Una extraña noche de Halloween

Autor: Eduardo P. Waasdorp

De los confines de un pequeño pueblo cerca de Stuttgart llamado Ulm, surge una de las figuras más interesantes y respetadas del espectro electrónico en los últimos años. Santé – alias Philipp Maier – es sin duda uno de los artistas más carismáticos de la escena y responsable de la plataforma Avotre, uno de los sellos fetiche de la escena house.

Seis años después de fundarlo y otros tantos de haber empezado carrera como ingeniero de sonido en Berlín, el trabajo y esfuerzo le ha llevado al olimpo de los creadores, situándolo como una de las figuras fundamentales en las que fijarse para entender el devenir de un género como el tech-house – algo denostado últimamente y tema que abordaremos en esta misma entrevista.

Hablamos con el genio en una charla más que distendida justo antes de su ya tradicional actuación que realiza para Halloween en Amnesia Milano, para que nos cuente cómo fueron sus inicios y, especialmente, cuál es su futuro y el de su plataforma durante 2019.

¡Música, maestro!

¡Hola, Philipp! ¿Cómo ha sido tu año?

¡Ha sido un año espectacular! Con cambios como el mudarme a Lisboa y todo el trabajo en Avotre, la verdad no me puedo quejar…

Vienes de Ulm, una pequeña ciudad cercana a Stuttgart. Sin embargo, te curtiste como DJ y productor en Berlín, donde fuiste a estudiar producción y empezaste en un estudio haciendo anuncios para TV… ¿Cómo te ha ayudado eso a desarrollar lo que haces en estos momentos?

Lo cambió todo para mí. Me ayudó mucho. Gracias a ese estudio conocí a mucha gente, en especial, a la gente detrás del famoso dúo de techno y house Tiefschwarz, con quien estuve trabajando durante algún tiempo. Lo primero que hicimos fue la música para una película de un director bastante famoso.
El anterior productor lo había dejado y a ellos les habían pedido ese track. Así empezamos, haciendo la música para esa película de 90 minutos. Y luego les pidieron un remix para el sello de Richie Hawtin, Plus 8. Fue mi primera producción con ellos. Fue antes de que me conocieran como Santé, en esa época ni soñaba con que se me conocería ni en ser artista, no era ni mi objetivo. Lo único que tenía claro es que quería vivir de la música…

¡Y lo has conseguido!

Sí, pero para mí hacer música no es un trabajo. Lo único que lo hace un poco más difícil es si estás de viaje, mucho tiempo y tu solo. Es la única parte triste del asunto, porque algunas veces no tienes una buena conexión con el promotor o te dejan solo en algún lugar… Es un trabajo que te absorbe las 24 horas, todos los días. Y es muy solitario…

¿Te has venido abajo en algún momento?

Sí que los he tenido, en momentos en los que no sabía cuál iba a ser mi rumbo, después de un proyecto de lo más exitoso. Me sentí perdido. Puse mucho esfuerzo en ello y luego hubo un vacío. Pero conseguí llenarlo y aquí estoy. Al final todo lo que hice, todo lo que viví me han llevado a donde estoy ahora. Así que al final todo encaja en su sitio.

Viviendo tanto tiempo en Berlín, ¿cómo ves el estado actual de la ciudad?

Si te soy sincero, desde que me mudé hace un año he perdido bastante la pista. De hecho, llevo sin pinchar allí prácticamente el mismo tiempo que llevo en Lisboa. Creo que es una ciudad increíble, que ha cambiado mucho estos últimos años. No puedes comparar cómo era cuando yo llegué a cuando me fui. Necesitas cierta libertad para que la creatividad fluya, especialmente en lugares donde te puedes ir de fiesta las 24 horas, cualquier día de la semana. Y eso a día de hoy se ha vuelto complicado, debido al desarrollo del mercado inmobiliario.
Antes, todo estaba en el centro y ahora, poco a poco, ha tenido que irse moviendo fuera de la ciudad.

¿Sientes que la ciudad se ha vuelto demasiado purista?

¡Sí! Y creo que la gente sobrestima bastante lo que es Berlín. La ciudad importa poco. Es lo que te comentaba antes, de la gente que se quería mudar a Berlín para triunfar. Si no triunfas en Lisboa, probablemente tampoco lo hagas en Berlín. La ciudad te va a ayudar si tienes talento. Pero siempre es la excusa…

Sé que estás trabajando en un álbum. ¿Cuándo prevés publicarlo?

