La música siempre fue un arte.

Autor: Leire Zuloaga
Foto: Olivier Donnet

Tras su paso por Barcelona y Madrid, charlamos unos minutos con Rone, uno de los nombres más reputados dentro de la industria electrónica francesa de estos últimos años. Tras contar con el apoyo de nombres tan aclamados como Orbital o Jean-Michel Jarre, y con la presentación de su nuevo álbum ‘Mirapolis’, Rone deja claro que innovar no es una palabra tabú dentro de su concepción de los ritmos electrónicos.

Hablamos de su esperado largo formato, de sus máquinas y sobretodo, del arte que supone llevar a cabo todo este recorrido en menos de diez años. ¡Comenzamos!

Si Rone eleva la música a un arte, ¿cúal sería el concepto de tu obra?

La música siempre ha sido considerada como una forma de arte. Desde luego hay algunas personas que aún hoy en día siguen sin considerar la música electrónica como una parte compleja de esto que se denomina arte, simplemente porque es llevado a cabo con ordenadores y máquinas. Es precisamente esta gente la que no entiende la complejidad del proceso; si no hay un humano para controlar estas máquinas ni proceso creativo, entonces no hay arte.

Si te soy honesto, nunca he buscado intelectualizar mi música, simplemente voy trabajando con mis máquinas hasta que consigo un resultado adecuado. Tampoco me considero un “freak” de las máquinas y nunca fui a clases ni nada parecido, solo jugueteo y me lo paso bien con mis máquinas. Es más, a veces he creado sonidos nuevos por accidente, ese es el momento donde empieza la verdadera magia.

Háblanos de ‘Mirapolis’, tu último álbum. ¿Qué podemos encontrar dentro de él?

Puedes encontrar muchas cosas diferentes. Antes de que puedas incluso empezar a escucharlo, ya puedes disfrutar del maravilloso cover realizado por el director de cine Michel Gondry.

Musicalmente, siempre intento aislarme en mi mismo para crear pequeñas demos y luego terminar algunas pistas en mi estudio, pero para los otros tracks sentía que necesitaban un plus extra. Por ejemplo, sentía que ‘Down For The Cause’ necesitaba una vocal con una voz dulce y femenina, por eso me puse en contacto con Kazu Makino. Por su parte, con “Brest” también sentí la necesidad de incorporar unos buenos drums, y fue algo que pedí a John Stainter… Y así hasta que conseguí el resultado que quería. En realidad ha sido un proceso muy natural.

¿Cómo ha sido el desarrollo de este nuevo álbum, me refiero a su proceso desde cero?

Lanzar un nuevo álbum siempre es un reto, hay un montón de música nueva todas las semanas y la manera en la que la gente consume este tipo de música ha cambiado mucho en estos últimos años. Por suerte he tenido un maravilloso equipo que me ha ayudado con todo esto. Estoy muy feliz y orgulloso de este álbum, ha tenido una gran acogida. Hemos hecho un montón de videos alucinantes que están por lanzarse y que esperamos que los disfrutéis tanto como yo.

Luego está la parte del live, que para mí representa una parte muy importante porque es el momento donde comparto ese feeling único con mis fans, ver sus reacciones y sentir toda su energía. Además de la oportunidad de viajar y conocer un montón de gente interesante en el camino, es una de las mejores cosas.

¿Y la experiencia de trasladarlo a formato directo, junto a otros músicos?

Tocar con músicos es algo que guardo para ocasiones especiales porque es técnicamente más complicado, y todos estos músicos también tienen agendas muy apretadas. Además, no me quiero sentir como que necesito músicos para poder hacer un buen espectáculo. Pero cuando toco acompañado, siempre es un gran placer, un momento único.

Líneas de bajo muy contundentes, acompañadas de ritmos muy gordos al más puro estilo hip hop, melodías llenas de emociones y ese toque de pureza musical. ¿Cuál ha sido la fuente de inspiración para este largo?

¡Pregunta difícil! Nunca me suelo basar en nada, simplemente viene de manera natural con mi estado de ánimo del día.  No puedo negar que mi música ha evolucionado, pero cuando escucho mi primer álbum ‘Spanish Breakfast’, todavía me escucho a mí mismo en él, aunque el álbum tenga ya casi 10 años…

Durante tus directos en Barcelona y Madrid pudimos sentir esta asombrosa brutalidad musical acompañada de grandes kicks y subs. ¿Cuál es tu secreto para esto?

Un buen ingeniero de sonido (risas) ¡Esto lo digo muy en serio, mi ingeniero de sonido es excelente! Ha trabajado con Björk, Arca, Squarepusher o Autechre, pero bueno, que yo tampoco le mando basurilla (risas).

Háblanos de las máquinas que usas para el live en este momento. Vimos cosas muy interesantes como Nord Lead y una interfaz portátil donde manejabas también varios efectos…

Utilizo un NordLead III, que genera increíbles arpegios melódicos y tiene una colección de grandes efectos que me gusta usar en vivo. También uso TC11 en un iPad, que es una aplicación genial que genera sonidos interesantes solo con gestos, la señal pasa por diferentes pedales de efectos para retorcer los sonidos aún más.
También uso un Theremin, el instrumento electrónico más antiguo que existe.
Luego un SPD para lanzar muestras espontáneamente. Y, por supuesto, Ableton Live con diferentes controladores MIDI para jugar con el directo.

¿Has cambiado mucho el set-up de máquinas desde que empezaste con el live?
Las propias máquinas han evolucionado, pero el principio sigue siendo el mismo: controlar Ableton Live con controladores MIDI y luego agregar todo tipo de elementos a su alrededor.

¿Por qué formato live? ¿Cuál es el proceso que has seguido hasta tenerlo listo?

Necesito compartir mi música directamente con mis seguidores, necesito ese momento de «intimidad», ya sean 300 personas en un pequeño club o en un festival con 20,000 clubbers; siempre existe ese vínculo especial, la energía y el amor que compartimos. No soy un Dj porque no tengo tiempo para ir a buscar nuevos temas, así que mi mejor forma de compartir la música con mis seguidores es tocar la mía propia, en directo.

¿Cuál es tu opinión acerca de estas personas que dicen que hoy en día es imposible innovar en la música electrónica?

No estoy de acuerdo en absoluto. Se podría decir exactamente lo mismo sobre la música rock, por ejemplo, aunque ha existido durante décadas. Todavía hay bandas innovadoras dentro de este estilo. Las posibilidades de las máquinas no tienen límites, hay tantas combinaciones posibles de hardware y software, mezcla de voces acústicas y electrónicas, voces contra instrumentales, uptempo o downtempo… ¡realmente las posibilidades son infinitas!

¡Gracias por tu tiempo!

¡Gracias a vosotros!

* Extraído de DJ Mag Es 090