Otro sold out con la visita del canadiense

Autora: Patricia Pareja Casalí

La temporada de Brunch In Barcelona está siendo más prometedora que antaño. Esta edición sus eventos han destacado no solo por la cantidad de asistentes, sino también por la calidad de la programación prácticamente cada domingo. Y es que aún no ha acabado la temporada y la organización ya puede presumir de haber colgado el cartel de sold out hasta en tres ocasiones, siendo la tercera el pasado domingo 26 de agosto con la visita del mismísimo Richie Hawtin, una de las fechas más esperadas por los fieles asistentes de Brunch In.

Tras varios días de lluvia incesante en Barcelona, el día que le tocaba el turno a Hawtin ser el cabeza de cartel amaneció algo encapotado y pocos confiaban en que las nubes se comportaran a lo largo de la tarde. Uno de los handicaps con el que más tiene que lidiar Brunch In es celebrarse al aire libre, cosa que le ha jugado malas pasadas en contadas ocasiones pero que, contra todo pronóstico, ha podido esquivar con destreza en prácticamente todos sus eventos.

La japonesa Hito fue la encargada de abrir la sesión ante los primeros espectadores, que no tardaron en acercarse a Brunch In. Y es que el cartel resultaba tan prometedor que muchos quisieron estar allí desde primera hora para disfrutar de la atmósfera que supo crear la japonesa, adueñándose de la cabina con su maleta cargada de vinilos y con su ya característico minimal techno.

Cuartero continuó y llegó pisando fuerte, con un set cargado de energía. Capaz de mover lo inamovible, la entrada del malagueño provocó que la pista empezara a coger muy buena forma al ritmo de su set, a caballo entre el deep tech y el tech house rítmico. Sus 2 horas ante los platos dejaron la pista bien preparada para que Fabio Florido – muy animado por cierto – le cogiera el relevo al malagueño.

Fabio, quien se ha convertido en la mano derecha de Richie Hawtin en los últimos años, consiguió adueñarse de la atmósfera y del público atrapándolo en su labrado sonido minimalista, un sonido tan propio del italiano hoy en día que resulta difícil no reconocerlo. La pista bailaba al unísono, las nubes no habían llorado, los artistas parecían estar disfrutando al máximo y el evento se desenvolvía en un ambiente cargado de buena vibra y buena música.

Y entre todo ese remolino de sensaciones un animado Richie Hawtin aparecía en cabina para coger las riendas y, entre risas y algún que otro abrazo con Florido, se puso manos a la obra. Mentiríamos si no dijéramos que sus 2 horas de set pasaron voladas. Desde que entró en acción desplegó su particular mínimal techno de alta dureza y graves ante un público más que entregado. Cabe decir que ni Fabio, ni Hito ni Cuartero quisieron perderse el set del mago del techno e incluso vislumbramos a un animado Maceo Plex, que se acercaría por Brunch In para disfrutar del set del canadiense.

Muy concentrado en los ritmos y sin apenas apartar la mirada de su Model1, Richie nos adentró en una cara más contundente del techno, con ritmos algo oscuros y sonidos industriales. No nos dimos cuenta y el reloj marcó las 22.00h. La atmósfera perecedera en la que nos introdujo Richie resultaba difícil de abandonar, si no fuera porque todo lo que empieza debe acabar tarde o temprano. Y así nos condujo el canadiense hacia un closing más que memorable.

Brunch In cerró la noche tras colgar por tercera vez el gran cartel de sold out con la visita de otro de los grandes. Y es que con el set de Richie se consolidó de nuevo como un festival de visita obligada, ya no solo por sus valores y por haberse alzado como la edición más sostenible, sino también por la calidad de sus eventos. ¿Volveremos a ver de nuevo el cartel de sold out antes del cierre de la temporada?