Corazón techno, made in Bruselas

Autor: Eduardo P. Waasdorp
Foto: Frajper

Van Czar es uno de los artistas más intensos que han salido de la escena belga. Fijo de sellos tan influyentes y queridos como Bonzai, este año ha empezado por todo lo alto para Van, que con su release junto a Samuel L Session ha coronado el 30 aniversario de la plataforma KMS, del padre del techno Kevin Saunderson.

Además de la buena relación que le une con el hijo de Saunderson, Dantiez, Van Czar ha conseguido que su plataforma discográfica, VAN CZAR SERIES, cuente con nombres de la talla de Sasha, Michael Mayer o DJ Pierre, engrosando una lista cada vez más selecta de artistas.

La historia de Van Czar está íntimamente ligada a la de nuestro país, donde reside desde hace varios años. En esta entrevista nos habla de esos lazos y lo que le llevó a desembarcar en nuestro país, historia con la que tantas personas se pueden ver identificadas. Porque la historia de Van Czar es la del esfuerzo incansable que lleva a un artista a triunfar y llegar al estatus de referencia entre sus colegas de profesión y fans por igual. En las siguientes páginas podremos conocer, un poco mejor, a la persona que hay detrás de uno de los artistas más interesantes del panorama electrónico actual… ¡Pasen y lean!

¡Hola, Van! ¡Un placer tenerte en la revista! ¿Qué tal está yendo tu 2019?

 ¿2019? De momento, de la mano de Kevin Saunderson y su hijo – mi colega Dantiez – he estado viviendo de lleno el 30 cumpleaños de INNER CITY con la remezcla que hice junto a Samuel L Session del clásico ‘Good Love’ para el mítico sello KMS; soy “disco de oro” en Bélgica con el CD ‘25 Years Bonzai’, donde remezclo a Marco Bailey; he sacado ‘REX’ junto con el mismo Samuel L Session y Trevor Rockliffe en Ibiza Boys; tuve otra aparición en KMS junto a Dantiez (Saunderson) y Zoë Xenia… y sobre todo he visto como mi sello de recopilatorios VAN CZAR SERIES está subiendo como la espuma.

Si le añades que estoy publicando a los chicos de KOMPAKT como Sasha, Michael Mayer, Gui Boratto, o a leyendas vivas como DJ Pierre o Giorgio Moroder… ¡Realmente, quizá, sea mi mejor momento! Como DJ, he estado en Ostende (Bélgica), en febrero, para la fiesta Techno Temple de mi amigo Djonah Laforge. Tengo previsto un showcase de mi rebelde sello: IBIZA BOYS! en Stuttgart el 31 de agosto. Y doy las gracias a todos los fans y a los artistas involucrados, que lo dan todo porque siga haciendo lo que hago.

Ahora vives en Madrid pero eres de Bruselas, pasaste tu infancia y adolescencia allí en Bélgica … ¿qué recuerdos tienes de esa época?

Bueno, hay que recordar los orígenes y de donde se viene para entender la trayectoria de un artista.  Sinceramente, con el paso del tiempo lo veo muy lejos y sobre todo como una pesadilla. Por decirlo claramente, tuve una juventud llena de oscuridad y dramas. Crecí en una familia toxica para mi, que progresivamente se fue desintegrando, arrastrándolo todo a su paso. Solo sentí verdadero apoyo por parte de mi madre, hasta que ella también se dejó llevar por los acontecimientos…

Desde los 8 años, que es cuando conocí el sonido techno a través de radios piratas, tuve que apañármelas para escuchar y descubrir a escondidas y yo solo, esa pasión musical. Ya con 16 años decidí que tenía ser DJ, me las tuve que arreglar para conseguir dinero y comprar maquinas. A escondidas, me puse a trabajar en una empresa de mailing, plegando y cerrando sobres después del instituto y los fines de semana. Así, al cabo de unos meses logre comprarme mi primera mesa de mezclas JB System de tres canales que era una patata. Empecé pinchando con casetes a través de unos walkman… sin pitch, que conectaba a la mesa (risas).