Finales de marzo, principios de abril.

¿En qué se centra el álbum? ¿Qué te ha inspirado para hacerlo?

Ya hice un disco, hace como cuatro años. Para mí un disco es una forma para mostrarte a ti como artista, aunque ya no se lleve ese concepto, por lo que mi intención con el disco es que sea como un encuentro entre el house y el techno, y te puedo adelantar que no va a ser de ese estilo dominado por loops, pensado para Beatport y que ahora es tan popular. Es la música que llevo mucho tiempo haciendo, aunque se me conozca más por mi firma de tech-house. Para mí un álbum es una plataforma para mostrar un lado diferente al que muestras en los EPs.

¿Saldrá en Avotre? ¿O buscarás otra plataforma?

Sí, saldrá en Avotre, 100%. Quiero quedármelo para mí y ya funcionó con el anterior, así que repetiremos con este.

Además, quiero traer a nuevas generaciones hacia el sello, nuevos artistas, y creo que si saco mi propio álbum en otro sello daría el mensaje equivocado. Es la razón por la que fundé el sello en un primer momento, para tener la libertad de llevar las cosas a donde yo quisiera.

Hablando de eso, ¿cómo está yendo? Porque lo fundaste en 2012 y ahora se ha convertido en uno de los sellos más respetados de la industria. ¿Cuál ha sido el secreto?

Seguir lo que te gusta, ser fiel a tus principios y no venderte. Y sobre todo no hagas demasiado. Ya teníamos demasiados releases al año y ahora somos más selectivos con lo que sale y lo que no. No estoy avergonzado de ningún release que hayamos hecho, porque me han gustado, los he puesto en mis sets y es al final lo que nos ha convertido en un sello referencia para los DJs. Un sello enfocado en un público DJ tiene que tener ese punto de ser conocedor y selector de la mejor música.

¿Cuántos releases sacáis al año?

Unos 12. El catálogo en total hemos publicado 58. Menos es más en este aspecto y es mi perspectiva en cuanto a la calidad. Lo que selecciono como A&R y dueño del sello, creo, que es de la máxima calidad. Los que publica un sello, incluso si solo es en digital, tiene que ser capaz de evolucionar y ser descubierto. Muchos de los sellos que inundan el mercado lo que quieren es q el nombre salga en todas partes, sin prestarle atención al artista o a la música. Yo soy quien hace todo, Avotre es como mi hijo, es mi extensión y por ello me gusta la dirección que lleva.

Hablas mucho de traer nuevos talentos, ¿Qué necesita un artista para llamar tu atención para el sello?

No es que la música tenga que ser super rara ni nada por el estilo, pero tiene que tener un sonido muy especifico… Si ves el Top10 o el Top100 de cualquier plataforma verás que casi todas las canciones suenan muy parecido. Es la misma receta que todo el mundo sigue. Y no es que estén haciendo algo mal, porque sino no estarían en el Top, pero creo que un artista debería tener un cierto toque único, diferente… Es muy difícil de describir. Sobre todo si escuchas, ¿qué? ¿300 promos a la semana? Si no eres capaz de mostrar lo que vale tu producción en los 5 segundos que la mayoría va a dedicar a oír tu trabajo, no tienes nada que hacer. Yo ya sé si eso lo has hecho tu solo o si es un loop o un sample.

¿Dónde quieres llegar con Avotre en el futuro? ¿Qué dirección llevará en 2019?

Quiero que Avotre se convierta en un nicho para la calidad musical, ser más selectivos. Y que la gente sepa que si he elegido a alguien, es porque es buenísimo. Y también darle la oportunidad a todos mis amigos y colegas, que he conocido en estos años, de que si quieren hacer algo juntos, también tengan donde hacerlo. Ejemplo de ello son últimos, de Mathias Kaden, que ha tocado en Lisboa para nosotros, y nosotros en su stage en el festival SonneMondSterne…

Quizá no lleguemos a ser el sello más popular de Beatport, pero haremos lo que nos gusta y, sobre todo, nos alejaremos del patrón corriente de tech-house que nos ha invadido…

¿Qué opinas de la actuar tendencia a copiar y pegar la fórmula de éxito que se está acomodando en algunos estilos? ¿Saldremos de este loop en algún momento?

