…

Veamos un ejemplo:

Tenemos un estudio de 4x3x2.5 metros.

Sus modos principales serían:

Axiales, sobre el largo de 4 metros, 42.88 Hz. Sobre al ancho de 3 metros, 57.17 Hz y sobre el alto de 2.5 metros, 68.6 Hz.

Estos son los que más energía tienen y los primeros que debemos tratar. Piensa que estos son solo los axiales. Debemos tener en cuenta el resto de modos también y además, al menos los dos armónicos siguientes a esas frecuencias, pues al ser múltiplos, crearan los mismos problemas una octava por encima de esas frecuencias. Si, lo sé, es un lio… y aun tenemos que hablar de la…

Reverb

Todo lo que hemos dicho antes, si te has dado cuenta es frecuencia. Con lo cual, podríamos pensar que con poner un EQ, ya tenemos resueltos los problemas. Pero no es tan sencillo, me temo.

Como la realimentación de las ondas estacionarias tienen lugar durante sus trayectos por la sala, debemos entender que el tiempo es un factor definitivo. Los problemas de resonancias o de modos, tienen una duración determinada por los materiales y el espacio físico en sí mismo. De forma que si queremos controlar la sala, la reverb es lo que más nos preocupa. Pero ojo, no es tiempo de reverb y ya está, es el tiempo que tardan esas frecuencias problemáticas en decaer. Así que hay que controlar el tiempo también ya que es el responsable de un efecto muy molesto llamado filtro en peine (piensa en un EQ con muchas frecuencias cortadas con campanas muy estrechas) en frecuencias medias y altas.

Para corregir todo esto, no nos basta con un EQ, como es el caso de algunos softwares como ARC o Sonarworks, que se suelen usar más para dar un toque final a una buena instalación. Debemos trabajar con absorbentes que bajen la velocidad del sonido o disipen energía en las frecuencias de interés.

No es nada sencillo, pero hay formas económicas de hacer algo al respecto.

Aunque es muy complejo, puedes crear resonadores de membrana para las frecuencias más graves. Absorbentes de banda ancha para medios inferiores y superiores. Para los agudos y los medios superiores, en vez de absorción, puedes usar difusión, así no tendrás un sonido tan muerto y tendrás menos fatiga auditiva en el estudio.

Crear todo este material es una locura para comentarlo aquí, pero hay mucha información en la red y tutoriales. El próximo mes abordaremos la geometría y donde colocar los paneles. Si quieres subir de nivel, compra un micro de medición y usa un software como Room EQ Wizard, que es gratuito, y así podrás ver cuales son los problemas reales y será más fácil solucionarlos. Y si eres un freak total, búscate un ingeniero acústico o una empresa profesional que, al final, es lo que te dará el mejor resultado.

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* Extraído de Dj Mag ES 92