Por aquel entonces tenía dos buenos amigos con los que salía al FUSE en cuanto podía, para escuchar a Dave Clarke, Ben Sims, etc. De hecho, para ir a la discoteca, me escapaba de casa de mis padres por la ventana (risas). Más adelante, pude comprarme un lector de CDs con velocidad (pitch) y ya pude hacer cosas interesantes. La falta de comprensión, la desconfianza en casa, me llevo a marcharme a los 18 años. Enseguida el disco bar Startraxx de Ixelles me cogió de residente. Las dificultades me hicieron ser duro y resistente y sí, puedo decir que el techno me salvo la vida.

¡Menuda historia! ¿Y qué te hizo cambiar tu país por España hace tantos años?

Siempre tuve confianza en mis posibilidades, pero – como ya te comenté – por un lado la carencia de afecto y de apoyos me hizo mella. Por otro lado, el panorama en Bruselas no era alentador. Los ambientes nocturnos por los que me movía ni me daban de comer, ni eran lo más recomendable.

La noche es como un paréntesis, un espejismo y un mundo lleno de promesas incumplidas. Además de la inseguridad en las calles, otro golpe muy duro fue ver como mis amigos iban cayendo en la delincuencia, vicios, adicciones, etc. Por último, la falta de trabajo, y enormes dificultades económicas me llevaron a replantearme mi vida. Todo esto me llevo a dejarlo todo en Bélgica y venirme a España. Pero bueno, ya veis que estoy aquí para contarlo, que al final todo salió bien.

Cuando decidiste venir a España y en concreto tu primer destino fue la localidad mediterránea de Denia, ¿cómo fue esa aventura?

Fue muy rápido, a principios de los 2000. Conocía el país de vacaciones y pensaba que esa mentalidad positiva me iría mejor. Vine en coche con unos colegas a Denia, con el promotor belga-español del Startraxx. Allí tampoco me fue todo lo bien que pensaba… aunque ya estuviera viviendo mi propia aventura en el país donde yo quería estar realmente. ¿Sabes?, descubrí un arma muy eficaz, ¡la paciencia! Tenía que esperar para triunfar. De Denia me cambie a Madrid, soy un chico muy “urbano”.

Al principio me costó adaptarme a la vida española. Tengo que agradecerle a Bélgica la educación, la formación seria que me ha dado y por hacerme ver la vida con una perspectiva amplia y a España y los españoles, les agradezco ese cariño y toda la felicidad que han dado sentido a mi vida. Hablemos un poco de música, ¡por favor (sniff)!

Por supuesto Van, qué de emociones nos has transmitido… Yo viví un año en Amberes y me di cuenta de que la cultura electrónica – aunque sea comercial – tiene mucha más atención en todos los ámbitos de la sociedad… Tu, ¿cómo lo ves?

Bueno, yo soy de Bruselas no de Amberes… Son ciudades diferentes con la misma rivalidad que Madrid y Barcelona. En Bélgica la música en general se vive muy intensamente y está integrada en todos los ámbitos. En mi familia, por parte paterna, mi abuelo era saxofonista, varios de mis tíos son guitarristas y uno de ellos estuvo casado con Claudia Sylva (folclórica belga y disco de oro). Lo que dices de “comercial” es lo que hay por todo el mundo, no solo es allí.

En un país como Bélgica, cuna de la electrónica en Europa, con clubes tan legendarios como FUSE o Cherry Moon… Géneros como el new beat… grupos como Front 242 o la crew de Bonzai, o R&S records… todos vienen de Bélgica (y seguro me dejo muchas cosas importantes)… ¿Cuáles fueron tus principales influencias?

Bonzai y R&S fueron tremendas influencias para mi, sin duda. Un club como el Cherry Moon, que llevó desde principios de los 90’s a los Richie Hawtin, Green Velvet o Laurent Garnier cuando nadie los conocía, tiene mucho mérito y dice mucho de lo que es la mentalidad belga vanguardista, que solía apostar por calidad. En cuanto al FUSE de Bruselas, apareció un poco más tarde.

Yo lo conocí en 1996 y para mí fue la verdadera revelación en cuanto a influencias y sonidos que iban a marcar definitivamente mi carrera. Ahí conocí a Carl Craig, Dave Clarke que era residente bimensual y muchos más… como el incombustible residente Pierre. No por nada, el FUSE ha sido el mejor club techno de Bélgica durante más de 15 años.