Creo que es una pregunta muy difícil. Definitivamente saldremos, pero hay que verlo desde el punto de vista del consumidor. Es un tema difícil y sensible, porque el público, en su mayoría, es joven y quiere exactamente lo que ellos creen que les gusta. Le puedes colar alguna, pero si pinchas todo el rato cosas demasiado abstractas, se acabarán aburriendo.

Es el dilema de todo DJ: ¿quieres poner lo que te gusta o quieres complacer al público? A veces ambos coinciden, pero no siempre… Los DJs no solo son entretenedores, sino también tenemos que asumir nuestro rol de educadores y equilibrar ambos.

Ahora mismo nos encontramos en Milán, en Italia, ya que esta noche tocas en Amnesia Milano. ¿Qué tiene de especial esta ciudad para que decidas venir todos los años?

Me encantan la mentalidad y el público italianos. Siempre me he sentido atraído por la mentalidad del sur de Europa, Italia, España, Portugal y Sudamérica, por supuesto. ¡Irse de clubbing aquí es tan diferente! La gente es mucho más apasionada y eso me hace volver a lo de la energía. La energía que se transmite es única en cada momento y aquí hay muchísima. Me encanta Amnesia Milano, porque como verás esta noche, el público es súper entusiasta, y aunque les pongas cosas que nunca han escuchado ellos van a tu ritmo. ¡Es lo que más me gusta de este público! También es un público muy joven, pero te aprecian como DJ, selector y artista, por lo que te dejan tomar el control de la situación y te siguen.

Esta noche tocas junto a Sidney Charles. Los dos habéis recorrido gran parte del camino juntos, ¿cómo os conocisteis?

El fue uno de los artistas que, antes de que empezase con el sello, ya me mandaba mucha de su música. Me contactó por Facebook más de una vez para eso y siempre era buena música, así que le mantuve en mi radar. Poco después sacó su primer trabajo en Kling Klong y el dueño me dio referencias de Sidney y me di cuenta de quién era. Me pidieron que hiciera un remix y lo hice. Después de eso empezamos a hablar mucho y unos meses después se mudó también a Berlín, cerca de mí, empezamos a salir más y más y ¡así fue como empezó todo!

Cambiando de tema, has tenido muchos bolos en Ibiza… ¿Cómo has visto la isla? ¿Has visto algo diferente este año?

Sí, pero es una situación que ya había empezado hace dos o tres años. Evidentemente, hay mucho dinero en Ibiza y ahora se ha convertido en este sitio súper de moda, reconocido en todo el mundo como destino obligado. Incluso vi una película en Netflix que se llama Ibiza y ¡ni siquiera se filmo en la isla! (risas). Eso siempre atrae gente que no busca la verdadera esencia, la música que ha hecho a Ibiza ser lo que es. Siempre es cuestión de que ahora todo cambia, todo es temporal y la pregunta creo que tiene que ser cómo van los clubes a afrontar el cambio.

Eso me lleva a mi próxima pregunta… ¿Sobrevivirá otra temporada más como esta? ¿O otros destinos de clubbing le comerán terreno? Tú mismo has estado en Croacia, Mykonos o Malta…

Si lo supiera, ya me hubiera comprado alguna casa (risas). Es una pregunta difícil. Ibiza obtuvo el éxito por ser una isla de hippies y estaba muy alejada del tema que hay ahora con las redes sociales. Todo el resto de lugares pueden tener una posibilidad, pero igualar a Ibiza es muy difícil. Todos buscan la experiencia más brutal y los promotores y locales ganar la mayor cantidad de dinero posible. Esto evita que realmente se cree escena, algo especial, y si realmente quieres ser la próxima Ibiza, eso va a costar más de 20 años. Todo necesita su tiempo para desarrollarse.

¿Te ves con una residencia en la isla?

Siempre lo he hecho, pero no te voy a dar nombres de clubes (risas). He estado muy contento con los shows que he tenido allí y hay dos grandes clubes, con los que tengo gran afinidad y no es secreto que son DC10 y Amnesia.  Creo que durante años han estado al frente y son de los que más han hecho por la isla, además de Pacha…

Has venido mucho a España en los últimos años. ¿Qué es lo que te atrae más de nuestro país y nuestra escena?

Creo que mis mejores bolos han sido en España. La mayoría de ellas, sobre todo en Ibiza, han sido de esas que te cambian la vida. Quizá España no tenga el reconocimiento que se merece – mucha gente piensa que Ibiza no se considera España, dentro del circuito – pero tiene un tremendo impacto en la música electrónica, especialmente en Europa.

