Analizamos brevemente los efectos de la música en el cuerpo…

Escuchar música es uno de los mayores placeres que existen. Y eso no solo se debe a quien compone la canción o a quien la interpreta; es también una consecuencia del funcionamiento del cerebro humano.

Según una investigación publicada en la revista Science, escuchar música es una “recompensa intelectual” directamente relacionada con un grupo de neuronas del cerebro. Es decir, cuando alguien escucha música, su cerebro se activa y eso tiene diferentes efectos en el cuerpo.

Uno de los más importantes es el aumento de la dopamina. Cuando el sonido de la música llega al cerebro, y siempre que la música sea de nuestro agrado, éste segrega dopamina, un neurotransmisor que también se libera ante placeres más concretos asociados a la alimentación, el sexo, el consumo de drogas o el dinero.

Es una sensación parecida a la que se puede sentir en un casino, cuando ante la emoción de jugar, y sobre todo de ganar, se activa la adrenalina. Escalofríos de alegría que incluso se pueden combinar si quien juega lo hace escuchando música.

La música también tiene un efecto calmante. Obviamente, hay melodías más energizantes y otras concebidas más para infundir relax, para reducir el nivel de estrés del oyente.

Porque la música es capaz de lograr que quien la escuche se sienta en armonía, ya que calma la ansiedad y aumenta el optimismo. Es decir, que la música también mejora el estado de ánimo.

La creatividad es otro de los aspectos que se ven mejorados gracias a la música. El cerebro está más activo y, ante diferentes tipos de problemas, es capaz de llegar a soluciones más originales y útiles que si estuviera en silencio.

Según un estudio publicado en la revista PLOS ONE, la creatividad es mayor cuanto más alegres son las melodías que se escuchan.

De igual modo, la música también ayuda a concentrarse mejor porque activa el cerebelo, el córtex prefrontal y el lóbulo temporal del cerebro, lo que es positivo para los procesos de aprendizaje.

Asimismo, ayuda a recrear recuerdos y a fortalecer la memoria. Por eso, se utiliza como terapia en casos de alzhemier.

Ludwing Van Bethoveen solía decir que “la música es una revelación mayor que toda la sabiduría y la filosofía». Teniendo en cuenta todos sus efectos positivos y todas las ventajas que conlleva, parece que el compositor no se equivocaba.