Hablando del legendario club Cherry Moon, presentaste en su sello el año pasado un EP, ‘Rush’, que es un homenaje a este club entre tus favoritos de Bélgica. ¿Qué supuso para ti su cierre definitivo en 2013?

Después de vivir esa maravillosa época de oro de los 90 para Bélgica, referencia mundial en música electrónica, Cherry Moon fue desde sus inicios templo de peregrinación de miles de clubbers de Europa. Ahí se produjeron también los chicos de BONZAI desde sus inicios… Cherry Moon como tal nunca ha dejado de existir. Siguen haciendo sus fiestas y, de hecho, están relanzando la marca a través del sello que lleva Dimi De Cooman. ¡Cherry Moon se merece un monumento por la herencia que deja!

Hablando de Bonzai. Nos comentaste lo del disco de oro de su aniversario 25. ¿Cómo lo viviste? 

Fly, uno de los dueños, me dio a elegir alguno de los clásicos para el 25 aniversario. Pensé que mezclar el tema ‘Scorpia’, de Marco Bailey, era todo un reto, además de suponer otro empujón a mi carrera. Conté una vez más con el talento de Samuel L Session para tarea. Los BONZAI ALL STARS lo incluyeron en su DJ mix y así pude ser parte de ese extraordinario cuadruple CD del aniversario. ¡Es algo muy grande, encima con disco de oro!

Siendo un nuevo artista estrella y uno  de los mayores referentes del mitico Bonzai Records, ¿habrás participado en la decena de eventos y festivales en los que está Bonzai?

Tengo la suerte de ser parte de BONZAI desde el 2012,  donde publique decenas de títulos, llegando a ser el máximo exponente en su marca “techno”, BONZAI BASIKS. Desgraciadamente, ese éxito en producción musical solo se ha traducido en 2 eventos; el BONZAI BASIK BEATS Showcase en el ADE  2014 y en el festival LEGACY de 2015, junto a mi amigo Dantiez.

La cancelación de última hora de una residencia en Ibiza para un verano entero en una gran sala y la desaparición al año siguiente de Bonzai Basiks me dejó realmente triste. Luego, el no haber aceptado llevarme a Tomorrowland en 7 años teniendo su propio escenario desde el inicio de ese festival supuso una gran desilusión. No es cuestión de bookings o dinero sino más bien de confianza en un nuevo talento que ha demostrado su valor. ¿No soy un clásico? Ok, ¡pero tampoco soy un recién llegado! Pero que quede claro, Bonzai y Van Czar son inseparables después de todo. ¡Un saludo a Bonzai y un gran abrazo a Fly y a Brian, que son los que siempre han sido mi mayor apoyo!

Además del vinilo con Ken Ishii y Robert Babicz, en mayo sacabas remix en el recopilatorio aniversario de los 30 años de Inner City en KMS, junto a Samuel L Session… ¿Qué se siente poder publicar en un sello como el de Saunderson?

Llevo trabajando en KMS junto con Kevin Saunderson desde hace unos años, y es una experiencia única estar con uno de los creadores del techno y fundador de Inner City. Ahora bien, poder ser parte de la leyenda a través de la remezcla de uno de los clásicos es una consagración. Una meta mágica. Creo que las palabras sobran y solo tengo agradecimiento por esta oportunidad.

Además de Dantiez, como decías, has trabajado con el propio Kevin Saunderson, Juan Atkins, Dave Angel, Orlando Voorn o Tim Baker … ¿Cómo es trabajar con gente de ese calibre en el estudio? ¿Cómo son y qué te han aportado?

¡Es una bendición! Que se fijen en ti entre tantos artistas es un premio y nunca me canso de ello. ¡Encima conocerlos personalmente es genial! El que me dejo sin palabras y nervioso fue Kevin Saunderson, ¡tiene un aura imponente! No sabia que decirle y me sentí como un niño. Dantiez es muy buen chico, me cae bien y nos respetamos. Ken Ishii es muy majo y agradable. En cuanto a Tim Baker, es sin duda el mas simpático de todos ellos. Me rio mucho con él. Mola charlar y pasárselo bien con el, incluso me hace descubrir sitios nuevos en mi propia ciudad, ¡aquí en Madrid!