¿Sigues a algún artista español?

Me gusta mucho un tío que se llama Julián Hernández, de Tenerife. Me parece un productor brutal. Creo que en Canarias hay muchos productores con talento. Sin olvidarnos de Hector Couto o Cuartero en Málaga. Creo que hay mucho talento en España que debe ser más reconocido a nivel internacional.

Ahora vives en Lisboa… ¿Cómo es vivir en la capital portuguesa?

Mudarme a otro país me ha dado una perspectiva nueva, me ha vuelto más tranquilo, pero ahora también soy consciente de lo que me he estado perdiendo, con los viajes continuos a Berlín para trabajar, porque mi estudio sigue allí. He encontrado un equilibrio perfecto, en mi día a día, teniendo el calor, la playa, el surf y mi vida en Lisboa, y después de los viajes, ya cuando me toca encontrarme con el trabajo estoy más centrado. Porque seamos sinceros, trabajar cuando hace un solazo fuera es difícil (risas).

Es cierto que muchos artistas del norte de Europa hablan de lo fácil que es trabajar si está oscuro y frío afuera…

Totalmente. Yo lo he notado y creo que tiene que ver de donde vienes. A mí, particularmente, me gusta mucho la música melancólica y los factores que te rodean siempre influyen en esto. El sol hace que todo sea más positivo. Y te acaban saliendo temas diferentes. Es todo como más revitalizante, y más si vives cerca del mar. Ahora mismo, para mí, la vida es todo energía y cuando terminas una actuación espectacular, como la de la semana pasada en fabric, con tanta gente a la que le gustas, te golpea como una ola que te llena. Esa energía luego puedo liberarla surfeando o haciendo otras mil cosas que en Berlín no podría y me hubiera tenido que contener.

¿Tanto cambia de un sitio a otro?

Por supuesto. Pero dicho esto, también necesitas ese estrés de la gran ciudad, la energía y la inspiración de tus vivencias para retomar la creatividad. Porque si solo te relajas demasiado, eso también afecta a la música. Como todo en la vida, si encuentras tu equilibrio, es una situación en la que todos ganan.

Como hablábamos antes, cuando veníamos hacia aquí, estás muy comprometido con acabar con el cambio climático. ¿Colaboras con alguna ONG o algún proyecto?

Yo ya he hecho algo, a nivel personal, que fue dejar de comer carne. La única razón que lo hago – además de por mi salud – es porque yo, como ser humano, siento que hay que ser consciente del impacto que provoca tu propia actividad en el mundo y si todos hiciéramos algo más, las cosas podrían cambiar muchísimo.

Además, como me encanta el mar, también he donado algo de dinero al proyecto de Boyan Slat, el joven holandés, que desarrolló un sistema que recolecta el plástico en el océano y lo recicla in situ. Rompió el record mundial de crowdfunding, para que te hagas una idea.

Viajar, para inspirarte, ¿dirías que es lo más importante a nivel creativo?

Sin duda. Si no pudiera viajar no creo que pudiera hacer música. O si tuviera sol todo el día, me pasaría el día en la playa pasando de todo (risas). Muchos productores que he conocido aquí en Lisboa tienen ese problema, porque nunca han conocido otras cosas, ciudades y culturas. Sobre todo si naces y creces en esa mentalidad, ya estás acostumbrado. Muchos me dicen: “Si viviera en Berlín, me convertiría en un DJ súper famoso” (risas). Y yo: “¿Sí, en serio?” (risas). ¡O quizá no! (risas).

Ahora me doy cuenta como un país o un lugar puede afectar la mentalidad de alguien.

Finalmente, Philip, ¿Qué te depara 2019? ¿Algún proyecto en el horizonte más inmediato?

Además del álbum, espero tener una gran temporada en Ibiza. También hay que tener en cuenta el mercado Sud y Norteamericanos, que son importantes, así como en Australia, que es un mercado que se ha abierto mucho y donde haremos cosas muy especiales y muy pronto. Y queremos hacer algo muy loco durante el verano, teniendo residencias en ciudades como Berlín, Barcelona, Londres, Lisboa e Ibiza.

¡Muchas gracias por tu tiempo!

¡A vosotros!

* Extraído de DJ Mag ES 95