Estas publicando en tu sello Van Czar Series a gente como Coyu, DJ Pierre, Todd Terry, Marco Bailey o Sasha. Incluso son habituales los chicos de Kompakt Records con el dueño Michael Mayer y Gui Boratto, Blond:ish… ¿Cómo es la salud del sello?

Lance mi sello de recopilatorios, Van Czar Series, en 2016. Publicar a la “crème de la crème” es toda una responsabilidad, hay que respetar unos cánones de calidad. Ya desde 2018 puedo afirmar que Van Czar Series esta siendo muy rentable y es para mi un gran motivo de orgullo. La música del sello y los DJ mixes suenan por todo el mundo. Mil gracias a mi distribuidor por la confianza. ¡Van Czar Series es ahora mismo mi principal activo!

Un término polémico que ha surgido últimamente es el business techno, muy asociado a los artistas que quieren llegar a los tops de los charts deprisa… ¿Qué opinas de esto?

El termino business techno es mas amplio aun y hay que meter no solo a los artistas de los charts, sino también a gente que del día a la mañana “se compran” o les “financian” sus carreras. No solo se compran los charts, pero es algo que ya se viene haciendo desde hace décadas en música, como el rock y sobretodo en el música Pop. A mí no me gusta todo esto…

Hace unos años que fundaste otros de tus sellos, Ibiza Boys y CZ. ¿Cómo están funcionando ahora?

CZ siempre ha sido especial, ¡es unos de mis bebes! Lo que pasa es que a pesar de pertenecer a Bonzai, le ha faltado apoyo. No hay rastro de CZ en la pagina oficial de Bonzai, por ejemplo. Sí que están los demás sellos del grupo. La falta de reconocimiento y otras trabas me llevaron a priorizar a mi díscolo Ibiza Boys. ¡Sin límites, ni censura! (Risas)

Ahí publico a los Dave Angel, Terrence Dixon, Orlando Voorn o Samuel L Session como artistas principales, con otros talentos como Giuliano A.L., los franceses G-Prod o Adam Carling, los españoles Xpansul y Tito Rl, y muchos más… Ibiza Boys se ha hecho con su sitio y no deja de crecer.

¿Cómo os habéis adaptado a la nueva forma de distribución musical y streaming en plataformas como Spotify? ¿Cuál crees que será el futuro?

El formato actual nos da muchos menos beneficios que cuando se vendían vinilos y CDs. La gente ya casi ni compra las canciones en formato digital y solo consume streaming. Esta mejorando poco a poco el pago por los “plays” en plataformas como Spotify, ¡pero nos cuesta sobrevivir con los aproximadamente 0,004€ por reproducción!

Si queremos seguir teniendo artistas y sellos, hay que adaptar el nuevo modelo y aplicar retribuciones justas. Hay mucha desigualdad entre la cantidad de usuarios que pagan por servicios de streaming, generando millones de euros, y la retribución ridícula a sellos y artistas. No sé que nos depara el futuro en ese sentido.

Por otro lado, ¿qué opinas del impacto que están teniendo las redes sociales en la carrera de los artistas?

Lo bueno de las redes es que nos da a todos y todas mucha visibilidad. Lo malo es la saturación de contenidos y la obligación de tener que estar poniendo posts de cada segundo de nuestras vidas para seguir siendo visibles. También da lugar a confusión, que algunos perfiles en las redes nos manipulen a todos inventándose unas carreras que no tienen …

¿Qué más tienes preparado para este 2019? Especialmente después del verano…

Es un verano muy cargado y frenético para Van Czar Series. Ha llevado mucho trabajo preparar y perfilar todo con meses de antelación. En Ibiza Boys se aprovecha el verano al máximo y el 31 de agosto tenemos un IBIZA BOYS showcase en el club Bukowski (Stuttgart, Alemania) en el que estaré con mi colega Waffensupermarkt.

Más allá, es todo un mundo para mi… lo que sí voy intentar es terminar unas canciones que tengo pendientes con Dr. Motte (Love Parade). Con tanta actividad, ¡menos mal que cuento con la ayuda de mi mano derecha, Mary, y los cerveceros del barrio Paolo y Félix del TapRoom Madrid para momentos de relax!

¡Muchas gracias por tu tiempo, Van!

¡Gracias a vosotros!

* Extraído de DJ Mag ES 102